archivo del diciembre, 2009

jueves, diciembre 31, 2009 categorizado bajo destacados, obiei

2009 / 2010: un año más

Hoy termina 2009, un año que en el plano profesional vino cargado de cosas bonitas: proyectos interesantes, gratos encuentros y nuevas complicidades.

 

 

2010

 

Si Pablo Odell y yo terminamos 2008 con la impresión de que podíamos conformar una buena llave de trabajo, la experiencia de montar y poner en marcha el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) con Margarita Valencia no sólo nos demostró que no estábamos equivocados sino que también nos hizo descubrir las ventajas del trabajo en red entre personas que se complementan entre sí gracias a la existencia de intereses afines y de experiencias previas y experticias tan diferentes. Con la Doctora y el Licenciado nos divertimos trabajando y en estos meses he aprendido mucho de ellos, por lo cual para mí su compañía ha resultado estimulante en todo sentido.

 

En 2009 estuvimos con el OBIEI en Bogotá, Barcelona, Madrid y Guadalajara. En enero de 2010 iremos al Hay Festival de Cartagena a dar un taller sobre los retos de la edición independiente frente a la globalización y a la emergencia de las nuevas tecnologías y ahora mismo estamos preparando una estrategia de trabajo en  ferias del libro en un circuito más amplio que incluye Buenos Aires, Santiago, Lima y BookExpo America (BEA).

 

Y bueno, también están los encuentros y descubrimientos. De 2009 me llevo una onda de complicidad en marcha con Manuel Ortuño, Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil —a.k.a. “los paradigmáticos”—, Henry y Joan Odell, Joaquín Rodríguez, Ángela María Pérez, Juan Felipe Córdoba, Pablo Arrieta, Guido Indij, Francisco González Táboas, Luis Collado, Javier López Yáñez, Jorge Portland, Martín Franco, Cristina Osorno, Juan Pablo Mojica, Cinthya Uribe, Nicolás Posada, Jenny Alexandra Rodríguez, Pablo Arcila y Mariano Lugari.

 

Y luego está el fortalecimiento de los lazos con aquellos con quienes ya tengo un montón de experiencias compartidas y que dentro de unos años seguramente serán mis amigos de siempre: Miquel Adam, Camilo Hoyos, Àngels Balaguer, Valentín Ortiz, Leroy Gutiérrez, Javier Moreno, Neus Arqués, Isabel Núñez, Adriana Martínez y Arabella González.

 

Un feliz 2010 para todos y muchas gracias por su complicidad. Espero que sigamos cultivándola.

“petits editors, grans llibres” / “pequeños editores, grandes libros”, exposición en el foment de les arts i del disseny (fad) de barcelona

Hoy a las 19.30 se inaugura en el Foment de les Arts i del Disseny (FAD) de Barcelona la exposición “Petits editors, grans llibres” / “Pequeños editores, grandes libros”, ‘una muestra de libros que pretende aplaudir y hacer visible la capacidad emprendedora de los pequeños editores, remarcar su calidad y trazar estrategias ante los cambios actuales que tienen lugar en el mundo del libro’.

 

El siguiente es el listado de las 101 editoriales que han sido incluidas en la exposición: Adesiara editorial, Alpha Decay Ediciones, Apa Apa Comics, Arcàdia, Artemisa Ediciones, Atalanta, Bang ediciones, Barbara Fiore Editora, Barril y Barral, Bellaterra música, Belleza infinita, Biblioteca Sibilia, Blackie Books, Blur ediciones, Cabaret Voltaire, Café Central, Calamar ediciones, Campgràfic, Candaya, Cuatro ediciones, DPR-Barcelona, Dvd Ediciones, Ediciones Alfabia, Ediciones Barataria, Ediciones del viento, Ediciones Menoscuarto, Ediciones Sequitur, Ediciones trashumantes, Ediciones Trea, Edicions de la Rosa Cúbica, Edicions de Ponent, Editorial Alfama, Editorial Alrevés, Editorial Funambulista, Editorial Impedimenta, Editorial Libro de notas, Editorial Negranit, Editorial Periférica, Editorial Pintar-Pintar, Editorial Tenov, El cangrejo pistolero, El Gaviero Ediciones, El Nadir, El Olivo Azul, El Patito Editorial, El Taller de Mario Muchnik, Ensiola editorial, Errata Naturae, Escrito a lápiz, Fragmenta Editorial, Fundación Sinsonte, Gadir editorial, Global Rhythm Press, Gourmandia, H Associació per a les Arts Contemporànies, La discreta, La liebre de marzo, La máquina china, La uña rota, LaBreu Edicions, Libros de Cabecera, Libros del Asteroide, Línia Zero, Los libros del lince, Los libros del zorro rojo, Lynx Ediciones, Marbot, Mas Casablanca, Media Vaca, Melusina, Milimbo, Minuscula, Morsa, Mudito & Co., Narratives 0, Nórdica Libros, Obrador Edèndum, Ocho y medio, Oozebap, OQO editora, Panta Rhei, Papel de liar, Papers de Versàlia, Pepitas de calabaza, Planta 29, Proteus editorial, Punctum Editorial, Quálea editorial, Rinoceronte, Riurau editors, Salto de página, Satori Ediciones, Save As… Publications, SD Edicions, Sexto Piso, Tantàgora editorial, Tintas Alternativas, Traficantes de sueños, Trama Editorial, Traspiés y Vitel·la edicions.

 

PETITS_EDITORS_GRANS_LLIBRES_PEQUEÑOS_EDITORES_GRANDES_LIBROS

 

A continuación reproduzco el texto de presentación de la exposición, no sin antes llamar la atención sobre algunos de los aspectos que están en el origen de mi interés por el sector editorial y que van en las líneas que venimos trabajando en el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI):

 

– la búsqueda de estrategias para resistir en un panorama dominado por las grandes corporaciones y los cambios que comporta la digitalización del sector. En cuanto al último aspecto me parece más apropiado pensar en estrategias de adaptación que de resistencia.

 

– la importancia de la especialización, la búsqueda de sinergias colaborativas y el trabajo en la red.

 

– el hecho de que las pequeñas editoriales sean las que tienen una mayor capacidad para adaptarse a los nuevos retos.

 

– el potencial estratégico de los entornos digitales de generación Web 2.0 para contrarrestar la falta de visibilidad en las librerías tradicionales y en los medios de comunicación.

 

– el rol de las editoriales como dinamizadoras de la vida cultural —cultural agents, según nuestra amiga Doris Sommer—.

 

– el sector editorial como un campo de pruebas.

 

Aquí va el texto de presentación de la exposición:

 

“Petits editors, grans llibres” / “Pequeños editores, grandes libros” es una exposición que se plantea como una demostración de la fortaleza de las personas. Un aplauso a los individuos, a los colectivos, a los emprendedores, a la gente con opinión, comprometida, que comparte la necesidad de expresarse y que se enfrenta constantemente a la adversidad.

 

El panorama de las pequeñas editoriales es rico, diverso y con una gran capacidad de resistencia. La selección de las 101 empresas presentes se ha basado en escoger a aquéllas que nos han permitido crear una representación de las diversas estrategias que utilizan para resistir en un panorama dominado por las grandes corporaciones y los cambios que comporta la digitalización del sector.

 

Así, en la presente selección, encontramos actitudes emprendedoras y trayectorias largas. Encontramos valores de resistencia, como la especialización, la búsqueda de sinergias colaborativas y el trabajo en la red. Encontramos debates sobre la sostenibilidad, las nuevas licencias para los derechos de autor y los nuevos formatos para el libro. Todo ello intentando representar la variedad del panorama actual a través de los libros, y entendiéndolo suficientemente abierto para valorar, en algunos casos, el diseño; en otros, los contenidos, y en la gran mayoría de ellos, ambos aspectos.

 

Estrategias de resistencia en un marco de cambios radicales

 

En el Estado español, en el año 2008, se publicaron casi 95.000 títulos. Un gran grupo como Planeta publicó 1.800, y la mayoría de las editoriales presentes en esta exposición, menos de 12. Hoy en día, las pequeñas editoriales son más reducidas que nunca, sin embargo, todos coinciden en afirmar que son las que tienen una mayor capacidad para adaptarse a los nuevos retos. El panorama de las pequeñas editoriales es rico, diverso y con una gran capacidad de resistencia. Veamos algunos puntos clave.

 

Conseguir visibilidad

 

El gran problema estructural que afecta a las pequeñas editoriales es la complejidad de la distribución y la falta de presencia, tanto en las librerías como en los medios de comunicación. Este año, durante la Feria del Libro, un grupo de pequeños editores protagonizó una divertida acción de tipo activista para reclamar a los medios más atención de la que se les dedica: mientras Ildefonso Falcones firmaba ejemplares del que ha sido el best seller español del año, ellos otorgaron el título de Worstseller a un libro de Artemisa Ediciones cuyas ventas solamente habían ascendido a 100 ejemplares. Reconocidos escritores y lectores lo destacaron por su calidad literaria, y se terminó hablando del libro en todas partes.

 

La gran oportunidad que se nos ofrece hoy en día gracias a las TIC es la facilidad para conseguir establecer sinergias y trabajar en red. El Proyecto Contexto une a Libros del Asteoide, Barataria, Global Rhythm, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso en una iniciativa pionera, premiada en el año 2008 con el Nacional a la Labor Editorial. Desde los diversos puntos del Estado español que los originen, el Proyecto Contexto promueve conjuntamente los catálogos de sus miembros a través de una revista, con lo cual ganan presencia y mejoran la distribución, al mismo tiempo que mantienen la preciada independencia que les caracteriza.

 

Una de las tesis más cotizadas del capitalismo parte de la metáfora del Océano Azul: saber encontrar un nicho de mercado donde no haya competencia y así se pueda triunfar. Aunque, probablemente, la especialización de las pequeñas editoriales está mucho más vinculada a un motivo pasional que económico, es un rasgo característico de las que consiguen una trayectoria sólida. Para citar un ejemplo de ello, el gran orgullo de la pequeña edición especializada es Lynx Edicions, reconocida por haber construido, poco a poco y con buena letra, la enciclopedia ornitológica más completa y con más prestigio del mundo.

 

Es evidente que conseguir visibilidad en las librerías resulta fundamental, pero el verdadero debate ahora mismo lo protagoniza Internet. Las redes sociales y las plataformas 2.0 constituyen una herramienta de difusión indiscutible. Durante el pasado mes de septiembre, surgió en Barcelona la editorial Blackie Books, que —en una acción sin precedentes— apareció en el Facebook mucho antes de tener sus primeros libros impresos, con lo cual ha conseguido que centenares de admiradores fuéramos partícipes del nacimiento de dicho proyecto y esperásemos ansiosos la llegada de sus libros a las tiendas.

 

Visión de futuro

 

Internet está afectando tanto a las formas de difusión como a los propios formatos. Ahora mismo, pequeñas editoriales venden sus libros en formato PDF desde su propia página web, como Editorial Morsa. Otras, por ejemplo Blur Ediciones, muestran sus obras enteras en plataformas de difusión 2.0 como Issu.com. Incluso encontramos casos, como el de Libro de Notas, que, desde su plataforma web, distribuyen sus obras y las de otras editoriales afines solamente en formato digital, pero ofreciendo al lector la posibilidad de imprimir-las a demanda.

 

La impresión a demanda (print on demand) es uno de los puntales para la supervivencia del libro bajo unos criterios de sostenibilidad. Velar para que ediciones cuidadas salgan a precios asequibles no resulta fácil. En cambio, imprimir sólo los libros a medida que se van vendiendo, tiene muchas ventajas.

 

Para ser competitivos, algunos, afortunadamente muy pocos, imprimen en China ignorando a todos los protocolos ecológicos que contempla Europa. Por suerte, encontramos pequeñas iniciativas que nos hacen pensar que otro mundo es posible, como es el caso de Ediciones Trashumantes, que imprime sus libros no solamente con papeles reciclados, sino también reutilizando máculas o resmas de papel inservibles desde el punto de vista industrial, pero, evidentemente, no creativo.

 

Si hay una característica formal que une a la mayoría de los pequeños editores es precisamente la pasión por hacer libros con mimo, casi artesanales, con ediciones cuidadas hasta el último detalle, desde la selección de los autores hasta la encuadernación, pasando por las traducciones y la ortotipografía. Media Vaca o Mudito & Co son ya unos clásicos en este aspecto. Atalanta edita libros «muy antiguos como una manera de acercarse a la ultramodernidad». Aunque posiblemente es algo romántico, el libro confeccionado de manera artesanal tiene hoy en día mucho más valor por el contraste que representa frente a la inmaterialidad digital.

 

Más allá de los libros

 

A menudo, la propia pasión por publicar facilita que los pequeños editores organicen acontecimientos relacionados con su experiencia, con lo cual fomentan una cultura entorno a la creación. Café Central, por ejemplo, celebra este año su vigésimo aniversario editando y organizando lecturas y conferencias acerca de la poesía. Y una de las más recientes que se ha incorporado a ello es El Cangrejo Pistolero, editorial sevillana que, cuando presenta sus libros en los circuitos de arte, fomenta la creación de actividades plásticas y de representaciones mediante performances, más allá de las acciones estrictamente literarias. Que los editores sepan difundir su actividad de una manera que fidelice a lectores es precisamente uno de los retos más importantes para conseguir la permanencia en el mercado. Hoy en día, a juzgar por la cantidad de blogs sobre literatura y pensamiento que hay, Internet lo pone bien fácil.

 

Internet y la distribución de los libros en formato digital están abriendo grandes debates, como los que tratan sobre las nuevas licencias de derechos de autor, tradicionalmente ligadas a una normativa estricta. Hoy en día, vista la experiencia de la música, algunos editores están apostando por difundir sus contenidos bajo licencias Creative Commons. En un sector en el cual el autor es muy dependiente de los ingresos que le generan los libros vendidos, el debate justamente acaba de empezar. Es posible que una tendencia, que no gusta a todo el mundo, sea buscar esponsorización privada que permita pagar directamente a los autores y dar un empuje a productos con licencias que no pasen por un canon, como en el caso de Planta 29, que publica ensayo político y económico contemporáneo cuya versión digital es de dominio público gracias a los recursos de un gran banco.

 

Parece evidente que, si hay un futuro para el libro, éste pasará por integrar Internet al mundo editorial, ya sea en la tarea de difusión, en la búsqueda de nuevos contenidos, en la creación de redes o en la distribución. Pero, además, Internet ofrece al mundo del libro una serie de oportunidades creativas que van mucho más allá del formato electrónico y que se encuentran en una fase de exploración muy primaria. Un ejemplo de proyecto editorial innovador es DPR, que, con el libro de arquitectura Piel —que únicamente existe en Internet—, vincula los contenidos que se muestran con Google Maps, con lo cual ofrece al lector una experiencia «enriquecida». O el todavía no nacido libro Arquitecture in your hand, una aplicación para móvil que utiliza tecnologías de realidad aumentada.

 

Todas estas iniciativas y experimentos que marcarán el mañana del mundo editorial han convertido al sector en un campo de pruebas, en el cual las grandes corporaciones lo tienen mucho más complicado para entrar. Es, por tanto, un territorio casi exclusivo de dichas pequeñas empresas con un gran poder de maniobra, poco por perder y un gran entusiasmo. El futuro del mundo editorial es, al mismo tiempo, una tierra de riesgos y oportunidades. Y, por lo que parece, no son pocos los pequeños editores con ganas de colonizarla’.

 

THE_MAKING_OF_DE_PETITS_EDITORS_GRANS_LLIBRES

 

Ya iré a ver “Petits editors, grans llibres” / “Pequeños editores, grandes libros” y haré un reporte de mis impresiones.

 

A quienes les interese conocer la exposición desde sus orígenes así como su evolución les recomiendo echarle un ojo al blog * The making of de Petits editors, grans llibres *.

lunes, diciembre 21, 2009 categorizado bajo editores, editores españoles, editores independientes

el “secreto” del editor independiente, según jorge herralde

Además del catálogo de Anagrama, lo que más admiro de Jorge Herralde es su capacidad de reflexionar con respecto al oficio del editor. En sus artículos, entrevistas o intervenciones en público Herralde suele dar cuenta de los principios en los que se fundamenta su trabajo como editor y de sus preocupaciones con respecto a la evolución del sector editorial pero también de un sinfín de curiosas anécdotas que forman parte de la historia tanto de Anagrama y de su entorno íntimo como de la edición española. Lo que el lector encontrará en libros como El observatorio editorial, Opiniones mohicanas o Por orden alfabético es una mezcla de estos elementos que le permitirán no sólo familiarizarse con la vida, la obra y el pensamiento de Herralde, sino también hacer por sí mismo una valoración con respecto a su importancia en el mundo editorial y a su contribución como mediador entre los textos y sus lectores.

 

EL_OPTIMISMO_DE_LA_VOLUNTAD_EXPERIENCIAS_EDITORIALES_EN_AMÉRICA_LATINA

 

Hace poco el Fondo de Cultura Económica publicó El optimismo de la voluntad. Experiencias editoriales en América Latina, una compilación de textos —algunos de ellos incluidos en libros anteriores, otros aparecidos en publicaciones periódicas pero hasta ahora dispersos y otros inéditos— en los que Herralde se refiere ampliamente a sus relación con los países latinoamericanos a través de sus autores, de sus amigos, de sus lecturas, de sus distribuidores, de los libreros y de las ferias.

 

En el texto “El editor independiente ante los escritores y el mercado de América Latina”, que recoge su intervención en el Encuentro Internacional Los editores independientes del mundo latino y la bibliodiversidad que tuvo lugar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de 2005, dice Herralde:

 

‘Revisitemos lugares comunes. El “secreto” del editor independiente es un proyecto definido y coherente, sostenido en el tiempo y sin bajar (al menos conscientemente) la guardia de la calidad. No sólo debe construir un catálogo intentando escoger los mejores libros posibles, sino también publicarlos pulcra y bellamente y luego promocionarlos con la intensidad que merecen.

 

Hay que poner énfasis en el concepto de “sostenido en el tiempo”: en la edición es fundamental la duración, para aposentar una marca y buscar las complicidades indispensables de lectores, críticos y libreros. Y es importante lograr una “masa crítica” de títulos, y de títulos importantes, que hagan “mancha, digamos, que ocupen de forma persistente y estable un lugar en las librerías y en la memoria de los lectores. Otra de las características del editor independiente debe ser la agilidad, la rapidez de reflejos para apresar “el aire del tiempo” publicando a aquellos autores y tendencias que más cumplidamente reflejan las inquietudes de una época, aquellos escritores que se convertirán en los clásicos del futuro’.

 

En la primera parte del planteamiento de Herralde con respecto a los rasgos que a su juicio caracterizan el proyecto de un buen editor independiente hay tres atributos que me parecen fundamentales: definido, coherente y sostenido en el tiempo.

 

Basta con echarle un vistazo al catálogo de ciertos editores para darse cuenta de que éste tiene una línea editorial clara y, por lo tanto, una coherencia interna. Si en tres o cinco títulos puede intuirse hacia dónde va un catálogo, sólo cuando la continuidad le ha permitido a éste alcanzar una cierta madurez puede decirse si verdaderamente va bien encaminado hacia allí o no. Aunque muchos editores se queden en la mitad del camino por distintas razones, conseguir construir un proyecto definido y coherente ya es un logro enorme en sí mismo.

 

Y aquí hay otros dos elementos del planteamiento de Herralde que son críticos para asegurar la viabilidad y la sostenibilidad de un proyecto editorial: la promoción y las complicidades que permiten llegar al lector, atraer su atención y dejar una huella en él.

 

Por más buenos y bonitos que sean los libros que se publican, no promocionarlos adecuadamente es hacer la tarea a medias. Y es una verdadera lástima que el desatino en la gestión comercial termine poniendo en peligro la supervivencia de buenos proyectos editoriales porque ésta exige mucho más que la realización de un trabajo de edición cuidadoso.

 

Además de haber conseguido llevar su proyecto construyendo “la marca editorial como contraseña”, en textos e intervenciones como “El editor independiente ante los escritores y el mercado de América Latina” Herralde va soltando algunas claves para que que otros editores también lo hagan.

viernes, diciembre 18, 2009 categorizado bajo 1

invitación de hermanocerdo a compartir las lecturas de 2009

Al igual que el año pasado, los chicos de la revista HermanoCerdo invitan a sus ‘amigos, colaboradores y lectores a que les digan qué lecturas han leído y disfrutado este 2009‘.

 

CERDO

 

Yo estoy preparando un breve comentario sobre mis lecturas de 2009. ¿Quién se anima a compartir las suyas?

 

Pueden enviar los comentarios sobre sus lecturas a hermanocerdo@gmail.com

jueves, diciembre 17, 2009 categorizado bajo contenidos digitales, destacados, e-book, e-readers, entorno digital, nuevas tecnologías

contenidos, dispositivos y entornos digitales: un asunto de interés público en 2009

Finalmente en 2009 los e-books y los e-readers se convirtieron en nuestro medio en un asunto de interés público y dejaron de ser un tema que sólo les interesaba a unos pocos expertos. Además de que de repente el tema empezó a aparecer en la prensa generalista tal y como lo señalé en una entrada del 9 de marzo, en España este año comenzó a tomar forma una verdadera —aunque todavía incipiente— oferta tanto de contenidos digitales como de servicios asociados a éstos —que es una condición indispensable para que el mercado madure—. Este año dio de qué hablar la aparición de 36L, del Quiosco cultural de la Asociación de Revistas Culturales de España (ARCE), de Edit.cat, de leqtor.com, de Palabras mayores o de Enclave, así como el anuncio de la alianza entre Santillana, Random House MondadoriPlaneta para desarrollar de manera conjunta una plataforma de distribución de contenidos digitales.

 

QUIOSCO_CULTURAL_ARCE

 

Desde septiembre han empezado a comercializarse de manera más amplia los e-readers. Si antes del verano el Papyre era una de las pocas alternativas disponibles en España, en agosto El Corte Inglés anunció el lanzamiento de su propio dispositivo y en septiembre en el VIPS de la calle Velázquez de Madrid ofrecían e-readers junto a la mesa de novedades de libros. Desde octubre se vende el Kindle en España y ahora hay e-readers en todas las grandes superficies que venden artículos de electrónica. Incluso La Caixa anuncia en esta temporada navideña el sorteo de cincuenta libros electrónicos (sic) entre quienes contraten sus planes de pensiones.

 

EBOOKS_LA_CAIXA_PEQUEÑO

 

Pero como bien lo anotó Margarita Valencia en la entrevista que le hicimos a Luis Collado en Liber, ‘el e-book no es el tema’. Es cierto que en nuestro medio los e-books y los e-readers se han convertido en un asunto de interés público pero también lo es que en torno a esta cuestión hay mucho ruido que termina provocando toneladas de desinformación, creando confusión y desviando la atención de los temas verdaderamente importantes —de los que, una vez más, sólo se están ocupando los expertos—: la emergencia de una oferta amplia de contenidos digitales y por lo tanto de un mercado para éstos, los escenarios en los que debe darse su comercialización y si las librerías ocuparán algún lugar en ellos, los tipos de contenidos que mejor se adaptan a los soportes digitales, las posibilidades que ofrece lo digital para el desarrollo de contenidos multimedia, el uso de los entornos digitales para construir públicos y establecer una relación constante y fluida con éstos, las ventajas que tienen los distintos dispositivos de lectura según las necesidades particulares del usuario, el impacto de la lectura en pantalla sobre nuestros hábitos lectores y sobre nuestra comprensión de lo que leemos, el replanteamiento de las condiciones de negociación de los derechos de autor para soporte digital, el precio de venta al público de los e-books y los impuestos que deben pagarse por ellos, los distintos modelos de acceso a éstos y el momento más adecuado para empezar a comercializar la versión digital de las novedades editoriales.

 

EBOOKS_FOR_DUMMIES

 

A quien le interese mantenerse al día en el estado de la cuestión con respecto a estos temas le recomiendo seguir Comunicación cultural, el blog de dosdoce.com en el que Javier Celaya viene ocupándose de ellos de manera sistemática desde hace un tiempo.

 

En este tema en particular el ruido y la desinformación pueden llevar no sólo a crear falsas expectativas con respecto al potencial de lo digital sino también a emprender procesos de digitalización o de publicación en formato electrónico sin antes llevar a cabo una reflexión estratégica que permita establecer por qué, para qué, con qué criterios, usando qué tecnologías y bajo cuáles especificaciones técnicas hacerlo. Y claro, lo peligroso del ruido y la desinformación es que sus nefastos efectos podrían terminar reforzando los prejuicios de quienes siguen viendo lo digital como una amenaza y no como una oportunidad.

 

Yo no creo que las editoriales tengan que tener una estrategia digital. Creo más bien que lo digital tiene que ser un componente fundamental de su estrategia editorial y comercial.