archivo del Noviembre, 2007

Martes, Noviembre 6, 2007 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 9 ]


Lecturas en curso

Orwell periodista, de George Orwell

Global Rhythm Press

Barcelona, 2006

Mi recomendado de la semana

Astiberri Ediciones

Bilbao


Mis libros favoritos

The Buenos Aires Affair, de Manuel Puig

Seix Barral

Barcelona, 1977

Me llama la atención

The Paris Review Interviews, Volume II (Philip Gourevitch, editor)

Picador

Nueva York, 2007

Lunes, Noviembre 5, 2007 categorizado bajo literatura contemporánea, premios literarios

sobre el prix goncourt y el premio herralde de novela, que se entregan hoy

Hoy se entregan en Francia y en España dos premios que representan cada uno a su manera una referencia fundamental en el ámbito de la narrativa contemporánea: el Prix Goncourt y el Premio Herralde de Novela —a cuya entrega asistiré esta noche.

Y digo ‘cada uno a su manera’ porque cada premio tiene sus propias particularidades en relación con aspectos tan diversos como la naturaleza de la organización que lo otorga, su trayectoria, su prestigio y su repercusión a nivel nacional e internacional, sus criterios para definir el tipo de obras que pueden participar y su forma de premiar al ganador.

La versión en francés de Wikipedia define el Prix Goncourt de la siguiente manera:

‘El Prix Goncourt es un premio literario francés que recompensa a los autores en lengua francesa (no necesariamente de nacionalidad francesa), creado por el testamento de Edmond de Goncourt en 1896. La Société Littéraire des Goncourt (Sociedad Literaria de los Goncourt) se fundó oficialmente en 1902 y el primer Prix Goncourt fue otorgado en 21 de diciembre de 1903.

El Prix Goncourt, creado para recompensar cada año “la mejor obra de imaginación en prosa aparecida durante el año” es atribuido casi exclusivamente a una novela. Es el premio francés más prestigioso. El premio mismo es simbólico —diez euros— pero la notoriedad destinada al autor premiado, que verá su obra acceder a los palmares de las mejores ventas, es una recompensa muy codiciada’.

La siguiente es la short list de la versión de este año del Prix Goncourt:

A l’abri de rien, de Olivier Adam

Le rapport de Brodeck, de Philippe Claudel

Le canapé rouge, de Michèle Lesbre

La passion selon Juette, de Clara Dupont-Monod

Alabama Song, de Gilles Leroy


La versión en español de Wikipedia, por su parte, define el Premio Herralde de Novela así:


‘El Premio Herralde de Novela es concedido anualmente en España por la Editorial Anagrama a una novela inédita en lengua castellana, distinguiendo también a un finalista.

Creado en 1983, toma su nombre de Jorge Herralde, fundador y dueño de la editorial. La dotación en 2006 es de 18.000 euros y publicación para el ganador, y publicación para el finalista. De igual forma, habitualmente suele editarse también la novela clasificada en tercer puesto. Se entrega en noviembre del año respectivo’.

De acuerdo con el diario Milenio, de México, la siguiente es la short list de la versión de este año del Premio Herralde de Novela:

Ciencias morales, de Miguel Cané *

Novela total, de Pablo Tenembaum *

Volveré y conmigo el fuego, de Francisco Calderón *

En qué piensas cuando no piensas en nada, de Rictus Ceballos *

La velocidad, de Alfonso Yánez *

La profecía, de Roberto Echavarren *

* seudónimos

Las diferencias fundamentales entre ambos premios son las siguientes:

En primer lugar, el tipo de obras premiadas: mientras que el Goncourt es un premio a obras publicadas, el Herralde premia manuscritos inéditos —un aspecto que se les critica con toda razón a los grandes premios de España—.

En segundo lugar, el tipo de premio que recibe el ganador: mientras que el reconocimiento en el Goncourt se basa en el prestigio del premio mismo —a tal punto que el autor galardonado no recibe más que la suma simbólica de diez euros—, en el caso del Herralde se basa tanto en la reputación del premio como en la publicación de la obra y en un incentivo económico significativo.

Y, por último, la naturaleza de la organización que lo otorga: mientras que en el Goncourt la iniciativa proviene de una organización colegiada que no pertenece al sector de la edición, en el Herralde corre por cuenta de una editorial.

Sábado, Noviembre 3, 2007 categorizado bajo lecturas de fin de semana

lecturas de fin de semana [ 54 ] / secretos de un inédito de julio cortázar

Babelia publica en su edición de esta semana Ciao, Verona, un cuento inédito de Julio Cortázar que seguro hará las delicias de los estudiosos, de los lectores aficionados y de la crítica del escritor argentino. Como la publicación de versiones originales, works in progress inacabados o de material inédito de escritores fallecidos es un tema que me suscita curiosidad y sentimientos encontrados, a continuación reproduzco un reportaje sobre la historia de Ciao. Verona.

Secretos de un inédito

CARLES ÁLVAREZ GARRIGA 03/11/2007

Ciao, Verona, el relato oculto durante 30 años, desvela las sombras de Las caras de la medalla.

En la primavera de 1977, Alfaguara publicó en la elegante colección de cubiertas de color violeta diseñada por Enric Satué el libro de relatos Alguien que anda por ahí, de Julio Cortázar, cuya edición íntegra había sido prohibida en Argentina. Por primera vez se publicaba en España un libro inédito de narrativa del autor, y si bien éste era ya conocido en el país y en dicha ocasión se resignó al circo de las presentaciones y de las conferencias -algo a lo que años atrás se negaba en redondo-, el volumen fue recibido con tibieza o desdén por aquellos que no le perdonaban repeticiones formales (“Cortázar, pero menos”) o aquellos otros que no consentían que la política se entremezclara en sus textos (“¡qué lástima, un escritor que había empezado con tan buena letra…!”).


Al no saber muy bien qué decir sobre él, o no saber exactamente de qué trataba, qué ocultaba, todos pasaron de puntillas en especial sobre Las caras de la medalla, enigmática crónica de la relación -o, mejor, de la falta de relaciones- entre una mujer soltera y un hombre casado que trabajan en el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (¡Cortázar hizo de traductor en el Organismo Internacional de Energía Atómica!); un texto de inquietante lectura donde el protagonista no es capaz de comprender el rechazo amoroso al que lo somete su compañera; un texto que parecía, como se lee en el último párrafo, una pesadilla de la que trató de despojarse mediante la escritura. También era enigmática la dedicatoria (“a la que un día lo leerá, ya tarde como siempre”), a la que se sumó después otro misterio mayor, el contenido en esta frase de una carta que Cortázar escribió al año siguiente a su amigo Jaime Alazraki, uno de sus mejores críticos:

“En Alguien que anda por ahí hay amargos pedazos de mi vida, por ejemplo Las caras de la medalla, cuya historia siguió y terminó en otro cuento muy largo que escribí hace meses y que entrará en otro libro, si libro hay; se llama Ciao, Verona, y fue tan duro de escribir como el otro”.


Por razones que no es éste el lugar para debatir, Ciao, Verona no fue incluido por Cortázar en los dos únicos libros de relatos que editó con posterioridad (Queremos tanto a Glenda y Deshoras), así que permanecía inédito y la única copia de la que hasta la fecha se tenía noticia, conservada en la Universidad de Tejas, estaba prácticamente olvidada; prueba de ello es el hecho de que no se incluyera en el volumen de los cuentos con que se inició recientemente la edición de las obras completas.


El examen de los documentos del legado que Aurora Bernárdez, viuda y albacea del escritor, donó a Carmen Balcells en febrero de 2007 para que fueran integrados a la colección de manuscritos de Barcelona Latinitatis Patria, ha permitido el descubrimiento de otra versión original, mecanuscrita con correcciones manuscritas de inconfundible caligrafía cortazariana, de este “cuento muy largo” (diecisiete páginas), quizás el último acabado y de innegable importancia que pueda llegar a encontrarse entre los inéditos del autor.


En una de las clases que dio en 1980 en Berkeley, California, Cortázar completó aquella famosa comparación suya según la cual la novela es al cine lo que la fotografía es al cuento, diciendo que las fotografías más reveladoras no eran, para él, aquellas de perfecto encuadre sino “aquellas en que por ejemplo hay dos personajes con un fondo de una casa y luego, quizá a la izquierda, donde termina la foto, hay la sombra de un pie, de una pierna. Esa sombra corresponde a alguien que no está en la foto y al mismo tiempo la foto está haciendo una indicación llena de sugestiones, apelando a nuestra imaginación para decirnos qué había allí después. La atmósfera que se proyecta fuera de la fotografía, esa aura de misterio, guarda una especie de vibración que me parece indispensable para la realización del cuento memorable, que el lector transforma luego en la memoria y en admiración”.


Con la lectura del por treinta años inédito Ciao, Verona, el lector sabrá a qué correspondía la sombra de Las caras de la medalla y, al mismo tiempo, podrá imaginar otras atmósferas, otras sombras no menos inesperadas.

Viernes, Noviembre 2, 2007 categorizado bajo crítica, marketing, ventas de libros

buenas ventas a pesar de la extensión


La excelente acogida que han tenido recientemente tanto la nueva traducción de Vida y destino, de Vasili Grossman, como Las benévolas me parece un indicio de que es necesario matizar esa idea que tenemos tan interiorizada de que los libros largos no funcionan comercialmente.

Es cierto que tenemos poco tiempo para leer y que la televisión, el cine, los videojuegos e Internet compiten con la lectura en el uso de tiempo libre. Sin embargo, también parece ser cierto que si un libro ha sido escrito por una figura reconocida o que si recibimos una referencia suya a través de una fuente confiable es muy probable que lo leamos independientemente de su extensión.


Supongo que es ahí donde puede fallar la lógica de los departamentos de marketing de los grandes grupos editoriales, que buscan libros cuyos argumentos se ajusten a ciertas fórmulas y que cumplan con especificaciones particulares en términos temáticos, técnicos y de extensión.

Tal vez a los estudios de mercado se les escapen otros factores que inconscientemente tenemos en cuenta a la hora de escoger nuestras lecturas, gracias a los cuales les robamos tiempo a nuestras rutinas establecidas para leer mamotretos como Vida y destino, Las benévolas, 2666, Los detectives salvajes o La tentación del fracaso.

El siguiente listado demuestra que hay casos en los que antecedentes como el reconocimiento del autor, la buena acogida de la crítica o una campaña de prensa y una distribución adecuadas pueden hacer que la extensión no sea un obstáculo para que ciertos libros —independientemente de su calidad literaria— tengan un buen rendimiento en ventas:

Vida y destino, de Vasili Grossman: 1111 páginas

Las benévolas, de Jonathan Littell: 1200 páginas

2666, de Roberto Bolaño: 1127 páginas

Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño: 609 páginas

La tentación del fracaso, de Julio Ramón Ribeyro: 704 páginas