archivo del Enero, 2014

editoriales argentinas en librerías españolas: el caso de la central

De los países hispanoamericanos quizás Argentina sea el que tiene el ecosistema editorial más rico e interesante. Además de un buen número de editoriales, Argentina tiene un robusto tejido de librerías y uno de los índices de lectura más elevados de la región. Me pregunto de qué manera las turbulencias políticas y económicas que cada cierto tiempo vive Argentina repercuten sobre el desarrollo de su ecosistema editorial. ¿En momentos de inestabilidad se publican, se venden y se leen menos libros en Argentina? ¿Las medidas de proteccionismo económico del gobierno argentino que vistas desde afuera son perjudiciales para las editoriales extranjeras realmente favorecen a la industria nacional?

 

En una visita reciente a la librería La Central de la calle Mallorca de Barcelona me encontré con una selecta oferta de títulos publicados por diversas editoriales independientes argentinas. Al poco tiempo volví a La Central con el propósito de identificar las editoriales argentinas que estaban presentes en sus estanterías y mesas de novedades. Durante esta segunda visita encontré algunos títulos de las siguientes editoriales independientes argentinas —es probable que se me hayan escapado unas cuantas—:

 

 

– Adriana Hidalgo

– Colihue

– Corregidor

– El cuenco de plata

– Eterna Cadencia

– Interzona

– Katz

– La Bestia Equilátera

– La Compañía

– Libros del zorzal

– Losada

– Mansalva

– Mardulce

– Paradiso

 

 

 

 

 

 

Según me explicó Marta Ramoneda de La Central, estas editoriales suelen llegar a la librería por tres caminos diferentes: en primer lugar, a través de distribuidoras españolas que sirven en España los títulos de algunas de ellas; en segundo lugar, mediante distribuidoras argentinas que exportan los títulos de algunas otras; y, por último, vía trato directo con las editoriales —con cuyos responsables se ha entrado en contacto de distintas maneras: gracias a la intermediación de conocidos en común, tras conocer el catálogo durante una visita de presentación o gracias a un encuentro imprevisto que conduce al establecimiento de una relación comercial—.

 

Considero que la inclusión de títulos de unas cuantas editoriales argentinas en el fondo de algunas librerías españolas —aunque solamente unas pocas estén interesadas en hacerlo y/o se lo puedan permitir— es un buen signo que supone un enriquecimiento de la oferta del mercado. La oferta en las librerías de títulos publicados por editoriales de otros países tanto hispanohablantes como pertenecientes a otros ámbitos lingüísticos enriquece nuestro entorno y amplía nuestros horizontes. Me encantaría que en las librerías españolas además hubiera más libros publicados por editoriales de otros países hispanoamericanos cuya industria editorial es menos potente que la argentina —es posible encontrar alguna cosa aquí y allí pero en general la oferta es bastante escasa y supongo que la demanda también lo es—. Sin embargo, soy consciente de que hay un gran número de obstáculos y limitaciones que hacen que importar y vender en España los títulos de este tipo de editoriales sea un esfuerzo bastante difícil de asumir y poco rentable.

 

Para dar cuenta de una manera muy global de la situación de la edición en Argentina y ponerla en contexto, a continuación reproduzco algunos gráficos que contienen cifras con respecto a la industria editorial iberoamericana así como a los hábitos de lectura y compra de libros de los habitantes de la región desde una perspectiva comparada por países:

 

 

 

 

 

 

 

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Los cinco primeros gráficos fueron extraídos del estudio “El espacio iberoamericano del libro 2012”, que fue realizado por Lenin Monak y publicado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC); la última tabla se extrajo del informe “Mercado editorial de Argentina y Ciudad de Buenos Aires” correspondiente a 2013, que fue realizado por el Observatorio de Industrias Creativas (OIC) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Recomiendo leer ambos documentos así como echarle un ojo al blogroll del blog de Eterna Cadencia.

 

Gracias, en primer lugar, a Julieta Lionetti no sólo por aclararme algunas dudas con respecto al panorama actual tanto de la industria y del mercado editorial como de la lectura en Argentina, sino también por llamarme la atención sobre ciertos aspectos que yo no había tenido en cuenta; y, en segundo lugar, a Marta Ramoneda por su amable y detallada explicación con respecto a la manera como vienen llegando las editoriales argentinas a La Central.

predicciones en lecturalab para los libros y la lectura en 2014

Durante la primera semana de enero se publicó en LecturaLab un especial acerca de las predicciones para los libros y la lectura en 2014. En las predicciones de LecturaLab para 2014 participamos doce profesionales de diferentes instancias y países del ámbito iberoamericano: José Afonso Furtado, ex director de la Biblioteca de Arte de la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa; Gabriela Adamo, directora ejecutiva de la Fundación El Libro y de la Feria del Libro de Buenos Aires; Fernando Zapata, director del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC); Mónica Fernández, subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; Xavier Solá, director de Casa del Libro; Javier Celaya, socio fundador del portal cultural Dosdoce.com; Gonzalo Oyarzún, subdirector de Bibliotecas Públicas y coordinador del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas de Chile; Lourdes Gutiérrez, directora ejecutiva de Odilo; Koro Castellano, directora general de Kindle España; Joaquín Rodríguez, responsable del blog Los futuros del libro; Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE); Eduardo Basterrechea, director de Molino de ideas; y yo mismo.

 

Como comenté en una entrada de enero de 2013, ‘en nuestro medio la práctica de hacer predicciones es poco común debido a que tenemos un mercado editorial que es bastante opaco, menos dinámico y más conservador por estar mucho más regulado, a que somos menos pragmáticos a la hora de reflexionar y analizar o a que no contamos con argumentos sólidos para entrar en la dinámica del diálogo especulativo bien fundamentado’. A continuación añadía que ‘supongo que en el mundo hispanohablante tenemos una capacidad mínima o nula de hacer predicciones con respecto a la evolución del ámbito de lo digital debido en gran parte a nuestra condición periférica y subordinada —además de que como sector no contamos con actores locales que tengan una incidencia a escala global, invertimos pocos recursos en investigación, desarrollado e innovación porque siempre es más fácil “que inventen ellos”—’.

 

 

 

 

 

 

Para hacer mis predicciones me basé en la observación atenta de la evolución de la industria editorial durante los últimos años y en lo que conozco con respecto a lo que está cocinándose en distintos ámbitos relacionados con los contenidos digitales. A continuación comparto los cinco planteamientos de mis predicciones, para cuya elaboración me centré solamente en la reconversión hacia lo digital de la industria editorial española:

 

1. Crecimiento de la producción de contenidos enriquecidos.

2. Estrechamiento de los vínculos entre los sectores editorial y tecnológico.

3. Contra el precio fijo: descuentos, ofertas y promociones.

4. Proceso masivo de reconversión y renovación de la mano de obra del sector editorial.

5. Oferta de bundles.

 

Si les interesa, pueden leer el desarrollo de estos cinco planteamientos apretando aquí.

 

Me parece fundamental que desde el ámbito iberoamericano se hagan este tipo de ejercicios especulativos de análisis prospectivo y que en ellos participen desde distintos países profesionales vinculados con diferentes instancias corporativas, gremiales y públicas.

 

 

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A continuación comparto algunos artículos dedicados a predicciones para 2014 que han sido publicados durante las últimas semanas en diferentes publicaciones especializadas sobre el sector editorial:

 

– “Ten Bold Predictions for Ebooks and Digital Publishing in 2014” (Digital Book World)

– “Five Digital Publishing Predictions for 2014” (Nate Hoffelder, en The Digital Reader)

– “Nine places to look in 2014 to predict the future of publishing” (Mike Shatzkin, en The Shatzkin Files)

– “Digital publishing: the experts’ view of what’s next” (The Guardian)

– “5 Trends for Trade Publishing in 2014” y “5 Trends for Academic Publishing in 2014” (George Lossius, en Publishing Perspectives)

 

 

Termino agradeciéndole a Luis González Martín, director general adjunto de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, por la invitación a participar en este especial de LecturaLab.

libros necesarios en tiempos de crisis: informarse y reflexionar para entender

Desde hace un tiempo ciertos tipos de libros de no ficción vienen gozando de una creciente popularidad que se ve reflejada tanto en su visibilidad como en sus ventas. Pienso sobre todo en dos tipos de libros: por un lado, aquellos que en estos tiempos de crisis y agitación ayudan a comprender la evolución de algunas coyunturas de actualidad —la crisis económica y política española, los conflictos en el Medio Oriente, las revueltas que los movimientos conocidos como “indignados” han promovido y protagonizado en distintos países del mundo, el efecto desestabilizador de las revelaciones con respecto a las labores de espionaje realizadas por los servicios de inteligencia estadounidenses, las catástrofes naturales y otras tragedias—; y, por otro lado, aquellos que invitan a una reflexión más amplia y profunda desde la perspectiva de lo que podríamos llamar “el pensamiento crítico” —las relaciones de poder, las fortalezas y debilidades tanto de la democracia como de otras formas de gobierno, la igualdad de género, los derechos reproductivos, las relaciones Norte-Sur, la crisis del capitalismo financiero, la inmigración, las diversas facetas de la cultura de masas y de la sociedad de consumo, etc.—.

 

El valor que en este momento aportan estos dos tipos de libros radica en su capacidad de responder a las necesidades puntuales que hoy en día tenemos no sólo como personas sino también como sociedad de reflexionar en torno a las cosas que están pasando en los entornos locales, nacionales, regionales y globales, de comprenderlas y de encontrar tanto respuestas como soluciones para diversas preguntas y problemáticas relacionadas con ellas.

 

 

 

 

 

 

Son muchos los sellos editoriales tanto especializados como generalistas que con mayor o menor intensidad y de una manera no siempre sistemática vienen explorando el filón de la actualidad a través de libros que tienen un enfoque marcadamente divulgativo y que responden a la necesidad que tenemos de entender lo antes posible lo que está pasando en este mundo convulsionado. Entre ellos se destacan AkalAlianza, Anagrama, ArielConecta, CríticaDebate, DeustoeCicero, Ediciones B, eldiario.es libros, Empresa activaGestión 2000, Libros del K.O.Los libros del Lince, PaidósPenínsulaPlataforma, RBARoca o Taurus. Por otro lado, Alpha Decay, Capitán SwingErrata Naturae, FórcolaGedisaIcaria o Katz —que a pesar de estar en Argentina tiene una buena presencia en España— son algunas de las editoriales de nuestro ámbito que están publicando títulos de pensamiento crítico alrededor de temas diversos como los mencionados anteriormente y algunos otros.

 

A menudo los libros que explican y analizan la evolución de coyunturas de actualidad que al tener lugar en la esfera pública y al repercutir en diversos ámbitos de la vida social pueden resultar cercanas tanto a la experiencia como a los referentes de grandes cantidades de personas también tienen un enfoque práctico en la medida en que buscan ofrecerles a sus lectores pistas que les ayuden a adaptarse a los cambios que está sufriendo su entorno, a superar las dificultades que se derivan de éstos y a reinventarse personal y profesionalmente. En muchos de estos libros cuyo enfoque es marcadamente divulgativo suelen mezclarse elementos provenientes de disciplinas como el periodismo, el management, las finanzas, el marketing, la psicología, el coaching y la autoayuda.

 

 

 

 

 

 

En un momento en el que se están publicando tantos libros de este tipo la posibilidad de que éstos conecten con el público depende no sólo de los temas que aborden y de la manera como lo hagan, de la forma como se promocionen y de la visibilidad que tengan en los puntos de venta, en los medios de comunicación y en el ámbito online, sino también de su capacidad de responder satisfactoriamente a las inquietudes, a las necesidades, a los intereses y a las expectativas tanto de lectores individuales como de distintos sectores sociodemográficos que sean representativos de la sociedad en su conjunto.

 

Sigo creyendo que las formas breves tanto en papel como en digital son un embalaje ideal para este tipo de contenidos. En una entrada de hace unos meses ya comenté que ‘en un momento en el que consumimos grandes cantidades de contenidos de todo tipo, en el que por cuestiones tanto de tiempo como de atención a menudo privilegiamos la brevedad y en el que tenemos una necesidad cada vez mayor de entender lo antes posible lo que está pasando en nuestro mundo convulsionado puede haber grandes oportunidades sobre todo para las piezas de no ficción que además de producirse bajo un modelo de edición ágil puedan comercializarse de manera fragmentada gracias a su estructura modular y/o empaquetarse en microformatos digitales‘. Los microformatos digitales tienen la ventaja de que les ofrecen a los autores y a los editores la capacidad de reaccionar rápidamente para producir contenidos vigentes con respecto a coyunturas susceptibles de evolucionar a gran velocidad.

 

A principios de diciembre de 2013 mientras preparaba esta entrada se publicaron dos artículos interesantes que abordan este fenómeno desde una perspectiva afín:

 

– “Cuando las novedades editoriales militan, o al menos lo intentan”, de Karina Sainz Borgo.

“Libros para entender la crisis económica”, de Roger Domingo —quien en su condición de editor de AlientaDeusto, y Gestión 2000 seguramente conoce el tema mejor que nadie—.

 

El sumario del artículo de Karina —cuya palabra clave es “malestar”— no podría hacer un mejor diagnóstico de la situación:

 

‘Vivimos los días de la ira: el estado del bienestar se desmorona, la calle bulle, la clase media se cabrea y los políticos flaquean. No son días inocentes. Quienes hacen ficción meten el dedo muy dentro en la llaga y los que se dedican al ensayo escriben volcados en la realidad. Las editoriales apuestan fuerte por una literatura que aclare el malestar’.

 

Roger, por su parte, define el estado de la cuestión en los dos primeros párrafos de su artículo:

 

‘Llevamos cinco años de crisis y, con ello, cinco años de un nuevo género literario, a saber: los libros sobre actualidad económica que tratan de explicar al lector no especializado las causas, los orígenes y los culpables de la debacle, así como las posibles soluciones a la misma. El cambio es profundo, pues nace de la demanda, es decir, de un nuevo tipo de lector que ya no es el habitual en libros de economía (profesionales, profesores, inversores, etc.) sino que se extiende al conjunto de la sociedad.

En este sentido, advertimos tres grandes grupos de lectores: aquellos que demandan información sobre lo ocurrido; aquellos que buscan en los libros sobre la crisis reforzarse ideológicamente y, por último, aquellos que buscan propuestas alternativas al actual sistema económico’.

 

Los que para millones de personas son tiempos cada vez más difíciles parecen estar siendo mucho mejores para algunos autores y editores de libros de actualidad, prácticos y de pensamiento crítico. Constatar la excelente acogida que los libros de pensamiento crítico vienen teniendo entre los públicos joven y adulto así como la creciente politización de éstos me hace pensar que quizás la editora Diana Hernández tenía razón cuando decía que ‘la política es el nuevo indie‘.

 

¿Alguien se anima a compartir sus impresiones con respecto al estado actual tanto de la oferta como de la demanda de estos tipos de libros en otros países del ámbito hispanohablante de acuerdo con las circunstancias políticas, económicas y sociales particulares de cada uno de ellos?