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¡empiezan kosmopolis 2015 y el bookcamp IV!

El festival Kosmopolis 2015 se celebrará desde hoy miércoles 18 hasta el próximo domingo 22 de marzo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). Los temas que se abordarán en Kosmopolis 2015 a través de diversas actividades son los siguientes:

 

Diálogos K

Conversaciones entre destacados escritores sobre temas clave de la literatura y de nuestro tiempo.

Periodismo XXI

De cómo el periodismo mantiene intacta su capacidad para narrar historias en la era de las nuevas tecnologías.

Alicia cumple 150 años

Celebramos el 150 aniversario de Alicia en el País de las Maravillas, el clásico de Lewis Carroll que trasciende las fronteras de la literatura infantil.

La herencia Sebald

Programación especial con motivo de la exposición Las variaciones Sebald para rendir tributo a W. G. Sebald, uno de los autores más relevantes de las últimas décadas.

Bookcamp IV. Los límites del libro

Encuentro dedicado al mundo de los libros y al ecosistema editorial, con conferencias, talleres y presentaciones de casos.

Canal Alfa

La programación audiovisual que te invita a descubrir la influencia de la literatura en el cine: el arte de narrar y poetizar a través de la imagen en movimiento.

Laboratorios de la escritura

Descubrimos la escritura desde dentro con talleres y encuentros con escritores que nos acercan al proceso de creación literaria.

Traducir Europa

Palabras y músicas viajeras: nos acercamos a los puentes lingüísticos que hacen posible las relaciones interculturales en el «viejo continente».

Actividades infantiles y juveniles

Programación pensada especialmente para el público más joven del festival.

Biblioteques de Barcelona

Actividades organizadas en colaboración con Biblioteques de Barcelona.

 

 

 

K15

 

 

 

Este año estaré participando en el Bookcamp IV, que lleva como título “Los límites del libro” y que es presentado así:

 

‘El ecosistema literario y editorial se enfrenta a una intensa transformación. Un horizonte todavía incierto que en Kosmopolis hemos explorado en diferentes ocasiones. La cuarta edición del Bookcamp Kosmopolis se centra en explorar los límites y las posibilidades del formato libro desde distintos puntos de vista. ¿Qué oportunidades ofrece el entorno digital para expandir las historias? ¿Por qué el libro de papel se resiste a ser sustituido por el electrónico? ¿Cómo conviven las grandes fusiones editoriales y las plataformas de venta internacionales con el boom de nuevas editoriales y librerías locales? ¿Todos podemos ser autores? ¿Qué pasa con los derechos del lector? Una programación de talleres, conferencias y presentaciones de casos que ofrecen un espacio de trabajo y debate sobre estas cuestiones’.

 

Las actividades que se desarrollarán en el Bookcamp IV darán cuenta de las transformaciones aceleradas y profundas que están sufriendo la industria y el mercado editorial debido en gran parte a la emergencia de lo digital. A continuación reproduzco la programación del Bookcamp IV, que tendrá lugar los días jueves 19, viernes 21 y sábado 22 de marzo:

 

Jueves 19 marzo

– Taller

¿Qué es y qué hace un agente literario?

Roser Herrera Fayos (Agencia Literaria Letras Propias)

16:00 – 17:30

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Nuevos prescriptores: ¿quién dice qué hay que leer?

Javier del Puerto (crowdreading.com), Jenn Díaz (@JnnDiaz), Bernat Ruiz Domènech (scriptaverba.wordpress.com) y Carles A. Foguet (Jot Down). Modera: Mariana Eguaras (Mariana Eguaras Consultoría Editorial)

16:30 – 18:00

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

Innovación y narrativas digitales para escritores y editores

Nathan Hull (Mofibo)

17:00 – 18:00

Sala Raval

– Taller

Herramientas para construir narrativas digitales en línea

Anna Giralt (docupraxi.net)

18:00 – 20:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Plataformas de lectura en línea

Matilde Sanz (Nubico), Julieta Lionetti (24symbols), Sílvia Clemares (Kobo) y David Fernández (Lektu). Modera: Mariana Eguaras (Mariana Eguaras Consultoría Editorial)

18:30 – 20:00

Sala Raval

– Debate

Las editoriales independientes en el tiempo: recién nacidas, jóvenes y maduras

Laura Baena (Edicions de 1984), Daniel Osca (Sajalín), Laura Huerga Ayza (Raig Verd Editorial) y Gabriel Bravo (Editorial Morsa). Modera: Martín Gómez (elojofisgon.com)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 2

– Proyección

Arts i oficis: Edició literària [ESTRENO]

Lau Delgado

20:30

Auditori

Viernes 20 marzo

– Taller

Las ferias del libro y los festivales como escenario para hacer negocios y relaciones públicas

Víctor Hurtado (Agencia Literaria VicLit)

16:00 – 17:30

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Apps y literatura

Efrén García (Play Creatividad), Quim Garreta (Cubus Games), Emma Llensa (Ubicuo Studio) y Marga M. Garriga (Sanoen). Modera: Carles Sora (UPF)

16:30 – 18:00

Pati Dones. Espai 2

– Taller

Estrategias de distribución de e-books en Internet

Margarita Guerrero (Bookwire)

18:00 – 19:30

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Startups y editoriales consolidadas. Una colaboración necesaria

Santos Palazzi (Planeta), Blanca Rosa (Roca Editorial), Rosa Sala (Seebook Technology) y Jordi Ingerto (Book Movies). Modera: Javier Celaya (Dosdoce)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

Lecciones de Fiktion, un proyecto internacional modelo de literatura digital

Ingo Niermann (Fiktion)

19:00 – 20:00

Sala Raval

Sábado 21 marzo

– Taller

El contrato que nunca deberías firmar

Carmenchu Buganza (Aequitas Abogados Asociados)

10:30 – 12:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Dilemas de la autopublicación. Publicar por cuenta propia o cuenta ajena

Benjamín Recacha, Daniel Jerez Torns, Julián Bueno Ardila (Llibres a mida), Carles Pujol (Editorial Alrevés). Modera: Mariana Eguaras (Mariana Eguaras Consultoría Editorial)

11:00 – 12:30

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

El libro: del papel al píxel. Un estado de la cuestión

Javier Celaya (Dosdoce)

11:30 – 12:30

Sala Raval

– Taller

Cómo beneficiarse de los servicios de lectura por suscripción

Julieta Lionetti (24symbols)

12:30 – 14:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Innovación en las bibliotecas

Carme Fenoll (Biblioteques de la Generalitat), Maribel Riaza, Carme Galve (Biblioteca Jaume Fuster) y Albert Díaz (Centre de Documentació del Museu del Disseny de Barcelona). Modera: Javier Celaya (Dosdoce)

13:00 – 14:30

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

Nuevos modelos de negocio en la industria editorial: abundancia de contenidos, formas de acceso y generación de ingresos

Carmen Ospina (Penguin Random House Grupo Editorial)

13:00 – 14:00

Sala Raval

– Taller

Libros enriquecidos

Ferran Adell (UOC)

16:00 – 18:00

Pati Dones. Espai 1

– Conferencia

La propiedad intelectual en el mundo digital

Pascual Barberán (Barberán y González Abogados)

16:30 – 17:30

Sala Raval

– Debate

Narrativas en línea en medios de comunicación

Ricard Marfà (Ara Interactius), César Vallejo (Lab RTVE), Ferran Clavell (TV3 – Mitjans digitals). Modera: Carles Sora (UPF)

16:30 – 18:00

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

¿Por qué nos gusta que nos cuenten historias?

Jose Valenzuela Ruiz (UPF)

18:00 – 19:00

Sala Raval

– Taller

De la edición intuitiva a la edición analítica basada en el big data

Pepe Verdes (Manuscritics)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Librerías y estrategias de supervivencia

Abel Cutillas (La Calders), Alejo Cuervo (Gigamesh), Nicolás Weber (Re-Read) y Fe Fernández Villaret (L’espolsada Llibres). Modera: Martín Gómez (elojofisgon.com)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 2

 

 

 

KOSMOPOLIS_2015

 

 

 

Hoy reitero lo que escribí hace dos años con respecto a Kosmopolis:

 

Kosmopolis se ha consolidado como un espacio para la reflexión con respecto a la literatura y a los géneros literarios, a las diversas manifestaciones que se generan alrededor suyo y a la disolución de las fronteras entre éstas gracias en parte a su vinculación tanto con otras disciplinas artísticas como con la ciencia’.

 

A quienes estén en Barcelona entre hoy y el domingo les recomiendo revisar la programación de Kosmopolis 2015 y pasarse por el CCCB, que con toda seguridad encontrarán alguna actividad interesante —pueden consultar la programación completa apretando en este enlace—. Y a aquellos a quienes les interese todo lo que tiene que ver con la edición, el libro los contenidos digitales y sus alrededores, los esperamos en el Bookcamp.

los caminos hacia la publicación

Con frecuencia me pasa que algún amigo, familiar o conocido que sabe que trabajo en edición de libros me dice que le gustaría publicar algo que ha escrito o que tiene un amigo, un familiar o un conocido que se encuentra en esta situación. Generalmente se trata de novelas, de colecciones de relatos, de poemarios, de memorias, de autobiografías, de historias familiares o de textos inclasificables. Mucha gente no sólo está convencida de que tiene cosas que decir, sino que además necesita decirlas. Y quienes no cuentan con esta mezcla de convicción y necesidad seguramente tienen en su entorno cercano al menos a un par de personas que han pasado decenas de horas de su vida escribiendo. No importa si escriben a mano o si lo hacen en una máquina de escribir o en un ordenador. En los cajones de los muebles de las casas, en los discos duros de los ordenadores y en la nube se almacenan millones de manuscritos inéditos que esperan ver la luz algún día —o mejor dicho: que a sus autores les gustaría publicar—.

 

En esta entrada me ocuparé de situaciones a las que con frecuencia tienen que enfrentarse los autores primerizos, desconocidos o poco conocidos, de manera que quizás muy poco o casi nada de lo que diga a continuación sea aplicable a figuras reconocidas o consagradas. Aunque es probable que en los inicios de su carrera Ken Follet, Javier Marías, Paulo Coelho, Milan Kundera, Javier Sierra y otros autores cuyos libros hoy en día venden decenas de miles de ejemplares —y cuya última novedad actualmente se encuentra en la lista de los más vendidos en España— hayan tenido que enfrentarse a algunas de las circunstancias que describiré a continuación.

 

 

 

RAYMOND_CARVER_ESCRIBIENDO

 

 

 

Cuando un autor primerizo, desconocido o poco conocido que quiere publicar algo me aborda para hacerme una consulta normalmente le pregunto si sabe cómo funciona el proceso de publicación y comercialización de un libro, en caso de que su respuesta sea negativa se lo explico brevemente y finalmente le pido que me describa a grandes rasgos su manuscrito para saber de qué tipo de texto estamos hablando. En ocasiones los autores simplemente han escrito algo y quieren averiguar qué tienen que hacer para publicarlo. Otras veces los autores ya han enviado sus manuscritos tanto a editoriales como a concursos, obteniendo una amplia gama de posibles resultados: premios, menciones y otros reconocimientos, elogios y muestras de interés, declaraciones de intenciones de publicarlos, mensajes de rechazo —personalizados o genéricos— y silencio administrativo. Cuando los dos últimos casos se han repetido sistemáticamente, la mayor parte de las veces tengo la impresión de que los autores sienten que ya han agotado todas las opciones posibles y que creen que contar con la orientación de alguien que está metido en el mundo editorial podría suponer el renacer de la esperanza de publicar su manuscrito.

 

Ante este panorama es comprensible que las actitudes de estos autores vayan desde el entusiasmo, la confianza en sí mismos y en su trabajo, la expectación o la arrogancia hasta la frustración, la baja autoestima, la desesperanza y las ganas de tirar la toalla. A menudo estos autores quieren recibir un feedback o una valoración con respecto a su manuscrito aunque tampoco falta el que afirma que éste es la última maravilla, que quienes lo han leído hasta ahora pueden dar fe de ello y que no entiende por qué los editores no le hacen caso.

 

Los autores que aspiren a publicar su primer libro deberían saber que no existe un único camino hacia la publicación y que cada vez tienen más alternativas a su disposición para darle salida a su trabajo. Los principales caminos que hoy en día puede tomar un autor para publicar son los siguientes:

 

la edición tradicional: una editorial compra los derechos para publicar y comercializar las obras de los autores y les paga a éstos unas regalías sobre las ventas.

la edición a cuenta del autor: una editorial perteneciente al circuito del vanity publishing les cobra a los autores por publicar sus obras bajo su sello así como por la prestación de servicios editoriales. Algunas editoriales que se dedican al negocio de la edición a cuenta del autor prefieren llamarla “coedición”.

la autopublicación en plataformas en línea: los autores pueden transformar sus manuscritos en e-books para publicarlos y venderlos u ofrecerlos para descarga gratuita en las plataformas de autopublicación en línea —que cobran un porcentaje sobre las ventas—. Algunas de estas plataformas también les permiten a los autores ofrecer sus libros en papel a través de un sistema de impresión bajo demanda.

– la publicación vía micromecenazgo —o crowdfunding: los autores montan campañas para recoger pequeñas aportaciones económicas del mayor número posible de donantes con el propósito de financiar la publicación de su manuscrito. Estas campañas normalmente se desarrollan en plataformas de crowdfunding que funcionan en línea.

 

 

 

MANUSCRITO_2

 

 

 

Como el mercado está dividido en una gran variedad de circuitos, segmentos y nichos, es importante que cada manuscrito encuentre su lugar en él de acuerdo con aspectos como el género y el subgénero a los que pertenece, su temática, el perfil del autor e incluso el estilo de su escritura. Debido a lo anterior es importante que los autores se familiaricen con el entorno editorial y que identifiquen los espacios donde su manuscrito podría tener posibilidades de ser publicado de manera que una vez hayan hecho estas dos tareas examinen minuciosa y detenidamente las distintas alternativas existentes para su publicación, valoren los pros y los contras de cada una de ellas, tomen una decisión con respecto al camino a seguir para alcanzar su objetivo y se pongan manos a la obra.

 

La planificación y la puesta en marcha de estas gestiones es justamente uno de los servicios que les prestan las agencias literarias a los autores. Optar por gestionar personalmente todas estas acciones o verse obligado a hacerlo puede suponer grandes dificultades para los autores que no tienen un agente literario. Y si nos ponemos a hablar de todo lo relacionado con la negociación de las cláusulas de los contratos, con la venta de derechos subsidiarios y con las liquidaciones, es evidente que para los autores que por la razón que sea no son representados por un agente literario las dificultades prácticas son todavía mayores.

 

Hay otro detalle importante que los autores poco o nada experimentados en el campo de la publicación deberían saber: cuando se termina y se publica un libro todavía queda mucho por hacer. Es decir, que para los autores acabar y publicar un libro marca la exitosa superación de las dos primeras fases de una carrera de largo aliento en la que hay una serie de acciones de distribución, comercialización, comunicación, promoción, marketing, relaciones públicas y seguimiento cuya puesta en marcha es fundamental para llegar a la meta en una buena posición. En fin, la escritura y la publicación de un libro son el principio y no el final de un proceso.

 

A quienes les interese este tema les recomiendo los siguientes libros que tocan muchos de los aspectos a los que he hecho referencia en esta entrada:

 

– Marketing para escritores, de Neus Arqués

Éxito, de Íñigo García Ureta

¡Quiero publicar mi libro!, de Juan Triviño Guirado

 

 

 

RECURSOS_PARA_ESCRITORES

 

 

 

Próximamente publicaré algunas entradas en las que analizaré las posibilidades y las limitaciones de los diferentes caminos que los autores pueden tomar para publicar sus manuscritos.

la crisis, el libro y la industria editorial

En 2011 Manuel Gil y Joaquín Rodríguez hicieron los siguientes planteamientos en la introducción de El paradigma digital y sostenible del libro:

 

‘Quizá las únicas aseveraciones de las que estamos absolutamente seguros son, en primer lugar, la de considerar que no hay una sola empresa del sector del libro que tenga claro cómo va a sobrevivir a Internet; en segundo lugar, que Internet se llevará por delante dos terceras partes de las editoriales que hoy conocemos, básicamente por la imposibilidad generacional de comprender el nuevo “metamedio” y por la dificultad intrínseca de ganar dinero con la generación de contenidos. Esta afirmación debería venir acompañada, eso sí, por su aparente contraria: surgirán muchas otras editoriales, pequeñas y especializadas, cercanas a un grupo de lectores no necesariamente masivo, unidos por afinidades temáticas, convicciones sociopolíticas o estéticas, que hagan viable un nuevo modelo de editorial en red con presencia e inventarios virtuales’.

 

 

 

EL_PARADIGMA_DIGITAL_Y_SOSTENIBLE_DEL_LIBRO

 

 

 

Cuando leí por primera vez El paradigma digital y sostenible del libro justo después de su publicación pensé que Manuel y Joaquín exageraban en las estimaciones que hacen en su segunda aseveración, que me parecieron excesivamente pesimistas a pesar de la necesaria afirmación contraria que formulan a continuación en el párrafo citado. Sin embargo, con el paso del tiempo he empezado a creer que un escenario en el que ‘dos terceras partes de las editoriales que hoy conocemos’ podrían desaparecer no es descabellado debido a la coincidencia entre la crisis económica y el cambio de paradigma que supone la emergencia de lo digital. Teniendo en cuenta la manera como han evolucionado las cosas en España sobre todo durante los tres últimos años, yo iría más lejos e incluiría en el planteamiento de este escenario a otras empresas del sector o relacionadas con él: agencias literarias, distribuidoras, librerías, proveedoras de servicios editoriales y tecnológicos, desarrolladoras de tecnología, estudios de diseño, consultoras, centros de formación, etc.

 

Las siguientes son algunas de las razones por las que este escenario catastrófico que hace tres años encontraba exagerado empieza a parecerme cada vez más posible:

 

– la contracción del consumo como consecuencia de la crisis económica.

– los recortes en los presupuestos destinados a las subvenciones y a las adquisiciones públicas.

– los cambios en los hábitos de consumo de contenidos.

– la degradación del valor del libro.

 

Con respecto a los dos primeros puntos no hay mayor cosa que decir pero en relación con los dos últimos vale la pena hacer algunas observaciones —que ya planteé o al menos esbocé hace unos meses en la entrada “lectura y candy crush”—: por un lado, gracias en gran parte a la omnipresencia tanto de los dispositivos móviles como de la conexión a Internet hoy en día estamos expuestos a una amplia variedad de tipos de contenidos fácilmente accesibles que compiten por captar y acaparar nuestra atención; y, por otro lado, el libro como fuente de acceso al conocimiento, de entretenimiento y de ocio se ha devaluado debido al atractivo, a la rapidez, a la ligereza o a la gratificación inmediata y efímera que otras opciones de bajo coste o gratuitas como los videojuegos, la música, los vídeos o las redes sociales pueden ofrecernos más fácilmente.

 

Para poner esta reflexión en contexto veamos algunos datos del informe “Hábitos de lectura y compra de libros 2012”, que fue publicado en enero de 2013:

 

 

1_PORCENTAJE_DE_LECTORES_ESPAÑA

 

 

 

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2_PERFIL_DE_LECTORES_ESPAÑA

 

 

 

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3_FRECUENCIA_LECTURA_ESPAÑA

 

 

 

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4_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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5_LECTURA_DE_LIBROS_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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6_FRECUENCIA_DE_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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7_RAZONES_DE_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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8_ACCESO_A_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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9_ACCESO_A_LIBROS_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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1O_ACCESO_A_LIBROS_EVOLUCIÓN_ESPAÑA

 

 

 

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11_LECTURA_POR_SOPORTES_ESPAÑA

 

 

 

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12_LECTURA_POR_SOPORTES_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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Estas diapositivas del informe en cuestión nos ofrecen una amplia variedad de información con respecto tanto al tamaño como al perfil de la población lectora, a los soportes en los que lee, a sus lecturas y a la forma como accede a ellas. Hay aspectos de este informe que son particularmente interesantes: los tipos de publicaciones que se leen; las preferencias en los tipos de publicaciones por edades; la frecuencia con la que se lee cada tipo de publicación; la segmentación por franjas de edad de los índices de lectura tanto por trabajo y estudios como en el tiempo libre; las motivaciones para leer libros; la forma como se accede a los libros y la evolución de la lectura en soporte digital de los distintos tipos de publicaciones. Con respecto al modo de acceso a los libros el informe indica un comprensible descenso de la compra que viene acompañado por un aumento tanto del préstamo en bibliotecas como de las descargas de Internet —no se especifica si éstas son de pago o gratuitas—.

 

Hay quienes dicen que contrario a lo que se cree, hoy en día se lee más que nunca. Quizás en estos tiempos de hiperconexión se lean menos libros que antes y la lectura inmersiva sea una práctica cada vez menos frecuente que puede incluso tender a caer en desuso. Es probable que el libro esté en proceso de perder al menos parcialmente esa condición de vehículo privilegiado de acceso al conocimiento y a la cultura escrita que ha ostentado durante tantos años. Esta tendencia ya está más que consolidada en ciertos tipos de contenidos técnicos, especializados y de referencia para los que está claro que el libro como contenedor se ha vuelto insuficiente —manuales, diccionarios, enciclopedias y guías de viaje, por ejemplo—. En el caso de algunos tipos de contenidos la convivencia entre el formato libro y lo digital ya está en vías de consolidación mientras que en otros está emergiendo y empieza a extenderse cada vez más.

 

Lo anterior supone un desafío para la industria editorial en su conjunto, cuya facturación viene disminuyendo significativamente como consecuencia de la caída de las ventas de libros. Esta situación es particularmente crítica en ciertos segmentos específicos de la edición. El avance del informe de “Comercio interior del libro 2013” que se presentó en junio de 2014 da cuenta de la caída de la facturación del sector durante los últimos cinco años. Mientras que en 2013 la facturación del sector cayó un 11,7% con respecto al año anterior, su caída desde 2009 asciende a un 29,8%.

 

 

 

FACTURACIÓN_INDUSTRIA_EDITORIAL_ESPAÑOLA_2009_2013

 

 

 

En el “Análisis del Mercado Editorial en España” publicado en julio de 2014 por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) se afirma que ‘el libro sigue siendo la primera industria cultural, pese a la crisis’. Si en el mercado interno las ventas de la primera industria cultural española continúan disminuyendo y en 2013 registraron una caída del 9,7% con respecto al año anterior, es altamente probable que las demás industrias culturales se encuentren en un estado mucho más crítico. Se trata de un panorama poco alentador para la que según el informe “El sector del libro en España 2012-2014” del Observatorio de la Lectura y el Libro es ‘una de las principales potencias editoriales del mundo’ —en la edición de hace dos años de este documento se afirmaba que era la cuarta—. El avance del informe de “Comercio exterior del libro 2013” indica que durante los últimos años también han venido cayendo las exportaciones hacia América, que para la industria editorial española es un mercado natural y una posible carta de salvación.

 

Esta situación pone en aprietos no sólo a la pequeña edición que cuenta con una capacidad de inversión muy limitada y que puede ser más vulnerable frente a los efectos de ciertas complicaciones económicas, sino también a los grandes grupos que tienen un músculo financiero, unas estructuras operativas, unos costes fijos y unas deudas cuya envergadura es significativamente mayor. Si sus ventas y su facturación están cayendo sin parar debido tanto a la crisis económica como a los cambios en los hábitos de consumo de contenidos por parte de las personas, ¿qué puede hacer la industria editorial para desacelerar, detener o revertir esta tendencia?

 

Entre las posibles líneas de acción que la industria editorial podría adoptar para evitar que sus ventas y su facturación sigan cayendo, destaco las siguientes —aclaro que casi todas ya han sido expuestas por otras personas en diferentes ocasiones—:

 

– achicar y aligerar su estructura —particularmente en el caso de los grandes grupos e incluso de ciertas editoriales medianas—.

– mejorar el conocimiento de sus públicos tanto reales como potenciales y entablar una relación directa, fluida y estrecha con éstos.

– fortalecer su apuesta por lo digital y acelerar su reconversión.

– diseñar, explorar y poner a prueba nuevos modelos de negocio.

– optimizar sus procesos de producción.

– reducir su volumen de producción para ajustarlo más y mejor a la demanda.

– bajar el precio de los libros.

– buscar fuentes de ingresos alternativas a la venta de libros.

 

 

Los hábitos de consumo de contenidos de las nuevas generaciones y los cambios que estamos adoptando en este campo los mayores de treinta años le plantean a la industria editorial grandes retos con respecto a las posibilidades de supervivencia de su negocio. Si no invierte recursos en áreas como el fomento de la lectura, la construcción de públicos y la puesta en valor de lo que aportan sus productos y servicios, es difícil que en el futuro la industria editorial consiga seguir contando con una clientela que esté dispuesta a pagar por acceder a éstos —sobre todo si tenemos en cuenta que la idea de que el acceso a los contenidos debería ser gratuito o muy barato cada vez está más expandida—. Más que de hacer que los libros vuelvan a ser cool como afirma la popular frase de John Waters, se trata de resaltar tanto el trabajo que hay detrás suyo como su valor intrínseco, social, cultural y económico.

 

 

 

WE_NEED_TO_MAKE_BOOKS_COOL_AGAIN_LECTURA_Y_CANDY_CRUSH

 

 

Hay quienes dicen que cuando los e-books representen la mayor parte de la facturación de la industria editorial el libro en papel tendrá un alto valor gracias a su status de rareza o de ícono vintage. Sin embargo, mientras los e-books no constituyan el grueso del negocio de la industria editorial esta idea seguirá siendo solamente una remota ilusión futurista.

 

Para terminar les recomiendo echarle un ojo al artículo “Paying for Digital Content Still Not the Norm in the UK”, que fue publicado recientemente en eMarketer y cuya lectura podría ayudar a desmontar el mito de que no querer pagar por el acceso a los contenidos es una costumbre típicamente española o que la crisis de la industria editorial en España se debe a que éste es un país líder en piratería.

 

 

DIGITAL_CONTENTS_FREE_VS_PAYING_UK

 

 

Sé lo que están pensando y tienen razón: mal de muchos, consuelo de tontos. Pero aquí no se trata de consolarse señalando que los otros también tienen graves problemas ni de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el ojo propio. El quid de la cuestión está en buscar pistas que permitan entender una serie de fenómenos para encontrarles soluciones a los problemas que se derivan de éstos.

la edición ágil

Hace exactamente un año que estuve leyendo algunos textos relacionados con el desarrollo ágil de software me preguntaba si en la edición de ciertos tipos de contenidos sería posible utilizar al menos parcialmente los principios, las metodologías, las prácticas y la dinámica de funcionamiento propias de este modelo —ver el “Manifiesto por el Desarrollo Ágil de Software” y los “Principios del Manifiesto Ágil”—. Como era de esperarse, ya alguien se había hecho esta pregunta y así lo ponía en evidencia la existencia de una serie tanto de reflexiones sobre la edición ágil como de proyectos que aspiraban a poner en práctica este modelo de trabajo.

 

 

MANIFESTO_FOR_AGILE_SOFTWARE_DEVELOPMENT

 

 

¿A qué tipos de contenidos me refiero cuando hablo de utilizar los principios, las metodologías, las prácticas y la dinámica de funcionamiento del desarrollo ágil de software en la edición? Pienso sobre todo en contenidos breves, de no ficción y en formato digital que se ocupen de áreas del conocimiento, disciplinas o temáticas que evolucionan rápidamente y en las que continuamente están produciéndose nuevos desarrollos: documentos de referencia, técnicos, formativos, legales u oficiales, informes, artículos de investigación aplicada, reportajes y análisis sobre la actualidad, guías de viaje, etc. Yendo un poco más allá podría pensar incluso en la edición no sólo de revistas académicas, sino también de literatura tanto digital como experimental.

 

Según tengo entendido, la implantación de un modelo de edición ágil supone un cambio no sólo en la manera como se desarrolla y se gestiona el producto sino también en la naturaleza misma de éste. La puesta en marcha de una iniciativa de edición ágil debe de requerir un replanteamiento de los flujos de trabajo, de los tiempos en los que se realizan las distintas tareas a ejecutar, de la velocidad del proceso de producción, de las dinámicas tanto de promoción como de comercialización de los contenidos, del precio de éstos, de la relación con el público y de la gestión del feedback que se reciba.

 

 

 

AGILE_SOFTWARE_DEVELOPMENT

 

 

 

Supongo que en el caso de los temas de actualidad o jurídicos trabajar bajo un modelo de edición ágil les exige tanto a los autores como a los editores una rápida capacidad de reacción que les permita ofrecer de manera continua contenidos vigentes con respecto a coyunturas susceptibles de evolucionar rápidamente. Pienso en contenidos que den cuenta de cambios en legislaciones y normativas o de la evolución de coyunturas específicas —se me ocurren algunos ejemplos: la crisis política de algunos países del Medio Oriente como Siria, Turquía o Egipto; los casos Gürtel, Nóos o Método 3; y las revelaciones de Edward Snowden sobre el espionaje por parte de la inteligencia estadounidense y su búsqueda de asilo político como consecuencia de la persecución que el gobierno de su país ha emprendido en su contra—.

 

 

AGILE_PUBLISHING_MODEL_SOURCEBOOKS

 

 

 

En un momento en el que consumimos grandes cantidades de contenidos de todo tipo, en el que por cuestiones tanto de tiempo como de atención a menudo privilegiamos la brevedad y en el que tenemos una necesidad cada vez mayor de entender lo antes posible lo que está pasando en nuestro mundo convulsionado puede haber grandes oportunidades sobre todo para las piezas de no ficción que además de producirse bajo un modelo de edición ágil puedan comercializarse de manera fragmentada gracias a su estructura modular y/o empaquetarse en microformatos digitales.

historia, disrupción y gigantes con pies de barro

¿Quién habría previsto en los años 1980 que Pan Am, Enron, Chrysler, General Motors, Blockbuster, Kodak y otras grandes compañías que gozaban bien sea de un liderazgo o bien de una posición aventajada en sus respectivos mercados se declararían en bancarrota unas pocas décadas después?

 

 

 

 

¿Recuerdan que hace unos años Yahoo! y Google no sólo le quitaban a lo largo del tiempo decenas de miles de usuarios de correo electrónico a Hotmail, sino que además competían por el liderazgo en el mercado de las búsquedas y de la publicidad en línea? ¿A alguien le suena una popular plataforma llamada Myspace que tras haber sido comprada por News Corporation en 2005 vio cómo de repente muchos de sus usuarios empezaron a huir en desbandada hacia Facebook, que había sido fundada en 2004? Éstos y muchos otros casos dan cuenta de la manera radical y acelerada a la que están transformándose la industria de los contenidos y el ecosistema de Internet debido en gran parte a la velocidad a la que están sucediendo las cosas: la generación de desarrollos innovadores, la aparición de nuevos productos y servicios que hacen que muchos de los que les anteceden se vuelvan obsoletos y caigan en desuso, la dinámica de las fusiones y adquisiciones entre compañías de distintos tamaños o el cierre de plataformas que han perdido su dinamismo y/o que nunca acabaron de despegar.

 

Tengo la impresión de que cada vez más actores del sector editorial empiezan a percibir a Amazon como “el enemigo común”. En tanto que elementos genéricos emergentes el e-book y las plataformas de venta online han perdido relevancia como amenaza para el sector porque hoy en día ésta tiene nombre propio: Amazon —no es Google Play ni tampoco la iBookstore, que según quienes tienen acceso a cifras de ventas son los directos competidores de la compañía de Jeff Bezos aunque claramente cuentan con una cuota de mercado bastante menor que la de ésta—. A nivel global hoy en día Amazon es el líder absoluto en el campo de la venta de libros tanto en papel como en formato digital y no parece que en el corto o en el mediano plazo su hegemonía vaya a verse amenazada a pesar de que es verdad que otras tiendas que cuentan con una oferta de títulos amplia, que en ocasiones les brindan mejores condiciones a sus clientes —sean editores, autores autopublicados o lectores— y que ofrecen una buena experiencia de usuario poco a poco han ido quitándole pequeñas porciones de cuota de mercado: la iBookstoreGoogle PlayBarnes & Noble o Kobo.

 

 

 

 

 

(Imagen tomada de La Opinión)

 

 

Debido a la manera como sus prácticas están repercutiendo en el desarrollo del mercado editorial recientemente Amazon ha sido objeto de diversas acusaciones por parte del gremio librero y de otros actores del sector en España, en Francia y en el Reino Unido —ver los artículos “Los libreros demandan a Amazon y buscan aliados”“Funding lifeline for French booksellers”“Godfray renews government plea on Amazon”, “Los libreros de CEGAL fichan por Tagus para sobrevivir a Amazon”“Casa del Lector ‘traiciona al libro’ con Amazon” y “Anger over authors’ website links to Amazon”—. Las acusaciones contra Amazon y las acciones que se derivan de éstas son motivadas por cuestiones como la violación de la ley del precio fijo donde ésta existe, el aumento alarmante de su cuota de mercado —a menudo mediante prácticas anticompetencia— en detrimento tanto de las librerías como de otros actores locales involucrados en la venta de libros o el hecho de que en ocasiones no pague sus impuestos allí donde operan sus tiendas online sino en países como Luxemburgo que cuentan con normativas fiscales bastante más laxas.

 

Desde hace un tiempo algunas compañías como Amazon, Apple o Google vienen consolidando cada una en sus respectivos mercados o segmentos una posición dominante en diferentes campos relacionados con la comercialización de contenidos, con la publicidad en línea, con el comercio electrónico, con la electrónica de consumo o con la prestación de servicios en la nube —cada una tiene su competencia directa en aquellos ámbitos donde es líder y en algunas áreas las tres compiten entre sí—. Hace una década estas tres compañías que han jugado un papel clave en el proceso de disrupción que viene sufriendo la industria de los contenidos eran completamente diferentes de lo que son hoy en día y es probable que dentro de diez, quince o veinte años también lo sean —asumamos que seguirán existiendo aunque visto lo visto, nunca se sabe—.

 

Si compañías como AmazonApple y Google han sido agentes disruptores en el ámbito de los contenidos es en parte porque han creado una gran variedad de nuevos productos, servicios y modelos de negocio que han hecho que una parte importante de lo que había en este campo antes de su incursión en él se vuelva anticuado u obsoleto y caduque. Estas y otras compañías han alcanzado su posición actual siendo pioneras en ciertos mercados o segmentos, mejorando lo que otros venían haciendo desde hacía tiempo mediante la introducción de diversas innovaciones —a menudo pequeñas pero significativas—, creando productos y servicios que responden a necesidades latentes o manifiestas de los usuarios, contratando a los mejores desarrolladores y comprando compañías cuyos desarrollos les han permitido fortalecer, potenciar y optimizar los diferentes elementos de sus portafolios. Y vale la pena anotar que aunque alrededor de estas compañías abundan las historias que son presentadas como casos de éxito, cada una tiene en su cuenta corporativa una buena lista de fracasos.

 

 

 


 

(Imagen tomada de Wired)

 

 

Gracias a su gran capacidad tanto de desarrollo e innovación como de presión, a su músculo financiero y al recurso a algunas prácticas que según como se miren podrían considerarse cuestionables desde el punto de vista de la competencia, estas compañías han puesto en aprietos a muchos de los actores de la industria de los contenidos y se han convertido en una amenaza para éstos. Desde hace un tiempo diversos actores de la cadena de valor tradicional de la industria de los contenidos corren el riesgo de perder parcial o totalmente su rol estratégico como intermediarios, de ser desplazados por new players hasta hace poco ajenos a su sector que están incursionando en él y que pueden terminar ocupando el lugar que les corresponde a ellos al ejercer sus funciones de una manera más eficiente, de quedar sometidos a las condiciones impuestas por éstos y de ver sustancialmente reducido su poder de negociación a la hora de definir las reglas de juego de su propio negocio.

 

¿Y si en un futuro no muy lejano AmazonAppleGoogle y otras compañías que actualmente son líderes en distintos segmentos de la economía de Internet no sólo perdieran su liderazgo en éstos sino que además terminaran volviéndose obsoletas y quedando fuera de juego como consecuencia de un proceso disruptivo? ¿Y si en algún momento estas compañías dejarán de desarrollar productos, servicios y modelos de negocio innovadores? ¿Y si además de lo anterior estas compañías fueran incapaces de reinventarse para adaptarse a un nuevo entorno cuyas reglas de juego hubieran sido definidas por agentes disruptores?

 

Aún es muy temprano para saber no sólo cuándo o de dónde podría venir una ola disruptiva capaz de poner en jaque a los actuales líderes de la economía de Internet, sino también cuáles podrían ser los agentes disruptores. Lo que está claro es que su posición actual no le asegura ni su liderazgo ni mucho menos su supervivencia a Amazon, a Apple, a Google o a cualquier otra compañía por poderosa que sea. No olvidemos que Pan Am, Enron, Chrysler, General Motors, Blockbuster, Kodak y muchas otras grandes compañías que en su momento marcaron un hito en la industria se declararon en bancarrota después de haber sido líderes en sus respectivos mercados o de haber alcanzado una posición privilegiada en éstos. Por diversas razones con frecuencia las grandes corporaciones terminan convirtiéndose en gigantes con pies de barro.

 

 

 

 

Creo que la existencia de un actor que tenga una posición dominante en un sector genera una serie de efectos negativos que resultan perjudiciales para la industria, para el mercado y para los consumidores. Y también creo que para competir con aquellos actores que tienen una posición dominante y para convertirse en una alternativa frente a éstos que permita una redistribución de las cuotas de mercado es necesario poner en marcha iniciativas innovadoras, atractivas y viables que aporten un valor que nadie más esté ofreciendo —me encantaría que la alianza entre CEGAL y Tagus consiguiera serlo y espero que lo sea—. Los lamentos y las quejas de los actores que por las razones que sean vayan quedándose rezagados no son herramientas eficaces para combatir y debilitar la posición dominante de aquellos que hayan conseguido tenerla.