archivo del julio, 2009

martes, julio 28, 2009 categorizado bajo 1

cerrado temporalmente por acuartelamiento de primer grado



Debido a un acuartelamiento de primer grado [ el ojo fisgón ] estará cerrado hasta el próximo lunes 3 de agosto.

jueves, julio 23, 2009 categorizado bajo destacados, industria editorial

la vallejo reporta de nuevo desde tokio: esta vez sobre librerías, libros, escritores y revistas

Para complementar el de hace un par de días, Vallejo me envió un segundo reporte con más impresiones sobre libros, librerías, escritores y revistas en Japón. Como sospechaba que iba a publicar este reporte tal y como hice con el anterior, al parecer esta vez no pudo evitar ser menos desprevenida. Igual este segundo reporte sigue pareciéndome espontáneo y auténtico, por lo cual es imposible no reconocerla en sus palabras.





A ver le completo el reporte con más fotos y otro par de impresiones. Como ya no sé si me va a publicar estoy un poco selfconscious, pero bueno. Creo que ya me miré lo suficiente en el espejo y estoy presentable, así no tenga maquillaje.


No he hablado mucho de literatura con la gente con la que trabajo, en principio porque como son unos geeks yo suponía muy prejuiciosamente que seguro sólo leían libros de programación y manga. Pero el otro día en Osaka, estaba caminando con Hori y nos encontramos con un político de esos de megáfono saludando en la calle. Hori me contó que el tipo era un escritor famoso que se dedicó a la política y dejó de escribir. Le pregunté qué tal eran los libros del man y Hori me salió con una descripción tan pero tan bonita que ya no sé si pensar si la poesía japonesa tiene esas metáforas simplemente porque así es que describen las cosas estos manes. Don Hori me dijo que los libros del señor político se leían como un viaje en barco: eran fáciles y uno sentía que se estaba adentrando en las preocupaciones humanas, pero al cabo de un tiempo uno se daba cuenta de que por más lejos que se supone que estaba yendo seguía flotando sobre la superficie.





Otra cosa que pareció decepcionarlos a todos fue que me gustara Murakami. Aparentemente Murakami es un bestseller y tiene tan buena fama como Ken Follet. Me dijeron algo así como que Murakami coge el camino fácil y escribe cosas entretenidas, pero no le cambia la vida a nadie. Y el arte consiste en cambiar la vida o más precisamente en influenciar lo que uno siente. Bonitos estos nipones.


Más sobre librerías: los libros en los que se basan películas los venden debajo de una tele en la que están pasando la película, al lado del afiche de la peli, y junto a todos los gadgets relacionados con la peli. El kit completo. Me ha sorprendido que las librerías siguen teniendo varios pisos y hay un Books Off en cada barrio. (Books off es una cadena que vende libros de segunda principalmente), pero me ha sorprendido más que sigan existiendo Tower Records y demás cuando que yo sepa están cerrando todas las tiendas de discos y DVDs en el resto del mundo. Virgin en Union Square cerró el mes pasado, por ejemplo; pero aquí HMV y Tower, entre otros, siguen teniendo pisos y pisos -si no edificios enteros-. Por supuesto siempre hay una sección de libros entre esos pisos.




Luego están las revistas que son otro mundo. Normalmente hay tres o cuatro islas de revistas en las librerías grandes y cada convenient store tiene su pequeño kiosko y siempre siempre hay alguien leyendo. Sobra decir que ser analfabeta no ayuda mucho a la hora de saber qué dicen las revistas, pero por las portadas puedo deducir que hay muchas sobre moda y, de nuevo, una cantidad dirigidas a las chicas.




Ah bueno y con la obsesión que tienen estos manes con los empaques todo viene en bolsas de plástico transparente y le dan forros para los libros.





Debo decir también que me han decepcionado un poco los libros para niños. Todavía tengo la tarea de encontrar una librería especializada, pero hasta ahora las secciones para niños han sido pequeñas y más bien aburridoras Contribuye a mi aburrición el hecho de que a pesar de que ya sé leer Hiragana (!) no tengo ni idea qué significa nada de lo que leo. Y luego que quizá mis expectativas en cuanto a ilustración y a diseño de los libros iban por otro camino. Hasta ahora los libros para niños que he visto aquí se parecen a los libros para niños que he visto en cualquier otro lado y yo quería cosas más bonitas, más sútiles, con papeles que se derritieran en las manos. Pero eso no debe ser muy práctico para los niños, ahora que lo pienso.


No he visto casi pop-up books, con lo que me gustan. pero hay entre los libros para niños muchos libros “tecnológicos” que me acuerdan de esas cartucheras que estaban de moda en los ochenta cuando estábamos en el colegio ¿se acuerda? ¿las cartucheras abollonadas con botones que abrían compartimentos para el borrador, los lápices, el tajalápiz, etc? Bueno, pues hay un montón de libros para niños así, con botoncitos que uno espicha y hacen sonidos.


Otra cosa, claro, son las librerías de los museos. Hasta ahora sólo he estado en un par, pero son increíbles. Los catálogos son baratos además, cosa que no pasa en ningún otro lado del mundo —que yo sepa—.


Lo único que tengo que añadir es que el primer reporte fue un éxito y que seguramente éste también lo será.

miércoles, julio 22, 2009 categorizado bajo editores independientes, obiei

¿en qué va el observatorio iberoamericano de la edición independiente (obiei)?

Seguimos avanzando en el trabajo que estamos haciendo en el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI). Entre los pasos que hemos dado durante las últimas semanas vale la pena destacar los siguientes:


 

1. inicio del montaje de la página Web del OBIEI, que estará en línea pronto.


2. establecimiento de un contacto fluido con las siguientes organizaciones: Editores Independientes de la Argentina (EDINAR)Editores de ChileAlianza peruana de editores (ALPE)Red de editores independientes de Colombia (REIC)Red de editoriales independientes (REI) y Bibliodiversidad.


3. realización de una entrevista telefónica a Guido Indij, de Editores Independientes de la Argentina (EDINAR), para documentar la experiencia de esta organización.


4. envío vía correo electrónico de las preguntas de la entrevista a la gente de Editores de ChileAlianza peruana de editores (ALPE)Red de editoriales independientes (REI) y Bibliodiversidad para documentar la experiencia de estas organizaciones.


5. preparación de las charlas en las que se presentarán los resultados parciales del estudio sobre el estado actual de la edición independiente en Iberoamérica durante la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá.


6. cruce de ideas con Javier López Yáñezincorporación suya en calidad de observador a la Expedición Bogotá 2009.


7. preparación de la agenda tanto de entrevistas a editores independientes que haremos en Bogotá, como de reuniones con personas del sector editorial que tendremos allí.

 



 

A quienes les interese el tema, les recomiendo echarle un ojo y responder a la encuesta de Guido Indij sobre lo que debe hacer un editor para ser considerado “independiente“.


Gracias no sólo a quienes han manifestado su apoyo al OBIEI, sino también a los que nos han ofrecido su colaboración en el proyecto. ¡Nos vemos pronto en Bogotá!

martes, julio 21, 2009 categorizado bajo e-readers, industria editorial

la vallejo reporta sobre librerías, libros, lectura y smart phones desde tokio

Desde hace una semanas Carolina Vallejo está en Tokio trabajando en el estudio del artista Daito Manabe y hoy me envió un reporte sobre las librerías, los libros, la lectura y los smart phones en Japón. Dice Vallejo en su reporte —que me gustó un montón—:





‘Es todo muy demente. El marketing es súper agresivo. La mayoría de los libros son de un formato súper bonito, un poquito más grandes que una libreta Moleskine y la mayoría tiene un papel increíble. El mercado de novelas para chica adolescente es inmenso, me da la impresión de que todas esas novelas son tipo Corín Tellado.


Como ve, las editoriales tienen mascota y venden muñequitos y demás productos con su marca además de los libros. Y los libros los llenan de letreros como de mercado de pueblo con los precios encima.


Casi todas las librerías a las que he entrado son enormes con un ambiente más bien maluco, tipo Barnes & Noble, pero me encontré el otro día una lindísima en Naka-Meguro, un barrio que me encanta, chiquitina, con una mesa en el centro para sentarse a leer. Además, venden café (horrible, eso sí).


Sobra decir que el manga es la regla y abunda en todas partes. El gabinete del baño de la oficina está repleto e intuyo que ésa es la norma en cualquier baño de esta ciudad.


Mucha gente leyendo manga en el metro, aunque debo decir que esperaba que TODO el mundo leyera manga y en realidad la mayoría está leyendo libros normalitos (al menos en el formato, ni idea si sean sobre paquidermos lunáticos). Lo del teléfono es impresionante. El iPhone es una maricada comparado con las cosas que tienen estos manes aquí. Pero me pareció increíble que hubiera un teléfono cuya promoción principal fuera la de ser un e-book displayer. Equiparando la venta de libros —o la lectura— con oír música en mp3. Advanced’.




Vallejo me está hablando de un mundo completamente distinto del mío y del que lo poco que conozco es por oídas. Sus impresiones me sugieren que muchas de las cosas que había oído decir sobre el mundo del libro en Japón no son ni leyenda urbana, ni cliché de película ni bluff de los medios de comunicación.


Para complementar lo que dice Vallejo y tener otra mirada del mismo tema desde una perspectiva distinta, les recomiendo echarles un ojo a las estampas japonesas —IIIIIIIV y V— que José Antonio Millán puso en su blog en noviembre pasado. En esta entrada hice algunas observaciones sobre varios aspectos de las estampas de José Antonio que me llamaron la atención.




Quizás ésta sea una buena ocasión para dejar de preguntarnos ‘qué pensarán de nosotros en Japón’ y para echarles un ojo a las cosas que se están haciendo allí.

lunes, julio 20, 2009 categorizado bajo best sellers, prescripción

el prescriptor


En su libro La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad el investigador francés Gilles Colleu define al prescriptor en los siguientes términos:


‘Esta figura engloba a todas las personas u organizaciones que contribuyen a tomar las decisiones de compra y a la lectura de ciertos libros. Básicamente incluye a todos aquellos que pueden —de alguna forma— llevar adelante la tarea de recomendar un libro, por lo que puede enumerarse bajo este ítem a profesores, especialistas, asociaciones, ferias, formadores de opinión, periodistas, críticos, etcétera’.


¿En qué medida contribuyen a la visibilidad, a las ventas o a la lectura de un libro un comentario de Enrique Vila-Matas en El País, una recomendación de Oprah Winfrey en su show, una frase aparecida inicialmente en el Moleskine literario que se cita en la faja que lo acompaña, una reseña de Rodrigo Fresán en el suplemento Radar libros de Página/12, su presencia en la mesa de novedades de una librería y la recomendación del librero de ésta, su mención por parte de un líder político o un gesto de éste alrededor suyo, una frase suelta en una conversación de cafetería que se sostiene con alguien cercano, un escándalo protagonizado por su autor o la muerte de éste, un consejo de un bibliotecario o un comentario de El lamento de Portnoy?





Estas preguntas vienen a propósito de un mail que Camilo Hoyos me escribió esta mañana tras leer una noticia. En su mail Camilo comenta la manera como recientemente dos gestos de dos líderes políticos bastante mediáticos, polémicos y populares entre ciertos sectores sociales han contribuido a disparar las ventas de dos libros: en primer lugar, el regalo de un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina por parte del presidente venezolano Hugo Chávez a Barack Obama; y, en segundo lugar, la declaración en la que Obama decía hace unos mese que Netherlands es su novela favorita.


Por un lado, un líder carismático y populista entregándole al icono por excelencia del poder mundial un libro de culto de la izquierda latinoamericana publicado hace 36 años y considerado por muchos como una obra poco seria para rojos trasnochados y cooperantes incautos; y, por otro lado, la nueva encarnación de ese mismo icono, que se proyecta a sí misma y es percibida por muchos como una nueva forma de ejercer el poder, haciéndole un guiño público a una novela que sin ser un best seller ya había alcanzado una cierta notoriedad.


En relación con el tema de la prescripción, ver las entradas “la influencia de los prescriptores de opinión” “mis dealers y “has de seducir al librero”.