archivo del marzo, 2008

lunes, marzo 31, 2008 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 28 ]

Mi recomendado de la semana

Los periodistas literarios, de varios autores (selección y prólogo de Norman Sims)

El Áncora editores

Bogotá, 1996


Mis libros favoritos


Luna caliente, de Mempo Giardinelli

Alianza editorial

Madrid, 2000


Me llama la atención


Editorial Caballo de Troya

Barcelona

viernes, marzo 28, 2008 categorizado bajo publicidad, publicidad online

entrevista a daniel solana, fundador y director creativo de la agencia de publicidad interactiva doubleyou / "la goma del fragmento"


DoubleYou es la agencia pionera de la publicidad interactiva en España y Daniel Solana es su fundador y director creativo. En cerca de diez años DoubleYou se ha convertido en uno de los paradigmas de agencia interactiva independiente a nivel mundial. Entre sus clientes se destacan Nike, Audi, Coca-Cola, Gas Natural, Danone, el Ayuntamiento de Barcelona, Bimbo, Evax y ron Cacique.


El número de marzo de la revista colombiana P&M incluye una entrevista sobre publicidad interactiva que le hice hace un tiempo a Daniel Solana, cuyas respuestas me parecen muy lúcidas porque dicen mucho acerca de la forma como las marcas deben comunicar en el ámbito de Internet. Quienes quieran leer la entrevista pueden descargarla haciendo clic aquí.

Al igual que el sector editorial, durante los últimos años la industria publicitaria se ha visto obligada a reinventarse debido a la emergencia de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. Por otro lado, se trata de una industria en la que también hay una fuerte tendencia hacia la concentración de la propiedad. Si bien existen algunas otras similitudes importantes entre ambas industrias, también existen algunos rasgos que las diferencian. Quien necesite argumentos sólo tiene que revisar los presupuestos y las tasas de rentabilidad que se manejan en una y otra.

el sector editorial y the long tail

¿Cómo abordar el sector editorial aplicando el modelo de la larga cola —en inglés “The Long Tail”—?

Ésta es una pregunta que me da vueltas en la cabeza desde hace un tiempo y que a finales de la semana pasada comenté superficialmente con Andreia Moroni, quien me envió unas citas interesantes de una intervención de Chris Anderson en Brasil. Algunos de mis bloggers favoritos como Francis Pisani y Enrique Dans han comentado en muchas ocasiones las implicaciones de la larga cola en una economía basada en los servicios y en Internet pero no recuerdo haber visto hasta el momento ninguna explicación detallada de la manera como este fenómeno repercute sobre el sector editorial —quienes sepan de alguna, por favor envíenme la referencia—.


La versión de Wikipedia en inglés define la larga cola de la siguiente manera:

‘The Long Tail (as a proper noun with capitalized letters) was first coined by Chris Anderson in an October 2004 Wired magazine article to describe the niche strategy of certain business such as Amazon.com or Netflix. The distribution and inventory costs of those businesses allow them to realize significant profit out of selling small volumes of hard-to-find items to many customers, instead of only selling large volumes of a reduced number of popular items. The group of persons that buy the hard-to-find or “non-hit” items is the customer demographic called the Long Tail’.



¿Será en parte gracias a la existencia de la larga cola que hoy en día las editoriales pequeñas y medianas encuentran su lugar en el mercado y consiguen mantenerse a flote a pesar de la creciente concentración de la propiedad en esta industria y del modelo económico de los grandes grupos? ¿La larga cola incentiva la coexistencia a largo plazo de estos dos modelos de empresa editorial? ¿Tienen los pequeños editores razones suficientes para ser optimistas en este momento?


Tiendo a creer que sí aunque no sé si tenga los argumentos necesarios para hacerlo. ¿Alguien los tiene? Supongo que el tema es más complejo de lo que parece pero el caso de algunas editoriales cuyo catálogo se dirige a nichos pequeños conformados por lectores con intereses muy específicos, que tienen una estructura pequeña, que publican entre 6 y 10 títulos al año y que tienen un buen distribuidor me da razones para creer que no estoy del todo perdido y equivocado.


Nota: las negrillas son mías

miércoles, marzo 26, 2008 categorizado bajo Sin categoría

mi barcelona

Leer el monográfico “barcelona|s” que publicó en su número 300 el suplemento cultura|s, del diario La Vanguardia, me ha hecho pensar muchísimo en las ideas que existen con respecto a Barcelona y en lo que esta ciudad representa para mí. Debido a mis intereses particulares, Barcelona me parece un lugar absolutamente estimulante porque tiene una dinámica bastante interesante en ámbitos como el arte digital, la publicidad, las artes gráficas, los medios audiovisuales y la música.

Además del cielo, del clima, de su ubicación sobre la costa, del ritmo de vida, de la oferta cultural, del ambiente de los bares que hay cada media calle, de lo manejables que son las distancias y de la comida, lo que más me seduce de Barcelona es el ámbito de la producción editorial. Me emociona poder entrar en contacto con quienes escriben, gestionan, traducen, maquetan, ilustran, corrigen y editan muchas de las obras que se exhibirán en las estanterías de las librerías después de pasar por los distintos pasos de la cadena de producción. Se trata de gente que está ahí, que es absolutamente accesible y a la que normalmente le gusta hablar de su trabajo.

Por otro lado, me gusta saber que si veo en la calle a una persona del mundo editorial a quien quiera conocer sólo tengo que acercarme y abordarla para entrar en contacto con ella. Como el despacho donde trabajaba hasta hace poco estaba muy cerca de su casa, dos o tres veces a la semana me cruzaba en Rambla Catalunya con Rodrigo Fresán y varias veces he visto en la calle a Jorge Herralde, a Quim Monzó y a Enrique Vila-Matas. Si no los he abordado a ellos es porque cuando los he visto no he tenido ninguna razón particular para hacerlo. Por el contrario, en el verano de 2006 mientras trabajaba como camarero en un restaurante de Sarrià tuve que atender al agente literario Guillermo Schavelzon y en ese momento no quise desaprovechar la oportunidad de pedirle que me diera la entrevista que unos meses más tarde publiqué en [ el ojo fisgón ].

Alguna vez le oí decir a Santiago Gamboa que cuando se dio cuenta de que quería ser escritor le pareció que lo mejor que podía hacer era irse a vivir a París como lo habían hecho muchos otros antes que él —al fin y al cabo en el imaginario del “mundo mundial” existe una asociación directa y estrecha entre París y el ámbito de lo literario—. En el mundo de habla española hay muchos autores que un día decidieron venirse a Barcelona a escribir. Y me refiero no solamente a figuras que cuando llegaron ya tenían una trayectoria en vía de consolidación —como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, José Donoso, R. H. Moreno Durán, Óscar Collazos, Roberto Bolaño o Rodrigo Fresán—, sino también a jóvenes que vienen a buscarse la vida y que como ese Gamboa que se fue a París seguramente intuyen que la mejor forma de convertirse en escritores es yendo a una ciudad que sea un referente literario.

Por poner un ejemplo cercano a mí, entre los autores colombianos jóvenes de hoy que en algún momento han pasado una temporada viviendo en Barcelona se encuentran Ricardo Silva Romero, Juan Gabriel Vásquez, Antonio Ungar, Carolina Sanín y Sergio Álvarez. No sé qué los trajo aquí y supongo que cada uno de ellos vino por motivos distintos pero estoy seguro de que en todos los casos una parte del tiempo que estuvieron en la ciudad lo dedicaron a escribir.

Siento que Barcelona atraviesa por un momento crítico y que las cosas que están pasando en la ciudad ponen en evidencia el agotamiento de eso que llamaron “el modelo barcelonés”. Lo veo en la vida cotidiana y lo percibo en la conversación del día a día. Después de la intensa movida que gestaron a nivel artístico y político los círculos de la resistencia contra la dictadura, de la prosperidad que trajo el milagro español y de la transformación que sufrió la ciudad a raíz de las Olimpiadas de 1992 Barcelona parece estar cayendo en un letargo, por lo cual esa idea de la metrópoli mediterránea que ofrece una calidad de vida inigualable empieza a desdibujarse y a ser un recuerdo cada vez más lejano para los nativos o para quienes llegaron antes de la inminencia del desastre.

La Barcelona de hoy es un parque temático con mucha cosmética que está en manos de los especuladores inmobiliarios y del turismo low cost. Mientras que el precio de los alquileres sigue subiendo desmesuradamente, los salarios apenas aumentan desde hace varios años. Hoy en día las primeras imágenes que se evocan en una conversación sobre la vida de la ciudad son el mobbing inmobiliario y el precio de los alquileres, los problemas de funcionamiento de los trenes de cercanías, la crisis del Barça, las políticas represivas del ayuntamiento o las hordas de borrachos ingleses que desembarcan cada víspera de fin de semana y que agotan el stock de cerveza en los alrededores de La Rambla siempre que su equipo viene a jugar al Camp Nou.


En el ámbito profesional sigo encontrando estimulante esa Barcelona llena de tensiones lingüísticas y políticas a pesar de la propagación de los establecimientos de diseño —restaurantes, tiendas y plazas de mercado—, de los nórdicos que en febrero se insolan en las terrazas del centro durante sus viajes de veraneo anticipado, del discurso de “la botiga més gran del món”, del precio de los alquileres, de las inglesas que entran en coma etílico durante la celebración de sus despedidas de soltera, de los dependientes malencarados de los comercios, de las cumbres de telefonía móvil que cada año colapsan la ciudad durante varios días, del despotismo de los Mossos d’Esquadra o del crecimiento de los ghettos que ponen en evidencia la incapacidad de la ciudad de asimilar la diversidad que trae consigo la inmigración.

martes, marzo 25, 2008 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 27 ]

Lecturas en curso

La magnitud de la tragedia, de Quim Monzó

Anagrama

Barcelona, 2007

Mi recomendado de la semana

Manual de urbanidad y buenas maneras en la Red, de José Antonio Millán

Melusina

Barcelona, 2008

Mis libros favoritos

El Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson

Alianza editorial

Madrid, 2007

Me llama la atención

Editorial Eloísa Cartonera

Buenos Aires