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talento editorial: un punto de encuentro para el sector del libro

En enero pasado estuve siguiendo a través de mi timeline de Twitter el I Encuentro Talento Editorial, que se realizó en el marco de la novena edición del Hay Festival Cartagena. En este I Encuentro Talento Editorial participaron diversas figuras relevantes del mundo del libro —fundamentalmente editores y libreros— provenientes de unos cuantos países del ámbito hispanohablante: Jessica Aliaga Lavrijsen, Ana María Aragón, Valeria Bergalli, Diego Bianki, Ana Cañellas, Juan Casamayor, Juan David Correa, Daniel Divinsky, Felipe González, Paco Goyanes, Déborah Holtz, Daniel Jiménez, Alejandro Katz, Claudio López de Lamadrid, Nubia Macías, Nicolás Morales, María Osorio, Andrea Palet, David Roa, Pablo Rojas, Jacobo Siruela, Fernando Tarancón y Margarita Valencia. En el I Encuentro Talento Editorial también participaron algunos profesionales de Holanda y del Reino Unido.

 

El II Encuentro Talento Editorial se realizará durante la cuarta edición del Hay Festival Xalapa, que se celebrará del 2 al 5 de octubre próximos.

 

 

 

TALENTO_EDITORIAL

 

 

 

Desde hace un tiempo está en línea el portal Talento Editorial, que ‘recopila toda la documentación de los Encuentros Talento Editorial así como entrevistas, reseñas, y noticias de actualidad del sector’. Así se presentan los Encuentros Talento Editorial y su portal:

 

Talento Editorial es un proyecto del Hay Festival coorganizado con Librería Cálamo (Zaragoza, España). Son encuentros profesionales abiertos al público general que pretenden dar a conocer experiencias novedosas y exitosas en la industria editorial. El portal Talento Editorial reúne documentación de todos los eventos así como noticias de interés sobre el sector editorial’.

 

En este texto de presentación están las dos piezas clave que permiten entender el valor, el potencial y la proyección de los Encuentros Talento Editorial y de su portal: el Hay Festival y la librería Cálamo.

 

El Hay Festival y la librería Cálamo se han consolidado como dos referentes fundamentales de la dinamización cultural en el sector del libro en el ámbito hispanohablante. Tanto el Hay Festival como la librería Cálamo llevan ya unos buenos años no sólo abriendo diversos espacios que les sirven como punto de encuentro a los actores del mundo de las letras en lengua española, sino también tendiendo puentes entre las dos orillas del Atlántico. Mientras que en el ámbito hispanohablante el Hay Festival se celebra en CartagenaSegovia y Xalapa, la librería Cálamo entrega desde 2001 los Premios Cálamo y en los últimos años ha organizado con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) dos ediciones del Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas “Otra Mirada”.

 

 

 

 

HAY&CÁLAMO

 

 

 

Hace más de un año y medio me referí a la importancia y al valor estratégico que en mi opinión tienen estos eventos que ‘constituyen puntos de encuentro para personas y organizaciones que se encuentran dispersas y que coinciden en las redes’. A quien le interese el tema le recomiendo echarle un ojo a la entrada “centros, periferias, redes y hubs. Eventos como los Encuentros Talento Editorial son muy enriquecedores para quienes trabajan en el mundo de la edición debido a que por su naturaleza les permiten darse a conocer y proyectarse más ampliamente, establecer nuevos contactos y fortalecer los que ya tienen, presentar y compartir sus testimonios, intercambiar experiencias, recibir feedback, aprender de aquello que los demás han hecho, encontrar ideas inspiradoras y sentar las bases para la puesta en marcha de alianzas.

 

No dejen de visitar el portal Talento Editorial, que está lleno de contenidos interesantes y muy bien producidos.

el boom visto por xavi ayén

Durante las últimas semanas he dedicado una parte importante de mi tiempo libre a la lectura de Aquellos años del boom, de Xavi Ayén (RBA, 2014). Aquellos años del boom ofrece a partir de diversos documentos y testimonios una visión de un fenómeno extraordinario de la literatura latinoamericana que se gestó en los años 1960. Este libro que ganó el Premio Gaziel de Biografías y Memorias 2013 es el resultado del riguroso trabajo de investigación de Ayén, que desde una perspectiva que según las necesidades de cada momento se mueve con fluidez entre la panorámica global y el detalle minucioso demuestra un conocimiento extenso y profundo del boom como fenómeno literario, cultural y político. Cuando veo en mi mesa de noche mi ejemplar de Aquellos años del boom imagino con una fascinación tremenda el conocimiento, el mapa mental, la red de relaciones tanto personales como de datos y hechos, el modo de trabajo y las notas de Ayén —lo que inicialmente fue una intuición lo he confirmado en medio de algunas conversaciones que durante el último año he tenido con Marcel Ventura, nuestro amigo en común que conoce de cerca el making-of de este libro—. Recomiendo leer el artículo “El método Ayén” que Llàtzer Moix escribió hace unas semanas para el especial “Cuando Barcelona hizo boom” del suplemento cultura/s, del diario La Vanguardia.

 

Como autor, la mayor parte del tiempo Ayén parece una figura invisible que de repente se implica personalmente y se expone en su relato cuando éste lo exige. Con respecto al boom dice Ayén en el último párrafo de la introducción de su libro:

 

‘A mí me gusta verlo, sencillamente, como una bonita historia que sucedió en mi ciudad y que acabó, aquel 12 de febrero de 1976, de un modo tan novelesco: con un filete ensangrentado en el ojo de Gabo’.

 

También vemos a Ayén implicado personalmente en su relato cuando dice que ‘el día que el boom llegó a mi ciudad yo todavía no había nacido’, que ‘cuando vine al mundo y, sobre todo, un poco después, la ciudad se convirtió en un parque temático del boom‘ o que ‘a lo mejor me crucé con alguno de aquellos escritores cuando mis padres me llevaban al pediatra, que tenía consulta en el barrio donde todos ellos vivían’. Si quieren conocer el origen de la relación de Ayén con Carmen Balcells o la manera como la agente literaria urdió su encuentro con García Márquez a finales de diciembre de 2005 en México, tendrán que leer Aquellos años del boom.

 

 

 

 

AQUELLOS_AÑOS_DEL_BOOM

 

 

 

Ayén destaca desde el principio la importancia que el libro ha tenido históricamente en Barcelona. Y en los anteriores fragmentos de las primeras páginas de su libro es evidente que para Ayén la ciudad juega un rol protagónico en el desarrollo del boom. A continuación veremos algunos ejemplos en los que se abordan estos dos temas que están estrechamente relacionados.

 

– Sobre la relación entre Barcelona y los libros:

 

‘Junto a la arquitectura de Gaudí y los triunfos deportivos del Barça, hay algo relacionado con el libro que forma parte del complejo ADN de los barceloneses. Los primeros impresores de la ciudad se remontan al siglo XV, poco después de que el invento de Gutenberg fuera introducido en la península Ibérica. La industria editorial es uno de los pilares que permiten a la segunda urbe española disputar la supremacía a Madrid. Barcelona, mediana población mediterránea, es, también, el origen del Día Mundial del Libro, fiesta que se ha expandido por diversos países y que la Unesco universalizó en 1995’.

 

– Sobre la manera como Barcelona atrajo a escritores latinoamericanos anteriores al boom como Domingo Faustino Sarmiento, Rubén Darío, Rómulo Gallegos y José María Vargas Villa:

 

‘Los autores del boom no fueron los primeros latinoamericanos en llegar a la ciudad’.

 

– Sobre el rol de Barcelona como capital cultural latinoamericana:

 

‘Algo sucedió para que en poco más de diez años la ciudad pareciera otra, para que entrados los setenta se convirtiera en la capital de la cultura latinoamericana.

Vargas Llosa recuerda que “autores de toda América Latina llegaban a Barcelona con el sueño de triunfar. Aquí estaban las editoriales que permitían llegar a públicos más amplios que los pequeños sellos que existían en nuestros países de origen. El clima era muy exultante, se vivía la literatura por todos lados, yo mismo fui jurado de diversos premios. Barcelona se convirtió en la nueva capital cultural de América Latina, como lo había sido París para mi generación. Llegaban jóvenes escritores de todos los países, Argentina, Colombia, Perú, Nicaragua… atraídos por el prestigio y la mitología de la ciudad, con fama de abierta, internacional y capaz de lanzar a un escritor al mundo”. El peruano no tiene duda: “El boom nació en Barcelona” porque “solo hubiera podido nacer en una ciudad donde el libro era el rey y en una circunstancia donde la literatura era la reina”‘.

 

– Sobre Barcelona como punto de encuentro para las figuras relacionadas con el boom:

 

‘Sucedieron cosas muy importantes en Buenos Aires, La Habana y México D. F., pero, en la etapa decisiva que va de finales de los años sesenta a finales de los setenta, Barcelona es, en palabras de Carlos Fuentes, “el meollo del asunto”, el lugar de cita de aquella constelación. Además de los escritores, aquí vivían dos elementos clave para que cuajara el boom: Carlos Barral y Carmen Balcells. “Todos lo sabíamos: había que pasar por Barcelona”, a decir de Fuentes’.

 

– Sobre la expansión y el crecimiento de la cuota de mercado de la edición barcelonesa en Latinoamérica:

 

‘El mundo semiclandestino de las editoriales en lengua catalana, por ejemplo, sale entonces a la luz: no solo Edicions 62, también la nueva Proa en 1964, Curial en 1972, Llibres del Mall en 1973 o Quaderns Crema en 1979. Su fuerza coincide con la de sellos en castellano que van a liderar la edición de todo el mundo hispanohablante. Desde aquí se editarán para toda Sudamérica diccionarios, enciclopedias, novelas, y los libros de Seix Barral, de la colección Biblioteca Básica RTVE (Salvat) o los de Bruguera, entre muchos otros, que llegarán a 300 millones de latinoamericanos. En 1967, la más importante editorial argentina se queja de que la competencia editorial que tradicionalmente han mantenido México, Argentina y España se está desequilibrando en favor de los españoles, que producen 13.000 títulos al año, frente a los 5.000 de Argentina y los 4.000 de México’.

 

– Sobre la influencia de Barcelona en los países latinoamericanos:

 

‘La brasileña Piñón asiente y cree que “quizás los propios catalanes no se dan cuenta de la importancia que Barcelona tiene en Latinoamérica’.

 

Es indudable que hoy en día Barcelona sigue siendo un importante centro de toma de decisiones en el mundo del libro en español debido a la presencia en la ciudad de un buen número de agencias literarias, editoriales y librerías que tienen mucho peso en el sector. Y las recientes fusiones y adquisiciones que dan cuenta del proceso de consolidación de la industria editorial que está en marcha actualmente —con protagonistas como Anagrama, Círculo de Lectores, Feltrinelli, Planeta, Penguin Random House, Prisa ediciones, Tusquets, la cadena de librerías La Central o las agencias literarias Carmen Balcells y Wylie— fortalecen la condición de hub de Barcelona en la edición en el ámbito hispanohablante.

 

Si al peso simbólico de la tradición que es fuente de una gran cantidad de mitos le añadimos su condición de punto de encuentro, es fácil entender la capacidad que tiene Barcelona de atraer a personas vinculadas al mundo del libro y a los distintos oficios de la edición. A menudo estas personas trabajan bien sea de manera sucesiva o bien simultáneamente como escritores, lectores, correctores, redactores, traductores, editores, encargados de prensa o periodistas —es bien sabido que en la edición abundan la rotación en los puestos y las colaboraciones externas—. Quizás durante los últimos cinco años Barcelona haya perdido una parte de su capacidad de atraer y retener a estos profesionales tanto locales como extranjeros, muchos de los cuales han optado por irse a buscar oportunidades laborales en otros países como consecuencia de la crisis económica española.

 

Ya veremos si de aquí a unos años Barcelona sigue conservando su posición dominante en la edición en español o si con el tiempo ésta se desplaza hacia otro centro más potente que tenga una influencia a nivel global no sólo en diferentes mercados, sino también en distintos ámbitos lingüísticos. Me pregunto si es posible que en algún momento la influencia histórica y actual de Barcelona se distribuya entre distintos centros de poder ubicados tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica.

 

 

 

 

BCN&BOOM

 

 

 

Como puede verse a continuación, Ayén también aborda en Aquellos años del boom cuestiones como el estado de la industria editorial latinoamericana, la relación de fuerzas entre ésta y la española y las dificultades existentes para la circulación de la obra de los autores latinoamericanos en países diferentes del suyo —sería interesante ponerse a la tarea de comparar qué ha cambiado desde entonces en relación con estos tres aspectos—. Estos temas son abordados bien sea mediante observaciones de Ayén o bien a través de diversos testimonios que éste recoge al respecto.

 

– Sobre el boom como un fenómeno global de la literatura escrita en español:

 

‘Que un colombiano residente en México [García Márquez] publicara en Argentina era un indicio premonitorio del nuevo mercado global en español que iba a abrir el boom. Porrúa ya lo veía así, unos meses antes de publicar la novela [Cien años de soledad]:

“Será el primer caso de un narrador que ha comenzado su carrera literaria fuera del país y que va a convertirse en un escritor extranjero editado en la Argentina. Eso yo creo que sucede porque su temática es latinoamericana”‘.

 

– Sobre el estado de la industria editorial argentina a mediados del siglo XX —años antes de que la española se lanzara a la conquista de Latinoamérica mediante ese proceso de expansión al que hace referencia uno de los fragmentos citados anteriormente—:

 

‘”Nos creíamos, sin duda, la capital del boom —certifica Gloria López, nieta del fundador [de Sudamericana]—, nuestra industria editorial era entonces fuerte, la española no tanto, y toda América Latina leía nuestras traducciones, las argentinas, realizadas por nombres como Borges, Cortázar, Aurora Bernárdez, Bianco, Pessoni…”. Se habla del boom editorial argentino no solo porque los grandes autores internacionales se traducen allí sino por su capacidad de influencia en otros países y porque hay un incremento de ventas notable, que Porrúa asocia a “un crecimiento de la clase media a raíz del proceso de industrialización del país, nacen nuevos lectores, sobre todo jóvenes, universitarios”‘.

 

– Sobre la falta de editoriales en ciertas zonas de la región y las dificultades existentes para la circulación de la obra de los autores latinoamericanos en los diferentes países del ámbito hispanohablante:

 

‘Hay también motivos prácticos para que alguien que quiere emprender la carrera de escritor emigre. La América Latina de la época contaba con editoriales en Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile y México. Y existían enormes trabas para que los libros circularan de unos países a otros, como denunció el mismo Nicanor Parra. El resto era un páramo. Como apuntaba el poeta venezolano Juan Liscano en 1966:

“En la zona que va desde Panamá a Bolivia prácticamente no hay casas editoras, de tal manera que los escritores de esta zona […] hallan enormes dificultades para salir a la superficie porque tienen que encontrar la manera de ser tomados por casas ya sea mexicanas, ya sea del sur del continente”‘.

 

 

 

FIGURAS_DEL_BOOM

 

 

 

Como muchos libros periodísticos y de no ficción en general, Aquellos años del boom puede leerse básicamente de tres formas diferentes —ojo, no estoy haciendo un planteamiento como el hecho por Cortázar en Rayuela ni mucho menos—: linealmente de principio a fin, de manera salteada tras abrir cualquier página al azar y siguiéndoles el rastro a personajes específicos a través del índice onomástico. Durante las dos últimas semanas yo he pasado largas horas leyendo Aquellos años del boom de estas tres maneras y podría pasar muchas más haciéndolo.

 

Ayén construye en Aquellos años del boom un relato ameno, sólidamente articulado y rigurosamente documentado que debería convertirse en una lectura de referencia en cualquier lugar donde se enseñe periodismo cultural e historia de la literatura latinoamericana. Aquellos años del boom es un libro que todo aquel que esté interesado en el periodismo cultural y en la literatura latinoamericana debería leer.

 

Espero que Aquellos años del boom llegue muy pronto a las librerías latinoamericanas para que los lectores de los distintos países de Latinoamérica puedan acceder a él porque se trata de un libro que explora a profundidad y desde perspectivas múltiples un capítulo clave de los últimos cincuenta años de nuestra historia. Para mí que a mediados de los años 1990 me inicié como lector con el boom este libro de Ayén será de ahora en adelante una referencia fundamental. Recomiendo leer Aquellos años del boom lápiz en mano —si alguien está buscando una lectura amena para estas vacaciones, ésta es una buena apuesta—. A quienes compren Aquellos años del boom les aseguro que difícilmente encontrarán una mejor manera de gastarse los 26 euros que cuesta el libro.

 

Quienes quieran leer un fragmento de Aquellos años del boom pueden acceder a través de este enlace a sus primeras páginas gracias a la edición en línea del suplemento Babelia, del diario El País.

la circulación de la obra de los autores hispanohablantes: los derechos y los libros

Cada cierto tiempo vuelvo sobre un tema que no deja de parecerme preocupante: la dificultad para encontrar en un país del ámbito hispanohablante libros escritos por autores provenientes de otros países donde también se habla español. Por ejemplo, en las librerías uruguayas, guatemaltecas, peruanas, hondureñas o colombianas no es fácil encontrar libros de autores nicaragüenses, chilenos, salvadoreños, venezolanos o mexicanos al menos que se trate de ciertas figuras que garanticen un volumen de ventas enorme o al menos considerable.

 

Esta dificultad es evidente salvo en el caso de unas cuantas figuras pertenecientes al circuito del best seller y de algunas firmas que aunque venden mucho menos gozan de un cierto prestigio a nivel internacional. Si nos ocupamos solamente de autores literarios vivos, en el grupo de los autores cuyos libros se venden masivamente entrarían figuras como Isabel Allende, Javier Cercas, Ildefonso Falcones, Gabriel García Márquez, Javier Marías, Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Juan José Millás, Antonio Muñoz Molina, Arturo Pérez-Reverte, Carlos Ruiz Zafón, Javier Sierra y Mario Vargas Llosa; y el grupo de los autores prestigiosos cuyos libros tienen ventas considerables sin llegar a ser best sellers incluiría firmas como a Martín Caparrós, Rodrigo Fresán, Yuri Herrera, Alberto Manguel, Guadalupe Nettel, Andrés Neuman, Edmundo Paz Soldán, Ricardo Piglia, Álvaro Pombo, Elena Poniatowska, Santiago Roncagliolo, Marcela Serrano, Juan Gabriel Vásquez, Enrique Vila-Matas, Juan Villoro o Jorge Volpi.

 

 

 

 

 

Cuando los libros de estos tipos de autores traspasan las fronteras de sus países de origen y llegan a otros territorios del ámbito hispanohablante normalmente lo hacen a través de las filiales locales de los grandes grupos —no sólo PlanetaPenguin Random House y Prisa ediciones*, sino también Ediciones B y el Fondo de Cultura Económica— y de algunas editoriales medianas españolas como Anagrama, RBARoca y Siruela. Y algunas veces los libros de los autores en cuestión también llegan a diferentes países del mundo hispanohablante mediante editoriales más pequeñas como AlmadíaAlpha DecayDuomoEterna CadenciaLa Bestia EquiláteraPáginas de espumaPeriféricaPre-textos o Sexto piso.

 

Hace unas semanas comenté el caso de algunas editoriales argentinas cuyos libros se están distribuyendo en España, lo cual me suscita dos preguntas: ¿hay otros países hispanohablantes a los que hoy en día estén llegando de una manera más o menos continua los libros de estas editoriales argentinas? ¿Cuáles editoriales de países hispanohablantes están exportando actualmente sus libros a otros territorio de nuestro mismo ámbito lingüístico?

 

El problema de circulación que supone la dificultad para encontrar en un país hispanohablante las obras escritas por el grueso de los autores de otros países donde se habla español es típico de un mundo analógico en el que las librerías físicas venden libros en papel. Esta situación podría estar empezando a cambiar con la emergencia de lo digital debido a que a la dinámica tradicional hay que sumarle la venta tanto de libros en papel como de e-books a través de plataformas de comercio electrónico —con respecto a este tema recomiendo leer la entrada “El escenario digital Iberoamericano”, publicada recientemente por Manuel Gil en Antinomias libro—. Si la escasez es lo que define el mundo de las mercancías y las tiendas físicas, en el universo de lo digital lo que prima es la abundancia.

 

La manera como está configurado el mercado editorial hispanohablante así como su fragmentación y su vastedad desde el punto de vista geográfico son algunos de los factores que dificultan la circulación del libro en español. En el caso hipotético de que las condiciones jurídicas y económicas que dificultan la circulación del libro se superaran, habría que preguntarse hasta qué punto la producción editorial de un país es susceptible de despertar el interés de los lectores de otros países. Buscar posibles respuestas a esta pregunta ayudaría a comprender la relación entre la oferta y la demanda en el mercado de cada país así como en todo el ámbito hispanohablante.

 

 

 

 

 

 

Hasta ahora casi siempre he abordado esta dificultad en clave de editoriales y libros. Es decir, que la mayoría de las veces que he reflexionado sobre este problema me he centrado en la exportación de libros por parte de las editoriales. He estado pensando fundamentalmente en el caso de editoriales que exportan o que están interesadas en exportar los libros que publican para que éstos lleguen a países distintos del suyo.

 

¿Y si al abordar este problema me enfoco en las agencias literarias y en los derechos en lugar de centrarme en las editoriales y en los libros? Al fin y al cabo como actor de la cadena de valor las agencias literarias son intermediarios fundamentales que tienen a su cargo la función de facilitar la llegada del trabajo de sus representados a tantos mercados como sea posible —aunque hay que decir que en el ámbito hispanohablante muchos autores siguen sin recurrir a ellas—. En este caso el negocio de la internacionalización de la obra de los autores está directamente en manos de las agencias literarias que los representan, que les venden los derechos a las editoriales para que comercialicen los libros que publican en los territorios geográficos cubiertos por los contratos. Es decir, que el negocio de las editoriales se circunscribe a los límites de territorios específicos —normalmente sus países de origen y algunos otros donde operan o distribuyen su producción—.

 

 

 

 

 

 

Estamos frente a dos negocios distintos pero complementarios entre sí: por un lado, la exportación de libros por parte de las editoriales; y, por el otro, la venta de derechos por parte de las agencias literarias. En ambos negocios se está buscando conseguir que las obras de los autores de un país determinado lleguen a países diferentes del suyo y alcancen a un mayor número de lectores, lo cual beneficia tanto a las agencias literarias como a sus representados —aunque no siempre a las editoriales—. No sobra decir que al final los lectores terminan siendo los grandes beneficiados del acceso a una oferta amplia y diversa de obras de autores provenientes de diferentes países.

 

Al partir los derechos geográficamente se reparte su explotación entre varias editoriales que operan en territorios diferentes, de manera que el ámbito de actuación de éstas se limita acotando la cobertura de los contratos. La partición geográfica de los derechos no sólo fortalece el negocio de las agencias literarias que son intermediarios necesarios en cualquier iniciativa de comercialización de las obras de los autores que representan, sino que además podría tener el efecto colateral de contribuir a contener las intenciones expansionistas de algunas editoriales. Me pregunto qué es más conveniente para los autores: que sus derechos estén en manos de un sólo editor cuya distribución tenga una cobertura geográfica amplia o que se repartan por países entre varios editores distintos. Supongo que las opiniones frente a este tema están bastante divididas.

 

Debido a los costes y a los plazos que suponen el transporte y el almacenamiento de mercancías físicas, a algunas dificultades de carácter jurídico y a las fluctuaciones de las tasas de cambio de divisas, creo que en muchos casos la exportación de libros puede llegar a ser una operación terriblemente ineficiente que termina convirtiéndose en un lastre. En el caso de los grandes grupos está claro que su estructura, su dimensión y los recursos que tienen a su disposición les permiten gestionar las exportaciones con un riesgo controlado y una mayor eficiencia. Yo me inclino más hacia el modelo de partición geográfica de los derechos y hacia la puesta en marcha de iniciativas de coedición entre distintos editores de países diferentes.

 

Hay que tener en cuenta que la emergencia de lo digital les facilita a los lectores de todo el mundo el acceso a los libros en español sin importar dónde se encuentren o cuál sea su lengua materna, lo cual puede suponer una oportunidad particularmente interesante tanto en los países donde hay minorías hispanohablantes como en aquellos en los que existe un interés creciente por nuestra lengua. Por tratarse de un mercado más bien disperso, está claro que en este escenario el comercio electrónico y los e-books juegan un papel clave —ver los datos con respecto al número de hablantes de español por país—.

 

 

 

 

 

 

 

Lo digital también les permite a los autores tener un escaparate propio para exhibir su producción: ideas sueltas, reflexiones, colaboraciones en medios, works in progress y obras terminadas —permitiendo el acceso bien sea a fragmentos de éstas o bien a su totalidad—. Al tener un escaparate propio vía páginas Web personales, blogs y perfiles en redes sociales los autores pueden construir audiencias y generar una relación fluida y dinámica con los miembros de éstas. Lo que no está claro es que la capacidad que hoy en día tienen los autores de exhibirse, de construir una marca, de posicionarse y de dar a conocer su trabajo se traduzca en ventas.

 

De las personas que le dedican pequeños fragmentos de su atención a leer gratuitamente cada cosa que publica un autor en la Web o que dicen ser sus fans, ¿cuántas compran sus libros o por lo menos están dispuestas a comprarlos? Si planteo esta pregunta es porque considero que con frecuencia se sobredimensionan algunas de las implicaciones que le atribuimos al hecho de vivir en un mundo global e hiperconectado en el que nos relacionamos de manera espontánea y con muy pocos de intermediarios de por medio.

 

Habría que examinar en detalle qué pasa con los autores que al decidir autopublicarse acceden al mercado sin pasar por las agencias literarias ni por las editoriales. Al parecer los autores que se dedican a escribir literatura de género o ciertos tipos específicos de no ficción —básicamente sobre actualidad, management, autoayuda o temas prácticos— no sólo son más proclives a entrar en estas dinámica que que quienes escriben ficción literaria, sino que además tienen mejor suerte que éstos en términos de ventas. Muchos autores que se autopublican tienen el objetivo de entrar al circuito de la edición tradicional, por lo que la probabilidad de éxito y el alcance de su carrera pueden depender en gran parte de la mediación de una agencia literaria en su relación con las editoriales.

 

* nota: el pasado 19 de marzo Penguin Random House anunció la compra de la división de ediciones generales de Santillana. Ver los detalles de la operación en las notas de prensa emitidas por Penguin Random House y Santillana.

editoriales argentinas en librerías españolas: el caso de la central

De los países hispanoamericanos quizás Argentina sea el que tiene el ecosistema editorial más rico e interesante. Además de un buen número de editoriales, Argentina tiene un robusto tejido de librerías y uno de los índices de lectura más elevados de la región. Me pregunto de qué manera las turbulencias políticas y económicas que cada cierto tiempo vive Argentina repercuten sobre el desarrollo de su ecosistema editorial. ¿En momentos de inestabilidad se publican, se venden y se leen menos libros en Argentina? ¿Las medidas de proteccionismo económico del gobierno argentino que vistas desde afuera son perjudiciales para las editoriales extranjeras realmente favorecen a la industria nacional?

 

En una visita reciente a la librería La Central de la calle Mallorca de Barcelona me encontré con una selecta oferta de títulos publicados por diversas editoriales independientes argentinas. Al poco tiempo volví a La Central con el propósito de identificar las editoriales argentinas que estaban presentes en sus estanterías y mesas de novedades. Durante esta segunda visita encontré algunos títulos de las siguientes editoriales independientes argentinas —es probable que se me hayan escapado unas cuantas—:

 

 

– Adriana Hidalgo

– Colihue

– Corregidor

– El cuenco de plata

– Eterna Cadencia

– Interzona

– Katz

– La Bestia Equilátera

– La Compañía

– Libros del zorzal

– Losada

– Mansalva

– Mardulce

– Paradiso

 

 

 

 

 

 

Según me explicó Marta Ramoneda de La Central, estas editoriales suelen llegar a la librería por tres caminos diferentes: en primer lugar, a través de distribuidoras españolas que sirven en España los títulos de algunas de ellas; en segundo lugar, mediante distribuidoras argentinas que exportan los títulos de algunas otras; y, por último, vía trato directo con las editoriales —con cuyos responsables se ha entrado en contacto de distintas maneras: gracias a la intermediación de conocidos en común, tras conocer el catálogo durante una visita de presentación o gracias a un encuentro imprevisto que conduce al establecimiento de una relación comercial—.

 

Considero que la inclusión de títulos de unas cuantas editoriales argentinas en el fondo de algunas librerías españolas —aunque solamente unas pocas estén interesadas en hacerlo y/o se lo puedan permitir— es un buen signo que supone un enriquecimiento de la oferta del mercado. La oferta en las librerías de títulos publicados por editoriales de otros países tanto hispanohablantes como pertenecientes a otros ámbitos lingüísticos enriquece nuestro entorno y amplía nuestros horizontes. Me encantaría que en las librerías españolas además hubiera más libros publicados por editoriales de otros países hispanoamericanos cuya industria editorial es menos potente que la argentina —es posible encontrar alguna cosa aquí y allí pero en general la oferta es bastante escasa y supongo que la demanda también lo es—. Sin embargo, soy consciente de que hay un gran número de obstáculos y limitaciones que hacen que importar y vender en España los títulos de este tipo de editoriales sea un esfuerzo bastante difícil de asumir y poco rentable.

 

Para dar cuenta de una manera muy global de la situación de la edición en Argentina y ponerla en contexto, a continuación reproduzco algunos gráficos que contienen cifras con respecto a la industria editorial iberoamericana así como a los hábitos de lectura y compra de libros de los habitantes de la región desde una perspectiva comparada por países:

 

 

 

 

 

 

 

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Los cinco primeros gráficos fueron extraídos del estudio “El espacio iberoamericano del libro 2012”, que fue realizado por Lenin Monak y publicado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC); la última tabla se extrajo del informe “Mercado editorial de Argentina y Ciudad de Buenos Aires” correspondiente a 2013, que fue realizado por el Observatorio de Industrias Creativas (OIC) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Recomiendo leer ambos documentos así como echarle un ojo al blogroll del blog de Eterna Cadencia.

 

Gracias, en primer lugar, a Julieta Lionetti no sólo por aclararme algunas dudas con respecto al panorama actual tanto de la industria y del mercado editorial como de la lectura en Argentina, sino también por llamarme la atención sobre ciertos aspectos que yo no había tenido en cuenta; y, en segundo lugar, a Marta Ramoneda por su amable y detallada explicación con respecto a la manera como vienen llegando las editoriales argentinas a La Central.

II feria del libro independiente en cantabria (flic!)

Del 4 al 7 de julio de 2013 se celebrará en Santander la II Feria del Libro Independiente en Cantabria (FliC!), cuya primera edición se realizó el año pasado y tuvo una muy buena acogida.

 

 

FLIC_2013

 

 

La siguiente es la programación de la FLIC! 2013:

 

Jueves 4 de julio

11:00 h.- Apertura al público de la II FLIC!

11:00-12:30 h.- Encuentro ‘Santander-Bilbao, Tan cerca’. Debate entre escritores de ambas ciudades. Modera: Guillermo Balbona. Intervienen: Txani Rodríguez, Juan Gómez Bárcena, Alex Oviedo y Marcos Diez.

12:30-14:00 h.- Mesa de debate sobre la prescripción del libro. Modera: Eduardo Laporte. Intervienen: Alberto Olmos, Gonzalo Garrido, Germán Gullón, José María Gutiérrez

17:00-18:30 h.- Jueves Fantástico. Coloquio entre escritores de narrativa fantástica. Modera: José Antonio Cotrina

18:30-19.30 h.- Homenaje del Gremio de Editores de Cantabria a Manuel Arce y Daniel Gil (in memoriam)

19:00-19:30 h.- Inauguración oficial a cargo de Íñigo de la Serna, Alcalde de Santander

19:30-21:00 h.- Poesía inédita. Encuentro de poetas cántabros. Coordina: Dori Campos

Viernes 5 de julio

11:30-12:30 h.- Conferencia sobre la edición independiente a cargo de Jordi Corominas

12:30-14:00 h.- Mesa de debate sobre la edición independiente en América Latina. Modera: Martín Gómez. Intervienen: Alberto Valderas (Panamá), Ricardo Alonso (Colombia) y Paco Gómez Nadal (La Vorágine, Santander)

12:00-14:00 h.- Taller de printing show para todas las edades a cargo de Giuliano Camilleri (ArtPapel)

17:00-17:45 h.- Presentación a cargo de la editorial Almed (Isabel de Solís. Soraya, de Brígida Gallego-Coin)

17:45-18:30 h.- Presentación a cargo de la editorial Libros de pizarra (Los futuros imperfectos, de Óscar Alonso)

18:30-19:15 h.- Presentación a cargo de la editorial Periférica (Las ilusiones, de Jonás Trueba)

19:15-20:00 h.- Presentación a cargo de la editorial Sloper (El general y la musa, de Román Piña)

20:00- 21:00 h.- Viernes negro. Homenaje al género policíaco con una charla de escritores de novela negra conducida por Jesús Cabezón. Intervienen los escritores Ignacio del Valle y Gonzalo Garrido

22:00-23:00 h.- Concierto de Paquito y el Serbio Malo

Sábado 6 de julio

11:30-12:30 h.- Fiesta literaria. Encuentro con los versos, los cuentos y los libros de Diego Pun Ediciones

12:30-14:00 h.- Mesa de debate entre libreros y editores. Modera: Bernat Ruiz. Intervienen: Lola Larumbe (Librería Alberti, Madrid), Paco Goyanes (Librería Cálamo, Zaragoza), Fernando García-Barredo (Librería Estvdio, Santander); Jesús Ortiz (Ed. Milrazones), Javier Jiménez (Ed. Fórcola) y Donatella Iannuzzi (Ed. Gallo Nero)

12:00-14:00 h.- Taller de ilustración y cómic para niños a cargo de Enrique Vegas y de Álvaro Iglesias

17:00-17:45 h.- Presentación a cargo de la editorial Páginas de Espuma. (Casa de muñecas, de Patricia Esteban Erlés. Ilustrado por Sara Morante)

17:45-18:30 h.- Presentación a cargo de la editorial Fórcola (Amundsen-Scott: Duelo en la Antártida, de Javier Cacho)

18:30-19:15 h.- Presentación a cargo de la editorial El gallo de oro (Tiempo Muerto. Historias de escritores un poco raros, de José Fernández de la Sota. Ilustrado por Pablo Gallo)

19:30-21:00 h.- Conferencia de Manuel Rico, gran conocedor del mundo editorial desde muy distintos ámbitos. Aunando el punto del vista del editor, del escritor y del crítico ofrecerá un recorrido por su intensa trayectoria profesional y su visión de la situación en que actualmente se encuentra el libro independiente en España. Presenta: Carlos Alcorta

22:00-23:00 h.- Concierto de la Swing Band de la sala Blackbird

Domingo 7 de julio

11:00-12:00 h.- Cien años de libros sobre el Racing. Coloquio con Aser Falagán, Fran Díez y José Manuel Holgado. Modera: Bernardo Colsa

11:30-14:00 h.- Encuentro ‘Construir juntos el libro independiente del futuro’. Tema de debate: Asociacionismo en el sector de la edición independiente

12:00-14:00 h.- Cuentacuentos a cargo de Mónica Anduiza y Mónica Tallón, autoras del cuento Tres brujas traviesas

17:00-18:00 h.- Presentación a cargo de la Librería Universitaria de León (Carta blanca, de Rafael Saravia. Ed. Calambur)

18:00-20:00 h.- Quiero un dragón en la portada. Charla a cargo de Enrique Corominas. El ilustrador de Juego de tronos hablará del proceso de creación de las cubiertas de los libros

 

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La FliC! 2013 llega en un momento en el que todavía quedan restos del buen sabor de boca que produjo el hecho de que “la Feria del Libro de Madrid frena la caída de sus ventas y sube un 9,3%” y en el que la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) anuncia que “LIBER se renueva para convertirse en un gran acontecimiento profesional y social”.

 

Me parece interesante el carácter alternativo de la FliC! no sólo por el planteamiento de su programación cultural, sino también por lo que supone desde un punto de vista simbólico la apuesta por salirse del circuito Madrid-Barcelona para realizar un evento potente en el que se invita a la reflexión en torno al mundo del libro —como en su momento también lo ha hecho la librería Cálamo de Zaragoza al organizar el Encuentro Otra Mirada, que también va ya por su segunda edición—.