archivo del enero, 2011

jueves, enero 20, 2011 categorizado bajo contenidos digitales, digitalización, e-book, entorno digital, nuevas tecnologías

la conservación de los contenidos: una cuestión delicada

En el artículo “El panorama de la información” incluido en el volumen Las razones del libro que Trama editorial publicó en septiembre de 2010 el historiador estadounidense Robert Darnton aborda un tema crítico e inquietante del que se habla poco en la discusión en torno a la inminente emergencia de lo digital: el problema de la conservación de los contenidos.

En tres de los ocho puntos a través de los cuales explica por qué la digitalización no hará que las bibliotecas de investigación se vuelvan obsoletas Darnton expresa las inquietudes que le suscita este problema*:

4. En el mundo de la tecnología electrónica, sometido a rápidos cambios, las empresas decaen con celeridad.

Puede que Google desaparezca o sea eclipsada por una tecnología aún más importante que convierta su base de datos en algo tan anticuado e inaccesible como muchos de nuestros antiguos disquetes o CD-ROM. Las empresas de electrónica van y vienen. Las bibliotecas de investigación perduran años. Es mejor reforzarlas que declararlas obsoletas, porque a los nuevos medios la obsolescencia les viene de fábrica.

5. Google cometerá errores.

A pesar de su esfuerzo por cuidar la calidad, habrá libros que pasará por alto, páginas que se salte, imágenes que le quedarán borrosas y miles de veces no habrá reproducido los textos a la perfección. Hubo una época en que pensamos que el microfilm resolvería el problema de la conservación de textos. Ahora ya sabemos que no.

6. Como en el caso del microfilm, no hay ninguna garantía de que las copias de Google no se deteriorarán.

Los bits se degradan con el tiempo. Puede que los documentos se pierdan en el ciberespacio debido a que el sistema en el que están codificados se quede anticuado. Tanto el hardware como el software se quedan viejos a un ritmo preocupante. A menos que se resuelva el engorroso problema de la conservación digital, todos los textos que «nacen digitalizados» pertenecen a una especie en peligro de extinción. La obsesión por desarrollar medios nuevos ha inhibido el esfuerzo por conservar los antiguos. Hemos perdido el 80% de las películas mudas y el 50% de las películas rodadas antes de la Segunda Guerra Mundial. Nada conserva mejor un texto que la tinta sobre papel –sobre todo el papel fabricado antes del siglo XIX– salvo los textos escritos sobre pergamino o grabados en piedra. El mejor sistema de conservación jamás inventado es el –anticuado, premoderno– libro‘.

A partir de los planteamientos que hace Darnton en estos tres puntos con respecto al problema que presupone la conservación de los contenidos en formato digital hay varios aspectos que me parecen particularmente críticos y sobre los que creo que vale la pena llamar la atención:

– el riesgo que representa el carácter efímero de las tecnologías, cuya acelerada evolución las hace obsoletas rápidamente. La adopción de estándares es fundamental para evitar que en un futuro la potencial obsolescencia de las tecnologías comprometa la accesibilidad a los contenidos.

– el carácter no infalible de la tecnología, que no sólo es susceptible de sufrir problemas técnicos sino que al igual que el papel también es sensible a ciertas condiciones ambientales que al hacerla altamente vulnerable ponen en peligro la conservación de los contenidos.

– el control sobre aquellos contenidos que han sido digitalizados por alguien distinto de su editor —bien sea Google o bien cualquier otro agente externo—: ¿en manos de quién estarán los archivos originales, donde estarán alojados éstos, quién podrá disponer de ellos para explotarlos y quién definirá sus posibles usos?

Es necesario recordar que hoy en día la conservación no es un problema exclusivo de lo digital y que como disciplina profesional la gestión de la información y la documentación lleva años desarrollando un amplio abanico de procedimientos y métodos para conservar los fondos bibliográficos y documentales existentes en papel con el propósito de asegurar su supervivencia. Debido a lo anterior los documentalistas deberían jugar un rol estratégico tanto en la discusión en torno a la conservación de los contenidos digitales como en la definición de los procedimientos, las prácticas y los métodos que deben ponerse en marcha para garantizarla. No está de más decir que el sector editorial tiene mucho que aprender de los documentalistas, que en su quehacer diario están enfrentándose desde hace muchos años a la emergencia de lo digital, que han reflexionado seriamente al respecto, que a pesar de las dificultades han sabido asimilar el cambio tecnológico y que son conscientes de que como profesionales se encuentran en un permanente proceso de reconversión.

Y ya que estamos hablando del problema de la conservación de los contenidos en el tiempo sea cual sea su soporte, cierro esta entrada con una pregunta que cada cierto tiempo me da vueltas en la cabeza: ¿cuál habrá sido de aquí a quince, a treinta o a cincuenta años la suerte de esos libros que al abrirlos por primera vez se parten en dos o se desencuadernan y que se han imprimido en un papel que no resiste ni siquiera el paso de un lápiz o de una goma de borrar, como los que muchos actores de la industria están produciendo masivamente en la era del low cost y que inevitablemente abundan cada vez más en nuestras bibliotecas?

* nota: las negrillas en las citas de Las razones del libro son mías.

to be continued: concurso de novela ilustrada en colaboración

Este miércoles 19 de enero en la librería Tipos infames de Madrid se presentará To be continued, ‘un concurso de novela ilustrada en colaboración’. To be continued comenzará el mismo miércoles 19 de enero con la publicación en la página Web del concurso del primer capítulo de la novela, cuyo autor es el escritor peruano Santiago Roncagliolo.

Una vez publicado el primer capítulo de la novela, los concursantes podrán participar enviando sus propuestas de posible continuación durante los cinco días siguientes a la publicación del capítulo anterior. Estos textos deberán tener entre 5 y 15 páginas y cada uno de ellos contará con un foro de opinión a través del cual su autor podrá recibir comentarios de otros usuarios.

El capítulo ganador de cada ocasión será escogido durante los tres días posteriores al cierre de la recepción de propuestas por un comité editorial en el que participaré al lado de ‘Xavi Bru, director de To be continued; Arantxa Mellado, directora de Ediciona; Javier Giner, editor de To be continued; Diego Salazar, editor de la revistaEtiqueta Negra; Iván Thays, autor del blog Moleskine Literario; Blanca Rosa Roca, directora de Roca editorial; José María Morote, director del Centro Virtual Cervantes y de Informática del Instituto Cervantes, y lo que denominaremos “silla vacía”’.

La novela constará de quince capítulos, ‘de los cuales el primero, el quinto y el décimo serán escritos por autores de prestigio’ y todos los demás se elegirán por concurso. ‘A partir de todo este material, se presentará el resultado final del proyecto en tres formatos: un libro impreso que incluirá la novela y las ilustraciones editado por Roca editorial y que se presentará en la Feria del Libro de Madrid 2011; un libro digital descargable desde las principales librerías digitales, y el formato más novedoso, un libro aplicación que reunirá los mejores materiales obtenidos a lo largo del período de creación del libro y que genere una experiencia diferente de lectura’.

A continuación se explica de manera detallada el reconocimiento que recibirán los ganadores:

‘El ganador recibirá como premio 100€ en metálico, un e-reader, formará parte del Comité editorial para la siguiente convocatoria (“silla vacía”), y recibirá un tanto por ciento de los derechos de autor generados por las ventas del libro’.

La parte correspondiente al componente ilustrado de la novela se desarrollará como se explica en el siguiente texto:

‘Paralelamente al concurso de escritura, se desarrollará un concurso de ilustración abierto a todo tipo de técnicas, desde dibujos a fotografías. El funcionamiento y el premio serán los mismos que en el caso del texto, aunque aquí se unirá al comité editorial José Luis Martín, director de El Jueves. El último capitulo no saldrá a concurso y será ilustrado por una artista de reconocido prestigio’.

Quien quiera acceder a más información con respecto a To be continued, puede encontrarla en el apartado “Sobre el concurso” de la página Web.

Aquí van las coordenadas de la rueda de prensa en la que se presentará To be continued y en la que participarán Xavi Bru, Javier Giner, Arantxa Mellado y Santiago Roncagliolo:

Fecha: miércoles 19 de enero de 2011

Hora: 12.00

Lugar: Librería Tipos infames. C/ San Joaquín, 3. Madrid.

La invitación a participar está abierta. ¿Qué dicen, se animan?