archivo del Enero, 2012

Martes, Enero 31, 2012 categorizado bajo destacados, edición, tendencias, tendencias del mercado editorial

5 años

‘La cultura es una conversación. Pero escribir, leer, editar, imprimir, distribuir catalogar, reseñar, pueden ser leña al fuego de esa conversación, formas de animarla. Hasta se pudiera decir que publicar un libro es ponerlo en medio de una conversación, que organizar una editorial, una librería, una biblioteca, es organizar una conversación’.

Gabriel Zaid, en Los demasiados libros.

 

***

 

Todo empezó cuando a principios de 2007 me di cuenta de que desde hacía meses venía sintiendo la necesidad de tener un proyecto personal al cual dedicarle una parte de mi tiempo libre. Entonces trabajaba en Bestiario y en una de mis visitas rutinarias a La Central de Mallorca que tuvo lugar en los primeros días del año me encontré con que Seix Barral acababa de sacar una reedición de Prosas apátridas, de Julio Ramón Ribeyro. Yo llevaba varios años buscando Prosas apátridas, así que enseguida me compré un ejemplar y ese mismo día empecé a leerlo. En ese momento la lectura de Prosas apátridas no sólo me dio ánimo para emprender ese proyecto personal por el que necesitaba apostar, sino que también me ayudó a darle forma.

 

Cuanto a los pocos días tuve claro que quería hacer un blog relacionado con el mundo de la edición saqué de la biblioteca de la Universitat de Barcelona dos libros de memorias que hablaban acerca de la movida editorial barcelonesa de las últimas décadas y del boom latinoamericano, dos temas que por esos días me despertaban una curiosidad particular. Una buena parte de mis ratos de ocio de ese mes de enero los pasé leyendo Historia personal del boom, de José Donoso, y Confesiones de una editora poco mentirosa, de Esther Tusquets.

 

Aunque las ganas y la necesidad ya estaban ahí desde hacía unos meses, la lectura de estos tres libros me dio el impulso necesario para empezar [ el ojo fisgón ]. A partir de ese momento pasaría menos tiempo durmiendo o conversando con mis amigos y empezaría a dedicar un par de horas diarias a bloguear.

 

 

 

 

La recompensa de este trabajo ha sido enorme sobre todo en términos de aprendizaje acerca del sector del libro. Al abordar las tendencias del mercado editorial me han interesado una amplia variedad de temas: la concentración de la propiedad de la industria editorial; la evolución de la edición independiente; el proceso de construcción de un catálogo y los criterios que intervienen en él; la producción de cifras acerca del desempeño del sector editorial y la manera como éstas se manejan; el comercio del libro entre España y América Latina; el rol tanto de las organizaciones gremiales como de las asociaciones y redes en el sector del libro; la diversidad de la oferta editorial y la homogeneización de ésta en el canal mainstream; la doble dimensión del libro como bien cultural y de consumo; la prescripción y las instancias desde las que ésta se ejerce; las tendencias literarias, la literatura de género y los best sellers como fenómeno comercial, económico y cultural; el sistema de los premios literarios y su dinámica de funcionamiento; la circulación del libro; la traducción; el diseño editorial y la tipografía; la emergencia de lo digital, su irrupción en la cadena de valor del libro y el replanteamiento tanto de la estructura como de la dinámica de ésta; la aplicación de ciertas tecnologías a los oficios de la edición; la preservación de los contenidos digitales; la construcción de públicos, el fomento a la lectura y la formación de lectores; la conversación en entornos de generación Web 2.0 y el potencial de éstos como canal para el desarrollo de acciones de marketing; las prácticas lectoras y los cambios que éstas están sufriendo debido a la dimensión social de algunas tecnologías; el rol de las bibliotecas y de las librerías como prescriptoras y dinamizadoras culturales; la formación en los oficios de la edición; la reconversión hacia lo digital del sector del libro y los retos a los que en estos tiempos de cambio deben enfrentarse los diferentes actores que forman parte de él.

 

En estos cinco años he aprendido montones de cosas acerca de todos estos temas cruzando mis lecturas, las conversaciones que he tenido con profesionales del sector y la observación sobre el terreno. Esto se debe en gran parte a que afortunadamente mis intereses, las perspectivas desde las cuales los abordo y mis posiciones han ido cambiando con el transcurso del tiempo.

 

Gracias a [ el ojo fisgón ] durante estos cinco años he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas con las que he podido conversar sobre temas de interés común, trabajar, emprender proyectos conjuntamente y en algunos casos entablar una amistad. Se trata de personas a las que admiro, a las que estimo, de las que he aprendido muchísimo y a las que aprovecho para darles las gracias por todo lo que me han aportado.

 

 

 

 

Muchas cosas han pasado en estos cinco años —aparte de las que se me han venido a la cabeza de primerazo en relación con el ámbito español, mencionaré algunas que han sucedido en otros países por la relevancia que tienen debido a sus repercusiones a nivel global—: han aparecido en España decenas de pequeñas editoriales independientes nuevas —muchas de ellas de nicho— y varias de las que se habían creado antes de 2007 se han consolidado; ha empezado a desarrollarse el mercado de los contenidos digitales, que todavía se encuentra en estado embrionario y en el que aún hay mucho por explorar, por ensayar y por definir —quizás el hito que marca el inicio de este proceso sea el lanzamiento del Kindle y de la Amazon Kindle Store en noviembre de 2007—; Trama editorial lanzó la colección Tipos móviles, en la que publica títulos acerca del sector del libro que van en una línea afín a la del contenido de la revista Texturas; en diferentes momentos actores provenientes del sector de las telecomunicaciones y de la gran distribución han puesto en marcha tímidas y erráticas iniciativas de comercialización de e-books que no han tenido mayor éxito; el desempeño económico del sector se ha visto afectado por la crisis, que desde que empezó se ha agudizado año tras año —disminución de las ventas, aceleración de la rotación de los libros en el punto de venta, aumento de las devoluciones, recortes de personal y a menudo deterioro de las condiciones en las que se trabaja, cierre de editoriales y de librerías, etc.—; cerró la cadena de librerías Crisol; Planeta compró el 50% de Círculo de Lectores y Casa del libro adquirió la cadena de librerías Bertrand; Planeta, Random House Mondadori y Santillana montaron la plataforma de comercialización de e-books Libranda, a la que con el paso del tiempo se han venido sumando otras editoriales de menor tamaño; al margen de los grandes actores del sector han empezado a aparecer otras plataformas de comercialización de e-books —edi.cat, leqtor, librosinlibro, etc.— así como pequeñas editoriales nativas digitales —ver las anotaciones que José Antonio Millán y María José de Acuña han hecho al respecto—; Giangiacomo Feltrinelli Editore empezó el proceso de compra de Anagrama y luego adquirió cerca de la mitad de la cadena de librerías La Central; sobre todo en España y en menor medida en Latinoamérica han aparecido diferentes blogs que se ocupan de analizar la evolución del sector del libro desde distintas perspectivas —ver en la franja de la derecha el primer apartado de enlaces—; en Estados Unidos varios de los grupos editoriales pertenecientes al Big Six instauraron el agency model, en el que es el editor y no el comercializador el que establece el precio de venta al público de los e-books; tras anunciar su quiebra la cadena de librerías Borders emprendió el cierre de todas sus tiendas en Estados Unidos; en medio de su proceso de expansión internacional las grandes plataformas de comercialización de e-books empezaron a desembarcar en España—algunas como Amazon o iBookstore ya lo hicieron y otras deberían estar haciéndolo pronto—; cada vez son más las editoriales españolas de todos los tamaños y enfoques que han empezado a digitalizar su catálogo y a crear una oferta de e-books con una parte de éste; y tras suprimir la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, el nuevo gobierno del Partido Popular (PP) creó las direcciones generales tanto de Política e Industrias Culturales y del Libro como de Bellas Artes y Bienes Culturales y de Archivos y Bibliotecas.

 

Antes de terminar quisiera dejar dos preguntas abiertas:

 

1. ¿Cuáles creen ustedes que son tanto los acontecimientos que más han marcado la evolución del sector del libro como las transformaciones más importantes que éste ha sufrido durante estos cinco años?

 

2. ¿Cuáles son los retos a los que deberá enfrentarse el sector del libro durante los cinco años que vienen?

 

¿Qué dicen, se animan a compartir sus puntos de vista a partir de su perspectiva personal?

 

 

 

 

¡Dicho todo lo anterior, a seguir mientras duren el entusiasmo, la voluntad y la ilusión —que espero que sea por mucho tiempo—!

Martes, Enero 17, 2012 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 132 ]

 

 

Lecturas en curso

 

The Great Gatsby, de Scott Fitzgerald

Penguin

Londres, 1993

 

Mi recomendado de la semana

 

C. M. no récord, de Juan Álvarez

Alfaguara

Bogotá, 2011

 

Mis libros favoritos

 

Retrato del artista adolescente, de James Joyce

Alianza editorial

Madrid, 2001

 

Me llama la atención

 

Historia de la lectura en el mundo occidental, de autores varios (bajo la dirección de Guglielmo Cavallo y Roger Chartier)

Taurus

Madrid, 2011

mis descubrimientos blogosféricos de 2011

Cada cierto tiempo me encuentro con algún blog nuevo o hasta entonces desconocido para mí cuyos contenidos se ocupan de algunos de los temas que más me interesan: los libros, la evolución del sector editorial, el proceso de reconversión de éste a raíz de la emergencia de lo digital, la economía de los contenidos y los usos sociales de las tecnologías de la información y la comunicación. Entre los blogs de este tipo que conocí durante 2011, los siguiente son los que ahora forman parte de mis lecturas imprescindibles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Winch 5, de Francis Pisani (ver versión en español y en inglés)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

verba volant, scripta manent, de Bernat Ruiz Domènech

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

– Joe Wikert’s Publishing 2020 Blog

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

– Appazoogle, de autores varios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BibliogTecarios, de autores varios

 

 

– Disquisiciones, de Jorge Portland

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Editar en voz alta, de Elsa Aguiar

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Blog de Mariana Eguaras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La amena biblioteca de Redfield Hall, de Belén Bermejo

 

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A quienes le interesen tanto el mundo del libro y sus alrededores como las tecnologías y los contenidos digitales, les recomiendo seguir atentamente estos blogs.

entrevista a enrique dans en la revista texturas / “los lectores quieren acceder a los contenidos en cualquier momento, dispositivo y formato”

El número 16 de la revista Texturas que está circulando desde hace un par de semanas incluye la entrevista que le hice en junio de 2011 a Enrique Dans —a la cual me referí hace unos meses—. Dans habla en esta entrevista acerca de la disrupción tecnológica, del impacto que ésta está teniendo en la industria de los contenidos, de las distintas estrategias y líneas de acción que el sector editorial podría adoptar para gestionar su reconversión hacia lo digital, de la manera como la llegada a España de los nuevos actores de la distribución de contenidos digitales puede transformar tanto la estructura como la dinámica de la cadena de valor del libro, de la necesidad de construir entornos abiertos, convergentes e integrados, de los cambios que están teniendo lugar en las prácticas lectoras gracias a las funciones sociales de ciertas tecnologías, de las necesidades y expectativas de los lectores de hoy en día, de la circulación de los contenidos, de la capacidad de generación de atención y de la monetización de ésta.

 

 

 

 

Uno de los aspectos que me parecen más significativos de esta entrevista es el énfasis que Dans pone en la experiencia del usuario, para el cual en este momento es crítico poder acceder a los contenidos en cualquier formato, dispositivo, momento y lugar según sus necesidades puntuales —es decir, de una manera sencilla, eficiente y flexible—.

 

 

 

A continuación reproduzco algunos fragmentos de la entrevista que creo que vale la pena destacar:

 

‘[Los usuarios] Queremos información con capacidad de profundizar en ella o de hacer clic y ver por qué se dice algo, en qué se basan las fuentes para decirlo y por qué se opina una u otra cosa. Por tanto, exigimos profundidad en forma de hipervínculos y capacidades sociales en la información: es decir, que no sólo la asumamos sino que también podamos reenviarla, comentarla, votarla, promoverla, etc. En fin, un montón de funciones sociales sin las que ahora nos sentimos incómodos porque nos falta algo’.

 

(…)

 

‘La gente paga por aquello que le aporta valor. ¿Qué se puede hacer con un libro en Internet? Se pueden hacer un montón de cosas: una edición social de la obra, un libro que esté abierto a que la gente comente lo que va leyendo o permitirle al lector poner sus marcadores, sus ideas y sus vínculos. Lo que quieras. Se puede hacer que la experiencia de lectura mejore porque ya no estás limitado al formato habitual del libro’*.

 

(…)

 

‘El problema es que la industria editorial no sabe qué hacer. Es lo mismo que ocurre con la música. La industria de la música sabe vender CDs y si la pones a hacer otra cosa no sabe hacerlo o lo hace mal, se niega a hacerlo y lo desprecia porque no sabe vender. Al final lo que tenemos es un problema de auténtica adaptación. Actualmente nos estamos encontrando con empresas que no saben desvincularse del libro y que si pretenden vender otras cosas no saben hacerlo cuando en realidad lo que deben hacer hoy en día es clarísimo: en cuanto tengan un contenido, sacarlo en todos los formatos posibles’.

 

(…)

 

‘Lo que tenemos que plantearnos es que hay una diversidad enorme de dispositivos y que yo como usuario quiero que el contenido sea accesible desde todos —cada uno con su limitación de formato, de tamaño de pantalla, etc.— y con una continuidad. Kindle lo ha hecho muy bien. Yo compré un Kindle y ya lo tengo instalado en mi laptop, en mi ordenador de sobremesa, en mi iPad y en mi Blackberry. No me voy a poner a leer un libro en mi Blackberry pero me gusta tener la posibilidad de abrirlo y encontrarme con que la lectura está parada justo allí donde la dejé en cualquiera de mis otros dispositivos, en la misma referencia, y que lo que yo marqué está ahí porque me viene comodísimo en algunos momentos cuando quiero citar un libro o revisar algo que anoté. Cuando yo estoy leyendo un libro éste está en mi cabeza y quiero que esté presente en cualquiera de mis dispositivos. Entonces si se llega a inventar un dispositivo en forma de pantalla enrollable y semitransparente, quiero que mi libro también esté ahí y que no existan restricciones de ningún tipo para que sea así. Estamos hablando de contenidos digitales que por naturaleza son líquidos, de bits que se mueven por todas partes’.

 

(…)

 

‘Para empezar, en el diseño de esta estrategia [de reconversión] se tendría que pensar en el producto digital como el primer producto y eso es muy difícil para quien ha defendido toda su vida el libro físico y que aún cree que el libro digital es cosa de freaks o de minorías. La industria tiene que plantearse que su producto es digital porque se expresa, se vende, se usa y se consume en la red y que en caso de que alguien lo quiera puede imprimírselo pero teniendo en cuenta que el libro en papel es un subproducto. El libro impreso pasa a ser un subproducto y el libro digital es el producto principal que se consume en la red’.

 

(…)

 

‘Cuando en una industria irrumpe una innovación disruptiva, la mayoría de los que eran líderes en la época anterior adopta una postura defensiva y de intentar no hacer nada, de preservar su modelo de negocio, de protestar contra la innovación, de intentar ilegalizarla y cosas de ese tipo. La innovación siempre proviene de fuera, de los que no estaban antes. En Estados Unidos tienes modelos como los de The Huffington Post, Weblogs, Inc., Gawker Media y toda una serie de medios que han ido apareciendo y que han aprovechado muchísimo más las características del nuevo entorno debido a que no tienen las mismas condicionantes del escenario anterior, que es lo que permite que se adapten mucho mejor’.

 

(…)

 

‘Diría que quien produce contenidos debe tener claro que cuanto más circulen éstos mejor, sea en el régimen que sea: gratuito, de pago o restringido. A mí me va mejor cuanto más se mueve mi contenido. Yo soy consciente de que en cuanto publico un contenido en mi blog éste es reproducido automáticamente en una veintena de páginas web. La licencia bajo la cual publico mi blog permite hacerlo y gracias a eso a mí me va mejor. Si yo fuera un editor clásico, tendría que perseguir a esas páginas web y denunciarlas por aprovecharse de mi contenido. Pero no me interesa porque me va mejor así. Hacer este tipo de reflexión cuesta, lleva tiempo y exige una cierta experiencia pero vamos a acabar allí. Al final te tienes que acostumbrar a que tu contenido circule mejor porque te consigue una mayor capacidad de generación de atención. Y mientras más atención tengas, mejor porque puedes monetizarla. Lo que no podemos hacer es tener un contenido, renunciar a monetizar la atención y pretender cobrar simplemente por quien quiera comprarse el ejemplar de nuestra publicación como se hacía en el quiosco porque esto ya no funciona así’.

 

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Las cosas que han sucedido entre mi conversación con Enrique Dans en junio de 2011 y la publicación de esta entrevista en el número 16 de la revista Texturas permiten hacerse una idea con respecto a la creciente aceleración del ritmo de las transformaciones que el sector editorial está sufriendo actualmente:

 

‘Esta entrevista tuvo lugar el miércoles 1 de junio de 2011 mientras se celebraba la Feria del Libro de Madrid, por lo que es bastante probable que entre su realización y su publicación se hayan registrado ciertos cambios en la situación de algunos de los aspectos abordados en ella —lo cual da cuenta de la velocidad a la que se están produciendo las transformaciones que la industria de los contenidos viene viviendo desde hace unos años—. Es indudable que el panorama de la industria editorial española no volverá a ser el mismo una vez desembarquen actores extranjeros provenientes del mundo tecnológico como Amazon, Google ebooks o Kobo, que ya anunciaron que este otoño empezarán a operar en España’.

 

 

 

 

Quienes quieran descargar la entrevista pueden hacerlo apretando aquí.

 

Aprovecho la ocasión para agradecerles no sólo a Margarita María Pérez Barón por la transcripción de esta entrevista, sino también a Manuel Gil y a Manuel Ortuño por sus comentarios y recomendaciones durante el proceso de edición de ésta.

 

* Aquí pueden echarle un ojo a la edición social de Todo va a cambiar, de Enrique Dans.