archivo del febrero, 2011

jaque o gambito: la transición digital de la librería en la revista texturas

Esta semana aparecerá el número especial de la revista Texturas dedicado al tema de las librerías y el entorno digital, una cuestión alrededor de la cual hoy en día hay no sólo muchos elementos en juego sino también incertidumbres y controversias profundas. Este especial ha sido preparado por el equipo de la revista aprovechando la realización del 22 Congreso Nacional de Libreros, que tendrá lugar del 16 al 19 de marzo en Las Palmas de Gran Canaria.

Hace unas semanas en una entrada de Antinomias libro dedicada a este número especial cuyo título es “Jaque o gambito”, Manuel Gil lo presentaba de la siguiente manera:

‘El número intenta abrir un marco de reflexión sobre la problemática a la que se enfrenta la librería en un entorno abiertamente digital como es previsible que ocurra dentro de unos años, la convivencia papel digital, que no es el debate, está asegurada durante mucho tiempo, pero la mutación rápida de ciertos contenidos hacia el digital conllevará un estrechamiento del mercado en sus volúmenes que hacen previsible un proceso traumático de adaptación de la librería al nuevo ecosistema’.

A continuación pueden ver el sumario de este especial de la revista Texturas, que ya va por el número 14:

- Ricardo Nudelman: “Cuando todos los libros sean electrónicos”

- Joaquín Rodríguez: “The Book Plus Business Plan (B+Bp)”

- Elia Fernández: “Al abordaje”

- Paulo Cosín Fernández: “Los retos del sector ante las revoluciones de nuestro tiempo”

- Juan Miguel Salvador: “Nuevas librerías para nuevos escenarios”

- José Antonio Vázquez: “El regreso al futuro de las librerías independientes”

“The Linotype Bulletin”

- Arantxa Larrauri: “Las librerías ante el futuro digital”

- Bernabé Naharro Sanz: “Manifiesto neolibrero”

- Martín Gómez: “Los desafíos para la librería”

- Manuel García Iborra: “¿Qué será de las librerías en el futuro digital?”

- José Manuel Anta: “El futuro digital y la mutación de las librerías”

- Antonio Rivero Rodríguez: “El horizonte digital y las librerías”

- María Moreno: “Hábitats”

- Antonio Ramírez: “Un mundo que se estrecha”

- Enrique Redel: “Cruzar el Rubicón”

- Lola Larumbe Doral: “Libreros de papel”

- Jesús Manuel Pinto Varela: “El libro electrónico: ¿qué será de nosotros?”

- Marcelino Elosua: “Ventaja competitiva: de la capacidad de distribución al marketing digital”

- Ramiro Domínguez: “El mundo del libro y el mundo del ‘e-book'”

- Ramón Alba: “¿De qué hablamos cuando hablamos del libro?”

- Philippe Hunziker: “Mundo digital y librería en los confines de la hispanidad”

- Marco Antonio Coloma: “Un campo en disputa”

- Javier López Yáñez: “Las ferias del libro ante el futuro digital: el papel de las librerías”

- Alberto Vicente y Silvano Gozzer: “Experiencias en el comercio electrónico de libros”

Si alguien quiere hacerse una idea con respecto al contenido de este especial, le recomiendo echarle un ojo a las citas de algunos artículos de “Jaque o gambito” que Manuel Gil ha publicado en la entrada “Agítese antes de usarla: Texturas nº 14″ de Antinomias libro.

Esperemos que este número especial de Texturas contribuya a abrir un proceso de reflexión y discusión constructivo con respecto a la emergencia de lo digital que conduzca a la definición de lineamientos estratégicos y a la adopción de acciones puntuales a futuro, que es una de las cosas que actualmente necesita con urgencia el sector.

Jueves, febrero 24, 2011 categorizado bajo destacados, industria editorial estadounidense, three percent, traducción

three percent y su base de datos de traducciones en estados unidos

Ya suena a lugar común decir que en Estados Unidos se suelen publicar anualmente poquísimos títulos traducidos de otras lenguas. En síntesis, la premisa repetida una y otra vez de todas las maneras posibles es la siguiente: hay una relación enormemente asimétrica entre la cantidad de títulos escritos en otras lenguas que se traducen y publican en Estados Unidos y el volumen de títulos escritos en inglés por autores estadounidenses que son traducidos y publicados en otros países —para ahondar en este tema recomiendo echarle un ojo al artículo de Emily Williams titulado “The Translation Gap: Why More Foreign Writers Aren’t Published in America”, que Publishing Perspectives publicó hace un año y al que hice referencia en la entrada “antonia kerrigan y la gestión de los derechos de traducción”—.

 

André Schiffrin ilustra esta situación y establece un contraste en L’argent et les motsEl dinero y las palabras— cuando comenta que en Francia el Centre National du Livre (CNL) contribuyó con 1.615.000 euros a la traducción al francés de 330 títulos mientras que ese mismo año en Estados Unidos el National Endowement for the Arts solamente destinó 200.000 dólares para traducir 13 libros al inglés.

 

Hasta aquí no hay nada nuevo.

 

 

 

 

Hace poco conocí Three Percent, un proyecto sobre literatura internacional desarrollado por el programa de estudios de traducción literaria y la editorial de la University of Rochester. El nombre del proyecto se deriva de la ‘estadística citada frecuentemente (establecida inicialmente por Bowker), según la cual sólo el 3% de los libros publicados en Estados Unidos son traducciones’.

 

Entre las iniciativas relacionadas con Three Percent se encuentran su blog, la editorial universitaria Open Letter Books —que publica literatura traducida—, el Best Translated Book Award, el programa de Literary Translation Studies y una base de datos de traducciones que lleva un registro de los libros traducidos en Estados Unidos desde 2008. Three Percent presenta su base de datos de traducciones en los siguientes términos:

 

‘Sospechábamos que el 3% [la parte que representan los libros traducidos en el total de títulos que se publican en Estados Unidos] era una cantidad un poco elevada pero no teníamos cómo confirmar nuestras sospechas —no había un registro del número de traducciones publicadas año tras año—.

 

Por eso decidimos hacer un seguimiento nosotros mismos. Mediante la recolección de tantos catálogos como pudimos y preguntándoles directamente a los editores, hemos logrado construir un registro bastante preciso de los libros publicados en traducción desde el 1 de enero de 2008. Por el bien de nuestra salud mental limitamos nuestra recolección de datos a traducciones originales de ficción y poesía publicadas o distribuidas en Estados Unidos. Por “originales” nos referimos a títulos que nunca antes se habían publicado en inglés (al menos en Estados Unidos). Por lo tanto, ni las nuevas traducciones de títulos clásicos ni las reimpresiones de libros publicados anteriormente están incluidas en nuestra base de datos. Nuestra atención se centra en identificar cuántos nuevos libros y cuántas nuevas voces se están poniendo a la disposición de los lectores angloparlantes’.

 

¿No resulta bastante diciente el hecho de que para un departamento de Literary Translation Studies de una universidad —que como suele suceder en el área de las Humanidades y las Ciencias Sociales no debe ser ni el más grande ni el que cuenta con más recursos— sea posible construir una base de datos en la que se lleva un registro de los libros que se traducen en un mercado tan grande como el estadounidense?

 

 

 

La información que contiene la base de datos de traducciones con respecto a los libros traducidos que están registrados en ella es la siguiente:

 

- ISBN

- Título en inglés

- Nombre y apellido del autor del libro

- Nombre y apellido del traductor del libro

- Editorial

- Género

- Precio

- Mes y año de publicación

- Lengua de origen

- País de origen

 

En la página Web de Three Percent pueden descargarse las versiones de 2008, de 2009, de 2010 y de 2011 (en construcción) de la base de datos de traducciones. Sería bueno que un día no muy lejano tuviéramos la posibilidad de consultar la base de datos de traducciones a través de una aplicación online en lugar de tener que descargar los archivos necesariamennte.

 

Este conjunto de iniciativas desarrolladas por el programa de Literary Translation Studies y la editorial Open Letter Books de la University of Rochester pone en evidencia la diversidad de intereses que hay en las universidades estadounidenses y la gran cantidad de recursos de todo tipo que éstas destinan a la construcción de fondos documentales, de colecciones de patrimonio cultural y de bases de datos sobre la más amplia variedad de temas. Por ejemplo, en varias ocasiones he oído decir que una buena parte de los programas y de las bibliotecas más importantes de literatura latinoamericana de todo el mundo se encuentran en universidades de Estados Unidos —lo cual es todo menos extraño—.

 

 

Esta base de datos de traducciones debería ser una fuente de información fundamental para quienes están interesados en el mercado editorial estadounidense, en la presencia que tienen en éste los libros traducidos y en la traducción en general. Aunque es cierto que los datos puros y duros no permiten hacer más que un trabajo meramente descriptivo, también es verdad que puestos en contexto y cruzados con información cualitativa éstos pueden ser el punto de partida para la realización de análisis mucho más complejos, detallados, ricos y jugosos.

 

La utilidad de esta base de datos de traducciones demuestra la importancia estratégica que tiene el hecho de contar con un buen volumen de información amplia y sólida sobre distintos aspectos relacionados con los mercados —un tema que abordé hace unas semanas cuando hablaba acerca de la transparencia y la opacidad y al cual también se refirió Manuel Gil en la entrada “Las cifras de la edición 2010: de la epopeya a la elegía (o sobrealimentado de datos e infranutrido de información)” del blog Antinomias libro—.

 

***

 

A manera de bonus track les dejo el vídeo de la presentación “Why Sell eBooks in Spanish in the U.S. and How to Make it Happen in 8 Months” —”Por qué vender e-books en español en Estados Unidos y cómo lograrlo en ocho meses”— hecha por Patricia Arancibia, de Barnes & Noble.com, en la conferencia Tools of Change for Publishing (TOC) 2011 que tuvo lugar en Nueva York entre el 14 y el 16 de febrero pasados.

 

 

Martes, febrero 22, 2011 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 117 ]

Lecturas en curso

Granta en Español, número 11. “Los mejores narradores jóvenes en español”.

Duomo ediciones

Barcelona, 2010

Mi recomendado de la semana

The Shatzkin Files (Mike Shatzkin)

Nueva York

Mis libros favoritos

América, de Norman Mailer

Anagrama

Barcelona, 1998

Me llama la atención

Desde el país de nunca jamás, de Alma Guillermoprieto

Debate

Madrid, 2011

la edición independiente hoy vista por andré schiffrin: un florecimiento no exento de problemas

André Schiffrin abre la introducción de su libro L’argent et les motsEl dinero y las palabras— comentando la evolución que ha tenido el panorama editorial francés desde la publicación de La edición sin editores en Francia, que tuvo lugar hace ya una década. Dice Schiffrin con respecto a la reacción que en su momento suscitó este libro en Francia:

‘La situación que yo describía en el mundo anglosajón en efecto era crítica y lamentable pero tal evolución era imposible en el país de la excepción francesa, donde la diversidad cultural forma parte integrante del sistema. A decir verdad la reacción en España, donde el libro apareció un tiempo después, fue sensiblemente la misma. Hoy aquellos que leyeron el libro me reprochan haber sido demasiado optimista. La situación actual es aún peor que la que yo describía e incluso peor que lo que yo esperaba. Porque yo también pensaba que en la situación francesa el peso de los dos grandes grupos, Hachette y Vivendi, podría permanecer felizmente equilibrado por el tercer grupo, el de los independientes, que es lo suficientemente poderoso e influyente para mantenerse en pie frente a la presión de los conglomerados y a la tendencia hacia la globalización’.

Si en Francia los editores independientes conforman un bloque ‘lo suficientemente poderoso e influyente para mantenerse en pie frente a la presión de los conglomerados’, ¿qué podemos decir al respecto en el caso español?

Schiffrin explica la repercusión que el modelo de gestión de los grandes grupos está teniendo sobre su actividad editorial, lo cual está representando una oportunidad para el número creciente de pequeñas editoriales independientes que desde hace unos años vienen enriqueciendo el panorama de la edición tanto en Europa como en los Estados Unidos. Además de describir la situación en la que se encuentran actualmente los buenos editores que aún quedan en los grandes grupos, Schiffrin destaca el fenómeno del florecimiento de la edición independiente al mismo tiempo que llama la atención sobre las dificultades a las que deben enfrentarse las pequeñas editoriales pertenecientes a este segmento para dar a conocer y distribuir los títulos que editan. Al respecto anota Schiffrin:

‘En este mismo orden de ideas, en los grandes grupos estadounidenses y europeos se da una tendencia centralizadora: editoriales hasta el momento independientes se han fundido en conjuntos más vastos, lo que permite despedir todavía a más gente (…)

Todo esto no quiere decir que los grandes grupos vayan a desaparecer de la circulación, como algunos han sugerido. Lo más probable es que continúen publicando best sellers año tras año y beneficiándose de las ventas de su fondo, construido en tiempos más propicios. Su flujo de novedades va a reducirse a su mínima expresión y a limitarse a los títulos susceptibles de generar beneficios. Es una época difícil para los buenos editores todavía numerosos en estos grupos, que intentan mantener la práctica del oficio que han venido ejerciendo hasta el momento y que consagran lo esencial de su capacidad a mitigar la presión incesante de sus propietarios.

Sin duda ellos estarían de acuerdo en afirmar que los libros que solían publicar y que querrían continuar publicando tienden a ser publicados cada vez más a menudo por las pequeñas editoriales independientes que se han multiplicado en los últimos años en Europa y en los Estados Unidos. (En Italia han aparecido literalmente cientos de nuevas editoriales en los últimos diez años).

Este florecimiento es un signo alentador, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de estas editoriales han sido creadas por jóvenes. Pero ellas se enfrentan a grandes dificultades tanto para lograr un equilibrio financiero como para asegurar su difusión y su distribución. Para aceptar a un editor los grandes distribuidores exigen un volumen de negocio anual importante, lo cual excluye a la mayor parte de las pequeñas editoriales que por esto deben arreglárselas para hacer su propia difusión y distribución’*.

Tras haber enunciado los principales problemas a los que debe enfrentarse hoy en día la pequeña edición independiente, más adelante Schiffrin plantea que las ayudas públicas son el eje alrededor del cual debería articularse una estrategia orientada a su fortalecimiento. Según Schiffrin estas ayudas deberían materializarse en fondos para financiar la edición de proyectos puntuales o la traducción de textos escritos en otras lenguas cuya viabilidad comercial es baja, para pagar el salario de los empleados o el alquiler de las oficinas y para que las bibliotecas públicas incluyan en sus adquisiciones títulos de estas editoriales.

Aunque soy consciente de que ciertas ayudas públicas son críticas para que el desarrollo de algunas iniciativas editoriales sea posible, tengo mis reservas con respecto a una cultura tan altamente subvencionada como la que propone Schiffrin. Además de que no creo que la viabilidad y la sostenibilidad de ningún proyecto privado deban depender de manera significativa de los fondos públicos, cada vez que se convocan y se asignan ayudas oficiales se lleva uno más de una ingrata sorpresa al ver a dónde van a parar esos recursos y lo que se hace con ellos.

Me pregunto qué pensará Schiffrin acerca de las posibilidades y las oportunidades que la emergencia de lo digital les abre a los pequeños editores para encarar no sólo el proceso de edición de sus libros y la construcción de su oferta, sino también aspectos operativos vitales como la comunicación, la promoción y la comercialización —un tema al que estamos dándole vueltas en el grupo “Las estrategias de la edición independiente” de Ediciona, al que todos están invitados a unirse—. Creo que hoy en día la omisión de este tema en un libro que intente dar cuenta de la evolución del sector editorial, de su estado actual y de las dificultades a las que deben enfrentarse algunos de sus segmentos sólo es justificable si, como dicen a menudo los informes de investigación académica, abordarlo ‘rebasa los límites de este trabajo’ —Words & Money, la edición original de L’argent et les mots, salió en noviembre de 2010 (casi al tiempo que la traducción francesa)—.

Más adelante comentaré otros de los temas que Schiffrin aborda en L’argent et les mots con la agudeza y el sentido crítico que lo caracterizan.

***

A propósito del estado actual de la edición independiente recomiendo estar atentos a lo que suceda en “Otra mirada, el 1er Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas” que organiza la librería Cálamo de Zaragoza y que tendrá lugar los próximos días  24, 25 y 26 de febrero (ver el programa). Y para terminar recomiendo leer el comentario sobre “Otra mirada” que Manuel Gil publicó hoy en Antinomias libro, cuyo título es “Paco Goyanes, kamikaze o visionario”.

* nota: gracias a Gabriela Torregrosa por su colaboración en la traducción de este fragmento de L’argent et les mots.

Martes, febrero 15, 2011 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 116 ]

Lecturas en curso

Asterios Polyp, de David Mazzucchelli

sins entido

Madrid, 2010

Mi recomendado de la semana

Superficiales, de Nicholas Carr

Taurus

Madrid, 2011

Mis libros favoritos

Illusions perdues, de Honoré de Balzac

Gallimard

París, 2010

Me llama la atención

Anna Karénina, de Lev N. Tolstói

Alba editorial

Barcelona, 2010

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