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diez años de la publicación de pasando página: ¿qué ha pasado desde entonces?

En abril pasado se cumplieron diez años de la publicación de Pasando página, el libro en el que Sergio Vila-Sanjuán da cuenta de la historia de la edición en España desde 1975 hasta 2003. Pasando página hace un completo, minucioso y riguroso recuento de la evolución de la edición literaria española desde los años anteriores al proceso de transición democrática que España vivió en la década de 1970 hasta poco antes de su publicación.

 

Pasando página aborda la evolución en el tiempo de ciertos segmentos del circuito de la edición literaria enfocándose en sus figuras y empresas más destacadas. En su relato Vila-Sanjuán narra, comenta y analiza anécdotas y procesos cuyos protagonistas son autores, editores, agentes literarios, intelectuales, empresarios e incluso políticos que irrumpieron en la escena editorial española a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, cuya intervención en ésta en ocasiones llegó a ser decisiva y que en algunos casos aún siguen ejerciendo una poderosa influencia hoy en día.

 

 

 

 

Considero que Pasando página es el documento más completo sobre la historia reciente de la edición en España y que es una lectura imprescindible para todo aquel que quiera comprender la evolución de una parte importante de la industria editorial española durante las últimas décadas.

 

Desde 2003 han pasado muchas cosas en el mundo de la edición literaria española que han supuesto una transformación de ésta en diversos sentidos. Entre los acontecimientos y/o las tendencias que han marcado hitos en la evolución del circuito de la edición literaria española durante esta década en la que España pasó de un período de bonanza a una profunda crisis económica que ha coincidido con el cambio de paradigma generado por la emergencia de lo digital, vale la pena destacar los siguientes —estoy seguro de que hay montones de omisiones, así que cualquier aporte para complementar este breve listado que fue elaborado con la colaboración de Sergio Vila-Sanjuán será bien recibido—:

 

– el crecimiento sostenido del volumen de títulos publicados entre 2001 y 2010 —en 2011 esta cifra bajó un 6,6% con respecto al año anterior y en 2012 un 2,1%—, que vino acompañado por la disminución del tamaño de las tiradas y por un aumento de las devoluciones.

– la aparición de decenas de pequeñas editoriales independientes, varias de las cuales ya se han consolidado o han alcanzado una continuidad en el tiempo mientras que algunas otras o han cerrado o llevan un buen tiempo sin publicar novedades.

– el fenómeno del libro flotador, que hace referencia a ciertos best sellers que por su volumen de ventas salvan la cuenta de resultados no sólo de la editorial que los publica sino también de muchas librerías: La sombra del vientoEl código da Vinci, la saga de Harry Potter, La catedral del marUn mundo sin finEl niño con el pijama de rayasAnatomía de un instanteLa caída de los gigantes, la saga de Juego de tronos, las trilogías Milllenium, Crepúsculo, Cincuenta sombras y Los juegos del hambre, etc.

– la entrada de Planeta al mercado editorial francés con la compra de Editis.

– el cambio de propiedad de dos de los iconos más representativos de la edición independiente española: Anagrama fue comprada por Giangiacomo Feltrinelli Editore mientras que Tusquets pasó a manos de Planeta.

– la compra por parte de Giangiacomo Feltrinelli Editore de una participación importante en la cadena de librerías La Central.

– la venta de la mitad de Círculo de lectores a Planeta por parte de Bertelsmann, de manera que ambos grupos comparten la propiedad de la empresa.

– la apertura de la cadena de librerías Bertrand a través de Bertelsmann y la posterior adquisición de sus operaciones por parte de Casa del libro, que no siguió explotando la marca.

– la compra del 100% de Random House Mondadori por parte de Bertelsmann, que tuvo lugar poco después del acuerdo de fusión entre Random House y Penguin que dio origen a Penguin Random House.

– la ampliación de la participación de Planeta en Grup 62, que quedó bajo su control.

– la descapitalización y otros problemas financieros de muchas librerías como consecuencia de la caída de las ventas que ha supuesto la contracción del consumo provocada por la creciente agudización de la crisis económica.

– las transformaciones sufridas por el tejido de librerías debido tanto al cierre de diversos establecimientos como a la apertura de otros nuevos —seguramente los puntos de venta que han cerrado son más que aquellos que han abierto—.

– la reducción significativa de las ayudas públicas para el sector editorial como consecuencia de los recortes, que han repercutido sobre la edición, la traducción, las ventas a bibliotecas, la representación española en ferias internacionales, la realización de eventos culturales, etc.

– el aumento de la importancia del mercado latinoamericano para los editores españoles debido a que la situación económica en España no deja de agravarse, mientras que las economías de diversos países del otro lado del Atlántico vienen creciendo sin parar desde hace varios años.

– la emergencia y el lento desarrollo de un mercado cada vez menos incipiente de contenidos digitales.

– la apertura de diversas tiendas de contenidos digitales: por un lado, las de grandes compañías estadounidenses que provienen de las industrias del comercio electrónico, del hardware y de los servicios en línea como AmazonApple y Google; y, por el otro lado, las de actores locales de distintas naturalezas como LibrandaCasa del Libroedi.catleqtorlibrosinlibroCírculo de lectores —primero con Booquo y luego con Nubico, en asocio con Telefónica— o 24symbols.

– la incorporación de los entornos de generación Web 2.0 a la estrategia de comunicación, promoción y marketing de los diferentes actores del sector, que a su vez ha dado pie para la aparición de funciones, oficios, formas de colaboración y puestos de trabajo que hasta hace poco no existían.

– el surgimiento tanto en el segmento de la edición independiente como en los grandes grupos de sellos editoriales nativos digitales.

– la entrada de varias editoriales establecidas al negocio de la autoedición.

– la apertura de sellos editoriales digitales por parte de algunas agencias literarias.

– la aparición de diversas publicaciones que sirven como espacio de información de actualidad, reflexión crítica y análisis sobre el sector del libro y la industria editorial: en primer lugar, la colección Tipos móviles y la revista Texturas de Trama editorial; y, en segundo lugar, algunos blogs especializados cuyos autores son profesionales en activo del sector con perfiles, trayectorias y actividades bien diferentes —hoy en día los imprescindibles de mi blogroll son Antinomias libroCambiando de tercioComunicación culturalLibros y bitiosLos futuros del libroTirant al cap y Verba volant, scripta manent—.

 

 

 

© Lisbeth Salas - Imagen tomada de El Boomeran(g)

© Lisbeth Salas
Imagen tomada de El Boomeran(g)

 

 

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Esperemos que algún día no muy lejano podamos tener un documento del estilo de Pasando página que dé cuenta detallada y rigurosamente de lo sucedido en la edición española desde la publicación del trabajo que Sergio Vila-Sanjuán culminó hace ya más de diez años.

 

Los invito a que en la zona de comentarios aporten referencias a hechos y/o procesos que hayan marcado hitos en la evolución de la edición española en el período 2003 – 2013 y que no estén incluidos en el anterior listado, así como a hacer precisiones o matizaciones con respecto a la formulación de los distintos puntos de éste. ¿Se animan?

lunes, febrero 13, 2012 categorizado bajo editores españoles, literatura japonesa

leer

Haruki Murakami dice en De qué hablo cuando hablo de correr:

 

‘Correr era para mí, de entre las numerosas costumbres adquiridas a lo largo de mi vida, tal vez la más provechosa y la que más sentido tenía. Y creo que, gracias a haber corrido ininterrumpidamente durante veintitantos años, mi cuerpo y mi espíritu se fueron formando y fortaleciendo’.

 

 De qué hablo cuando hablo de correr, de Haruki Murakami. Tusquets editores. Barcelona, 2010.

 

 

 

 

Donde Murakami pone “correr” yo pondría “leer” para resumir de la manera más certera posible un aspecto esencial de mi experiencia personal.

 

Al margen del rol que juega la lectura en mi vida, aprovecho para hacer una anotación sobre otra cuestión relacionada con mi experiencia personal que me da vueltas en la cabeza desde que empecé a leer De qué hablo cuando hablo de correr: si Murakami considera que su rendimiento como corredor es mediocre, ¿qué puedo decir yo que estoy lejos de alcanzar el nivel de lo que él llama correr “en serio” —que a su juicio equivale a una media de diez kilómetros diarios—?

 

 

 

 

Esta entrada está dedicada a la memoria y al legado del editor y promotor de la lectura Germán Sánchez Ruipérez, de cuya muerte me enteré justo después de encontrarme con esta frase de Murakami en De qué hablo cuando hablo de correr.

xxii editores: conversaciones con editores independientes en revista de letras

Interesantísima la serie XXII Editores, el especial de conversaciones con editores independientes que la semana pasada se empezó a publicar en Revista de Letras. Hasta el momento se han publicado las conversaciones con varios de los editores independientes españoles que más me llaman la atención:

Juan Casamayor, de Páginas de espuma

Enrique Redel, de Impedimenta

Julián Rodríguez, de Periférica

Marian y James Womack, de Nevsky Prospects

En las conversaciones del especial XXII Editores están tocándose diversos temas relacionados no sólo con el origen de la vocación del editor, las particularidades de su oficio, la manera como se vive el día a día en las distintas editoriales o el libro electrónico, sino también con la naturaleza, el espíritu, las motivaciones, el objetivo, el balance de la experiencia y los proyectos a futuro de cada proyecto.

Creo que XXII Editores puede ser un punto de partida sólido para sacar una radiografía del estado actual de la edición independiente en España, que es un tema que me interesa enormemente y que desde un principio ha sido una motivación y a la vez un hilo conductor en [ el ojo fisgón ].

Recomiendo echarle un ojo XXII Editores y quedo a la espera de las próximas entregas de estas conversaciones con editores independientes españoles.

fogwill a ambos lados del atlántico

Hace un par de años empecé a ver en las mesas de novedades de algunas de las librerías que suelo visitar una novela con un título más bien raro, cuyo autor tenía un nombre que me sonaba extrañísimo y que era publicada por una editorial de la que ya había visto varios pequeños libros que me llamaban la atención por sus cubiertas rústicas de color amarillo quemado y marrón que estaban impecable y sutilmente ilustradas.

La novela era Help a él, de Fogwill, y había sido publicada por la editorial Periférica a finales de 2007.

HELP_A_ÉL

Por esa época El Llibreter y Antonio Jiménez Morato publicaron en sus blogs algunos comentarios sobre Fogwill y desde entonces han vuelto a hacerlo en varias ocasiones. Un par de semanas más tarde oí al escritor mexicano Juan Pablo Villalobos y al editor Miquel Adam intercambiando animosamente sus opiniones sobre Help a él.

Pocos meses después decidí seguir la recomendación de Miquel y en la primavera de 2008 pasé dos tardes echado en una banca en Montjuïc leyendo Help a él tras habérmela autorregalado en Sant Jordi. El balance no habría podido ser mejor: tanto Help a él como Sobre el arte de la novela —el texto que le sigue en la edición de Periférica— me encantaron.

Luego en la Feria del libro de Madrid de ese mismo año vi en una caseta de editores argentinos varios libros de Fogwill editados por Interzona pero no pude comprar ninguno de ellos porque todos se salían de mi presupuesto.

En octubre de ese año mi amigo Fredy Ordóñez me llevó en Bogotá a un local de saldos de la Panamericana ubicado sobre la carrera 13 entre las calles 57 y 62 y entre muchas otras joyas allí encontré Cuentos de marineros en La Pampa, un volumen de Fogwill editado en 1998 por Mondadori en Barcelona que, además, incluye la novela corta Los pichiciegos. El libro me costó 12.900 pesos, que equivalen a unos 4.50 euros. Lo más curioso es que en su guarda anterior el libro tiene una etiqueta de un establecimiento de venta de libros de Murcia llamado Boutique de la prensa, donde en su momento se vendía por 1.900 pesetas.

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Cuentos de marineros en La Pampa: portada

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Cuentos de marineros en La Pampa: guarda anterior

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Cuentos de marineros en La Pampa: primera página

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Cuentos de marineros en La Pampa: contraportada

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Miren las vueltas que da la vida en este mundo globalizado: un libro de un autor argentino publicado en Barcelona que un establecimiento de prensa de Murcia seguramente devolvió a su distribuidor una vez cumplió su ciclo por el almacén y las estanterías y que, tras ser rematado en Bogotá, regresa a su punto de partida en manos de un lector colombiano*.

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Todo este rollo para decir que el fin de semana pasado empecé a leer Los pichiciegos en mi edición de Mondadori comprada de remate en Bogotá porque hoy y mañana Fogwill estará en Barcelona presentando la nueva edición de esta novela que ahora publica Periférica y que si no ha salido todavía ya debe estar por hacerlo.

LOS_PICHICIEGOS

¡Bien por Periférica!

* nota: sin lugar a dudas esta curiosa situación da para plantear una buena reflexión acerca de las condiciones que rigen el funcionamiento tanto del sistema de distribución del sector del libro español como el intercambio entre América Latina y España en lo que a la producción editorial se refiere.

fugas de autores

En una entrada titulada “Azúa: de Anagrama a Mondadori” que publicó ayer en Papeles perdidos —un blog de reciente aparición hecho por el equipo del suplemento Babelia del diario El País al que recomiendo echarle un ojo—, el periodista Carles Geli informa de que el escritor Félix de Azúa ha dejado Anagrama para irse a Mondadori. No es poco frecuente que un autor deje a su editor de toda la vida para empezar a publicar con otro. Basta con evocar los dos casos más sonados últimamente: como bien recuerda Geli, hace poco menos de un año Javier Cercas se fue de TusquetsMondadori y Enrique Vila-Matas pasó de Anagrama a Seix Barral.

Curiosamente en todos estos casos —al igual que en algunos otros como el del escritor Javier Marías— los autores se han ido de editoriales independientes medianas que son emblemáticas de la edición española de los últimos cuarenta años para los sellos más literarios de los grandes grupos, que por fortuna están casi todos en manos de editores que además de criterio y buen gusto tienen un amplio margen de maniobra para construir catálogos de buena calidad que —en unos casos más que en otros— conserven su identidad gracias al seguimiento de una línea editorial clara.

AUTORES_FUGADOS

Más allá de los rumores y las especulaciones que circulan con respecto a la rupturas entre esas parejas que durante años conformaron estos y otros reputados y exitosos autores con sus respectivos editores, vale la pena preguntarse cuáles son las posibles razones que hacen que una relación de éstas llegue a su fin. Así de primerazo se me ocurren varias:

– la existencia de diferencias irreconciliables entre el autor y el editor, que los llevan a pelearse.

– algún tipo de insatisfacción y/o descontento por parte de una de las partes con respecto al trabajo de la otra.

– la obtención por parte del autor de un premio ofrecido por una editorial distinta de aquella con la que suele publicar.

– el ofrecimiento al autor de un mayor anticipo y/o de un trato con unas condiciones más favorables por parte de otro editor.

– la búsqueda de una mayor visibilidad por parte del autor —en términos, por ejemplo, de una mejor y mayor presencia en puntos de venta, en medios tradicionales y en entornos de generación 2.0—.

– la ambición del autor de alcanzar una mayor proyección internacional —entendida en términos de la búsqueda no sólo de la traducción de su obra a otros idiomas, sino también del fortalecimiento de su presencia en otros mercados de su mismo ámbito lingüístico—.

Como en ocasiones las circunstancias no son tan extremas como para llevar a una ruptura, es necesario tener en cuenta que hay autores que publican con distintas editoriales según el género al que pertenezca uno u otro libro suyo o el tema y el registro de éste. Al fin y al cabo no todo tiene —o, mejor dicho, no debería tener— cabida dentro de un mismo sello.

Antes de terminar vale la pena plantear dos preguntas:

– ¿qué es lo que hace que la relación entre un autor y su editor perdure en el tiempo?

– cuando se trata de autores consagrados, ¿hasta qué punto pesa de cara tanto al mercado como al lector la editorial con la que publique sus libros?

Sin lugar a dudas en ciertos casos los relatos que se hacen de las relaciones autor-editor son fundamentales para comprender mejor la historia de una editorial, de un autor, de una obra e incluso de una coyuntura en la vida cultural y política de su entorno. Y conforme pasa el tiempo van saliendo las distintas versiones de una misma historia, lo cual permitirá tener una mejor comprensión de lo sucedido.