archivo del mayo, 2008

jueves, mayo 29, 2008 categorizado bajo edición, editores españoles, editores independientes

contexto: colaboración entre pequeñas editoriales independientes

Las pequeñas editoriales independientes siguen haciendo interesantes alianzas de colaboración. En esta ocasión se trata de Contexto, una asociación conformada por Libros del Asteroide, Barataria, Global Rhythm Press, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso.

Me parece muy interesante el dinamismo con el que están trabajando estas editoriales y la manera como le están sacando provecho al tamaño de su estructura para hacer alianzas estratégicas basadas en el establecimiento de vínculos de colaboración.

Aprovechando la Feria del libro de Madrid, los editores Luis Solano, Carola Moreno, Julián Viñuales, Enrique Redel, Diego Moreno, Julián Rodríguez y Santiago Tobón presentarán la asociación y la revista Contexto el próximo martes 3 de junio.

En ocasiones anteriores ya me había referido tanto a la alianza entre Libros del Asteroide, Impedimenta y Periférica para promocionar sus libros conjuntamente como al trabajo que están articulando Gadir, Impedimenta, Libros del Zorzal, Nórdica, Periférica, Sexto Piso y Tumbona en torno a SP Distribuciones y a SP Revista de Libros.

Ya me referiré al propósito y a los proyectos de Contexto más adelante, cuando tenga más detalles al respecto.

miércoles, mayo 28, 2008 categorizado bajo e-book

la metamorfosis del libro

La aparición, el perfeccionamiento, la proliferación, la creciente penetración y la consolidación de los soportes electrónicos suponen una metamorfosis del concepto de libro y, por lo tanto, un desafío para la industria editorial. Todos los actores involucrados en la cadena de producción editorial deben buscar la forma más óptima de adaptarse al entorno que se configura a partir de esta transformación —replanteamiento del modelo de negocios, negociación de derechos, tipos de licencias y usos permitidos por cada una de ellas, costes de producción y distribución de los contenidos, precio del producto final, fuentes de ingresos y un largo etcétera—. Como consecuencia del desarrollo de las nuevas tecnologías asociadas a la presentación de contenidos en texto e imagen, nuestra idea tradicional de lo que es un libro empieza a ser insuficiente y las fronteras de la definición de este concepto tienden a desdibujarse.

Joaquín Rodríguez viene planteando en el blog Los futuros del libro una serie de interesantes reflexiones sobre este tema que permiten estar al tanto del rumbo que toma esta discusión y entender las implicaciones que tiene su evolución.


Rodríguez muestra la complejidad del problema en la entrada titulada “Esto no es un libro (¿o sí?)”:

‘Roger Chartier, el maestro francés, nos advertía hace ya bastante tiempo, de que uno de los principales problemas al que deberíamos enfrentarnos para comprender la transición de los soportes que ahora está sucediendo es que no disponíamos todavía de las categorías intelectuales necesarias para percibir los nuevos soportes como libros o, dicho de otra manera, que nuestras categorías perceptivas están indisolublemente ligadas a un medio concreto —el papel y sus diversas manifestaciones— y a la forma en que ese medio compone y transmite los significados’.

martes, mayo 27, 2008 categorizado bajo literatura colombiana

inventario de lecturas [ 7 ]

En el segundo semestre de 1997 finalmente me matriculé en la carrera de Literatura. Yo quería tiempo para leer y ésa fue la mejor forma que encontré de tenerlo. El programa de Literatura estaba estructurado en varias áreas y salvo contadas excepciones uno podía ver las clases en el orden que quisiera porque casi ninguna tenía prerrequisitos.

Empezar no fue nada fácil. Revisando el programa de estudios me encontré con que había un montón de cosas que no me interesaban o que me producían pánico pero a las que tarde o temprano tendría que enfrentarme: literatura del Siglo de Oro, lingüística, épica griega, teoría literaria, literatura precolombina o historia de la lengua.


Yo sólo quería leer literatura moderna y contemporánea.


Estaba frente a un problema y como no quería enfrentarlo en ese momento, opté por inscribirme en la clase de Introducción a los estudios literarios —que era obligatoria— y por escoger dos cursos sobre temas que me interesaran: Teatro colombiano y Seminario de Vargas Llosa.


En mi curso de Introducción a los estudios literarios la profesora proponía un recorrido por la literatura universal que empezaba con el sacrificio de Isaac de la Biblia y terminaba con Crónica de una muerte anunciada. Todo iba bien para mí hasta que la profesora nos dijo que empezáramos a leer la Poética de Aristóteles para discutirla en clase porque así nos familiarizaríamos con los géneros clásicos y tendríamos herramientas para abordarlos.


En ese momento tenía 19 años y venía del colegio con el trauma de que todo lo clásico era aburrido y demasiado sofisticado para mí. Obviamente nunca empecé a leer la Poética ni mucho menos la Odisea, así que mientras mis compañeros discutían sobre la catarsis del héroe en la tragedia o sobre las reglas de la hospitalidad yo me quedaba mirando por la ventana hasta que se acababa la clase. Superado el impasse griego, antes de llegar a Crónica de una muerte anunciada leímos El Lazarillo de Tormes, Hamlet y algunos cuentos de Balzac, de Poe y de Cortázar. Al final del curso hice un trabajo pésimo acerca de De sobremesa, de José Asunción Silva.


El curso de Teatro colombiano fue un desastre. Yo me había inscrito en él pensando que me serviría para conocer las nuevas tendencias del ámbito teatral colombiano pero me encontré con que a la profesora sólo le interesaban el Teatro La Candelaria y el Teatro Experimental de Cali. Aunque las clases eran un poco aburridas —de hecho creo que en ninguna sesión me quedé hasta el final—, las obras que leíamos me gustaban un montón porque en ese momento me interesaba mucho la literatura como vehículo de transmisión de ideas políticas.


El Seminario de Vargas Llosa fue el curso que salvó el semestre. Ahí releí La ciudad y los perros y leí por primera vez Conversación en La Catedral, El elogio de la madrastra e Historia de Mayta. Además de hacerme muy feliz, la lectura de estas novelas de Vargas Llosa hizo que me dieran muchas más ganas de leer.


Entre tanto, por fuera de la universidad seguía perdido en el hoyo negro de la literatura colombiana posterior a García Márquez. Continuaba con la idea de que era importante conocer lo que se había escrito en Colombia durante las últimas décadas y lo que se estaba escribiendo en ese momento. Si no estoy mal, cuando me hastié del nadaísmo fue que me di cuenta de que había tocado fondo y de que era necesario corregir el rumbo.


Afortunadamente corregí el rumbo y al hacerlo mi percepción con respecto a los clásicos y mi relación con éstos cambiaron radicalmente.

lunes, mayo 26, 2008 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 36 ]

Lecturas en curso

El compromiso, de Serguey Dovlátov

Ikusager

Vitoria-Gasteiz, 2005


Mi recomendado de la semana


Blog The Literary Saloon


Mis libros favoritos


La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes

Alfaguara

Madrid, 2008


Me llama la atención


Viaje a Rusia, de Joseph Roth

minúscula

Barcelona, 2008

viernes, mayo 23, 2008 categorizado bajo feria internacional del libro de bogotá (filbo)

¿para qué una feria del libro?

El editor colombiano Nicolás Morales escribió en el pasado número de la revista Arcadia una columna titulada “La nueva Feria del Libro”, en la que dice lo siguiente con respecto a la iniciativa de replantear el esquema de la feria de Bogotá:

‘Preocupadas por el declive en el porcentaje de percepción favorable que el público tiene del evento, y por unos indicadores de gestión que no abandonan la zona de las barras rojas, Corferias y la Cámara del Libro han decidido cambiar las reglas de juego buscando revitalizar esa sorprendente explosión bibliográfica que constituye nuestra Feria del Libro. Para ello convocaron a una junta de expertos que, tras analizar un sinnúmero de cuadros estadísticos y realizar algunos estudios conductuales en torno a la relación social propaganda-lucro-lectura, formularon algunas recomendaciones al comité organizador que, en este momento se están discutiendo en las reuniones’.


Según Morales, las recomendaciones de la junta de expertos son las siguientes:


– ‘Prohibidos los escolares


– No habrá stand sin libros


– No se invitará más a Ruanda ni a Bután


– Que Uribe* no inaugure la Feria


– Que vengan escritores y no Chespiritos


– Por favor, no sigan haciéndonos creer que Laura Acuña** es una intelectual’


La verdad es que no veo cómo las medidas propuestas por estos expertos pueden contribuir a que los indicadores de gestión de la Feria del Libro de Bogotá abandonen la llamada “zona de las barras rojas”. En un evento como una feria del libro es necesario distinguir entre la búsqueda del rendimiento económico, el impacto comercial, la dimensión cultural, el showbiz y las movidas políticas, que son aspectos bien distintos pero que querámoslo o no están estrechamente relacionados.


Supongamos que en la Feria del Libro de Bogotá se erradican ‘los ejércitos de jóvenes que, con la excusa de un baño de cultura, corren y desordenan un evento que no esta muy pensado para ellos’, así como la burocracia estatal, las organizaciones de beneficencia y los institutos de enseñanza del inglés; que el país invitado es Alemania; que la feria la inaugura Noam Chomsky en lugar de Uribe; que los autores de libros de autoayuda son sustituidos por John Updike y Ricardo Piglia; y que se les prohíbe a JLo*** y a Britney Spears ir a firmar sus poemarios y memorias. Vale.


¿Se va a recaudar más dinero en taquilla y van a vender más los editores si a la feria no asisten figuras políticas y mediáticas? ¿Harán China o el Reino Unido el esfuerzo de montar un buen pabellón si siguen sin tener una razón particular para hacerlo?


Colombia es un mercado editorial que por su tamaño está en capacidad de hacer una feria importante en el circuito iberoamericano y un par más con peso en el ámbito nacional. Sin embargo, para revitalizar la feria es más importante definir su naturaleza y su propósito que a quién se le da y a quién se le niega el derecho de admisión.


Al final el resultado de los indicadores de gestión depende de que los asistentes encuentren en la feria aquello que buscan —a quienes van a Frankfurt no necesariamente les interesa ir a Londres, a Guadalajara, a Chicago, a Madrid o a Buenos Aires—.


* presidente de Colombia

** modelo y presentadora de televisión

*** estrella de origen puertorriqueño y esposa del cantante Marc Anthony