archivo del Septiembre, 2008

Martes, Septiembre 30, 2008 categorizado bajo concentración, editores, editores independientes, industria editorial

destino bogotá [ 7 ] / el crecimiento de los grandes grupos y su impacto sobre la edición independiente



Ayer en la tarde estuve entrevistando a Gustavo Mauricio García Arenas, quien además de ser el editor de Icono editorial es el presidente de la Red de editoriales independientes de Colombia (Reic). Me parece interesante la inquietud que a partir de su experiencia como pequeño editor plantea Gustavo con respecto al impacto que tiene el hecho de que la prensa escrita y las grandes editoriales pertenezcan a un mismo gran grupo multimedia —recordemos que el año pasado el Grupo Planeta compró el 50 % de la Casa Editorial El Tiempo— o de que establezcan alianzas estratégicas con éstos —como parece suceder actualmente entre los sellos de Santillana, la división editorial del Grupo Prisa, y el periódico El Espectador del Grupo Santodomingo—.

¿Cuál es en este caso la consecuencia directa de la concentración de la propiedad de la industria editorial, así como de la diversificación y de la expansión de los grandes grupos? La dificultad que tienen los pequeños editores para conseguir autores, que o tienen contratos de exclusividad con los grupos a los que pertenecen los diarios y las revistas para los que escriben o sólo quieren publicar con los sellos de los grandes grupos porque les garantizan más visibilidad.

Tal y como está planteado, el tema es peliagudo. Pero bueno, la publicación de la entrevista a Gustavo será la ocasión para profundizar en este tema.

De momento quisiera destacar que me parece interesante el hecho de identificar diferencias entre lo que sucede en España y Colombia, en este caso particular en relación con el impacto que tiene en uno y otro lugar la concentración de la propiedad de la industria editorial.

Lunes, Septiembre 29, 2008 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 52 ]

Mi recomendado de la semana

Latin American Graphic Design (Julius Wiedemann y Felipe Taborda, editores)

Taschen

Colonia, 2008


Mis libros favoritos


El tamaño de mi esperanza, de Jorge Luis Borges

Alianza editorial

Madrid, 2004


Me llama la atención


Adiós, hasta mañana, de William Maxwell

Libros del Asteroide

Barcelona, 2008

Jueves, Septiembre 25, 2008 categorizado bajo librerías

destino bogotá [ 6 ] / la librería ausente: buchholz

Tengo la impresión de que la librería Buchholz tuvo una lenta agonía. Hacia el año 2000 o así la Buchholz del centro —había también un local cerca de la clínica Marly y otro en la carrera 15 con calle 105, que si no estoy mal en los noventa fue sustituido por uno frente a Unicentro— se fue del local de la carrera séptima con calle 28 para instalarse en el Hotel Tequendama y un par de años después la estaban saldando.

Como en esa época trabajaba en la zona, Roberto solía aprovechar cualquier ratito para echarse una pasada por el local a pescar joyitas que estaban vendiendo a precio de huevo. Creo que alguna vez encontró tantos chollos que incluso tuvo que coger un taxi para regresar a su casa.

Librería Buchholz. Carrera séptima con calle 28.

Miércoles, Septiembre 24, 2008 categorizado bajo librerías

destino bogotá [ 5 ] / el centro cultural gabriel garcía márquez

A principios de este año se inauguró en el barrio La Candelaria de Bogotá el Centro Cultural Gabriel García Márquez, un espacio que México y el Fondo de Cultura Económica le regalaron a la ciudad y que según su página Web consta de una librería y una galería. Me parece curioso que el lugar escogido para construir este centro sea la misma calle del complejo cultural del Banco de la República —conformado por la Biblioteca Luis Ángel Arango, la Casa de la Moneda y la Donación Botero—.


Tengo entendido que el Centro Cultural Gabriel García Márquez es la última obra del arquitecto Rogelio Salmona —su concepción del espacio así como los elementos que lo configuran saltan a la vista de primerazo— y como tenía muchas ganas de ir a conocerlo, el lunes aproveché que tenía la tarde libre para pasar a curiosear un rato por el lugar.

Estuve paseándome durante cerca de una hora por la librería, que además de ser amplia y luminosa tiene un fondo bastante interesante en áreas como literatura y ciencias sociales. No me extrañaría que entre las librerías no especializadas fuera la que tiene el fondo más atractivo y completo por lo menos en éstas áreas. De hecho, si la librería sólo vendiera títulos del Fondo de Cultura Económica su oferta ya sería lo suficientemente jugosa.

Me alegró mucho encontrar no sólo un par de números de la revista Texturas, sino también todos los títulos de la colección Libros sobre libros —mucho más baratos que en Barcelona, donde sólo los he visto en La Central—.


Martes, Septiembre 23, 2008 categorizado bajo librerías

destino bogotá [ 4 ] / la librería ausente: aldina

Antes de que Bogotá se llenara de esos centros comerciales monstruosos y de mal gusto que hay por todas partes, cada barrio tenía su cine. Cuando yo era niño mi mamá nos llevaba a mis hermanos y a mí al teatro Arlequín, del barrio La Soledad —donde viví hasta los diez años—, o al Teusaquillo —que estaba a medio camino entre nuestra casa y el colegio—.


Con el paso del tiempo los cines de barrio se convirtieron en salas de cine porno que, a su vez, fueron sustituidas años después por templos de La Oración fuerte al Espíritu Santo.


Al igual que las salas de cine de barrio, muchas librerías han desaparecido en Bogotá. Pornografía, fanatismo religioso y libros: tres cosas que dicen mucho de los valores, los intereses, las necesidades y las carencias de una sociedad. Tal vez en una tan fragmentada y conflictiva como la nuestra el porno y la religión ofrezcan una vía de escape mucho más eficaz que los libros.


Por otro lado, ya sabemos que el montaje y la gestión una librería son actividades complicadas, arriesgadas y muchas veces ingratas —como muchos otros de los oficios involucrados en la cadena de producción editorial—. Los libros son caros, no son un bien de primera necesidad, hay devoluciones y en términos de entretenimiento hay otras actividades que para mucha gente resultan bastante más atractivas que la lectura.


Hoy caminando por Chapinero se me ocurrió hacer una serie de entradas sobre aquellas librerías bogotanas que conocí alguna vez y que hoy han desparecido. La idea de esta serie consiste en tomar fotos de cómo es hoy en día el espacio en el que solían funcionar estas librerías.

Librería Aldina. Carrera séptima con calle 71.