archivo del Febrero, 2012

Martes, Febrero 28, 2012 categorizado bajo literatura latinoamericana

descubrir a bolaño

Hacia finales de 2000 o principios de 2001 mi amigo R. me contó que entre los estudiantes de la facultad de Literatura de su universidad que iban de poetas malditos o de beatniks se había puesto de moda un libro que los traía locos a todos. Se trataba de Los detectives salvajes, una novela de cerca de 500 páginas de un escritor chileno llamado Roberto Bolaño que estos muchachos llevaban orgullosamente debajo del brazo con una mezcla de irreverencia y altanería. Con R. nos preguntábamos si estaríamos frente al sustituto de Ray Loriga, de Alberto Fuguet o del escritor de culto de turno —es increíble que dos estudiantes veinteañeros puedan llegar a tener prejuicios tan fuertes. Afortunadamente muy pronto nos daríamos cuenta de lo equivocados que estábamos—.

 

Una tarde de mediados de 2001 entré a la tienda de Círculo de lectores de la carrera 15 con 85 en la que estaban saldando libros de Anagrama, entre los cuales había un ejemplar de un volumen de cuentos de Roberto Bolaño llamado Llamadas telefónicas. Le eché un ojo al libro y decidí comprarlo sólo por saber cuál era el motivo de la euforia que Bolaño estaba causando entre los estudiantes de Literatura de la universidad de R. A los pocos días empecé a leer Llamadas telefónicas y no pude parar hasta que me terminé todos los cuentos.

 

 

 

 

Después de leer Llamadas telefónicas seguí con tres libros de Bolaño que me fascinaron cada uno por distintas razones: Estrella distante, Nocturno de Chile y La literatura nazi en América. Más adelante leí Putas asesinas, un volumen de cuentos que me gustó menos. Luego había planeado leer Los detectives salvajes durante mis vacaciones de mitad de año de 2003 y el 15 de julio de ese año en la mañana R. me llamó para decirme que acababa de leer en el periódico que Bolaño se había muerto en Barcelona. Yo no sabía ni que Bolaño tuviera una insuficiencia hepática ni que estuviera esperando un transplante. Creo que en ese momento ya había dejado de interesarme por los ires y venires de la de vida de los escritores que me gustan pero recuerdo que me encantaba leer tanto los artículos de Bolaño como las entrevistas que le hacían —de hecho, Entre paréntesis fue uno de los últimos libros que compré antes de irme de Bogotá—.

 

Tal y como había previsto, dediqué una buena parte de mis vacaciones a leer Los detectives salvajes —una lectura que me hizo muy feliz y de la que conservo un recuerdo maravilloso—.

 

 

 

 

A principios de 2005 leí Una novelita lumpen y desde entonces no había vuelto a leer nada de Bolaño. Después de este largo paréntesis, la semana pasada finalmente decidí empezar a leer 2666 —llevaba varios años esperando encontrar la ocasión para hacerlo—. Durante casi ocho años he visto a varios amigos cercanos entregados a la lectura de 2666 y ahora me ha llegado mi turno. Ahora mismo voy en la página 127 y 2666 no sólo va superando con creces mis expectativas, sino que además me ha puesto en esa tónica de utilizar cualquier pretexto o momento para dedicarme a su lectura y está produciéndome esa sensación de que hasta que no acabe el libro no habrá ninguna otra actividad que pueda resultarme más provechosa.

 

 

 

 

Está claro que mi lectura de la obra de Bolaño ha sido bastante irregular y está llena de vacíos. Como leo poquísima poesía, hasta ahora no he leído la de Bolaño. Y además de no haber leído Amuleto, Amberes, La pista de hielo y Monsieur Pain, con excepción de 2666 no me he animado a leer ninguno de los títulos publicados póstumamente —que ya suman unos cuantos—. Y la verdad es que a priori ninguno de estos libros me llama mucho la atención, así que si algún día los leo quizás sea porque alguna fuente confiable me los recomiende o porque alguna otra lectura me haga llegar a ellos.

 

En la página 30 de 2666 que pertenece a “La parte de los críticos” hay un comentario con respecto a los libros de Benno von Archimboldi que podría aplicarse a la buena acogida que desde hace unos años está teniendo la obra de Bolaño en distintos países:

 

(…) pese a que la venta de sus libros iba en línea ascendente tanto en Alemania como en el resto de Europa e incluso en Estados Unidos, que gusta de los escritores desaparecidos (desaparecidos o millonarios) o de la leyenda de los escritores desaparecidos, y en donde su obra empezaba a circular profusamente, ya no sólo en los departamentos de alemán de las universidades sino en los campus y fuera de los campus, en las vastas ciudades que amaban la literatura oral y visual’.

 

En fin, este reencuentro con la obra de Bolaño está siendo una gozada que disfrutaré mientras dure —si sigo al paso que voy podría estar hablando de algo así como tres semanas o un mes— y que cuando termine seguramente me dejará un bonito recuerdo y un vacío enorme.

 

La única molestia que he tenido con 2666 está relacionada con el volumen del mamotreto, cuyas 1125 páginas presuponen un problema tanto para abrirle un campo en mi biblioteca como para cargarlo cuando quiero salir de mi casa con él. Quizás para evitarme estos dos problemas me habría venido bien comprar una versión de 2666 en e-book pero al parecer ésta no está disponible actualmente.

Martes, Febrero 21, 2012 categorizado bajo industria editorial española, industria editorial latinoamericana

spanish world book news: un espacio para el libro en español en publishing perspectives

El pasado 9 de febrero Edward Nawotka presentó la primera edición de 2012 de la sección Spanish World Book News de Publishing Perspectives, cuyos contenidos se actualizarán quincenalmente. En esta breve presentación Edward anunció la incorporación de Julieta Lionetti como editora de esta sección —una excelente noticia que muchos aplaudimos—. Edward invita a los lectores de Publishing Perspectives a contactar con Julieta para sugerir historias, información y eventos relacionados con el mundo de la edición que consideren que vale la pena cubrir.

 

 

 

 

A continuación reproduzco las respuestas de Julieta a tres preguntas que le hice con respecto a Spanish World Book News:

 

Martín Gómez: ¿Qué implicaciones puede tener tanto para la industria editorial de los países hispanohablantes como para el mercado del libro en español la apertura de un espacio informativo en inglés en el que se hable acerca de su actualidad y de su evolución?

 

Julieta Lionetti: Me plantearía esta pregunta al revés. La apertura de un espacio informativo profesional en inglés revela el interés que ya están generando las industrias del libro en español en el mercado anglosajón. Nuestra lengua común se ve como el segundo mercado del libro en una lengua occidental. El interés es grande y el desconocimiento también, en parte por la ausencia crónica de revistas profesionales a ambas márgenes del Atlántico. Con tantos actores globales como están surgiendo en el cambio de paradigma del libro (Amazon, Kobo, Google, Apple, etc.) el conocimiento de estos mercados se hace imprescindible y por eso Publishing Perspectives ha pensado en brindar el servicio a sus lectores, que son todos profesionales del libro y de los medios de comunicación.

 

M.G.: ¿Cree que Spanish World Book News puede contribuir a que la industria editorial de los países hispanohablantes y el libro escrito en español tengan una mayor visibilidad, un mejor posicionamiento y un potencial tanto de expansión como de penetración más alto en los mercados de países donde se hablan otras lenguas?

 

J.L.: No lo veo como una consecuencia directa. Creo que a esto contribuyen más emprendimientos como el de Barnes & Noble que una newsletter que, de momento, tendrá periodicidad quincenal. Lo que intentamos es que haya más información, e información transparente, sobre nuestra industria y nuestros mercados. No será una tarea fácil, pero debemos profesionalizar la información, ir a los datos, hacer una lectura inteligente de ellos, cuantificar lo que valemos, tanto en términos de cultura como de dólares. Identificar las tendencias, valorarlas. Empezar a sacar las fotos de nuestro quehacer editorial y a compartirlas con profesionales de otras lenguas.

 

M.G.: ¿Cuáles son los principales ejes alrededor de los cuales girará el contenido de Spanish World Book News?

 

J.L.: Intentaremos cubrir las noticias más sobresalientes, tanto en Hispanoamérica como en España, y agregar a ellas un artículo con más investigación, que nos vaya hablando de tendencias del sector, que son evidentemente distintas y mucho más varipiontas de lo que imaginan nuestros lectores anglosajones. Por ejemplo, el cambio al paradigma digital es radicalmente diferente en América Latina que en España, porque viene a cubrir necesidades muy diferentes, algo que a veces cuesta entender desde fuera (e incluso desde dentro). También incluiremos perfiles de los profesionales más destacados de la industria, no los obvios, esos que todo el mundo conoce, sino los que están detrás de proyectos interesantes pero menos sonados. Las librerías serán objeto especial de nuestra atención y planificamos una serie de perfiles de libreros históricos, tanto en Hispanoamérica como en España. La librería sigue siendo una institución importante en Sudamérica y en España, y tiene sus héroes.

 

Como editora de Spanish World Book News aprovecho este espacio que me das para abrir las puertas de nuestro newsletter a todos los profesionales del sector que tengan una historia que contar y ganas de hacerlo. Cuanto más voces y visiones logremos articular, más nos conoceremos a nosotros mismos. Porque no hay mejor ejercicio para saber quiénes somos que contárselo a un desconocido.

 

 

 

De las respuestas de Julieta quiero destacar tres puntos que me parecen críticos: el hecho de que el hispanohablante sea el segundo mercado del libro en una lengua occidental, la falta de revistas profesionales en español sobre el sector del libro —afortunadamente tenemos Texturas— y la necesidad de producir información transparente y profesional con respecto a éste.

 

Aprovecho para agradecerle públicamente a Julieta por compartir sus puntos de vista y para desearle mucha suerte en su nuevo cargo de editora de Spanish World Book News.

 

***

 

Me parece importantísimo que exista un espacio de información en inglés que se ocupe del mundo del libro en español por varias razones: en primer lugar, porque creo que puede contribuir a darle un alcance mucho más amplio y global a la reflexión y a la conversación que está teniendo lugar en español alrededor de la evolución y de la actualidad del sector del libro; en segundo lugar, porque puede ayudar a darle visibilidad a la producción editorial en lengua española y a facilitar su penetración en mercados pertenecientes a otros ámbitos lingüísticos; en tercer lugar, porque puede contribuir a dar a conocer en otros lugares del mundo el trabajo que están haciendo las editoriales del ámbito hispanohablante; y, por último, porque gracias a todo lo anterior puede propiciar el acercamiento entre actores de la industria editorial hispanohablante y sus clientes o aliados potenciales en otros ámbitos lingüísticos —pienso en el aprendizaje a partir del intercambio de experiencias, en la puesta en marcha de proyectos conjuntos, en la ampliación del ámbito de circulación de lo que se publica y, por supuesto, en la compra y venta de derechos—.

 

A nivel global el español es una lengua de peso desde el punto de vista demográfico y cultural pero su alcance no deja de tener grandes limitaciones. Y es por eso que una publicación en inglés con respecto al mercado editorial hispanohablante puede ayudar a darle a éste un alcance más global. Al fin y al cabo como comenta José Antonio Millán con respecto a la historia de la página Web En.red.ando, ‘el pequeño drama de los actores que intervienen en tecnología (¡y en ciencia!) desde el español y otras lenguas no-hegemónicas es que son eficaces transvasadores a su territorio de polémicas y debates que tienen lugar en el Centro, pero no pueden influir en sentido contrario’.

Lunes, Febrero 20, 2012 categorizado bajo donde pongo el ojo, mis libros favoritos, mis recomendados

donde pongo el ojo… [ 133 ]

 

 

Lecturas en curso

 

Noche de los enamorados, de Félix Romeo

Mondadori

Barcelona, 2012

 

Mi recomendado de la semana

 

De qué hablo cuando hablo de correr, de Haruki Murakami

Tusquets

Barcelona, 2010

 

Mis libros favoritos

 

Llamadas telefónicas, de Roberto Bolaño

Anagrama

Barcelona, 1997

 

Me llama la atención

 

Cuentos completos, de Guy de Maupassant

Páginas de espuma

Madrid, 2011

Lunes, Febrero 13, 2012 categorizado bajo editores españoles, literatura japonesa

leer

Haruki Murakami dice en De qué hablo cuando hablo de correr:

 

‘Correr era para mí, de entre las numerosas costumbres adquiridas a lo largo de mi vida, tal vez la más provechosa y la que más sentido tenía. Y creo que, gracias a haber corrido ininterrumpidamente durante veintitantos años, mi cuerpo y mi espíritu se fueron formando y fortaleciendo’.

 

 De qué hablo cuando hablo de correr, de Haruki Murakami. Tusquets editores. Barcelona, 2010.

 

 

 

 

Donde Murakami pone “correr” yo pondría “leer” para resumir de la manera más certera posible un aspecto esencial de mi experiencia personal.

 

Al margen del rol que juega la lectura en mi vida, aprovecho para hacer una anotación sobre otra cuestión relacionada con mi experiencia personal que me da vueltas en la cabeza desde que empecé a leer De qué hablo cuando hablo de correr: si Murakami considera que su rendimiento como corredor es mediocre, ¿qué puedo decir yo que estoy lejos de alcanzar el nivel de lo que él llama correr “en serio” —que a su juicio equivale a una media de diez kilómetros diarios—?

 

 

 

 

Esta entrada está dedicada a la memoria y al legado del editor y promotor de la lectura Germán Sánchez Ruipérez, de cuya muerte me enteré justo después de encontrarme con esta frase de Murakami en De qué hablo cuando hablo de correr.

el libro en español en el mercado estadounidense visto por patricia arancibia, de barnes & noble

En el número 16 de la revista Texturas apareció una entrevista a Patricia Arancibia, quien actualmente es la Directora de contenidos digitales internacionales de Barnes & Noble. En esta entrevista realizada por Joana Costa y Adrián Puentes se ponen sobre la mesa distintos temas importantísimos: las particularidades del segmento latino del mercado editorial estadounidense; los intereses de los lectores latinos en Estados Unidos; los tipos de libros en español que mejor se venden en el mercado estadounidense —tanto en papel como en digital—; las dificultades para que el libro en español circule más allá de las fronteras de su país de origen; la presencia del libro tanto latinoamericano como español en el mercado estadounidense; las posibilidades que abre lo digital para el mejoramiento de la circulación del libro en español, para la diversificación de la oferta y para la creación de un mercado global al cual puedan acceder incluso los pequeños editores; la importancia de la promoción en el ámbito online y la manera como una buena gestión de los metadatos le permite al usuario encontrar fácilmente los libros en las plataformas de e-commerce.

 

 

 

A continuación reproduzco algunos de los fragmentos de la entrevista que más me llamaron la atención, en los cuales Patricia toca una amplia variedad de temas críticos con respecto al mercado del libro en español.

 

– Sobre la presencia del libro en español en el mercado estadounidense, los factores que han dificultado su llegada allí y las posibilidades que abre lo digital para facilitar su penetración:

 

‘Sí, fui por todas partes. Sigo yendo. Por todo el mundo. El español era obviamente una prioridad porque este es un mercado bilingüe, prácticamente. Además vos seguías trayendo libros en español impresos. Traías muy pocos en relación a lo que quisieras, porque los editores se ponen en un riesgo: la importación suma costos. Si la moneda, como en el caso del euro, es más cara, no sólo el libro viene ya de por sí a un precio que es caro para este mercado, sino que además suma costos con la aduana y el transporte. Un cargamento de libros se puede quedar en la aduana seis meses. Llegaban siempre tarde, llegaban pocos, entonces los editores tenían que decidir: no podías traer todo tu catálogo, solo una parte reducida que estabas seguro que iba a vender en este mercado. Y si se te acababa el stock tenías que traer otro. O sea, siempre fue bastante complicado. Este es un mercado gigante pero hay libros que pueden vender super bien afuera y acá no funcionar. Hay libros que podrían funcionar en el long tail pero quizás no te conviene traerlos, porque no tienes lugar y tendrías que sacar otro título. Lo que trae el digital es la posibilidad de ampliar el número de títulos; el stock es infinito. El número de títulos que podés tener en español en los Estados Unidos es por lo menos cuatro veces más de lo que nunca tuviste en papel. En este formato nunca hubo disponibles para ordenar en los Estados Unidos más de ocho mil o nueve mil títulos en español. En España o América Latina, un país medio tiene cien mil títulos vivos. En cambio, en digital ahora nosotros tenemos más de cuarenta mil en español que vienen de todos lados. Más de lo que existe en español en cualquier otra parte. Creo que toda España tiene tres mil o cuatro mil libros (de verdad, no pdf). En Argentina hay como cinco tiendas de ebooks, en Chile hay tres, en México otras cinco. Una de las cosas que yo hice fue abogar para que las editoriales se consiguieran los derechos digitales. Hay que ir rápido y negociar con tus autores, pero eso lleva tiempo. Y ya no hay tiempo. A su vez, empezar ese proceso e invertir todo el dinero y el tiempo si no vas a ver ningún rédito por cinco años es durísimo’.

 

– Sobre la manera como lo digital facilita el intercambio y puede contribuir a hacer posible la creación de un mercado global en español:

 

‘También hay que pensar que ahora se publica en español acá, y que la distribución del libro en español en el mundo es rara: es muy difícil encontrar un libro latinoamericano en España, a no ser que lo publique un editor español. Y es muy difícil encontrar un libro español en América Latina. Y si lo encontrás, es impagable. En todo caso, tampoco es verdad que todo va a ser internacional con los libros digitales. Hubo un momento en que en España se vendían biografías de Aznar a morir, pero acá no las compraba nadie. En Argentina se publican libros de política que no se pueden pagar, pero acá los libros de política argentina no le interesan ni al académico que estudia historia de Argentina. Entonces tú puedes decir: mirá que interesante, a mí me interesa esto y esta gente está del otro lado de la cordillera haciendo lo mismo, está en el Caribe haciendo lo mismo. Me parece que en eso sí hay una oportunidad de intercambio: el no estar tan limitados por la distribución, por ser tantos países, por ser veinticinco países, por tener océanos, riachos o montañas en medio. El digital te resuelve muchos problemas. Ahora se puede ser un editor pequeño y pensar global’.

 

‘(…) Hoy hay quinientos millones de personas en el mundo que hablan español, es el tercer idioma del mundo y es el segundo del mundo occidental. Eso es una masa crítica bastante fuerte. Vos me preguntás si creo que podemos llegar a ser un idioma importante, pero si le preguntas a cualquier persona que no hable español te va a decir que ya lo es. Hace mucho que estamos todos conectados a Internet. Hay gente en Ushuaia leyendo El País en este momento.

 

El digital te trae eso: la inmediatez, la posibilidad de publicar libros globalmente. Todavía no lo está haciendo casi nadie, aunque se están preparando. Eso sí me parece que es super importante. Es una oportunidad genial. Es una oportunidad que puede ayudar incluso con la internacionalización del libro físico. Me parece que hay una oportunidad de fomentar más el comercio de títulos entre distintos países, y que no sea que el único escritor chileno que conocemos es Bolaño después de Neruda. Que haya un intercambio real, que un escritor no tenga que ganarse un Nobel o morirse para que en otros países sepan que existe’.

 

 

 

 

– Sobre los distintos circuitos que conforman el mercado del libro en español en Estados Unidos:

 

‘Lo que sí es muy importante aquí es ver las diferencias entre tres mercados: bibliotecas, retail y académico. Las bibliotecas tienen una población particular, con necesidades particulares. Siempre se habla de lo que la gente quiere, y los bibliotecarios saben muy bien lo que la gente quiere en sus comunidades. En cambio, en el mercado comercial estás hablando de gente que entra a una librería o a un website a comprar libros; es completamente distinto. Después está el mercado académico, y dentro de éste hay para niños, para secundarios y universidades, y esos tres son muy poderosos pero muy distintos entre sí.

 

El mercado comercial, que es el que a mí me ocupa, es muy diferente a los otros. Como lo es en inglés, pero yo te diría que quizás todavía más. Lo que más vendemos en español es la ficción, lejos’.

 

– Sobre los tipos de libros en español que mejor funcionan en el mercado estadounidense:

 

‘De todo. La ficción latinoamericana mucho más que la española. O sea, los autores latinoamericanos, los más grandes, son tan fuertes acá como en sus países. Yo me acuerdo que en un momento se decía que no había que traer La sombra del viento porque era muy literario. Yo dije: de ninguna manera, vamos a traer ese libro. También decían que no había que traer el diccionario de la RAE porque «los latinos de Estados Unidos no saben lo que es la Real Academia». Yo dije: de ninguna manera. Hay que traer ese diccionario. Y estuvo durante muchos años entre nuestros libros más vendidos, entre otras cosas porque las bibliotecas lo querían y no estaba en ningún lado’.

 

‘(…) Bueno, lo que veo, por ejemplo, es que el romance vende a morir. Y como he dicho antes, lo que vende mucho es el misterio y el thriller. Ahora es una barbaridad lo que vende La reina del sur de Arturo Pérez-Reverte. Es un tema latinoamericano, y la política latinoamericana vende bien. Un periodista latinoamericano escribe algo sobre su país y es muy difícil que venda. Pero cualquier cosa sobre narcotráfico va a vender, no importa lo que sea. Ya sea en Colombia o en México. Porque la gente también está preocupada acá, porque hay violencia, porque su familia es de allá. Todo esto está en los medios todo el tiempo y vende’.

 

– Sobre la importancia y el alcance del marketing en el ámbito online:

 

Random House Mondadori, por ejemplo, hace mucha promoción fuera de España y también hace mucha promoción online. Si vos abrís El País desde acá, la parte comercial del periódico sabe que estás en los Estados Unidos; hay estrategias de marketing que se podrían usar perfectamente con libros (…)

 

(…) Las editoriales que están acá, como Santillana, Random y Penguin, se han movido bien para trabajar la prensa en español. Pero no toda la gente tiene llegada a la prensa en español. Segundo, la prensa en español en Estados Unidos es regional, es casi por ciudad. Vos ponés algo en el New York Times y le llega a todo el mundo; pones algo en La Opinión y llega a Los Ángeles. A mí me da la impresión de que Random House Mondadori maneja muy bien el marketing online; es algo bien sabido en la industria. Porque, aunque lo hacen desde España, lo hacen para toda América Latina. Lo deberían estar haciendo más editores’.

 

***

 

Dado que hoy en día en Estados Unidos ‘hay más gente que habla español que en España’, creo que todo editor hispanohablante independientemente de dónde se encuentre, de su tamaño y de la orientación de su catálogo debería leer con cuidado esta entrevista y tomar nota de lo que se dice en ella con el propósito bien sea de entrar al mercado estadounidense o bien de fortalecer su presencia en él —ver en el informe de Comercio Exterior del Libro 2010 la evolución de las exportaciones de la industria editorial española hacia ese país—. Las respuestas de Patricia a las acertadas preguntas que le plantean Joana Costa y Adrián Puentes en esta entrevista ponen en evidencia la manera como su experiencia sobre el terreno le ha permitido desarrollar un amplio y profundo conocimiento tanto de la estructura como de la dinámica de funcionamiento del mercado editorial estadounidense, latinoamericano y español.

 

 

 

 

A quien le interese profundizar en este tema le recomiendo echarle un ojo a la presentación de Patricia en la conferencia TOC 2011, cuyo título es “Why Sell eBooks in Spanish in the U.S and How to Make it Happen in 8 Months”, en la que explica las razones que llevaron a Barnes & Noble a montar la plataforma Nook Books en español y algunos detalles relacionados con el funcionamiento de ésta desde su lanzamiento en noviembre de 2010.

 

 

 

 

Quienes no tengan acceso al número 16 de Texturas y quieran leer la entrevista completa, pueden descargarla apretando aquí gracias a la generosidad tanto del equipo de Trama editorial como de Joana Costa y Adrián Puentes.