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Martes, diciembre 13, 2011 categorizado bajo edición, editores, literatura, web 2.0

buenas noticias: ¡el ojo en la paja ha reabierto!

El pasado sábado 3 de diciembre Camilo Jiménez anunció la reapertura de su blog El ojo en la paja, que había cerrado el 30 de julio de 2010. En la entrada “Reabrimos” Camilo explica sus motivaciones para volver a abrir El ojo en la paja así como lo que presupone esta decisión:

 

‘Animado por varios amigos, pero sobre todo por las ganas de seguir conversando sobre libros, autores, edición y temas cercanos, reabro este espacio. Que, valga decirlo con un agradecimiento inmenso, no ha dejado de recibir visitantes desde que lo cerré en julio del año pasado. Toda una sorpresa. La reapertura implica dos cosas, principalmente: incluir nuevas entradas cada semana y, con ello, activar otra vez el club de conversación’.

 

 

 

 

A continuación Camilo explica los distintos tipos de contenidos que tendrá El ojo en la paja en esta segunda etapa:

 

‘Las secciones serán las mismas que tenía, más dos nuevas. O mejor, dos reencauches:

 

Reseñas. Comentarios sobre libros que leo. Más que crítica literaria quieren ser recomendaciones, o bien comentarios sobre lo que encuentro durante mis lecturas. Eventualmente, como en la “primera época”, comento libros de manera negativa, pero es porque han tenido un despliegue no merecido en los medios o han ganado premios injustos, más dictados por el mercadeo que por la calidad literaria. No sobra recordar que es mi punto de vista, y los comentarios de los visitantes son bienvenidos mientras muestren algo de cortesía.

 

Fusilados. Textos algo extensos que me gustan, que considero deben conocerse más y que no tienen la suficiente difusión. Quieren promover la búsqueda del original. En algunos casos los fusilados buscan poner en la conversación textos raros o divertidos, y nada más.

 

Devaneos. Breves comentarios sobre aspectos relativos a la cultura impresa, a algún autor, a un libro, a una práctica de este universo siempre en big bang que es el libro. Sólo salen publicados aquí.

 

Bocas de Ceniza. Traslado acá, como sección, la cita casi diaria que he venido poniendo en bocasdeceniza.wordpress.com. (Esta es la carta de defunción de ese blog.) Un fragmento breve que funciona de manera autónoma, sin cortes ni alteraciones de ninguna índole y que lleva consigo todos los datos del original, para quien quiera continuar la lectura.

 

El subrayado es mío. Artículos que me publican por ahí’.

 

Camilo es editor, profesor y, sobre todo, lector. Se trata de un lector inquieto, agudo, aplicado, riguroso y con un horizonte de lecturas francamente envidiable. La reapertura de El ojo en la paja es una excelente noticia para aquellos a quienes nos gustan la literatura, los libros, la lectura, la edición y la conversación alrededor de éstos. Si todavía no han leído El ojo en la paja, échense una pasada por allí que ya verán cómo se quedan enganchados.

 

A quienes no conozcan el trabajo de Camilo les recomiendo echarle un ojo a su entrada “¿Por qué dejo mi cátedra en la universidad?”, que más allá de la gran polémica que ha desatado en Colombia plantea una interesante reflexión acerca del reto que implica la formación de profesionales en estos tiempos de explosión de contenidos multimedia, de exposición excesiva a éstos, de multitasking y de infoxicación.

 

Felicitaciones y gracias a Camilo por el regreso de El ojo en la paja.

curso “tendencias del mercado editorial” en editrain: 2ª edición

El próximo martes 13 de diciembre dictaré la segunda edición del curso “Tendencias del mercado editorial” en la sede de Editrain de Barcelona. A continuación reproduzco toda la información relacionada con el curso por si a alguien le interesa.

 

1. Objetivo

 

El curso “Tendencias del mercado editorial” busca ofrecer a los estudiantes las herramientas necesarias no sólo para entender distintos fenómenos puntuales que desde hace un tiempo están teniendo lugar en el sector editorial —como la emergencia de lo digital, el boom de la edición independiente, la concentración de la propiedad de la industria, la hipersegmentación de los mercados en nichos cada vez más específicos, la aparición y el auge de los subgéneros literarios, el comportamiento de las ventas de libros y los best sellers globales—, sino también para anticipar el resultado de las transformaciones que éste está sufriendo actualmente y los posibles rumbos que podría tomar como consecuencia de ellas.

 

2. Destinatarios

 

Este curso está dirigido a profesionales que sean curiosos e inquietos y que sientan la necesidad de comprender tanto el comportamiento del mercado editorial como los cambios que el sector del libro viene experimentando desde hace varios años.

 

3. ¿Por qué puede interesar el curso?

 

Además de poner en contexto y de explicar tanto las tendencias emergentes en el sector del libro como las transformaciones que vienen teniendo lugar en él, el curso “Tendencias del mercado editorial” ofrece algunas herramientas para gestionar el cambio, diseñar estrategias de adaptación al entorno del nuevo paradigma y definir líneas de acción para incidir en la configuración de éste.

 

 

4. Estructura de contenidos

 

A continuación se presenta la estructura de contenidos del curso “Tendencias del mercado editorial”:

 

1. Introducción: la emergencia de lo digital

 

1.1. Contenidos, entornos y dispositivos digitales: hacia un cambio de paradigma

1.2. Coexistencia de medios y soportes

1.3. Plataformas de comercialización

1.4. Modelos de acceso a los contenidos digitales: compra de archivos para descarga Vs. licencia para acceso en la nube

1.5. Plataformas de autopublicación: ¿publicar sin editores?

1.6. Un mercado en proceso de maduración: penetración de lo digital y evolución de las cifras de ventas de contenidos digitales

 

2. La long tail y la pelea por los nichos

 

2.1. Hipersegmentación de los mercados

2.2. Construcción de públicos: posibilidades del mundo analógico y de los entornos de generación Web 2.0

2.3. Diversificación de los intereses del público lector y ampliación de la variedad de la oferta: editoriales y librerías especializadas

2.4. Concentración de las ventas en unos pocos títulos Vs. ventas de pocos ejemplares de muchos títulos

 

3. Tendencias del mercado: fenómenos literarios globales

 

3.1. El sistema de premios literarios: los ámbitos anglosajón, francófono e hispanohablante

3.2. El best seller: origen y anatomía

3.3. Los subgéneros: surgimiento, diseminación y proceso de popularización

3.4. Fenómenos emergentes en un mercado global: ciencia ficción, novela histórica, novela negra, chick lit, magos, vampiros, zombies, ángeles, novela gráfica, narrativa distópica, etc.

 

4. Tendencias de la industria editorial

 

4.1. Concentración de la propiedad de la industria Vs. boom de la edición independiente

4.2. La producción editorial: crecimiento del volumen de títulos publicados, disminución del tamaño de las tiradas, rotación acelerada y aumento de las devoluciones

4.3. Información cuantitativa sobre el desempeño del sector: comercio interior y exterior, hábitos de lectura y compra de libros, paneles de consumidores (Nielsen Bookscan y GfK), etc.

4.4. La reconversión del sector del libro hacia lo digital: edición, comunicación, promoción, venta, prescripción y lectura

 

5. Conclusiones: ¿hacia dónde va el sector del libro?

 

 

El curso tiene un precio de 120 euros. Puede ser parcialmente bonificable a cargo del crédito de formación para trabajadores por cuenta ajena (no es aplicable para autónomos y desempleados). 10% descuento para personas desempleadas.

 

Las siguientes son las coordenadas del curso:

 

Fecha: 13.12.2011

Horario: 10.00 – 14.00 // 15.30 – 17.30 (6 horas de duración)

Dirección: C/ Comte Borrell, 235-239. 08029, Barcelona

 

Si están en Barcelona, les interesa el curso y tienen tiempo, allí los esperamos.

desdigitalizar la agenda

A lo largo de los últimos meses me he propuesto varias veces escribir menos sobre e-books, dispositivos de lectura en pantalla o plataformas de comercialización de contenidos digitales en [ el ojo fisgón ]. Sin embargo, casi siempre mis intentos de ocuparme de otros temas han sido fallidos porque al final en la mayoría de mis últimas entradas he terminado comentando aspectos relacionados con todas estas cosas. Es como si me resultara imposible abstraerme y contagiarme del alboroto y de la euforia que ha producido el anuncio de la llegada a España de AmazonKoboGoogle ebookstoreiBookstore y las demás plataformas de comercialización que vengan más adelante.

 

Es verdad que lo digital ya no forma parte del futuro del sector editorial sino de su presente, que darle la espalda a este fenómeno significa negarse a aceptar una realidad inminente, que en nuestro medio tanto la oferta como las ventas de e-books han crecido en el último año, que casi cada día estamos siendo testigos de la aparición de proyectos interesantes en el campo de la gestión de contenidos digitales, que en este terreno todavía hay mucho por explorar y descubrir, que en él todo está por hacerse y que aún nos queda un largo camino por recorrer. Vale, estoy de acuerdo.

 

 

 

Tengo la sensación de que al centrar una buena parte de nuestra atención en lo digital estamos tendiendo a desatender diversos temas relacionados con la realidad y el quehacer de los distintos actores del sector editorial de los que veníamos ocupándonos cuando la llegada de los e-books, de los e-readers, de las tablets y de las plataformas de comercialización de contenidos digitales a nuestro medio se veía como un escenario lejano, improbable e inviable. Me refiero a temas como la coexistencia de la concentración entre la propiedad de la industria editorial y el boom de la edición independiente, el rol de los distintos actores de la cadena de valor y las relaciones entre éstos, las tendencias literarias y del mercado, el papel de las librerías como dinamizadoras culturales y de los libreros como instancia de prescripción, los tipos de libros que mejor se están vendiendo, los géneros literarios y temas que gozan de una mayor popularidad, las condiciones que favorecen y dificultan la circulación del libro, las cifras de ventas de libros, el lugar que ocupan la crítica y los espacios dedicados a los comentarios sobre libros en los medios tanto generalistas como especializados, las motivaciones de los lectores y los hábitos de lectura de éstos, la importancia de las bibliotecas y la formación de los profesionales de los oficios de la edición.

 

¿Será que la “novedad” de lo digital nos está llevando a olvidarnos de muchos otros aspectos que son críticos para el sector editorial o que por lo menos está impidiéndonos ver su importancia estratégica?

 

 

Quizás para poner las cosas en el lugar que les corresponde y juzgarlas en su justa medida en ocasiones valdría la pena no sólo dejar que el paso del tiempo nos permitiera tomar una cierta distancia frente a los acontecimientos que están ocurriendo, sino también abstenernos de especular tanto con respecto a eventos futuros en lugar de precipitarnos a lanzar juicios categóricos y definitivos —sean éstos entusiastas o apocalípticos— sobre procesos que no han terminado de desarrollarse o proyectos que se encuentran en estado embrionario y cuyos resultados en ambos casos aún son inciertos. En fin, creo que podríamos decir más acerca de lo digital hablando mucho menos al respecto —es decir, haciéndolo sólo cuando tengamos algo valioso y nuevo que aportar—.

 

Prefiero de lejos los análisis complejos, sesudos, densos y reposados de Mike Shatzkin, Julieta Lionetti, Joaquín RodríguezManuel Gil o las curiosas observaciones y anotaciones de José Antonio Millán y Txetxu Barandiarán que los contenidos tipo publirreportaje de Publishing Perspectives, las noticias producidas por otras fuentes que algunas publicaciones de actualidad sobre el sector del libro fusilan o reproducen textualmente y los artículos mal documentados de la prensa generalista que contribuyen sobre todo a alimentar la desinformación.

la persistencia del espíritu del librero según damià gallardo, de la librería laie cccb

Ponerme al día en la lectura de las revistas y los blogs que sigo habitualmente fue la tarea que más me costó trabajo al regresar de mis vacaciones de finales de septiembre. Gracias a una entrada del blog Los futuros del libro llegué tardíamente a un artículo de Damià Gallardo —responsable de la librería Laie CCCB y coordinador de contenidos Web y redes sociales— titulado “Nada debe cambiar el espíritu del librero”, que apareció en El Periódico el pasado jueves 15 de septiembre. Damià empieza su artículo explicando por qué la escala del mercado, la extensión del territorio y los hábitos de compra de los consumidores hacen que extrapolar algunos aspectos de la experiencia de Amazon en Estados Unidos al ámbito de Catalunya —me imagino que los argumentos en los que se basa su planteamiento son aplicables al resto de España— sea imposible. Al respecto anota Damià:

 

‘Un país con un mercado único de más de 300 millones de consumidores, con una extensión tal que muy a menudo la librería más cercana puede estar a cientos de kilómetros de una casa, donde la compra por catálogo (y Amazon es justamente eso, pero mejorado con herramientas digitales) tiene una aceptación y una tradición incomparablemente más altas que aquí, y con otras muchas otras diferencias importantes que nos indican que, para obtener la perspectiva justa, es necesario mirar más cerca, a Francia por ejemplo’.

 

 

 

 

Más adelante Damià se refiere a un aspecto en el que Amazon difícilmente podrá superar a librerías como Laie que se ocupan de atender las necesidades específicas de ciertos nichos y que tienen una clientela más o menos fidelizada:

 

‘Sí, Amazon es una referencia indiscutible, pero la referencia principal como libreros es la experiencia adquirida con el trato con los clientes, entre los que hay escritores, editores, periodistas culturales, críticos literarios y otros profesionales del mundo del libro. Una librería especializada es, por lo tanto, como una red social: los libros que hay en las mesas de novedades y las estanterías son el resultado de este trato, que genera incontables interacciones a lo largo de una jornada, entre consultas, comentarios y conversaciones’.

 

 

 

 

Finalmente, Damià llama la atención sobre las virtudes de la librería como espacio cultural, describe brevemente la manera como Laie está desarrollando su experiencia en la Web y sugiere que los libreros pueden aprender al menos alguna cosa de ese ‘referente indiscutible en la venta de todo tipo de productos a través de Internet’ que es Amazon:

 

‘Contra el bombardeo informativo que nos asedia cada día desde las pantallas de los ordenadores, los teléfonos móviles y la televisión, la librería aparece como un espacio ordenado y tranquilo que invita a la reflexión y al silencio. Nuestra aspiración no es copiar a Amazon, sino trasladar la experiencia de pasear por la librería a internet. Por esa razón, muchos libreros, como los de Laie, que sienten pasión por los libros, se ocupan ellos mismos de la actividad en las redes sociales (blogs, Twitter y Facebook) en lugar de encargarlo a empresas externas. Evidentemente, Amazon puede inspirar algunas mejoras, pero no nos puede cambiar el espíritu’.

 

Tengo que confesar que si no conociera de cerca el trabajo que está haciendo Damià en Laie CCCB y que si no viera los buenos frutos de éste, sus planteamientos me parecerían bonitas reflexiones más cercanas a un deseo cuya probabilidad de cumplirse es remota que a una posible realidad futura. Pero afortunadamente la manera como se están haciendo las cosas en Laie me da suficientes razones para ser optimista.

Lunes, octubre 17, 2011 categorizado bajo destacados, e-book, edición, edición digital, industria editorial

la no ficción y los microformatos digitales

La actual abundancia de contenidos en distintos formatos, la competencia entre todos ellos por acaparar la limitada atención de los consumidores, la contracción del consumo provocada por la recesión económica y el fuerte arraigo que tiene en ciertos circuitos la cultura del acceso gratuito seguramente están incidiendo en la transformación del valor percibido de los libros, la música o las películas. Debido a lo anterior vale la pena plantearse las siguientes preguntas: ¿cuál es el valor que les atribuimos hoy en día a los contenidos? ¿Por cuáles de ellos estamos dispuestos a pagar? ¿Cuánto estamos dispuestos a pagar por ellos?

 

Sobre todo en el campo de la no ficción, los microformatos podrían ser una alternativa interesante a explorar para contrarrestar las dificultades que presuponen las circunstancias enumeradas en el párrafo anterior. Cuando hablo de microformatos en el campo de la no ficción me refiero a textos que no son ni lo suficientemente cortos para ser un artículo ni lo suficientemente largos para ser un libro convencional pero que en cualquier caso pueden ofrecer elementos valiosos para comprender ciertas cuestiones de interés. Estos textos cuya extensión intermedia puede resultar un poco incómoda desde el punto de vista de la creación de un producto comercial funcionan como unidades de contenido autónomas que al ser empaquetadas como libros se definen fundamentalmente a partir de dos rasgos particulares: son de lectura rápida y su precio es accesible —aunque no necesariamente bajo si se establece teniendo en cuenta criterios como los costes asociados a su producción y su valor intrínseco—.

 

Estos microformatos pueden funcionar particularmente bien en el caso de los libros de actualidad cuyos contenidos caducan rápidamente porque se ocupan de coyunturas específicas que en muy poco tiempo pueden evolucionar de manera radical e incluso dejar de suscitar interés. Al eliminar los tiempos y costes asociados a la impresión, al almacenamiento, al transporte y a la distribución, la publicación de estos libros de actualidad directamente en formato digital puede ser una buena forma de ganar tiempo frente a la rápida evolución de las coyunturas que abordan y de reducir al menos en parte el riesgo económico. Aquellas editoriales que tengan una alta capacidad de reacción frente a la actualidad para producir contenidos relacionados con coyunturas susceptibles de despertar interés pueden encontrar un filón riquísimo en este tipo de libros, satisfaciendo con ellos la demanda que se genera cuando el público quiere saber más sobre los temas que están dando de qué hablar en un cierto momento.

 

Entre los casos interesantes de colecciones de libros digitales de no ficción en microformatos se destacan tres proyectos muy diferentes entre sí que fueron lanzados bajo una alianza con Amazon a través de los Kindle SinglesThe Domino Project, TED BooksGuardian Shorts, del diario The Guardian.

 

 

 

En junio pasado Random House Mondadori lanzó ENDEBATE, una colección digital del sello Debate que se ocupa de temas de actualidad y que en su página Web el grupo presenta en los siguientes términos:

 

‘En las inundaciones lo primero que falta es agua potable. Igualmente, en la sobreabundancia acelerada de noticias que hay en la actualidad, se echa de menos la información inteligible; un término medio entre la superficialidad de las redes sociales y la profundidad de los reportajes monográficos que cada vez tenemos menos tiempo de leer.

 

Para llenar ese hueco y plantar cara al desafío digital, Random House Mondadori inaugura ENDEBATE, con la voluntad de que autores reconocidos y prestigiosos expertos traten en aproximadamente 10.000 palabras un tema con el detalle necesario para aclarar la realidad detrás de los titulares y los tópicos, y con la inmediatez y la brevedad que requieren las nuevas tecnologías. La potencia de dichos textos viene dada por la rapidez con que se pueden generar, por no ser muy extensos y por el respaldo del sello Debate y de sus autores’.

 

 

Otras iniciativas interesantes que están recurriendo a los microformatos en el ámbito digital son el sello 40kBooks y la colección Quick Reads, que Apple creó recientemente en su iBookstore.

 

 

En su artículo “In E-Books, Publishers Have Rivals: News Sites” publicado en The New York Times el pasado 18 de septiembre Julie Bosman y Jeremy W. Peters se refieren a la potencial fuente de ingresos que representa para los medios tradicionales la publicación de libros breves en los que se haga un trabajo no tanto de agregación como de ampliación, profundización y enriquecimiento de contenidos que ya han sido desarrollados previamente. En últimas se trata de aprovechar los recursos disponibles —plantilla periodística y técnica, fuentes, infraestructura, bases de datos de clientes, departamento de promoción y marketing, red de distribución y capital económico— y de rentabilizar una materia prima de la que ya se ha hecho uso y cuya producción probablemente todavía no haya acabado de amortizarse del todo. Además de The Guardian, medios como The New Yorker, Vanity Fair y The Huffington Post ya están trabajando en esta línea.

 

Los microformatos son una alternativa interesante para todos en un momento en el que la amplitud de la oferta de contenidos es inversamente proporcional a la disponibilidad de tiempo, de atención y de dinero que muchos consumidores tienen hoy en día. Por lo menos en el campo de la no ficción hay montones de temas por explorar, de necesidades por satisfacer y de oportunidades por aprovechar en estos tiempos convulsos en los que están sucediendo tantas cosas que necesitamos que nos expliquen, en los que la segmentación de los mercados en nichos tiende a ser cada vez mayor y en los que la hiperespecialización del conocimiento nos impide abarcar todos los temas que nos interesan y que en ocasiones nos gustaría explorar para saciar nuestra curiosidad.

 

Dicho esto, las preguntas vuelven a ser las mismas de siempre: ¿cuáles son los tipos tanto de contenidos como de temas que mejor se adaptan a estos microformatos —no sólo en digital sino también en papel—? ¿Cuáles son los elementos alrededor de los cuales debería estructurarse un modelo de negocio que garantice la viabilidad y la sostenibilidad de una iniciativa de producción de libros en microformatos? ¿Cómo establecer el valor y el precio de venta al público de estos libros en microformatos?

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