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¡empiezan kosmopolis 2015 y el bookcamp IV!

El festival Kosmopolis 2015 se celebrará desde hoy miércoles 18 hasta el próximo domingo 22 de marzo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). Los temas que se abordarán en Kosmopolis 2015 a través de diversas actividades son los siguientes:

 

Diálogos K

Conversaciones entre destacados escritores sobre temas clave de la literatura y de nuestro tiempo.

Periodismo XXI

De cómo el periodismo mantiene intacta su capacidad para narrar historias en la era de las nuevas tecnologías.

Alicia cumple 150 años

Celebramos el 150 aniversario de Alicia en el País de las Maravillas, el clásico de Lewis Carroll que trasciende las fronteras de la literatura infantil.

La herencia Sebald

Programación especial con motivo de la exposición Las variaciones Sebald para rendir tributo a W. G. Sebald, uno de los autores más relevantes de las últimas décadas.

Bookcamp IV. Los límites del libro

Encuentro dedicado al mundo de los libros y al ecosistema editorial, con conferencias, talleres y presentaciones de casos.

Canal Alfa

La programación audiovisual que te invita a descubrir la influencia de la literatura en el cine: el arte de narrar y poetizar a través de la imagen en movimiento.

Laboratorios de la escritura

Descubrimos la escritura desde dentro con talleres y encuentros con escritores que nos acercan al proceso de creación literaria.

Traducir Europa

Palabras y músicas viajeras: nos acercamos a los puentes lingüísticos que hacen posible las relaciones interculturales en el «viejo continente».

Actividades infantiles y juveniles

Programación pensada especialmente para el público más joven del festival.

Biblioteques de Barcelona

Actividades organizadas en colaboración con Biblioteques de Barcelona.

 

 

 

K15

 

 

 

Este año estaré participando en el Bookcamp IV, que lleva como título “Los límites del libro” y que es presentado así:

 

‘El ecosistema literario y editorial se enfrenta a una intensa transformación. Un horizonte todavía incierto que en Kosmopolis hemos explorado en diferentes ocasiones. La cuarta edición del Bookcamp Kosmopolis se centra en explorar los límites y las posibilidades del formato libro desde distintos puntos de vista. ¿Qué oportunidades ofrece el entorno digital para expandir las historias? ¿Por qué el libro de papel se resiste a ser sustituido por el electrónico? ¿Cómo conviven las grandes fusiones editoriales y las plataformas de venta internacionales con el boom de nuevas editoriales y librerías locales? ¿Todos podemos ser autores? ¿Qué pasa con los derechos del lector? Una programación de talleres, conferencias y presentaciones de casos que ofrecen un espacio de trabajo y debate sobre estas cuestiones’.

 

Las actividades que se desarrollarán en el Bookcamp IV darán cuenta de las transformaciones aceleradas y profundas que están sufriendo la industria y el mercado editorial debido en gran parte a la emergencia de lo digital. A continuación reproduzco la programación del Bookcamp IV, que tendrá lugar los días jueves 19, viernes 21 y sábado 22 de marzo:

 

Jueves 19 marzo

– Taller

¿Qué es y qué hace un agente literario?

Roser Herrera Fayos (Agencia Literaria Letras Propias)

16:00 – 17:30

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Nuevos prescriptores: ¿quién dice qué hay que leer?

Javier del Puerto (crowdreading.com), Jenn Díaz (@JnnDiaz), Bernat Ruiz Domènech (scriptaverba.wordpress.com) y Carles A. Foguet (Jot Down). Modera: Mariana Eguaras (Mariana Eguaras Consultoría Editorial)

16:30 – 18:00

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

Innovación y narrativas digitales para escritores y editores

Nathan Hull (Mofibo)

17:00 – 18:00

Sala Raval

– Taller

Herramientas para construir narrativas digitales en línea

Anna Giralt (docupraxi.net)

18:00 – 20:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Plataformas de lectura en línea

Matilde Sanz (Nubico), Julieta Lionetti (24symbols), Sílvia Clemares (Kobo) y David Fernández (Lektu). Modera: Mariana Eguaras (Mariana Eguaras Consultoría Editorial)

18:30 – 20:00

Sala Raval

– Debate

Las editoriales independientes en el tiempo: recién nacidas, jóvenes y maduras

Laura Baena (Edicions de 1984), Daniel Osca (Sajalín), Laura Huerga Ayza (Raig Verd Editorial) y Gabriel Bravo (Editorial Morsa). Modera: Martín Gómez (elojofisgon.com)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 2

– Proyección

Arts i oficis: Edició literària [ESTRENO]

Lau Delgado

20:30

Auditori

Viernes 20 marzo

– Taller

Las ferias del libro y los festivales como escenario para hacer negocios y relaciones públicas

Víctor Hurtado (Agencia Literaria VicLit)

16:00 – 17:30

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Apps y literatura

Efrén García (Play Creatividad), Quim Garreta (Cubus Games), Emma Llensa (Ubicuo Studio) y Marga M. Garriga (Sanoen). Modera: Carles Sora (UPF)

16:30 – 18:00

Pati Dones. Espai 2

– Taller

Estrategias de distribución de e-books en Internet

Margarita Guerrero (Bookwire)

18:00 – 19:30

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Startups y editoriales consolidadas. Una colaboración necesaria

Santos Palazzi (Planeta), Blanca Rosa (Roca Editorial), Rosa Sala (Seebook Technology) y Jordi Ingerto (Book Movies). Modera: Javier Celaya (Dosdoce)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

Lecciones de Fiktion, un proyecto internacional modelo de literatura digital

Ingo Niermann (Fiktion)

19:00 – 20:00

Sala Raval

Sábado 21 marzo

– Taller

El contrato que nunca deberías firmar

Carmenchu Buganza (Aequitas Abogados Asociados)

10:30 – 12:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Dilemas de la autopublicación. Publicar por cuenta propia o cuenta ajena

Benjamín Recacha, Daniel Jerez Torns, Julián Bueno Ardila (Llibres a mida), Carles Pujol (Editorial Alrevés). Modera: Mariana Eguaras (Mariana Eguaras Consultoría Editorial)

11:00 – 12:30

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

El libro: del papel al píxel. Un estado de la cuestión

Javier Celaya (Dosdoce)

11:30 – 12:30

Sala Raval

– Taller

Cómo beneficiarse de los servicios de lectura por suscripción

Julieta Lionetti (24symbols)

12:30 – 14:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Innovación en las bibliotecas

Carme Fenoll (Biblioteques de la Generalitat), Maribel Riaza, Carme Galve (Biblioteca Jaume Fuster) y Albert Díaz (Centre de Documentació del Museu del Disseny de Barcelona). Modera: Javier Celaya (Dosdoce)

13:00 – 14:30

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

Nuevos modelos de negocio en la industria editorial: abundancia de contenidos, formas de acceso y generación de ingresos

Carmen Ospina (Penguin Random House Grupo Editorial)

13:00 – 14:00

Sala Raval

– Taller

Libros enriquecidos

Ferran Adell (UOC)

16:00 – 18:00

Pati Dones. Espai 1

– Conferencia

La propiedad intelectual en el mundo digital

Pascual Barberán (Barberán y González Abogados)

16:30 – 17:30

Sala Raval

– Debate

Narrativas en línea en medios de comunicación

Ricard Marfà (Ara Interactius), César Vallejo (Lab RTVE), Ferran Clavell (TV3 – Mitjans digitals). Modera: Carles Sora (UPF)

16:30 – 18:00

Pati Dones. Espai 2

– Conferencia

¿Por qué nos gusta que nos cuenten historias?

Jose Valenzuela Ruiz (UPF)

18:00 – 19:00

Sala Raval

– Taller

De la edición intuitiva a la edición analítica basada en el big data

Pepe Verdes (Manuscritics)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 1

– Debate

Librerías y estrategias de supervivencia

Abel Cutillas (La Calders), Alejo Cuervo (Gigamesh), Nicolás Weber (Re-Read) y Fe Fernández Villaret (L’espolsada Llibres). Modera: Martín Gómez (elojofisgon.com)

18:30 – 20:00

Pati Dones. Espai 2

 

 

 

KOSMOPOLIS_2015

 

 

 

Hoy reitero lo que escribí hace dos años con respecto a Kosmopolis:

 

Kosmopolis se ha consolidado como un espacio para la reflexión con respecto a la literatura y a los géneros literarios, a las diversas manifestaciones que se generan alrededor suyo y a la disolución de las fronteras entre éstas gracias en parte a su vinculación tanto con otras disciplinas artísticas como con la ciencia’.

 

A quienes estén en Barcelona entre hoy y el domingo les recomiendo revisar la programación de Kosmopolis 2015 y pasarse por el CCCB, que con toda seguridad encontrarán alguna actividad interesante —pueden consultar la programación completa apretando en este enlace—. Y a aquellos a quienes les interese todo lo que tiene que ver con la edición, el libro los contenidos digitales y sus alrededores, los esperamos en el Bookcamp.

jueves, diciembre 11, 2014 categorizado bajo contenidos digitales, verificación de datos

copiar + pegar (sin verificar) = desinformar

El martes 28 de octubre leí en The Digital Reader la entrada “Skoobe Expands Into Spain”. El jueves 30 de octubre leí la entrada “Le service Skoobe s’étend sur le territoire espagnol”, publicada en ActuaLitté. Hasta aquí todo más o menos bien: dos medios digitales utilizan titulares bastante similares para informar sobre la implantación en España de Skoobe, una empresa que presta un servicio de lectura de e-books por suscripción.

 

 

 

SKOOBE_THE_DIGITAL_READER

 

 

 

Según indica The Digital Reader, su entrada se basa en información proveniente de Boersenblatt y de BuchReportActuaLitté señala a BuchReport y a The Digital Reader como las fuentes de la información que publica en su entrada. Es evidente que la entrada de The Digital Reader es anterior a la publicada por ActuaLitté.

 

En el artículo “Ins Ursprungsland der Flatrates” publicado en BuchReport se afirma que la plataforma Nubico pertenece al grupo Bertelsmann. Aquí nos encontramos con un error que tanto The Digital Reader como ActuaLitté reproducen posteriormente en sus respectivas entradas.

 

Dice la entrada de The Digital Reader:

 

‘Launched in Germany in early 2012, Skoobe faces competition from Scribd and Kindle Unlimited in Germany, and in Spain it will have to compete with 24Symbols, Scribd again, and Skoobe will also have to compete against a corporate cousin.

As you may know, Skoobe is owned by Georg von Holtzbrinck GmbH and Bertelsmann, 2 publishing and media conglomerates. Bertelsmann also owns Nubico, a subscription ebook service which launched in Spain in October 2013′.

 

En la entrada de ActuaLitté se comenta lo siguiente:

 

‘Le service [Skoobe] a d’abord été lancé en Allemagne, début 2012, où il concurrence d’autres services de lecture contre souscription comme Scribd, ou Kindle Unlimited. En Espagne, où le dernier cité n’est pas encore disponible, s’ajoute à la liste 24Symbols ainsi que Nubico, lointain cousin. Car Skoobe appartient notamment à Georg von Holtzbrinck, mais aussi à Random House et à Bertelsmann, qui détient également Nubico‘.

 

Nótese que en sus respectivas entradas tanto The Digital Reader como ActuaLitté se refieren a Nubico como un cousin de Skoobe —y aunque no soy desconfiado, más adelante entenderán por qué en este caso particular dudo que el uso del mismo término por parte de ambas fuentes sea el resultado de una casualidad—.

 

 

 

SKOOBE_ACTUALITTÉ

 

 

 

El error del artículo de BuchReport que se repite en la entrada de The Digital Reader así como en la de ActuaLitté es muy sencillo: Nubico no es propiedad de Bertelsmann —aunque hasta hace unos meses este grupo contaba con una participación en su estructura accionarial—. En realidad Nubico es una joint venture creada por Círculo de lectores y Telefónica, cuya propiedad está repartida en partes iguales entre ambas empresas.

 

Es verdad que hasta hace poco más de cuatro años Círculo de lectores era propiedad de Bertelsmann. En 2010 Bertelsmann le vendió el 50% de Círculo de lectores a Planeta. Y a mediados de 2014 Planeta se hizo con el control total de Círculo de lectores tras comprar el 50% restante de la empresa que todavía estaba en manos de Bertelsmann. En conclusión, hoy en día Nubico no tiene nada que ver con Bertelsmann —aunque su sede siga estando en el mismo edificio de Barcelona donde se encuentran la oficinas principales de Penguin Random House Grupo Editorial—.

 

Como puede verse, estamos frente a información que por su naturaleza pública hoy en día puede rastrearse, contrastarse y verificarse con mucha facilidad y en unos pocos minutos. Para no extenderme de manera innecesaria, me remito a lo que dije hace ya casi dos años en la entrada “la verificación de datos y la credibilidad en la producción de contenidos”:

 

‘Nunca se habían producido tantos contenidos como ahora y debido al fácil acceso a éstos nunca antes habíamos tenido al alcance de la mano tantas herramientas al servicio de la verificación de datos, que es una tarea a la que hoy en día se le debería dar la mayor importancia. Actualmente una porción importante de la información que forma parte de la esfera pública es verificable con relativa facilidad mediante una búsqueda en Internet, lo cual permite zanjar rápidamente muchas discusiones que antes podían prolongarse durante horas. Basta con tener un par de pistas, con echar mano de una pequeña dosis de intuición y con utilizar unos términos de búsqueda que remitan con más o menos precisión al campo de la cuestión que se pretende resolver —si el primer intento falla, para dar con la respuesta que se busca suele ser necesario hacer como mucho dos o tres más dependiendo de la complejidad de la consulta—’.

 

Los errores de carácter fáctico como éste son frecuentes cuando la información se reproduce sin haberla sometido previamente a un proceso de verificación, como seguramente hicieron los responsables de The Digital Reader y de ActuaLitté en este caso. Cuando un medio de comunicación comete errores de este tipo por manejar la información de una manera poco rigurosa en realidad está desinformando y confundiendo al lector, que en estos casos termina siendo el gran perjudicado. Al parecer el “copiar y pegar” no es una práctica exclusiva de estudiantes de colegio y de universidad que recurren a todo tipo de artimañas para hacer sus trabajos, aprobar sus asignaturas y hasta sacar una buena nota haciendo el mínimo esfuerzo posible. Y quien dice “copiar y pegar” muchas veces dice directamente fusilar, refritar e incluso plagiar contenidos producidos por otros —una práctica cada vez más frecuente en medios tanto tradicionales como digitales—. Si para un estudiante ser sorprendido recurriendo a estas malas prácticas supone algún tipo de sanción, para un medio de comunicación, para un periodista, para un especialista o para un líder de opinión implica una pérdida de su credibilidad y de la confianza de su audiencia.

 

Está claro que si en este caso BuchReport, The Digital Reader y ActuaLitté hubieran tratado la información con rigor a la hora de establecer un supuesto vínculo entre Skoobe y Nubico vía Bertelsmann no se habría salvado ninguna vida, tampoco se habría mejorado el comportamiento de los mercados y mucho menos se habría reducido la pobreza en el mundo. Pero también es verdad que si BuchReport, The Digital Reader y ActuaLitté hubieran hecho bien su trabajo los lectores estaríamos mejor informados y tendríamos menos razones para desconfiar de la información que publican.

 

 

 

FUSILAR

 

 

 

Desde hace casi diez años soy un lector asiduo de blogs. Y de hecho, casi todas las fuentes de información y análisis con respecto a ciertos temas específicos que considero más confiables son blogs cuyos contenidos cuentan con una calidad significativamente más alta que los de la prensa generalista y no tienen nada que envidiarles a los de muchas publicaciones especializadas. Me gustan y me interesan sobre todo los blogs que hacen un aporte propio, singular y auténtico que ninguna otra fuente está en capacidad de ofrecer porque sus autores tienen bagajes, marcos de referencia, posiciones, puntos de vista, perspectivas, líneas de análisis y voces particulares que se reflejan en lo que escriben. Por el contrario, aquellos blogs que se dedican solamente a referenciar y a comentar contenidos producidos y publicados por otros o directamente a fusilarlos, a refritarlos e incluso a plagiarlos reproduciéndolos de manera literal o parafraseada me despiertan un interés mínimo —sólo me interesan en la medida en que me permiten detectar con retraso artículos valiosos que por alguna razón se me pudieron haber escapado cuando fueron publicados por las fuentes que los produjeron originalmente—.

 

Cuando se toma en serio, la producción de contenidos es un trabajo exigente al servicio del cual es necesario poner una amplia variedad de recursos. Dedicarse sólo a referenciar, a comentar, a fusilar, a refritar o a plagiar lo que otros producen y publican es una estrategia muy sencilla, barata y eficaz que mediante un esfuerzo mínimo basado en la explotación del trabajo de los demás permite construir una red robusta de contenidos, mantener la frecuencia de las actualizaciones a un buen ritmo, optimizar el posicionamiento en los motores de búsqueda, generar tráfico y ganar visibilidad.

 

Como productores y consumidores de contenidos todo el tiempo tenemos que optar por uno u otro modelo —o por una mezcla de ambos— de acuerdo con nuestras necesidades de cada momento, por lo que es importante que seamos conscientes del coste que tienen para nosotros todas las decisiones que tomemos al respecto.

los caminos hacia la publicación

Con frecuencia me pasa que algún amigo, familiar o conocido que sabe que trabajo en edición de libros me dice que le gustaría publicar algo que ha escrito o que tiene un amigo, un familiar o un conocido que se encuentra en esta situación. Generalmente se trata de novelas, de colecciones de relatos, de poemarios, de memorias, de autobiografías, de historias familiares o de textos inclasificables. Mucha gente no sólo está convencida de que tiene cosas que decir, sino que además necesita decirlas. Y quienes no cuentan con esta mezcla de convicción y necesidad seguramente tienen en su entorno cercano al menos a un par de personas que han pasado decenas de horas de su vida escribiendo. No importa si escriben a mano o si lo hacen en una máquina de escribir o en un ordenador. En los cajones de los muebles de las casas, en los discos duros de los ordenadores y en la nube se almacenan millones de manuscritos inéditos que esperan ver la luz algún día —o mejor dicho: que a sus autores les gustaría publicar—.

 

En esta entrada me ocuparé de situaciones a las que con frecuencia tienen que enfrentarse los autores primerizos, desconocidos o poco conocidos, de manera que quizás muy poco o casi nada de lo que diga a continuación sea aplicable a figuras reconocidas o consagradas. Aunque es probable que en los inicios de su carrera Ken Follet, Javier Marías, Paulo Coelho, Milan Kundera, Javier Sierra y otros autores cuyos libros hoy en día venden decenas de miles de ejemplares —y cuya última novedad actualmente se encuentra en la lista de los más vendidos en España— hayan tenido que enfrentarse a algunas de las circunstancias que describiré a continuación.

 

 

 

RAYMOND_CARVER_ESCRIBIENDO

 

 

 

Cuando un autor primerizo, desconocido o poco conocido que quiere publicar algo me aborda para hacerme una consulta normalmente le pregunto si sabe cómo funciona el proceso de publicación y comercialización de un libro, en caso de que su respuesta sea negativa se lo explico brevemente y finalmente le pido que me describa a grandes rasgos su manuscrito para saber de qué tipo de texto estamos hablando. En ocasiones los autores simplemente han escrito algo y quieren averiguar qué tienen que hacer para publicarlo. Otras veces los autores ya han enviado sus manuscritos tanto a editoriales como a concursos, obteniendo una amplia gama de posibles resultados: premios, menciones y otros reconocimientos, elogios y muestras de interés, declaraciones de intenciones de publicarlos, mensajes de rechazo —personalizados o genéricos— y silencio administrativo. Cuando los dos últimos casos se han repetido sistemáticamente, la mayor parte de las veces tengo la impresión de que los autores sienten que ya han agotado todas las opciones posibles y que creen que contar con la orientación de alguien que está metido en el mundo editorial podría suponer el renacer de la esperanza de publicar su manuscrito.

 

Ante este panorama es comprensible que las actitudes de estos autores vayan desde el entusiasmo, la confianza en sí mismos y en su trabajo, la expectación o la arrogancia hasta la frustración, la baja autoestima, la desesperanza y las ganas de tirar la toalla. A menudo estos autores quieren recibir un feedback o una valoración con respecto a su manuscrito aunque tampoco falta el que afirma que éste es la última maravilla, que quienes lo han leído hasta ahora pueden dar fe de ello y que no entiende por qué los editores no le hacen caso.

 

Los autores que aspiren a publicar su primer libro deberían saber que no existe un único camino hacia la publicación y que cada vez tienen más alternativas a su disposición para darle salida a su trabajo. Los principales caminos que hoy en día puede tomar un autor para publicar son los siguientes:

 

la edición tradicional: una editorial compra los derechos para publicar y comercializar las obras de los autores y les paga a éstos unas regalías sobre las ventas.

la edición a cuenta del autor: una editorial perteneciente al circuito del vanity publishing les cobra a los autores por publicar sus obras bajo su sello así como por la prestación de servicios editoriales. Algunas editoriales que se dedican al negocio de la edición a cuenta del autor prefieren llamarla “coedición”.

la autopublicación en plataformas en línea: los autores pueden transformar sus manuscritos en e-books para publicarlos y venderlos u ofrecerlos para descarga gratuita en las plataformas de autopublicación en línea —que cobran un porcentaje sobre las ventas—. Algunas de estas plataformas también les permiten a los autores ofrecer sus libros en papel a través de un sistema de impresión bajo demanda.

– la publicación vía micromecenazgo —o crowdfunding: los autores montan campañas para recoger pequeñas aportaciones económicas del mayor número posible de donantes con el propósito de financiar la publicación de su manuscrito. Estas campañas normalmente se desarrollan en plataformas de crowdfunding que funcionan en línea.

 

 

 

MANUSCRITO_2

 

 

 

Como el mercado está dividido en una gran variedad de circuitos, segmentos y nichos, es importante que cada manuscrito encuentre su lugar en él de acuerdo con aspectos como el género y el subgénero a los que pertenece, su temática, el perfil del autor e incluso el estilo de su escritura. Debido a lo anterior es importante que los autores se familiaricen con el entorno editorial y que identifiquen los espacios donde su manuscrito podría tener posibilidades de ser publicado de manera que una vez hayan hecho estas dos tareas examinen minuciosa y detenidamente las distintas alternativas existentes para su publicación, valoren los pros y los contras de cada una de ellas, tomen una decisión con respecto al camino a seguir para alcanzar su objetivo y se pongan manos a la obra.

 

La planificación y la puesta en marcha de estas gestiones es justamente uno de los servicios que les prestan las agencias literarias a los autores. Optar por gestionar personalmente todas estas acciones o verse obligado a hacerlo puede suponer grandes dificultades para los autores que no tienen un agente literario. Y si nos ponemos a hablar de todo lo relacionado con la negociación de las cláusulas de los contratos, con la venta de derechos subsidiarios y con las liquidaciones, es evidente que para los autores que por la razón que sea no son representados por un agente literario las dificultades prácticas son todavía mayores.

 

Hay otro detalle importante que los autores poco o nada experimentados en el campo de la publicación deberían saber: cuando se termina y se publica un libro todavía queda mucho por hacer. Es decir, que para los autores acabar y publicar un libro marca la exitosa superación de las dos primeras fases de una carrera de largo aliento en la que hay una serie de acciones de distribución, comercialización, comunicación, promoción, marketing, relaciones públicas y seguimiento cuya puesta en marcha es fundamental para llegar a la meta en una buena posición. En fin, la escritura y la publicación de un libro son el principio y no el final de un proceso.

 

A quienes les interese este tema les recomiendo los siguientes libros que tocan muchos de los aspectos a los que he hecho referencia en esta entrada:

 

– Marketing para escritores, de Neus Arqués

Éxito, de Íñigo García Ureta

¡Quiero publicar mi libro!, de Juan Triviño Guirado

 

 

 

RECURSOS_PARA_ESCRITORES

 

 

 

Próximamente publicaré algunas entradas en las que analizaré las posibilidades y las limitaciones de los diferentes caminos que los autores pueden tomar para publicar sus manuscritos.

la crisis, el libro y la industria editorial

En 2011 Manuel Gil y Joaquín Rodríguez hicieron los siguientes planteamientos en la introducción de El paradigma digital y sostenible del libro:

 

‘Quizá las únicas aseveraciones de las que estamos absolutamente seguros son, en primer lugar, la de considerar que no hay una sola empresa del sector del libro que tenga claro cómo va a sobrevivir a Internet; en segundo lugar, que Internet se llevará por delante dos terceras partes de las editoriales que hoy conocemos, básicamente por la imposibilidad generacional de comprender el nuevo “metamedio” y por la dificultad intrínseca de ganar dinero con la generación de contenidos. Esta afirmación debería venir acompañada, eso sí, por su aparente contraria: surgirán muchas otras editoriales, pequeñas y especializadas, cercanas a un grupo de lectores no necesariamente masivo, unidos por afinidades temáticas, convicciones sociopolíticas o estéticas, que hagan viable un nuevo modelo de editorial en red con presencia e inventarios virtuales’.

 

 

 

EL_PARADIGMA_DIGITAL_Y_SOSTENIBLE_DEL_LIBRO

 

 

 

Cuando leí por primera vez El paradigma digital y sostenible del libro justo después de su publicación pensé que Manuel y Joaquín exageraban en las estimaciones que hacen en su segunda aseveración, que me parecieron excesivamente pesimistas a pesar de la necesaria afirmación contraria que formulan a continuación en el párrafo citado. Sin embargo, con el paso del tiempo he empezado a creer que un escenario en el que ‘dos terceras partes de las editoriales que hoy conocemos’ podrían desaparecer no es descabellado debido a la coincidencia entre la crisis económica y el cambio de paradigma que supone la emergencia de lo digital. Teniendo en cuenta la manera como han evolucionado las cosas en España sobre todo durante los tres últimos años, yo iría más lejos e incluiría en el planteamiento de este escenario a otras empresas del sector o relacionadas con él: agencias literarias, distribuidoras, librerías, proveedoras de servicios editoriales y tecnológicos, desarrolladoras de tecnología, estudios de diseño, consultoras, centros de formación, etc.

 

Las siguientes son algunas de las razones por las que este escenario catastrófico que hace tres años encontraba exagerado empieza a parecerme cada vez más posible:

 

– la contracción del consumo como consecuencia de la crisis económica.

– los recortes en los presupuestos destinados a las subvenciones y a las adquisiciones públicas.

– los cambios en los hábitos de consumo de contenidos.

– la degradación del valor del libro.

 

Con respecto a los dos primeros puntos no hay mayor cosa que decir pero en relación con los dos últimos vale la pena hacer algunas observaciones —que ya planteé o al menos esbocé hace unos meses en la entrada “lectura y candy crush”—: por un lado, gracias en gran parte a la omnipresencia tanto de los dispositivos móviles como de la conexión a Internet hoy en día estamos expuestos a una amplia variedad de tipos de contenidos fácilmente accesibles que compiten por captar y acaparar nuestra atención; y, por otro lado, el libro como fuente de acceso al conocimiento, de entretenimiento y de ocio se ha devaluado debido al atractivo, a la rapidez, a la ligereza o a la gratificación inmediata y efímera que otras opciones de bajo coste o gratuitas como los videojuegos, la música, los vídeos o las redes sociales pueden ofrecernos más fácilmente.

 

Para poner esta reflexión en contexto veamos algunos datos del informe “Hábitos de lectura y compra de libros 2012”, que fue publicado en enero de 2013:

 

 

1_PORCENTAJE_DE_LECTORES_ESPAÑA

 

 

 

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2_PERFIL_DE_LECTORES_ESPAÑA

 

 

 

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3_FRECUENCIA_LECTURA_ESPAÑA

 

 

 

***

 

 

 

4_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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5_LECTURA_DE_LIBROS_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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6_FRECUENCIA_DE_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

***

 

 

 

7_RAZONES_DE_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

***

 

 

 

8_ACCESO_A_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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9_ACCESO_A_LIBROS_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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1O_ACCESO_A_LIBROS_EVOLUCIÓN_ESPAÑA

 

 

 

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11_LECTURA_POR_SOPORTES_ESPAÑA

 

 

 

***

 

 

 

12_LECTURA_POR_SOPORTES_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

***

 

 

Estas diapositivas del informe en cuestión nos ofrecen una amplia variedad de información con respecto tanto al tamaño como al perfil de la población lectora, a los soportes en los que lee, a sus lecturas y a la forma como accede a ellas. Hay aspectos de este informe que son particularmente interesantes: los tipos de publicaciones que se leen; las preferencias en los tipos de publicaciones por edades; la frecuencia con la que se lee cada tipo de publicación; la segmentación por franjas de edad de los índices de lectura tanto por trabajo y estudios como en el tiempo libre; las motivaciones para leer libros; la forma como se accede a los libros y la evolución de la lectura en soporte digital de los distintos tipos de publicaciones. Con respecto al modo de acceso a los libros el informe indica un comprensible descenso de la compra que viene acompañado por un aumento tanto del préstamo en bibliotecas como de las descargas de Internet —no se especifica si éstas son de pago o gratuitas—.

 

Hay quienes dicen que contrario a lo que se cree, hoy en día se lee más que nunca. Quizás en estos tiempos de hiperconexión se lean menos libros que antes y la lectura inmersiva sea una práctica cada vez menos frecuente que puede incluso tender a caer en desuso. Es probable que el libro esté en proceso de perder al menos parcialmente esa condición de vehículo privilegiado de acceso al conocimiento y a la cultura escrita que ha ostentado durante tantos años. Esta tendencia ya está más que consolidada en ciertos tipos de contenidos técnicos, especializados y de referencia para los que está claro que el libro como contenedor se ha vuelto insuficiente —manuales, diccionarios, enciclopedias y guías de viaje, por ejemplo—. En el caso de algunos tipos de contenidos la convivencia entre el formato libro y lo digital ya está en vías de consolidación mientras que en otros está emergiendo y empieza a extenderse cada vez más.

 

Lo anterior supone un desafío para la industria editorial en su conjunto, cuya facturación viene disminuyendo significativamente como consecuencia de la caída de las ventas de libros. Esta situación es particularmente crítica en ciertos segmentos específicos de la edición. El avance del informe de “Comercio interior del libro 2013” que se presentó en junio de 2014 da cuenta de la caída de la facturación del sector durante los últimos cinco años. Mientras que en 2013 la facturación del sector cayó un 11,7% con respecto al año anterior, su caída desde 2009 asciende a un 29,8%.

 

 

 

FACTURACIÓN_INDUSTRIA_EDITORIAL_ESPAÑOLA_2009_2013

 

 

 

En el “Análisis del Mercado Editorial en España” publicado en julio de 2014 por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) se afirma que ‘el libro sigue siendo la primera industria cultural, pese a la crisis’. Si en el mercado interno las ventas de la primera industria cultural española continúan disminuyendo y en 2013 registraron una caída del 9,7% con respecto al año anterior, es altamente probable que las demás industrias culturales se encuentren en un estado mucho más crítico. Se trata de un panorama poco alentador para la que según el informe “El sector del libro en España 2012-2014” del Observatorio de la Lectura y el Libro es ‘una de las principales potencias editoriales del mundo’ —en la edición de hace dos años de este documento se afirmaba que era la cuarta—. El avance del informe de “Comercio exterior del libro 2013” indica que durante los últimos años también han venido cayendo las exportaciones hacia América, que para la industria editorial española es un mercado natural y una posible carta de salvación.

 

Esta situación pone en aprietos no sólo a la pequeña edición que cuenta con una capacidad de inversión muy limitada y que puede ser más vulnerable frente a los efectos de ciertas complicaciones económicas, sino también a los grandes grupos que tienen un músculo financiero, unas estructuras operativas, unos costes fijos y unas deudas cuya envergadura es significativamente mayor. Si sus ventas y su facturación están cayendo sin parar debido tanto a la crisis económica como a los cambios en los hábitos de consumo de contenidos por parte de las personas, ¿qué puede hacer la industria editorial para desacelerar, detener o revertir esta tendencia?

 

Entre las posibles líneas de acción que la industria editorial podría adoptar para evitar que sus ventas y su facturación sigan cayendo, destaco las siguientes —aclaro que casi todas ya han sido expuestas por otras personas en diferentes ocasiones—:

 

– achicar y aligerar su estructura —particularmente en el caso de los grandes grupos e incluso de ciertas editoriales medianas—.

– mejorar el conocimiento de sus públicos tanto reales como potenciales y entablar una relación directa, fluida y estrecha con éstos.

– fortalecer su apuesta por lo digital y acelerar su reconversión.

– diseñar, explorar y poner a prueba nuevos modelos de negocio.

– optimizar sus procesos de producción.

– reducir su volumen de producción para ajustarlo más y mejor a la demanda.

– bajar el precio de los libros.

– buscar fuentes de ingresos alternativas a la venta de libros.

 

 

Los hábitos de consumo de contenidos de las nuevas generaciones y los cambios que estamos adoptando en este campo los mayores de treinta años le plantean a la industria editorial grandes retos con respecto a las posibilidades de supervivencia de su negocio. Si no invierte recursos en áreas como el fomento de la lectura, la construcción de públicos y la puesta en valor de lo que aportan sus productos y servicios, es difícil que en el futuro la industria editorial consiga seguir contando con una clientela que esté dispuesta a pagar por acceder a éstos —sobre todo si tenemos en cuenta que la idea de que el acceso a los contenidos debería ser gratuito o muy barato cada vez está más expandida—. Más que de hacer que los libros vuelvan a ser cool como afirma la popular frase de John Waters, se trata de resaltar tanto el trabajo que hay detrás suyo como su valor intrínseco, social, cultural y económico.

 

 

 

WE_NEED_TO_MAKE_BOOKS_COOL_AGAIN_LECTURA_Y_CANDY_CRUSH

 

 

Hay quienes dicen que cuando los e-books representen la mayor parte de la facturación de la industria editorial el libro en papel tendrá un alto valor gracias a su status de rareza o de ícono vintage. Sin embargo, mientras los e-books no constituyan el grueso del negocio de la industria editorial esta idea seguirá siendo solamente una remota ilusión futurista.

 

Para terminar les recomiendo echarle un ojo al artículo “Paying for Digital Content Still Not the Norm in the UK”, que fue publicado recientemente en eMarketer y cuya lectura podría ayudar a desmontar el mito de que no querer pagar por el acceso a los contenidos es una costumbre típicamente española o que la crisis de la industria editorial en España se debe a que éste es un país líder en piratería.

 

 

DIGITAL_CONTENTS_FREE_VS_PAYING_UK

 

 

Sé lo que están pensando y tienen razón: mal de muchos, consuelo de tontos. Pero aquí no se trata de consolarse señalando que los otros también tienen graves problemas ni de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el ojo propio. El quid de la cuestión está en buscar pistas que permitan entender una serie de fenómenos para encontrarles soluciones a los problemas que se derivan de éstos.

la circulación de la obra de los autores hispanohablantes: los derechos y los libros

Cada cierto tiempo vuelvo sobre un tema que no deja de parecerme preocupante: la dificultad para encontrar en un país del ámbito hispanohablante libros escritos por autores provenientes de otros países donde también se habla español. Por ejemplo, en las librerías uruguayas, guatemaltecas, peruanas, hondureñas o colombianas no es fácil encontrar libros de autores nicaragüenses, chilenos, salvadoreños, venezolanos o mexicanos al menos que se trate de ciertas figuras que garanticen un volumen de ventas enorme o al menos considerable.

 

Esta dificultad es evidente salvo en el caso de unas cuantas figuras pertenecientes al circuito del best seller y de algunas firmas que aunque venden mucho menos gozan de un cierto prestigio a nivel internacional. Si nos ocupamos solamente de autores literarios vivos, en el grupo de los autores cuyos libros se venden masivamente entrarían figuras como Isabel Allende, Javier Cercas, Ildefonso Falcones, Gabriel García Márquez, Javier Marías, Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Juan José Millás, Antonio Muñoz Molina, Arturo Pérez-Reverte, Carlos Ruiz Zafón, Javier Sierra y Mario Vargas Llosa; y el grupo de los autores prestigiosos cuyos libros tienen ventas considerables sin llegar a ser best sellers incluiría firmas como a Martín Caparrós, Rodrigo Fresán, Yuri Herrera, Alberto Manguel, Guadalupe Nettel, Andrés Neuman, Edmundo Paz Soldán, Ricardo Piglia, Álvaro Pombo, Elena Poniatowska, Santiago Roncagliolo, Marcela Serrano, Juan Gabriel Vásquez, Enrique Vila-Matas, Juan Villoro o Jorge Volpi.

 

 

 

 

 

Cuando los libros de estos tipos de autores traspasan las fronteras de sus países de origen y llegan a otros territorios del ámbito hispanohablante normalmente lo hacen a través de las filiales locales de los grandes grupos —no sólo PlanetaPenguin Random House y Prisa ediciones*, sino también Ediciones B y el Fondo de Cultura Económica— y de algunas editoriales medianas españolas como Anagrama, RBARoca y Siruela. Y algunas veces los libros de los autores en cuestión también llegan a diferentes países del mundo hispanohablante mediante editoriales más pequeñas como AlmadíaAlpha DecayDuomoEterna CadenciaLa Bestia EquiláteraPáginas de espumaPeriféricaPre-textos o Sexto piso.

 

Hace unas semanas comenté el caso de algunas editoriales argentinas cuyos libros se están distribuyendo en España, lo cual me suscita dos preguntas: ¿hay otros países hispanohablantes a los que hoy en día estén llegando de una manera más o menos continua los libros de estas editoriales argentinas? ¿Cuáles editoriales de países hispanohablantes están exportando actualmente sus libros a otros territorio de nuestro mismo ámbito lingüístico?

 

El problema de circulación que supone la dificultad para encontrar en un país hispanohablante las obras escritas por el grueso de los autores de otros países donde se habla español es típico de un mundo analógico en el que las librerías físicas venden libros en papel. Esta situación podría estar empezando a cambiar con la emergencia de lo digital debido a que a la dinámica tradicional hay que sumarle la venta tanto de libros en papel como de e-books a través de plataformas de comercio electrónico —con respecto a este tema recomiendo leer la entrada “El escenario digital Iberoamericano”, publicada recientemente por Manuel Gil en Antinomias libro—. Si la escasez es lo que define el mundo de las mercancías y las tiendas físicas, en el universo de lo digital lo que prima es la abundancia.

 

La manera como está configurado el mercado editorial hispanohablante así como su fragmentación y su vastedad desde el punto de vista geográfico son algunos de los factores que dificultan la circulación del libro en español. En el caso hipotético de que las condiciones jurídicas y económicas que dificultan la circulación del libro se superaran, habría que preguntarse hasta qué punto la producción editorial de un país es susceptible de despertar el interés de los lectores de otros países. Buscar posibles respuestas a esta pregunta ayudaría a comprender la relación entre la oferta y la demanda en el mercado de cada país así como en todo el ámbito hispanohablante.

 

 

 

 

 

 

Hasta ahora casi siempre he abordado esta dificultad en clave de editoriales y libros. Es decir, que la mayoría de las veces que he reflexionado sobre este problema me he centrado en la exportación de libros por parte de las editoriales. He estado pensando fundamentalmente en el caso de editoriales que exportan o que están interesadas en exportar los libros que publican para que éstos lleguen a países distintos del suyo.

 

¿Y si al abordar este problema me enfoco en las agencias literarias y en los derechos en lugar de centrarme en las editoriales y en los libros? Al fin y al cabo como actor de la cadena de valor las agencias literarias son intermediarios fundamentales que tienen a su cargo la función de facilitar la llegada del trabajo de sus representados a tantos mercados como sea posible —aunque hay que decir que en el ámbito hispanohablante muchos autores siguen sin recurrir a ellas—. En este caso el negocio de la internacionalización de la obra de los autores está directamente en manos de las agencias literarias que los representan, que les venden los derechos a las editoriales para que comercialicen los libros que publican en los territorios geográficos cubiertos por los contratos. Es decir, que el negocio de las editoriales se circunscribe a los límites de territorios específicos —normalmente sus países de origen y algunos otros donde operan o distribuyen su producción—.

 

 

 

 

 

 

Estamos frente a dos negocios distintos pero complementarios entre sí: por un lado, la exportación de libros por parte de las editoriales; y, por el otro, la venta de derechos por parte de las agencias literarias. En ambos negocios se está buscando conseguir que las obras de los autores de un país determinado lleguen a países diferentes del suyo y alcancen a un mayor número de lectores, lo cual beneficia tanto a las agencias literarias como a sus representados —aunque no siempre a las editoriales—. No sobra decir que al final los lectores terminan siendo los grandes beneficiados del acceso a una oferta amplia y diversa de obras de autores provenientes de diferentes países.

 

Al partir los derechos geográficamente se reparte su explotación entre varias editoriales que operan en territorios diferentes, de manera que el ámbito de actuación de éstas se limita acotando la cobertura de los contratos. La partición geográfica de los derechos no sólo fortalece el negocio de las agencias literarias que son intermediarios necesarios en cualquier iniciativa de comercialización de las obras de los autores que representan, sino que además podría tener el efecto colateral de contribuir a contener las intenciones expansionistas de algunas editoriales. Me pregunto qué es más conveniente para los autores: que sus derechos estén en manos de un sólo editor cuya distribución tenga una cobertura geográfica amplia o que se repartan por países entre varios editores distintos. Supongo que las opiniones frente a este tema están bastante divididas.

 

Debido a los costes y a los plazos que suponen el transporte y el almacenamiento de mercancías físicas, a algunas dificultades de carácter jurídico y a las fluctuaciones de las tasas de cambio de divisas, creo que en muchos casos la exportación de libros puede llegar a ser una operación terriblemente ineficiente que termina convirtiéndose en un lastre. En el caso de los grandes grupos está claro que su estructura, su dimensión y los recursos que tienen a su disposición les permiten gestionar las exportaciones con un riesgo controlado y una mayor eficiencia. Yo me inclino más hacia el modelo de partición geográfica de los derechos y hacia la puesta en marcha de iniciativas de coedición entre distintos editores de países diferentes.

 

Hay que tener en cuenta que la emergencia de lo digital les facilita a los lectores de todo el mundo el acceso a los libros en español sin importar dónde se encuentren o cuál sea su lengua materna, lo cual puede suponer una oportunidad particularmente interesante tanto en los países donde hay minorías hispanohablantes como en aquellos en los que existe un interés creciente por nuestra lengua. Por tratarse de un mercado más bien disperso, está claro que en este escenario el comercio electrónico y los e-books juegan un papel clave —ver los datos con respecto al número de hablantes de español por país—.

 

 

 

 

 

 

 

Lo digital también les permite a los autores tener un escaparate propio para exhibir su producción: ideas sueltas, reflexiones, colaboraciones en medios, works in progress y obras terminadas —permitiendo el acceso bien sea a fragmentos de éstas o bien a su totalidad—. Al tener un escaparate propio vía páginas Web personales, blogs y perfiles en redes sociales los autores pueden construir audiencias y generar una relación fluida y dinámica con los miembros de éstas. Lo que no está claro es que la capacidad que hoy en día tienen los autores de exhibirse, de construir una marca, de posicionarse y de dar a conocer su trabajo se traduzca en ventas.

 

De las personas que le dedican pequeños fragmentos de su atención a leer gratuitamente cada cosa que publica un autor en la Web o que dicen ser sus fans, ¿cuántas compran sus libros o por lo menos están dispuestas a comprarlos? Si planteo esta pregunta es porque considero que con frecuencia se sobredimensionan algunas de las implicaciones que le atribuimos al hecho de vivir en un mundo global e hiperconectado en el que nos relacionamos de manera espontánea y con muy pocos de intermediarios de por medio.

 

Habría que examinar en detalle qué pasa con los autores que al decidir autopublicarse acceden al mercado sin pasar por las agencias literarias ni por las editoriales. Al parecer los autores que se dedican a escribir literatura de género o ciertos tipos específicos de no ficción —básicamente sobre actualidad, management, autoayuda o temas prácticos— no sólo son más proclives a entrar en estas dinámica que que quienes escriben ficción literaria, sino que además tienen mejor suerte que éstos en términos de ventas. Muchos autores que se autopublican tienen el objetivo de entrar al circuito de la edición tradicional, por lo que la probabilidad de éxito y el alcance de su carrera pueden depender en gran parte de la mediación de una agencia literaria en su relación con las editoriales.

 

* nota: el pasado 19 de marzo Penguin Random House anunció la compra de la división de ediciones generales de Santillana. Ver los detalles de la operación en las notas de prensa emitidas por Penguin Random House y Santillana.