archivo del mayo, 2011

miércoles, mayo 25, 2011 categorizado bajo destacados, feria del libro de madrid, ventas de libros

a buscar respuestas en la feria del libro de madrid

Este viernes 27 de mayo empieza la Feria del Libro de Madrid, que durará hasta el próximo domingo 12 de junio. Aprovechando la feria, pasaré toda la semana que viene en Madrid con el propósito de buscar posibles respuestas a algunos de mis interrogantes con respecto a la situación actual del sector editorial español. Durante esa semana espero conversar con editores, libreros, expertos del sector y lectores de a pie para conocer su percepción en relación con el comportamiento de la compra y la venta de libros.

 

 

Como comenta Javier Rodríguez Marcos en su artículo “La mayor librería” que apareció el pasado sábado 21 de mayo en Babelia, ‘la Feria del Libro de Madrid —buque insignia de una flota de citas que, desde abril, toma las calles de las ciudades españolas— lleva décadas funcionando como termómetro del año editorial. Este curso, además, deberá tomar la temperatura a un enfermo al que han tardado en diagnosticarle la dolencia que padece: crisis’.

 

Esta edición de la Feria del Libro de Madrid será una buena ocasión para contrastar sobre el terreno la información oficial de los informes de los gremios con las opiniones expresadas en público y en privado por editores, libreros, expertos y lectores desprevenidos. Además de estas opiniones, una observación cuidadosa del flujo de público en la feria, del volumen de las ventas y de lo que la gente está comprando puede no sólo ser de gran utilidad para medirle el pulso al consumo de libros sino también dar algunas pistas básicas para empezar a hacer un diagnóstico preliminar con respecto a la salud, al estado de ánimo y al clima del sector.

 

 

Espero regresar de Madrid con algunas posibles respuestas a mis preguntas —o al menos indicios que me orienten en su búsqueda—, con un par de entrevistas hechas y con un listado de temas sobre los cuales escribir.

 

La Feria del Libro de Madrid es sólo un pretexto oficial para viajar a Madrid porque ir allí siempre es un placer y cualquier momento es bueno para hacerlo.

viernes, mayo 20, 2011 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 124 ]

 

Mi recomendado de la semana

 

Un mundo para Julius, de Alfredo Bryce Echenique

Anagrama

Barcelona, 2003

 

Mis libros favoritos

 

Fausto, de Johann Wolfgang Goethe

Alianza

Madrid, 2006

 

Me llama la atención

 

Conversaciones con un amigo, de Alberto Manguel

La Compañía

Buenos Aires, 2011

el catálogo latinoamericano de libros infantiles y juveniles (clij)

Desde hace un tiempo puede consultarse en la página Web del Centro para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) el Catálogo Latinoamericano de Libros Infantiles y Juveniles (CLIJ), que ha sido construido como parte del Repertorio Integrado de Libros en Venta (RILV) Literatura Infantil y Juvenil.

 

 

El Catálogo Latinoamericano de Libros Infantiles y Juveniles (CLIJ) parece ser una potente y útil herramienta de referencia para el sector que es presentada así:

 

‘(…) Desde el 2000, cuando fue aprobado el Repertorio Integrado de Libros en Venta en Iberoamérica (RILVI) por la reunión preparatoria de la X Cumbre de jefes de Estado de Iberoamérica, el CERLALC ha avanzado significativamente en la construcción de una base de datos con la información de la producción registrada en los sistemas ISBN de cada país.

(…) Las editoriales que participan en el RILV LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL son aquellas que hicieron parte del Salão FNLIJ para Crianças e Jovens realizado en Río de Janeiro en 2010 y que fue patrocinado por AECID, la FNLIJ y el CERLALC. Además participan editores de todos los países de Latinoamérica.

De la misma manera las editoriales y sus fondos entrarán a ser parte del proyecto: Catálogo Latinoamericano de Libros en Venta, RILV que contribuirá a una administración y circulación más eficiente de los fondos editoriales de la región, fortaleciendo a las editoriales y a los canales de distribución. Esta herramienta de trabajo es estratégica para todos los agentes del mundo del libro, en especial para editores, distribuidores, libreros, bibliotecólogos, promotores de lectura y educadores. Este proyecto tendrá el apoyo de las cámaras del libro’.

 

En septiembre de 2008 Adriana Laganis, propietaria de la librería Arteletra y en esa época directora de la Asociación Colombiana de Libreros Independientes (ACLI), me habló acerca de la idea que tenía esta organización de poner en marcha el desarrollo de una herramienta en la que estuviera consignada de manera correcta y estandarizada toda la información sobre los títulos disponibles en el mercado —título, autor, editorial, fecha de publicación, código de barras, ISBN, etc.—. Según me explicó Laganis, gracias a unos fondos públicos que le asignó el Ministerio de Cultura de Colombia para el desarrollo de esta herramienta la ACLI trabajaría con las editoriales de literatura infantil y juvenil en la construcción de este catálogo que se desarrollaría a manera de proyecto piloto en este segmento y que más adelante se replicaría en todos los demás.

 

 

Durante la 22ª Feria Internacional del Libro de Bogotá que se celebró un año después la editora María Osorio, de Babel libros, nos contó durante una conversación que sostuvimos con Margarita Valencia y Pablo Odell que la herramienta ya había empezado a desarrollarse y nos habló acerca del estado en el que se encontraba en ese momento.

 

Hace unos meses en la entrada “la transparencia y la opacidad en los mercados” comentaba la importancia que tiene contar con información confiable y detallada sobre el sector. Y creo que lo que decía en ese momento con respecto a las cifras sobre el desempeño del sector y de sus actores también aplica para el caso de la producción editorial. Si cada editorial, distribuidora o librería construye sus propias bases de datos sobre los libros que se publican siguiendo sus propios criterios y si además cada una de ellas debe picar manualmente los datos bibliográficos de cada título, no sólo se está incurriendo en un desperdicio enorme de recursos y esfuerzos al repetir muchas veces una misma acción de manera innecesaria sino que también existe un riesgo mucho mayor de que se cometan errores que introducen ruido en los sistemas de información.

 

 

El volumen de títulos que se está produciendo actualmente, el crecimiento del comercio electrónico y la emergencia de los contenidos digitales ponen en evidencia que hoy en día el sector editorial no puede permitirse no tener sistemas de información confiables construidos de manera descentralizada sobre una arquitectura sólida y a partir de unos estándares claramente definidos. De ahí la importancia, el potencial y el rol crítico de ésta y otras iniciativas similares como el Distribuidor de información del libro español en venta (DILVE)Todos tus Libros.

 

 

Al llamar la atención sobre la importancia de una gestión inteligente y eficiente de la información bibliográfica, la puesta en marcha de proyectos como el Catálogo Latinoamericano de Libros Infantiles y Juveniles (CLIJ), el Distribuidor de información del libro español en venta (DILVE)Todos tus Libros significa un paso importante hacia una mayor transparencia en el mercado que sin lugar a dudas facilita el funcionamiento de éste. Una vez montadas las plataformas, ahora el reto consiste en alimentarlas con datos para sacarles provecho a su potencial y hacerlas realmente útiles.

el llibreter y mi libro de texto de catalán

Aprovechando el impulso que nos dio un principio de año que llegó cargado de nuevos proyectos, en enero Ana y yo decidimos apuntarnos a los cursos de catalán del Consorci per a la Normalització Lingüística (CPNL) —algo que estábamos postergando desde hace dos años—. A finales de marzo, en la primera clase del nivel B3 me llevé una sorpresa gratísima al encontrarme con que en la unidad 1 del libro de texto del curso había un extracto de una entrada de El Llibreter cuyo título es “Ficcions enfora!”.

 


 

Más allá de la emoción que me produjo este hallazgo, me parece muy diciente el hecho de que los autores del libro editado por Castellnou Edicions hayan incluido en los contenidos de éste un texto extraído de un blog. ¿Por qué no recurrieron a fuentes más convencionales como la Gran Enciclopèdia Catalana, un fragmento de una obra de un autor clásico o moderno de la literatura catalana o un texto de alguna figura mediática catalanoparlante que tenga una autoridad y una capacidad de generación de opinión importantes?

 

 

Tal vez porque desde el punto de vista jurídico es mucho más fácil gestionar el uso del contenido de un blog pero también porque quizás cada vez sean más las personas que poco a poco se van dando cuenta de que la idea según la cual la blogósfera está compuesta sólo por aficionados que no producen más que basura no tiene un fundamento sólido.

 

De hecho, creo que desde hace un tiempo los blogs de expertos en distintos temas cuya autoridad se deriva del reconocimiento de los profesionales del sector del que se ocupan vienen generando una confianza cada vez mayor. Para estos expertos su blog es un escenario más desde el cual construir su marca y constituye un elemento fundamental para posicionarse en ese punto de encuentro entre el mundo analógico, Internet y los medios de comunicación tradicionales que es la esfera pública. Cada vez es más frecuente que en la prensa tanto especializada como generalista se cite a este tipo de expertos, cuyos planteamientos suelen ser más lúcidos, sensatos y atrevidos que el discurso institucional —sea éste aséptico o, por el contrario, sesgado por la defensa de intereses declarados abiertamente o no— de los representantes de organizaciones de las más diversas naturalezas y que tienen sus propias agendas.

 

 

Independientemente de que El Llibreter sea uno de mis blogs de cabecera y de que yo sea un fiel lector suyo desde hace más de cuatro años, tengo entendido que en el ámbito de la lengua catalana se trata de una de las fuentes imprescindibles a la hora de hablar en Internet de literatura y del mundo del libro en general. De la misma manera que lo son en sus respectivos campos de trabajo otros expertos como Enrique Dans, Juan Varela, David Soler, Joaquín Rodríguez o Manuel Gil —por mencionar sólo algunos de los que son fundamentales para mí—, que desde sus blogs están observando con profesionalismo y agudeza una realidad cambiante con el propósito de comprender hacia dónde se dirige, de explicarla e incluso de incidir sobre su rumbo.

 

El aprendizaje de una lengua está lleno de sorpresas, incluso cuando se trata de una tan cercana a la propia y con la que se lleva tanto tiempo conviviendo estrechamente en la cotidianidad —aunque sin prestarle mucha atención hasta hace poco—.

miércoles, mayo 11, 2011 categorizado bajo best sellers, long sellers, tendencias, ventas de libros

‘los más vendidos son libros que reflejan motivaciones compartidas’: josé antonio marina en el prólogo de código best seller, de sergio vila-sanjuán

Sergio Vila-Sanjuán explica en el propósito de Código best seller que la idea de hacer este libro se la dio José Antonio Marina. Así cuenta Vila-Sanjuán la historia del origen de este libro:

 

‘Mi querido y admirado amigo José Antonio Marina me animó un día a sintetizar todos estos estudios en un análisis general del fenómeno best seller. La idea de este libro es suya, el desarrollo se nutre de conversaciones que tuvimos en Barcelona y Madrid durante la primavera y el otoño del año 2009, y ha tenido además la generosidad de prologarlo’.

 

 

En el prólogo del libro Marina hace algunas consideraciones interesantes con respecto al best seller. De la perspectiva de Marina me parece particularmente enriquecedor el hecho de que aborde la lectura, y más concretamente los best sellers, como un fenómeno social que está íntimamente relacionado con los valores, las preocupaciones, las expectativas y las aspiraciones tanto de una sociedad determinada en su conjunto como de los individuos que la conforman. Dicho en otras palabras, en su prólogo Marina no nos está hablando tanto del contenido de los libros en sí mismo como de lo que éstos dicen acerca de sus lectores.

 

Marina expresa en los siguientes términos la perspectiva que le sirve como punto de partida para abordar ese fenómeno social que son los best sellers:

 

‘Mi interés por los best sellers deriva de un interés más amplio por la génesis de los fenómenos sociales. ¿Qué mueve a un grupo numeroso de personas a comprar el mismo libro, ponerse el mismo tipo de ropa, ir al mismo restaurante, o afiliarse al mismo partido? El estudio de los best sellers es un estudio sobre las motivaciones compartidas. Un best seller es un libro que se ha puesto de moda. Algo se pone de moda cuando —por razones que hay que investigar— despierta en muchas personas el deseo de hacer algo’.

 

En este sentido las observaciones de Marina claramente están en el campo de las ciencias sociales y ni por un momento se acercan a la perspectiva de la filología o la crítica literaria, que bastante a menudo reniegan del best seller y lo miran con desprecio —lo cual quizás sea el resultado de una falta de interés pura y dura por el tema—. Con respecto a la materia de la que se ocupa Código best seller dice Marina:

 

‘En este libro se estudia un tipo de obras literarias que ilustra muy bien esa cuádruple relación [entre la obra y el autor, el promotor, el prescriptor y el consumidor]. Son los libros que a lo largo de la historia han tenido un gran éxito de ventas, los best sellers, los libros más vendidos, a los que podemos considerar también los más leídos, aunque para demostrarlo rigurosamente sería necesario investigar sobre el intercambio de libros, los préstamos en bibliotecas públicas, los clubs de lectores, o la lectura en voz alta —por ejemplo, la que se hacía en las fábricas de tabaco cubanas, y que dio lugar a una anécdota divertida; la marca de habanos Montecristo debe su nombre al éxito que entre los obreros tuvo la novela de Alejandro Dumas—’.

 

 

Por otro lado, Marina explica de una manera clara y sencilla la estructura de mediaciones que hace posible que el resultado del trabajo de un creador pueda ser consumido por su público tras entrar al circuito de la industria editorial y pasar por los distintos eslabones de su cadena de valor. En el caso de los libros la existencia de las cuatro instancias que presenta Marina permite que el ciclo que se abre con el acto creativo se cierre con la lectura. Así explica Marina las relaciones a las que está sujeto el consumo de la producción intelectual:

 

‘Considerada así, como objeto ideal introducido en el mundo de la vida, toda creación intelectual —no sólo la literatura— está sujeta a cuatro tipos de relaciones. La primera de ellas se da entre la obra y el autor (…) La segunda relación se da con el espectador, lector, oyente, en una palabra, con el consumidor de la obra. Las otras dos relaciones son más externas. Una de ellas remite al promotor, al que ha hecho posible que el autor produzca la obra y que esta llegue al consumidor (…) Por último, se encuentran los prescriptores, críticos, académicos, creadores de opinión, publicistas, elaboradores del canon, que influyen ubicuamente sobre artistas, consumidores, y promotores’.

 

Marina también llama la atención no sólo sobre la manera como su trayectoria ha llevado a Vila-Sanjuán a implicarse en cada una de estos cuatro tipos de relaciones, sino también sobre la experiencia, el conocimiento y las herramientas conceptuales con los que cuenta el autor de Código best seller para emprender la realización de este trabajo.

 

‘Para estudiarlo [el fenómeno de la compra de libros] es necesario aunar saberes muy variados. El conocimiento que Sergio Vila-Sanjuán tiene de la sociología de la cultura, del negocio editorial, de la historia del libro, de las complicadas interacciones entre la obra y el lector; su larga experiencia como crítico y “prescriptor”, en diarios de gran tirada y en libros; su faceta de autor; en una palabra, su experto transitar por las cuatro relaciones que antes he mencionado lo cualifican especialmente para esta tarea’.

 

Estamos frente a un libro que al indagar en la manera como se han leído ciertas obras literarias en distintos momentos está poniendo en contexto la lectura —y en ciertos casos la escritura y la edición— como un acto social —es decir, que tiene su origen en nuestra socialidad y que al mismo tiempo es una fuente de sociabilidad—.

 

¿Qué dicen nuestras lecturas con respecto a nosotros —como sociedad y como individuos—?, parece ser la pregunta que Vila-Sanjuán y Marina nos están planteando insistentemente en estas páginas.