El pasado mes de agosto mientras una buena parte de España veraneaba y todo estaba semiparalizado, unos pocos nos quedamos trabajando. Si por aquí sólo unos cuantos dieron señales de vida durante esos largos días del mes, en América Latina todo siguió transcurriendo con total normalidad. Justamente a través de algunos amigos y conocidos de América Latina me llegaron un montón de contenidos recomendados, entre los cuales quisiera destacar tres que me emocionaron particularmente y que hicieron que mis cursos de verano fueran leves e indoloros.
1. El doblete de artículos “Salir con chicas que no leen / Salir con chicas que leen”, publicado en el número 119 de la revista El malpensante)
A continuación reproduzco el principio de los textos “Sal con una chica que no lee”, de Charles Warnke, y “Sal con una chica que lee”, de Rosemary Urquico.

- “Sal con una chica que no lee” (Por Charles Warnke)
‘Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela’.
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- “Sal con una chica que lee” (Por Rosemary Urquico)
‘Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.
Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas’.
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2. book lovers never go to bed alone, un blog de fotos sobre el lugar que ocupan los libros en nuestro entorno

3. El reto de los 30 libros
Mauricio Montenegro me cuenta que como desde hace un tiempo se vienen organizando en Twitter los retos de treinta cosas (30 canciones, 30 películas, etc.), un contacto suyo en esta red le propuso hacer el reto de los 30 libros. Tras definir las categorías, Mauricio montó el blog y junto con su contacto empezaron a invitar a participar a ciertos líderes de opinión sobre literatura en Twitter. Según Mauricio, ‘el reto gustó y se expandió rápidamente en Twitter: el primer día hubo casi mil entradas al blog (hoy van 16.000), y empezó a regarse por Latinoamérica: hay muchos participantes mexicanos, venezolanos, argentinos… No sé cómo medir la cantidad de usuarios que han usado el hashtag #30libros, pero sin duda debe ser un número similar al del blog. El asunto es que cada día se recomienda un libro bajo un parámetro distinto. Como era de esperarse, sólo quienes empezamos el reto el primer día vamos a terminarlo precisamente hoy (miércoles 7 de septiembre de 2011); muchos otros usuarios van en días diferentes, y algunos hasta ahora están empezando. Otros decidieron recomendar los 30 libros de una sola vez, en un solo día. Seguramente sí se han creado nuevos contactos entre lectores gracias al reto, yo mismo he conocido lectores interesantes que he empezado a seguir en Twitter y muchos han empezado a seguirme a mí; de vez en cuando hacemos pequeños comentarios sobre una u otra elección. En el blog también hay comentaristas asiduos, que se responden y debaten entre ellos’.
Las categorías del reto de los 30 libros son las siguientes:
1. Uno que leyó de una sentada.
2. Uno que se haya demorado mucho en leer.
3. Uno que sea un placer culposo.
4. Uno que le gusta a todos menos a usted.
5. Uno de viajes.
6. Uno de un nobel.
7. Uno muy divertido.
8. Uno para leer por fragmentos.
9. Uno con una excelente versión cinematográfica.
10. Uno con una pésima versión cinematográfica.
11. Uno que lo haya motivado a visitar algún lugar.
12. Una biografía.
13. El primer libro que leyó en su vida.
14. Uno que haya odiado hace años y hoy admira.
15. Uno que haya amado hace años y del que hoy reniega.
16. Uno ruso que sí haya leído.
17. Uno de este año.
18. El que más veces ha leído.
19. Uno que lo haya sorprendido por bueno.
20. Uno que lo haya sorprendido por malo.
21. Uno de cuentos (no valen antologías).
22. Uno de poemas (no valen antologías).
23. Uno que le gustaría volver a leer en su vejez.
24. Uno que no le prestaría a nadie.
25. Uno para aprender a perder.
26. Uno que asocie con la música que le gusta.
27. Un libro que le regalaron y no le gustó.
28. Uno que lo haya asustado.
29. Uno que se haya robado.
30. Uno que pueda salvar vidas.

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Tengo que decir que durante este mes de agosto de trabajo en solitario no sólo no me aburrí, sino que además me entretuve y me divertí muchísimo en gran parte gracias a estas pequeñas gratas sorpresas. ¿Y a ustedes cómo les fue este verano?