archivo del octubre, 2009

algunas cosas que se dijeron en la mesa redonda barcelona capital editorial, organizada por casa amèrica catalunya

El pasado jueves se llevó a cabo en Casa Amèrica Catalunya la mesa redonda Barcelona capital editorial, en la que participaron el editor Jorge Herralde, de Anagrama, el escritor Rodrigo Fresán y la editora Olga Martínez, de Candaya. A continuación presento algunas de las ideas que los participantes pusieron sobre la mesa.

 

MESA_REDONDA_BCN_CAPITAL_EDITORIAL

(Imagen de canal-L televisión)

 

Jorge Herralde precisó que el boom latinoamericano en realidad no fue el fenómeno comercial de masas del que tanto se ha hablado durante todos estos años. Según Herralde, en general la dimensión comercial de este fenómeno fue más bien modesta porque aparte de García Márquez, Vargas Llosa y alguna otra figura los autores del boom no generaron grandes ventas con sus libros en gran parte debido a que en términos de mercado América Latina es un conjunto de estancos incomunicados entre sí.

 

Rodrigo Fresán se opuso al mito de las ciudades literarias como París o Barcelona. Según Fresán, quien quiera escribir puede hacerlo independientemente de la ciudad donde esté y no es necesario seguir los pasos de Cortázar, Donoso o García Márquez para encontrar la inspiración.

 

Olga Martínez destacó la importancia que han tenido sus viajes a países latinoamericanos como Venezuela y Paraguay para conocer sus literaturas y descubrir autores de allí para publicarlos en Candaya.

 

AMÉRICA_LATINA_3

 

Herralde afirmó que la calidad de la literatura que se están escribiendo actualmente muchos autores latinoamericanos —algunos de los cuales son publicados por Anagrama, cuyo premio de novela desde 2003 ha quedado en manos de escritores de América Latina— contrasta radicalmente con lo poco que se venden sus libros no sólo en España sino también del otro lado del Atlántico. Herralde se refirió a las ganas de cortarse las venas que deben sentir los comerciales de Planeta cada vez que alguno de los premios que otorgan los distintos sellos del grupo cae en manos de un autor latinoamericano porque al parecer sus comisiones se ven seriamente reducidas debido a lo poco que venden los autores no españoles. Fresán se refirió a este fenómeno como “las venas abiertas de América Latina”.

 

Fresán llamó la atención sobre los distintos intentos —fallidos, por supuesto— que durante décadas ha hecho la industria editorial por producir otro fenómeno literario y comercial equiparable al boom. Se refiere particularmente a las generaciones del Crack y de Bogotá 39.

 

PANORÁMICA_BARCELONA_PEQUEÑA

 

Martínez se mostró entusiasta frente a las posibilidades que les ofrece Internet a los lectores en general y a los editores en particular al permitirles conocer el trabajo hecho por nuevas voces que están siendo publicadas en otras latitudes. La lectura de suplementos literarios y de revistas en formato digital favorece el acceso a lo que se está haciendo en ciudades, regiones y países distintos de una manera que hasta hace unos años era impensable.

 

Herralde y Fresán, por el contrario, se mostraron reservados frente al papel de  Internet como medio de acceso a los textos literarios. Ambos alertaron sobre la manera como la publicación de textos en Internet vulnera los derechos de autor e hicieron comentarios acerca del valor del libro como objeto, que no puede sustituirse ni por la lectura en pantalla ni por el texto en papel imprimido de manera casera. Fresán, además, cuestionó la idea de que Internet sirve para descubrir nuevas voces debido a la falta de filtros que existe en la red y agregó que hasta ahora no conoce el primer caso de un gran autor que haya sido descubierto a partir de su blog.

 

Cuando se le dio la palabra al público, los asistentes a la mesa redonda hicieron consideraciones interesantes en relación con la escasa cantidad de autoras publicadas en castellano, la importancia de ciertas revistas a la hora de dar a conocer nuevas voces y el potencial que ofrecen hoy en día los contenidos digitales.

 

Una vez más, gracias a Casa Amèrica Catalunya por la organización de la mesa sobre un tema que algunos encontramos tan apasionante; a Olga Martínez, a Jorge Herralde y a Rodrigo Fresán por compartir sus puntos de vista con nosotros; y, claro, a quienes asistieron al evento por sus aportes.

Miércoles, octubre 7, 2009 categorizado bajo 1, contenidos digitales, edición 2.0, entorno digital

si el negocio de google es la publicidad, ¿de quién será el de los libros?

En sus ediciones de hoy los diarios Público y El País se refieren a la intervención que Luis Collado, responsable del proyecto Google libros en España y Portugal, hizo ayer en Liber con respecto al proyecto de digitalización de Google y a la manera como esta empresa piensa compensar económicamente a los autores y editores cuyos libros han sido digitalizados o lo sean en el futuro. Hace unos meses Luis me contaba que a fuerza de llevar tiempo lidiando con reclamos y recriminaciones de editores, libreros, autores y agremiaciones ya se iba acostumbrando a hacerlo.

 

GOOGLE_BARCODE

 

Según el artículo “Google no convence a los editores”, de Público, Luis afirma que ‘el negocio de Google es la publicidad’. La pregunta es qué está haciendo ahora mismo y qué hará en el futuro Google para ganar dinero a través de la publicidad.

 

El citado artículo trae a colación las palabras de Antoni Comas, presidente del Gremi d’Editors de Catalunya, quien afirmó que ‘Google Libros es el gran engaño para los editores. Nadie les ha pedido que vengan a nuestras casas a hacer buenas prácticas. Gracias por sus buenos propósitos, pero no los queremos’. Independientemente de que Google esté procediendo correctamente o no, en este caso —que ilustra la actitud reaccionaria típica de las agremiaciones del sector— la pregunta es qué están haciendo estas organizaciones para que actores externos al mundo de la edición —empresas de desarrollo de software, operadores de telefonía o proveedores de acceso a Internet y de servicios en línea— no se entrometan en su terreno ni los desplacen ocupando el lugar que les corresponde a ellos.

 

Actitudes como la de Comas hacen que para quienes están en la cadena de producción editorial siga creciendo el riesgo de que aparezcan actores externos que les arrebaten el protagonismo que les corresponde a ellos y que continúe la disminución de su poder de negociación a la hora de definir las reglas de juego de su propio negocio.

Martes, octubre 6, 2009 categorizado bajo 1, edición, editores colombianos, editores independientes

la edición local

Una de las cosas que más nos llamó la atención durante las tres semanas de trabajo que tuvimos en Bogotá con el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) es el carácter marcadamente —cuando no estrictamente— local de los proyectos de la mayor parte de los editores con los que hablamos. Y cuando hablo de “carácter local” me refiero tanto al origen de las obras y los autores que publican como al ámbito de circulación de sus libros: no es lo más frecuente que los editores independientes colombianos publiquen títulos de autores extranjeros ni que sus libros circulen en otros países —incluso en otras ciudades colombianas distintas de la suya—. Me imagino que este rasgo de la edición independiente colombiana —que seguramente también es característico de la de algunos otros países vecinos— debe estar asociado de alguna manera con la asimetría que existe en el comercio del libro entre España y América Latina.

 

En Colombia el grueso de los libros tanto de autores extranjeros como traducidos son importados —aparte del Grupo Editorial Norma no sé cuál otra editorial colombiana traduce de manera más o menos sistemática—. Además de que las editoriales independientes colombianas no suelen publicar libros de autores extranjeros y traducen muy poco —a diferencia de muchas argentinas, mexicanas o españolas—, normalmente las filiales locales de los grandes grupos publican más que todo obras de autores locales y se encargan de distribuir aquellos títulos producidos tanto por sus casas matrices como por filiales de otros países que tienen una salida comercial más o menos amplia.

 

 

COLOMBIA_LOCAL

 

 

Aunque siempre es bueno saber qué se está haciendo en otros lugares e introducir en el medio propio aquello que por venir de lejos puede traer nuevos aires, también vale la pena que un editor se pregunte qué sentido tiene mirar hacia al extranjero para publicar a autores que no va a poder vender en su mercado porque allí nadie los conoce. Es cierto que lo propio tiene salida y es viable porque es familiar y cercano. Sin embargo, cuando uno se fija sólo en lo propio no sólo se pierde de lo que están haciendo los demás sino que también corre el riesgo de quedarse toda la vida mirándose el ombligo.

 

Por otro lado, el hecho de que los libros de estos editores rara vez circulen en otros países se debe en gran parte a la falta de una estructura de distribución sólida y de largo alcance. Si para un editor es difícil que sus libros lleguen a otras ciudades dentro del mismo país, lo más probable es que exportarlos sea mucho más complicado.

 

COLOMBIA_LOCAL_2

 

En un país como Colombia los editores independientes que quieran ampliar el espectro de su catálogo y publicar nuevas voces provenientes del extranjero podrían aprovechar la contribución que están haciendo algunas revistas a la hora de dar a conocer en su ámbito de circulación a autores de otros países. Y aquellos que quieran que sus libros circulen en el extranjero pero que por sí solos no estén en capacidad de llevarlos allí podrían encontrar una solución a este problema tanto construyendo alianzas con otros pequeños editores para gestionar en conjunto sus exportaciones a pequeña escala como desarrollando proyectos de coedición con editores de otros países.

Lunes, octubre 5, 2009 categorizado bajo 1, destacados, donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 81 ]

DONDE_PONGO_EL_OJO_81

 

Lecturas en curso

 

La hija de la amante, de A. M. Homes

Anagrama

Barcelona, 2008

 

Mi recomendado de la semana

 

El maestro Juan Martínez que estaba allí, de Manuel Chaves Nogales

Libros del Asteroide

Barcelona, 2007

 

Mis libros favoritos

 

Historia de dos ciudades, de Charles Dickens

Alianza

Madrid, 2007

 

Me llama la atención

 

No me gustaría palmarla, de Boris Vian

Demipage

Madrid, 2009

la international society of young publishers

Hoy en Publishing Perspectives aparece un artículo titulado “Young Publishers to Unite at Frankfurt” según el cual durante la Feria del Libro de Frankfurt que tendrá lugar entre el 14 y el 18 de octubre próximos se creará la International Society of Young Publishers. La iniciativa busca replicar la experiencia de The Society of Young Publishers (SYP), una organización británica sin ánimo de lucro que organiza encuentros, conferencias y eventos sociales de networking tanto para editores como para estudiantes que quieren meterse en el sector.

 

La vocación de la SYP se basa en el principio de que ‘las nuevas generaciones de editores, aquellas con poco entrenamiento práctico real pero dispuestas a saber más sobre la industria, pueden beneficiarse de la experiencia de los veteranos del sector’. La SYP, que se financia mediante la afiliación que pagan sus miembros, ha hecho cerca de cuarenta eventos durante los últimos doce meses y cuenta con 650 afiliados: más de 300 editores y agentes, así como 220 estudiantes.

 

SOCIETY_OF_YOUNG_PUBLISHERS

 

Según el artículo, la estrategia de trabajo de la International Society of Young Publishers gira alrededor de dos proyectos: en primer lugar, el montaje de una plataforma global de networking en línea que les permita a los jóvenes editores de todo el mundo entrar en contacto con sus pares; y, en segundo lugar, la puesta en funcionamiento de distintas organizaciones voluntarias en diferentes países que tengan una industria fuerte para apoyarlos.

 

En el artículo hay una consideración sobre la que me parece importante llamar la atención: ‘con los recortes de presupuesto que les impiden más que nunca a los miembros junior de la comunidad editorial asistir a eventos como la Feria de Frankfurt, es importantísimo que se establezca una red para compensar esta tendencia. En los primeros años de sus carreras los editores necesitan tener un acceso más amplio a los contactos con sus contrapartes en otros territorios, así como plataformas para explorar oportunidades en un mundo de contenidos cada vez más globalizado y digitalizado. La recesión ofrece una oportunidad real para que toda la industria innova en esta iniciativa’.

 

Creo que al acoger a los protagonistas del relevo generacional en el sector editorial, la International Society of Young Publishers podría ser un buen caldo de cultivo para que la industria en su conjunto empiece a contar con profesionales que tengan la mentalidad y las herramientas necesarias para asumir de frente el reto que implica la emergencia tanto de los entornos y los contenidos digitales como de otras nuevas realidades. Y claro, a los jóvenes profesionales les ofrecería la oportunidad de entrar en contacto con un universo al que sus absorbentes rutinas cotidianas normalmente no les permiten acceder en sus lugares de trabajo.

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