Lunes, Diciembre 21, 2009 categorizados en editores, editores españoles, editores independientes

el “secreto” del editor independiente, según jorge herralde

Además del catálogo de Anagrama, lo que más admiro de Jorge Herralde es su capacidad de reflexionar con respecto al oficio del editor. En sus artículos, entrevistas o intervenciones en público Herralde suele dar cuenta de los principios en los que se fundamenta su trabajo como editor y de sus preocupaciones con respecto a la evolución del sector editorial pero también de un sinfín de curiosas anécdotas que forman parte de la historia tanto de Anagrama y de su entorno íntimo como de la edición española. Lo que el lector encontrará en libros como El observatorio editorial, Opiniones mohicanas o Por orden alfabético es una mezcla de estos elementos que le permitirán no sólo familiarizarse con la vida, la obra y el pensamiento de Herralde, sino también hacer por sí mismo una valoración con respecto a su importancia en el mundo editorial y a su contribución como mediador entre los textos y sus lectores.

 

EL_OPTIMISMO_DE_LA_VOLUNTAD_EXPERIENCIAS_EDITORIALES_EN_AMÉRICA_LATINA

 

Hace poco el Fondo de Cultura Económica publicó El optimismo de la voluntad. Experiencias editoriales en América Latina, una compilación de textos —algunos de ellos incluidos en libros anteriores, otros aparecidos en publicaciones periódicas pero hasta ahora dispersos y otros inéditos— en los que Herralde se refiere ampliamente a sus relación con los países latinoamericanos a través de sus autores, de sus amigos, de sus lecturas, de sus distribuidores, de los libreros y de las ferias.

 

En el texto “El editor independiente ante los escritores y el mercado de América Latina”, que recoge su intervención en el Encuentro Internacional Los editores independientes del mundo latino y la bibliodiversidad que tuvo lugar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de 2005, dice Herralde:

 

‘Revisitemos lugares comunes. El “secreto” del editor independiente es un proyecto definido y coherente, sostenido en el tiempo y sin bajar (al menos conscientemente) la guardia de la calidad. No sólo debe construir un catálogo intentando escoger los mejores libros posibles, sino también publicarlos pulcra y bellamente y luego promocionarlos con la intensidad que merecen.

 

Hay que poner énfasis en el concepto de “sostenido en el tiempo”: en la edición es fundamental la duración, para aposentar una marca y buscar las complicidades indispensables de lectores, críticos y libreros. Y es importante lograr una “masa crítica” de títulos, y de títulos importantes, que hagan “mancha, digamos, que ocupen de forma persistente y estable un lugar en las librerías y en la memoria de los lectores. Otra de las características del editor independiente debe ser la agilidad, la rapidez de reflejos para apresar “el aire del tiempo” publicando a aquellos autores y tendencias que más cumplidamente reflejan las inquietudes de una época, aquellos escritores que se convertirán en los clásicos del futuro’.

 

En la primera parte del planteamiento de Herralde con respecto a los rasgos que a su juicio caracterizan el proyecto de un buen editor independiente hay tres atributos que me parecen fundamentales: definido, coherente y sostenido en el tiempo.

 

Basta con echarle un vistazo al catálogo de ciertos editores para darse cuenta de que éste tiene una línea editorial clara y, por lo tanto, una coherencia interna. Si en tres o cinco títulos puede intuirse hacia dónde va un catálogo, sólo cuando la continuidad le ha permitido a éste alcanzar una cierta madurez puede decirse si verdaderamente va bien encaminado hacia allí o no. Aunque muchos editores se queden en la mitad del camino por distintas razones, conseguir construir un proyecto definido y coherente ya es un logro enorme en sí mismo.

 

Y aquí hay otros dos elementos del planteamiento de Herralde que son críticos para asegurar la viabilidad y la sostenibilidad de un proyecto editorial: la promoción y las complicidades que permiten llegar al lector, atraer su atención y dejar una huella en él.

 

Por más buenos y bonitos que sean los libros que se publican, no promocionarlos adecuadamente es hacer la tarea a medias. Y es una verdadera lástima que el desatino en la gestión comercial termine poniendo en peligro la supervivencia de buenos proyectos editoriales porque ésta exige mucho más que la realización de un trabajo de edición cuidadoso.

 

Además de haber conseguido llevar su proyecto construyendo “la marca editorial como contraseña”, en textos e intervenciones como “El editor independiente ante los escritores y el mercado de América Latina” Herralde va soltando algunas claves para que que otros editores también lo hagan.

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4 comentarios para “el “secreto” del editor independiente, según jorge herralde”

  1. [...] pasado junio con ocasión de la Feria del Libro de Madrid. En esa jornada de trabajo, Pablo Odell y Martín Gómez nos sometieron a toda una batería de preguntas sobre el mundo del libro, material que ha quedado [...]

  2. [...] de la oferta editorial en el mercado del libro español. Esta vez, además, Pablo Odell y Martín Gómez nos preguntan nuestra opinión sobre las nuevas maneras de fomentar la diversidad de la oferta [...]

  3. [...] vez, además, Pablo Odell y Martín Gómez nos preguntan sobre el presente y el futuro de los editores independientes, sobre sus posibles [...]

  4. [...] Odell y Martín Gómez registran nuestras reflexiones y comentarios abordan esta vez los desafíos y oportunidades que el [...]

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