archivo del Octubre, 2007

Miércoles, Octubre 31, 2007 categorizado bajo best sellers, edición, editores, marketing, promoción, showbiz, star system

el star system de autor

Si ayer explicaba las razones por las que Jonathan Littell me parece un escritor antimediático, hoy voy a referirme al star system de autor que Sergio Vila-Sanjuán define de la siguiente manera:

‘Consecuencia lógica de la ampliación de cobertura literaria por parte de los medios de comunicación y del incremento de presupuesto promocional de las editoriales, se consolida en los 90 un nuevo sistema: el star system de autor. Claro que no todo el mundo puede pertenecer a él’. (Pasando página, pág. 338).


Una consecuencia directa del montaje de este star system de autor es justamente la espectacularización del ámbito de lo literario, en virtud de la cual el libro empieza a promocionarse como cualquier otro bien de consumo —una idea que escandaliza a quienes, alineándose con lo que se conoce como “la excepción cultural francesa”, consideran que “las obras del espíritu” no deben someterse a las reglas del mercado porque, como dice Pierre Assouline, ‘los libros no son naranjas’—.

Cuenta Vila-Sanjuán que cuando la escritora Maruja Torres ganó el premio Planeta debió pedirle consejo al escritor Terenci Moix para afrontar el programa de promoción del libro, quien le dijo:

‘Sé siempre simpática, da conversación, expláyate, nunca desprecies una firma de libros’. (Pasando página, pág. 340).


Una segunda consecuencia perversa de la aparición del star system de autor es la especulación —como en el sector inmobiliario o financiero—: grandes editoriales que por quedarse con un autor que ha tenido cierto éxito o por uno que promete tenerlo le ofrecen anticipos por libros cuyas ventas rara vez terminan cubriendo la inversión y que a menudo terminan siendo pifias que constituyen auténticos descalabros económicos —¿a alguien le suena el caso de Todo un hombre, de Tom Wolfe, por el que Ediciones B pagó en subasta medio millón de dólares para sonsacárselo a Anagrama?—.

A quienes estén interesados en profundizar en este tema a partir de una disección rigurosa, minuciosa, ilustrativa y amena les recomiendo echarle un ojo al apartado “El star system de autor”, del libro Pasando página de Sergio Vila-Sanjuán (Destino. Barcelona, 2003).

littell, ¿un escritor antimediático?

La intención de manejar un bajo perfil es un rasgo que ha caracterizado a Jonathan Littell desde que se ganó el Prix Goncourt con su novela Les Bienveillantes —recién publicada por RBA en español como Las benévolas—. Desde el momento mismo en que se rehúsa a ir a la gala de entrega del premio Littell decide no ser un escritor mediático, lo cual es poco usual hoy en día y significa sustraerse de la espectacularización del ámbito de lo literario —un tema al que ya me referí cuando hablé del fenómeno Michel Houellebecq y del lanzamiento del libro de Yasmina Reza sobre Nicolas Sarkozy—.

El remate de la entrevista publicada el sábado pasado en Babelia ilustra la actitud de Littell:

P. ¿Se siente un miembro de ese club de Bartlebys que fundó Enrique Vila-Matas?


R. Bartleby el escribiente es un libro que me fascina. Ese personaje que no dejaba de decir que preferiría no hacerlo, en cierto modo, fue mi actitud con el Goncourt, que pasaran de mí.


P. ¿En qué anda metido ahora?


R. Pues en nada. Apenas tengo tiempo para concentrarme en cosas serias con todo esto.


P. Pero, ¿escribe?


R. No.


P. ¿No quiere escribir otra novela?


R. Ya veremos. Me paso la vida en cosas que me vienen de este maldito libro, estoy harto.


P. ¿Maldito libro? ¿Ya lo odia?


R. No, haberlo escrito, no. Pero todo esto. Repetir esta entrevista 30 o 40 veces…


P. No da muchas.


R. Demasiadas para las que yo concedería. No le veo sentido a no ser que surjan cosas nuevas. Hay que hacerlo, es parte de su trabajo también, deben vender periódicos, es puro comercialismo, no tiene nada que ver con otra cosa. He hecho algunas entrevistas interesantes en las que han surgido algunos elementos nuevos y entonces valen.


P. ¿En ésta ha dicho algo nuevo?


R. No.


P. Pues añádalo.


R. No tengo más que añadir. –

Con su decisión de no ser un escritor mediático Littell parece hacer lo mínimo para contribuir a la promoción de su novela, que es un proceso que requiere que el autor conceda entrevistas en todos los medios, que vaya a firmar ejemplares de su obra en las librerías y que se muestre simpático e ingenioso con todo el mundo. Sin embargo, el revuelo que se produjo en los medios tras la salida de Les Bienveillantes, la buena acogida que ésta tuvo entre la crítica, los premios que recibió y el número de ejemplares vendidos constituyen en sí mismos argumentos de venta de la novela y dan pie para que su aparición dé de qué hablar. Estos argumentos sumados a una buena distribución y a una buena ubicación del libro en punto de venta contribuyen a contrarrestar el daño que le pueden hacer a la promoción de la obra la intención de su autor de manejar un bajo perfil y el fastidio que éste manifiesta hacia los medios de comunicación.

Lunes, Octubre 29, 2007 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 8 ]

Lecturas en curso

La hoja plegada, de William Maxwell

Libros del Asteroide

Barcelona, 2007

Mi recomendado de la semana

Número 73 de la revista Letras Libres

México – Madrid, octubre de 2007

Mis libros favoritos

Estrella distante, de Roberto Bolaño

Anagrama

Barcelona, 1996

Me llama la atención

Creadores, de E. L. Doctorow

Roca editorial

Barcelona, 2007