archivo de la categoría “web 2.0”

mesa redonda nous embalatges literaris / nuevos embalajes literarios, en casa amèrica catalunya

El próximo jueves 27 de mayo a las 20.00 tendrá lugar en Casa Amèrica Catalunya la mesa redonda Nous embalatges literaris / Nuevos embalajes literarios, en la que participaremos Jordi Carrión, Jorge Ferrer y yo. Esta mesa forma parte del ciclo E-Literatura, cuyas actividades vienen desarrollándose cada mes desde principios de este año.

La mesa redonda Nous embalatges literaris /Nuevos embalajes literarios es presentada de una manera bastante sintética y sugestiva en la agenda del mes de mayo de Casa Amèrica Catalunya:

‘Las publicaciones académicas especializadas, los suplementos literarios y las secciones de cultura de los medios impresos han dejado de ser las únicas vías de prescripción por lo que respecta a la opinión literaria.

En la quinta entrega del ciclo E-literatura, Jordi Carrión, Martín Gómez y Jorge Ferrer, abordan las nuevas formas de difusión de la literatura: book-crossing, blogs, jam, redes sociales, así como a la ampliación de los espacios dedicados tanto al ejercicio de la crítica literaria como a reseñar y comentar libros gracias a la emergencia de los entornos de generación web 2.0′.

Si están en Barcelona y les interesa el tema de la literatura y la lectura frente a lo digital, aquí van las coordenadas de la mesa redonda:

Mesa redonda Embalatges literaris: noves difusions de la literatura (ciclo E-Literatura)

Jueves 27 de mayo, 20.00

Casa Amèrica Catalunya

C/ Còrsega, 299

Allí los esperamos para conversar con nosotros acerca de la manera como la emergencia de los entornos de generación Web 2.0 ha ampliado más que nunca la dimensión de la lectura como ejercicio de diálogo y como experiencia compartida.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS

segundas jornadas “los futuros del libro” [ 2 ] / nuevas formas de comunicación y promoción

Quisiera llamar la atención sobre algunos aspectos de la mesa Nuevas formas de comunicación y promoción en el sector del libro que creo que vale la pena destacar:

1. el e-book no es el tema: todo parece indicar que se ha logrado sacar la reflexión del ámbito exclusivo del e-book, en el cual hasta el momento solían enfrascarse los planteamientos expuestos en muchos de los eventos relacionados con el sector del libro y lo digital. Las intervenciones de los participantes y la discusión que éstas suscitaron ayer se concentraron en la exploración de las posibilidades que pueden encontrar los distintos actores de la cadena de valor en lo digital y en las implicaciones que esto tiene para su negocio en lugar de girar en torno a la inminente llegada del e-book y a la pérdida de relevancia del papel.

2. existencia de una agenda compartida: me da la impresión de que a lo largo de las diferentes intervenciones fue haciéndose evidente que entre los participantes hay un acuerdo mínimo con respecto a los temas que actualmente son importantes en lo que atañe al sector del libro y lo digital. El debate surgió a raíz de la existencia de diferencias de opiniones con respecto a estos temas de interés compartido.

3. nos olvidamos del lector: en las dos mesas de ayer —El papel de las administraciones públicas ante los futuros del libro y Nuevas formas de comunicación y promoción en el sector del libro— se hicieron diversos planteamientos en relación no sólo con la posición de los autores, los agentes literarios, los editores, los distribuidores, los libreros, los periodistas y las administraciones públicas frente a lo digital sino también con la manera como su emergencia repercute sobre el desarrollo de todos ellos. Sin embargo, el público manifestó al final de ambas mesas la misma inquietud: ¿y qué pinta el lector en todo esto? Llámese ciudadano, consumidor o cliente, lo cierto es que el lector fue el gran ausente en las reflexiones que se pusieron ayer sobre la mesa y que es necesario que éstas le den el papel protagónico que tiene porque, como dijo uno de los asistentes a las jornadas, al fin y al cabo ‘nada de esto tiene sentido sin el lector’.

4. hemos dejado de mirar solamente hacia afuera: los testimonios de los representantes de Los Libreros Recomiendan, de Cangrejo pistolero y de Barataria con respecto a sus proyectos así como las reflexiones de Fco. Javier Jiménez, Javier Celaya, Chema García y Manuel Pedraz ponen en evidencia que en España empieza a haber experiencias interesantes en lo relacionado con la incorporación de lo digital a la cadena de valor del libro. En este tipo de eventos hasta ahora se hablaba sobre todo de lo que sucedía en el extranjero porque en nuestro ámbito no se habían registrado suficientes experiencias que presentar, lo cual señala un oportuno y necesario cambio de actitud frente a lo digital al menos por parte de ciertos segmentos del sector editorial español.

A continuación voy a enunciar algunos de los planteamientos de la mesa Nuevas formas de comunicación y promoción en el sector del libro que me parecieron más sugestivos:

- en Internet los lectores comparten experiencias que pueden transmitir.

- el rol prescriptor de los medios tradicionales ha perdido peso en beneficio de los canales emergentes de prescripción.

- la implicación y la complicidad del autor son fundamentales para el desarrollo de cualquier iniciativa orientada a la comunicación y a la promoción en línea.

- hoy en día Internet es clave para la visibilidad y las pequeñas estructuras son las que mejor provecho pueden sacarle.

- en Internet los usuarios generan contenidos sobre obras y autores, por lo cual para darles visibilidad a éstos es fundamental ubicar esos contenidos e integrarlos en toda estrategia de comunicación y promoción en línea.

- para los actores del sector la llegada de los entornos de generación Web 2.0 implica aprender una nueva forma de pensar y de hacer las cosas. El primer paso en esta dirección consiste en familiarizarse con la dinámica y el lenguaje de estos entornos. Luego es necesario dedicarle tiempo a la construcción de una red propia y al establecimiento de un contacto fluido con quienes forman parte de ésta.

- dado que existen más de 4000 redes sociales y que muchas de ellas son especializadas, el éxito de una estrategia de comunicación y promoción en línea depende de que su puesta en marcha tenga lugar en las redes apropiadas según el perfil tanto del producto como de su público objetivo.

***

Dentro de un rato estaremos en la mesa Nuevos formatos, nuevas formas de comercialización. Ya reportaré más adelante sobre lo que se diga en esta mesa.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS
Lunes, Abril 12, 2010 categorizado bajo 1, redes sociales, web 2.0

lecturas y conversaciones

En 1996 Gabriel Zaid hacía en Los demasiados libros el siguiente planteamiento:

‘La cultura es una conversación. Pero escribir, leer, editar, imprimir, distribuir catalogar, reseñar, pueden ser leña al fuego de esa conversación, formas de animarla. Hasta se pudiera decir que publicar un libro es ponerlo en medio de una conversación, que organizar una editorial, una librería, una biblioteca, es organizar una conversación’.

Por otro lado, en 1999 los autores del Cluetrain Manifesto postularon en la primera tesis de éste que ‘los mercados son conversaciones’.

(Imagen tomada del blog Comunicación cultural)

Esa idea de la conversación a la que tanto Zaid como Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger se refirieron en la segunda mitad de los años noventa y que seguramente ya había sido planteada anteriormente en más de una ocasión ha encontrado su máxima expresión en los entornos digitales de generación Web 2.0, que han permitido que esa charla se amplíe de manera inusitada al incorporar a personas que pese a encontrarse a kilómetros de distancia y en ocasiones a no conocerse personalmente intercambian puntos de vista en tiempo real y de manera continua.

A la larga quienes entablamos conversaciones en la Web 2.0 no hacemos nada distinto de lo que llevamos haciendo desde hace generaciones en la mesa, en el patio del colegio, en el café, en la fila del súpermercado o en las páginas de cartas de los lectores de los diarios. Lo que pasa es que la escala, la magnitud, el alcance y la fluidez de la conversación así como el escenario en el que ésta se desarrolla han cambiado.

En mi experiencia personal la participación en esa gran conversación que se desarrolla en escenarios como la blogósfera, Facebook o Twitter ha enriquecido muchas de mis lecturas y me ha puesto tras la pista de obras y fuentes de las que hasta el momento no tenía noticias, que me han suscitado un interés enorme y que en adelante han sido definitivas.

Con los paradigmáticos, Manuel Ortuño, Javier López Yáñez, Roger Michelena, Pablo Arcila, Leroy Gutiérrez, Silvano Gozzer, Jorge Portland y Henry y Pablo Odell, entre muchos otros, llevamos meses sosteniendo una conversación bien rica que se articula alrededor de nuestro interés compartido por todo lo relacionado con el libro y la lectura. A quienes se animen a sumarse a nuestra conversación, pasen que serán bienvenidos.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS

leyendo hipertextos con pablo arrieta

En octubre de 2009 Pablo Arrieta visitó España para asistir a Liber y en una charla que sostuvimos en Barcelona me habló de Leyendo hipertextos, un proyecto en el que venía trabajando desde hacía un tiempo y que estaba a punto de salir a la luz. Según lo que le entendí entonces a Pablo, Leyendo hipertextos era un libro sobre la evolución del libro y de la cultura escrita que tras ser publicado en papel como un texto terminado adquiriría una doble vida al empezar a tener un desarrollo continuo en un entorno digital a manera de obra abierta.

LEYENDO_HIPERTEXTOS

El proyecto, en el que están involucrados la Editorial Voluntad —especializada en el libro de texto— y el Grupo editorial Norma a través de su división de proyectos digitales, consiste en continuar con el desarrollo del texto inicial enriqueciéndolo con contenidos multimedia que contribuyan tanto a reforzar los planteamientos que hay en él como a aportar ideas y perspectivas nuevas.

IMÁGENES_INTERIORES_LEYENDO_HIPERTEXTOS_PAPEL

Hasta el momento en la edición digital de Leyendo hipertextos se han publicado el prefacio tanto a ésta como a la edición impresa y la versión enriquecida de los dos primeros capítulos del libro. En el prefacio a la edición digital el autor dice lo siguiente con respecto a su origen y a la manera como ésta se irá desarrollando:

‘Han pasado muchos meses desde que entregué el libro a la editorial y los impresores hicieron su labor. De hecho, mi copia en papel está un poco desgastada por los viajes… ¡Pero no es para menos! Conmigo ha recorrido medio mundo: hemos estado en Madrid, Barcelona, Frankfurt, Buenos Aires, Santiago de Chile, Barranquilla, Port of Spain, Guadalajara, Manchester, Londres, Leeds… y ahora se encuentra en mis manos mientras escribo esta segunda introducción. Y nos encontramos en Escocia.

Aunque el papel del libro que llevo conmigo lo único que ha recibido en estos meses han sido múltiples arrugas, en mi cabeza he ido recogiendo conocimientos y datos que van a enriquecer la edición digital; esta que tienes hoy en pantalla.

El libro que nació en papel y ha mutado a píxeles es ahora una realidad y en el tiempo que viene va a irse alimentando, enriqueciéndose y tejiendo una aventura que espero hagamos juntos. Desde su finalización hasta hoy, el mundo de la tecnología ha seguido adelante y novedosas historias se han tomado los corazones de la gente (como ha ocurrido con Avatar), en mi caso personal he jugado por primera vez Rockband y cómo resultó de divertido… Y estamos a pocas semanas del posible lanzamiento de un aparato que va a cambiar para siempre la forma como la gente lee en pantalla(si, me refiero a la mítica tableta de Apple… que a esta altura no sabemos si realmente va a ser lanzada).

Luego de mostrar el papel a tanta gente, y sorprenderme ante la buena acogida de este texto escolar que tiene ganas de crecer, es hora de abrir las puertas a esta nueva versión, que tiene muchos elementos imposibles de consignar en el papel. Y es el sueño que lo puedan llevar todos en sus bolsillos muy, muy pronto.

Las secciones se irán activando y las zonas con contenido extra serán descubiertas por los lectores del libro físico. Así que si no lo tienes aún, es momento de ir a una librería y preguntar por él‘.

***

No deja de llamarme la atención el hecho de que en un medio en el que la reticencia frente a la distribución, la comercialización y la circulación de los libros en formatos, soportes y entornos digitales sigue siendo fuerte y estando ampliamente extendida, en plena crisis dos editoriales que ya están bien posicionadas en sus respectivos segmentos del mercado tengan la voluntad necesaria para apostar por el desarrollo de un proyecto de este tipo de la mano de alguien como Pablo que tiene una larga y reconocida experiencia no sólo como experto en temas digitales sino también como profesor.

Continuaré siguiendo de cerca el desarrollo de este proyecto y en caso de que lo considere necesario comentaré más adelante los aspectos del proceso que me llamen la atención.

IMÁGENES_INTERIORES_LEYENDO_HIPERTEXTOS_EN_LÍNEA

***

La siguiente es la tabla de contenidos de Leyendo hipertextos:

PREFACIO

CAPÍTULO I. ¿Qué es eso en la pared?
Sumerios & Co
Cleopatra lee
Códices y chapulines
Mercaderes de alfabetos
Ensalada griega para los romanos
Mientras que en la India
Copistas ejemplares
El oficio del escritor
El Sr. Gutenber y su invención
Imprimamos el mundo
El mundo día a día

CAPÍTULO II. Contando historias ¡de nuevo?
Sumas y restas
Ideas revolucionarias
Como podemos pensar
Conectados somos mejores
Ted Nelson en el laboratorio
Ratones y conexiones
Ensayos en California
Jobs y Gates
Tim Berners Lee y WWW
Con L se escribe Libre (o ¡Linux!)
Mi mano es una biblioteca

CAPÍTULO III. Caracteristicas del planeta
hipertexto
Hipertexto: ¿y eso qué es?
Historias sin forma
Hypercard, Authorware, Director y Storyspace
Público que participa
Un mundo de marquillas
Wikis y Blogs
Hablando como pajaritos

CAPÍTULO IV. Jugando y narrando
El cine y sus nietos
Misiles contra marcianos
Inmersión
Atari y sus amigos (Segunda generación)
Mario trae su nintendo (Tercera generación)
CDs y juegos de bolsillo (Cuarta generación)
3D y gráficas espectaculares (Quinta generación)
XBoxes (Sexta generación)
A moverse con todo (Séptima generación)
Game Over
Generaciones videojuegos

CAPÍTULO V. En la palma de la mano
Conectados desconectados
¿Me envías un mensajito?
ABCS ESI2 CARO
Kawabata y sus manos
Leyendo Haikus
Mensajes de texto novelados
Códigos y posiciones
Dedos manchados de pixeles

CAPÍTULO VI. Me gustaría contarte
El Talmud
Paul Otlet
Dos Passos, Borges, Cortázar y Borroughs
Los escritores hipertextuales
WuMing
Los cómics
Scout McCloud
Autores multitudinarios: wikis
Dragones aventureros
Myst
The eye of Judgement
Wikitude
Personal Effects: Drak Art

CAPÍTULO VII. Manos al pixel

CAPÍTULO VIII. ¿Hacia dónde vamos?
Papel electrónico y lectores
Nuevos papeles
Propiedad y piratería
Y así nacieron los Creative Commons
(Bienes Comunes Creativos)
Auméntame la realidad
¡Wow!
Un mundo sin prensas
Log out

BIBLIOGRAFÍA

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS
Viernes, Enero 29, 2010 categorizado bajo contenidos digitales, entorno digital, marketing, prescripción, redes sociales, web 2.0

¡vivan los mediadores y prescriptores!

La semana pasada el escritor Luisgé Martín publicó en las páginas de opinión del diario El País una columna titulada “¡Mueran los ‘heditores’!” en la que además de lanzar una voz de alerta contra algunas de las posibles consecuencias de las transformaciones que desde hace un tiempo viene sufriendo el sector del libro debido a la emergencia de los entornos, los formatos y los contenidos digitales, hace una defensa apasionada, elitista, ingenua y necia del modelo de edición tradicional. Al partir de lugares comunes con respecto al sector editorial que en ocasiones poco o nada tienen que ver con la realidad de éste y al mezclar temas que a pesar de estar relacionados entre sí pertenecen a distintos territorios entre los cuales los límites están claramente definidos, en su artículo Martín pone en evidencia que su conocimiento sobre el tema del que se ocupa en él es muy poco exhaustivo y contribuye tanto a aumentar la confusión con respecto a éste como a introducir ruido en la discusión que está teniendo lugar alrededor suyo.

MUERAN_LOS_HEDITORES

Más que hacia la desaparición del editor que teme Martín, las transformaciones que está viviendo el sector del libro apuntan hacia un replanteamiento de al menos una parte de su rol dentro de la cadena de valor. Ante la avalancha de contenidos a la que estamos expuestos continuamente, ahora más que nunca los lectores necesitamos prescriptores y, por lo tanto, el rol del editor y del librero es fundamental a la hora de orientarnos en la selección de nuestras lecturas. Esto quiere decir que, contrario a lo que cree Martín, no hay razón para temer la desaparición de la figura del editor, que cumple la doble función de gestor de contenidos y de mediador para que los textos se encuentren con sus lectores.

Debido a lo anterior carecen de fundamento las razones que tiene Martín para temer que como ahora cualquiera que escriba puede publicar sus textos en Internet, José Saramago y su ‘prima Paqui (que es casi analfabeta pero se divierte contando historias) estén en pie de igualdad’. Saramago y la carismática prima —que ‘es formidable en las relaciones públicas y en la promoción personal’— no están en igualdad de condiciones por el simple hecho de poder colgar lo que escriben en la Web porque una cosa es publicar un texto y otra muy distinta es que éste se lea. Para que un texto sea leído es fundamental no sólo que tenga un mínimo de visibilidad y que sea accesible, sino también que quienes lo han leído hablen de él y recomienden a otros su lectura.

Y esto es cierto tanto en el circuito de Internet como en el de la edición tradicional —que poco a poco han empezado a comercializar sus títulos tanto en soporte papel como en formato digital a través de plataformas de venta en línea—, lo cual demuestra que para que leamos un texto es crítico ese rol prescriptor que juegan no sólo los editores y los libreros, sino también los generadores de opinión de los medios de comunicación, las personas cercanas a nosotros e incluso los miembros de nuestras redes de contactos con quienes intercambiamos cada vez más información y opiniones en los entornos de generación Web 2.0. En síntesis, aceptamos con gusto las recomendaciones de aquellas personas en cuyo criterio confiamos y cuyo prestigio y autoridad reconocemos.

A raíz de la publicación en Facebook de un enlace al artículo de Martín por parte de Roger Michelena se generó una discusión amigable, rica e interesante de la cual quisiera rescatar un par de ideas planteadas por quienes participaron en ella.

DISCUSIÓN_MUERAN_LOS_HEDITORES_PEQUEÑA

Dice el editor y blogger paradigmático Francisco Javier Jiménez:

‘El maniqueísmo es una herramienta de análisis poco afortunada para arrojar luz en el laberinto digital. Gran parte de los usuarios de contenidos digitales, que a su vez son también lectores en papel, no se identifican ni con la Paqui ni con Saramago. Y como editor, me molesta ese discurso apocaliptico tan snob y petulante. Se mezclan temas sin tener ninguna idea: una cosa es el cambio de paradigma, que será paulatino, de los entornos analógicos a los digitales (transición digital que no es tecnológica, sino gnoseológica), y otra cosa es la disputa por la propiedad. Se han empeñado en dividir a los autores de los editores, cuando históricamente han sido cómplices en esto de la cultura y el libro. La Red necesitará editores, igual que seguirá necesitando libreros. La demagogia y la falta de visión, mezclados con el género apocalíptico, producen panfletos infumables como éste. Y dejen de mezclar, por favor, cultura con política, que Aristóteles no las mezclaba (eso lo hacía Platón)’.

Luego comenta el editor y blogger Leroy Gutiérrez:

‘Respecto a la figura del editor, no creo que llegue a desaparecer. Quizás lo que ocurra es que los editores nos debamos preparar más y mejor para poder manejar las nuevas tecnologías.

Para conocer el punto de vista de distintos agentes del mundo del libro sobre este tema, recomiendo la lectura de la memoria del Congreso Internacional del Mundo del Libro, publicado por el FCE a finales del año pasado. Especialmente recomiendo leer la transcripción de las intervenciones de Claudio Lomnitz, Eduardo Rabasa, Roger Chartier, Robert Darnton y Roger Bartra’.

Al comentario de Leroy sobre su experiencia de lectura en un iPod Touch —‘lo mejor que puedo decir es que es fascinante disponer de un dispositivo que brinde acceso a un contenido muy, pero muy amplio. Y no me refiero únicamente a libros, como la edición de Alicia en el país de las maravillas que vino cargada en el Ipod, sino contenidos como cómics, como Hellboy o Buenos Aires eterna (sí, en español), video juegos, como Resident Evil, podcasts… y para usted de contar’—, responde Francisco Javier:

‘Todo va en la línea de la convergencia de multiformatos en un sólo aparato multifuncional. Los editores estaremos ahí en la misma línea: facilitando contenidos. Pero no mistifiquemos tampoco la profesión, como parece destilarse del artículo de marras: hay mucho editor de medio pelo, que no se despeina por editar basura; por otra parte, hay mucho autor que está volcando textos de mucha calidad sin pasar por un editor. En todo esto de lo digital e Internet, no estamos hablando, por tanto, de blancos y negros: entre Saramago y Paquita hay un abanico enorme, lleno de escalas de grises. No se puede pontificar, como si los editores fuésemos sacerdotes de una extraña y fundamentalista secta de iniciados. Internet y la Web 2.0 ha servido, entre otras cosas, para que los editores dejemos de mirarnos el ombligo. Por favor, acabemos con esa visión tan aristocrática y elitista de lo que es un editor, porque de esos ha habido 5 contados con los dedos’.

Es cierto que hay ‘muchos editores preocupados sólo por llegar a final de año’ y ‘por mantener puestos de trabajo’, pero esta condición no es exclusiva de ellos de la misma manera que no todo lo que sale de las manos de los editores es de buena calidad y que no todo lo bueno que se publica hoy en día está pasando por las editoriales —en ocasiones viene de otros circuitos que coexisten, interactúan y se cruzan con el de la edición tradicional—. Hay que tener en cuenta que por fuera del circuito de la edición tradicional actualmente se están publicando textos de muy buena factura y que aunque el prestigio de las editoriales que según Martín son afines a sus intereses literarios está más que comprobado, en sus catálogos hay no pocos títulos cuya calidad no es la mejor.

***

Debido a algunas experiencias que conozco de cerca, tengo una percepción positiva con respecto al hecho de que los autores asuman al menos en parte la gestión de la promoción de sus libros porque con los entornos digitales de generación Web 2.0 disponen de las herramientas necesarias para hacerlo por sí mismos sin poner totalmente esta importante tarea en manos del departamento de prensa, comunicación y marketing de su editorial, que muchas veces no la emprende con la diligencia que ellos esperarían ni con el mismo empeño que ellos pondrían. Además, gracias a las plataformas y herramientas Web 2.0 en particular y a Internet en general, el autor puede establecer un contacto directo con sus lectores y entablar con éstos una conversación en tiempo real a partir del feedback que ellos le ofrecen.

Como no es raro oír a los autores quejarse de que las editoriales no hacen tanto como deberían para promocionar sus libros, un replanteamiento de su relación con los editores para asumir de manera compartida la gestión de la promoción podría optimizar la inversión de esfuerzos y recursos de modo que cada uno se ocupe de lo que mejor sabe hacer y haga lo que más le conviene según sus intereses.

Aunque coincido con Martín en que algunos autores ‘suelen ser seres inadaptados, neuróticos y con una cierta incapacidad para las cosas terrenales’, conozco a otros que no tienen problemas para relacionarse con los demás, que poseen un gran sentido práctico y que no responden al estereotipo romántico del escritor de buhardilla que para comprar un paquete de cigarrillos debe empeñar sus libros, que tiene las suelas de los zapatos rotas, que padece enfermedades gástricas y que gracias al opio disfruta de encuentros imaginarios con su musa. Desde hace mucho tiempo los autores no sólo se autopromocionan cada uno a su manera, sino que también hacen giras promocionales durante las cuales conceden entrevistas, realizan lecturas en público y firman ejemplares de sus libros en librerías y centros comerciales. Y ni la introducción de la publicidad en los libros ni el desarrollo de estrategias de marketing para promocionarlos surgieron con la llegada de lo que Martín llama el nuevo mundo e-editorial. Lo que pasa es que las tecnologías digitales hacen posibles nuevas maneras de explotar estas prácticas promocionales ya existentes. Y claro, está en manos de cada autor decidir si recurre a ellas o no.

Está claro que en estos tiempos de cambio distintos actores de la cadena de valor del libro deben reinventarse su rol ofreciendo a través de sus productos y servicios nuevos aportes que les permitan no sólo adaptarse a las nuevas condiciones, sino también fortalecerse como prescriptores y seguir siendo necesarios como mediadores. Es por eso que, a diferencia de Martín, creo que ‘la dignidad del libro y de la cultura que transmite’ no está en peligro y que en realidad estamos frente a la necesidad de replantear los fundamentos y la dinámica de funcionamiento de un sistema de edición cada vez más desfasado con respecto al rumbo que está tomando actualmente el sector del libro debido a las transformaciones que viene sufriendo.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS

viii foro internacional de editores y profesionales del libro, en la fil de guadalajara

El próximo sábado 28 de noviembre empieza la 23ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), que termina el domingo 6 de diciembre. Una de las actividades más importantes de la FIL es el VIII el Foro Internacional de Editores y Profesionales del Libro, que se llevará a cabo los días martes 1 y miércoles 2 de diciembre y que este año girará en torno a un tema crítico: “La edición y la librería ante los cambios tecnológicos”.

 

FORO_DE_EDITORES_Y_PROFESIONALES

 

Aquí va el programa del foro:

 

Martes 1 de diciembre

 

Lugar: Salón de profesionales, área internacional

 

4:00 – 4:30

 Inauguración

 

4:30 – 5:15

Conferencia magistral de apertura: Escribir, editar, promover, leer ¿el fin de los antiguos rituales?

Steve Wasserman (Estados Unidos), Director ejecutivo de la oficina de Nueva York de Kneerim & Williams at Fish & Richardson

Presenta: Richard Uribe (Colombia), Subdirector del libro y desarrollo del CERLALC

 

5:30 – 7:00

Mesa 1. Las nuevas tecnologías y los nuevos procesos

- En la producción editorial

Luis Francisco Rodríguez (España), Director ejecutivo de Publidisa.

- Diseño para la web2.0 y para los dispositivos lectores.

Bob Stein (Estados Unidos), The Institute for the Future of the Book.

- En la comercialización, la librería electrónica

Michael Vogelbacher (Alemania), Librería Libreka

 

7:15 – 8:30

Mesa 2. Los nuevos soportes de lectura: la edición digital

El punto de vista del editor: ventajas y conflictos. ¿Cómo ingresar en la edición electrónica?

Joaquín Rodríguez (España), editor.

- Los lectores digitales, actualidad y perspectivas.

Pablo Arrieta (Colombia), Xpectro.

- El punto de vista del lector. La experiencia de la lectura en los nuevos Soportes.

Chris Meade (Reino Unido), if:book London.

 

Miércoles 2 de diciembre

 

Lugar: Salón de profesionales

 

4:30 – 5:15

Conferencia magistral: Evolución de la publicación digital: ¿una nueva profesión?

John W. Warren (Estados Unidos), Director de mercadotecnia y publicaciones de RAND Corp.

 

5:15 – 6:15

Mesa 3. La web 2.0 y su impacto en el mundo de la edición, la librería y la lectura (1)

- Los sitios Web y sus nuevas funcionalidades. Metadatos e información Enriquecida

José Antonio Millán (España), consultor

- Las comunidades y la interactividad: blogs, foros, prosumidores y redes sociales.

Francisco Javier Jiménez (España), editor

- Nuevos modelos de negocios (1)

Jorge Pinto (Estados Unidos), Jorge Pinto Books

 

6:30 – 7:30

Mesa 3. La web 2.0 y su impacto en el mundo de la edición, la librería y la lectura (2)

- Cambios en la propiedad intelectual: licencias copyflet y otras modalidades de derechos

Carlos Fernández Ballesteros (Uruguay), OMPI

- Nuevos modelos de negocios (2)

Michael Smith (Estados Unidos), International Digital Publishing Forum

 

7:30 – 8:15

Clausura: Entrevista sobre el futuro del libro.

Jorge Volpi (México), escritor

Rosa Beltrán (México), escritora

Patricia Kolesnicov (Argentina), Editora de cultura del diario Clarín

 

Conozco de cerca el trabajo de Joaquín Rodríguez, Francisco Javier Jiménez, José Antonio Millán y Pablo Arrieta, así que recomiendo sus charlas a ojo cerrado. Por otro lado, debe ser intersantísimo oír las intervenciones de Chris Meade, del if:book de Londres, de Bob Stein, de The Institute for the Future of the Book, y de Michael Vogelbacher, de Libreka.

 

***

 

Y ya que estamos hablando de la FIL aprovecho para volver a llamar la atención sobre la presentación del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI), que tendrá lugar el sábado 28 de noviembre a las 19.00 en el Salón A del área internacional de la feria. A quienes vayan a estar en la FIL, allí los esperamos. Y a quienes no vayan a estar, ya les haremos un reporte detallado de la presentación.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS
Viernes, Noviembre 13, 2009 categorizado bajo 1, escritura, web 2.0

escritos detestables, según hans magnus enzensberger

En el blog de la redacción de la revista Letras libres —que desde hace un tiempo me parece aburridísimo— encuentro un divertido inventario de los escritos que Hans Magnus Enzensberger considera detestables y que me hace pensar en eso que se dice de que nunca antes se había escrito tanto como en estos tiempos de Web 2.0 en los que cualquier hijo de vecino puede publicar lo que se le antoje con sólo abrir un blog.

 

HANS_MAGNUS_ENZENSBERGER

 

(Imagen tomada de la entrada “Monólogo íntimo de un libro electrónico”, del blog Los futuros del libro).

 

Según Salomón Derreza, ’sin tener que ver realmente con ello –aunque quizás sí–, su último ensayo constituye una diatriba contra la proliferación inclemente de publicaciones, “productos de celulosa” que, según él, “debilitan el alma y hacen surgir sentimientos de odio”. He aquí algunos de ejemplos de lo que él denomina “insolencias impresas”:

 

Envíos postales colectivos, agendas, extractos de cuenta, duplicados de contratos, tesis de licenciatura, certificados de incapacidad médica, liquidaciones de impuestos, órdenes de transferencia permanentes, recordatorios de pago, suplementos dominicales, carnets de conducir, presupuestos, prospectos, lineamientos para el trabajo de las comisiones, copias certificadas, comprobantes de viáticos, declaraciones de impuestos, peritajes, comunicados de asociaciones, ofertas de servicio, circulares, órdenes de pago, informes comerciales, demandas de pago por daños y perjuicios, certificados de fecundidad, cartas al director, declaraciones aduanales, solicitudes de visado, resultados de análisis clínicos, reglamentos interiores de la casa, instrucciones de uso, envíos por correo certificado, directivas de fomento, encuestas de mercado, facturaciones de gastos de viaje, cartas de porte, invitaciones a asambleas generales, exigencias de pago del enganche, fotocopias, avisos de jubilación, tests de personalidad, declaraciones de renuncia, cuestionarios, catálogos de casas de subasta, horóscopos, certificados de herederos, juicios de desahucio, análisis de coyuntura, advertencias de tempestad, boletines de noticias, resultados de radiografías, confirmaciones de reserva, encíclicas, solicitudes de donativos, poderes, sermones funerales, permisos de portar armas, discursos, convenios, resoluciones cautelares, tareas escolares, billetes de lotería, actas médicas, horarios de trenes, permisos de circulación, listas de espera, solicitudes de empleo, confirmaciones de pedido, actas de la Stasi, membresías, ofertas de empleo, peticiones, periódicos hechos por bachilleres, reglas de procedimiento, cartas de no antecedentes penales, notas de compra, borradores de programas, resoluciones de la Comisión Local de Construcción, perfiles de personalidad, memorándums, comunicados de asociaciones, marcadores de lectura, certificados de garantía, tarjetas de felicitación, cartas abiertas, listas de firmas, calendarios de eventos, cadenas de cartas, postales, disposiciones del paciente, sondeos de opinión, talones de entrega, convocatorias, esquelas, tarjetas de presentación, boletines, declaraciones de aceptación, anónimos, comprobantes de nacionalidad, manifiestos, certificados de divorcio, informes anuales, listas de compras, programas de partidos, periódicos gratuitos, bolsas de contacto, organigramas, multas, presentaciones de PowerPoint, álbums de autógrafos, pólizas de seguro de incapacidad laboral, certificados de bautismo, resoluciones de asambleas generales, tarjetas de pésame, sugerencias de inversión, etc’.

 

Al listado propuesto por Enzensberger yo añadiría los mensajes proponiendo intercambios de links en blogs, lo currículos, las cartas de motivación, los manuales de management y otras materias esotéricas, los prospectos de medicamentos, los contratos, las presentaciones grandilocuentes de cursos universitarios y las actas de las reuniones de las juntas de vecinos.

 

¿Se les ocurre algún otro ítem?

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS

el ciclo de las nuevas tecnologías en el ámbito de los contenidos digitales

La semana pasada volví a empezar a leer el libro Comment le web change le monde La alquimia de las multitudes, publicado por Paidós a principios de 2009—, de Francis Pisani y Dominique Piotet, que había comenzado hace cerca de un año pero que abandoné por falta de tiempo. En la introducción los autores traen a colación un modelo para explicar la dinámica de los procesos de emergencia de nuevas tecnologías. Al respecto dicen Pisani y Piotet:

 

COMMENT_LE_WEB_CHANGE_LE_MONDE

 

‘El siglo XIX habrá conocido sus entusiasmos desenfrenados seguidos de crisis de “ludismo” (del nombre del movimiento obrero de rebelión contra los oficios de tejer). Con menos violencia, el siglo XX también habrá sido sacudido por fases de esperanza exagerada en ciertas tecnologías, seguidas de decepción y luego de aceptación y de difusión. Estas diferentes fases —generalmente acompañadas por fuertes especulaciones bursátiles— son características de las “expectativas desmesuradas” (expectativas infladas, según la expresión del Gartner Group) que hoy tendemos a ubicar en las tecnologías de la información y la comunicación.

 

El concepto de hype cycle (“ciclo de frenesí”, en una traducción literal) ha sido desarrollado por el Gartner Group para representar de manera gráfica el ciclo de madurez, de adopción y de aplicación comercial de diferentes tecnologías.

 

El análisis subyacente retoma la hipótesis de un entusiasmo exagerado, aumentado por un efecto de moda. Esta desmesura de expectativas —algunas veces sabiamente orquestada por los actores mismos para valorizar sus descubrimientos— es generalmente seguida por una fase de decepción proporcional. Las innovaciones tecnológicas que pasan esta fase con éxito pueden a continuación aspirar a la madurez, asociada a los beneficios y al desarrollo de nuevas generaciones.

 

El hype cycle más célebre es el consagrado al e-business en 1999′.

 

 

HYPE_CYCLE_PEQUEÑO

 

¿Podríamos aplicar este modelo al ámbito de los contenidos y los lectores digitales? ¿A partir de la aparición cada vez más frecuente de este tema en la prensa generalista, de lo que hemos visto en la Feria del Libro de Frankfurt o del protagonismo que tuvo Publidisa en la última edición de Liber podríamos decir que el mercado de los contenidos y lectores digitales ha llegado o está llegando a su madurez? ¿O será que estamos pasando por una de esas fases de entusiasmo exagerado?

 

Recordemos que los intentos por crear una oferta de contenidos y lectores digitales no empiezan con Google libros, AmazonTools of Change for Publishing (TOC), el Sony Reader y la enorme cantidad de dispositivos y plataformas que vienen apareciendo últimamente: en 1993 Digital Book, Inc. ofrecía cincuenta libros digitales en Floppy disk con Digital Book Format (DBF), en 1998 la editorial Éditions 00h00 vendía libros digitales y en ese mismo año aparecieron e-readers como Rocket ebook y Softbook al mismo tiempo que se abrían las plataformas de venta de libros digitales eReader.com y eReads.com.

 

La historia parece demostrar que los pioneros no necesariamente se convierten en los líderes del mercado e incluso que no siempre sobreviven. Lo importante es lo que aporta su experiencia al desarrollo del mercado por los proyectos que su aprendizaje les puede ayudar a desarrollar tanto a ellos mismos como a quienes forman parte de su entorno.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS

la international society of young publishers

Hoy en Publishing Perspectives aparece un artículo titulado “Young Publishers to Unite at Frankfurt” según el cual durante la Feria del Libro de Frankfurt que tendrá lugar entre el 14 y el 18 de octubre próximos se creará la International Society of Young Publishers. La iniciativa busca replicar la experiencia de The Society of Young Publishers (SYP), una organización británica sin ánimo de lucro que organiza encuentros, conferencias y eventos sociales de networking tanto para editores como para estudiantes que quieren meterse en el sector.

 

La vocación de la SYP se basa en el principio de que ‘las nuevas generaciones de editores, aquellas con poco entrenamiento práctico real pero dispuestas a saber más sobre la industria, pueden beneficiarse de la experiencia de los veteranos del sector’. La SYP, que se financia mediante la afiliación que pagan sus miembros, ha hecho cerca de cuarenta eventos durante los últimos doce meses y cuenta con 650 afiliados: más de 300 editores y agentes, así como 220 estudiantes.

 

SOCIETY_OF_YOUNG_PUBLISHERS

 

Según el artículo, la estrategia de trabajo de la International Society of Young Publishers gira alrededor de dos proyectos: en primer lugar, el montaje de una plataforma global de networking en línea que les permita a los jóvenes editores de todo el mundo entrar en contacto con sus pares; y, en segundo lugar, la puesta en funcionamiento de distintas organizaciones voluntarias en diferentes países que tengan una industria fuerte para apoyarlos.

 

En el artículo hay una consideración sobre la que me parece importante llamar la atención: ‘con los recortes de presupuesto que les impiden más que nunca a los miembros junior de la comunidad editorial asistir a eventos como la Feria de Frankfurt, es importantísimo que se establezca una red para compensar esta tendencia. En los primeros años de sus carreras los editores necesitan tener un acceso más amplio a los contactos con sus contrapartes en otros territorios, así como plataformas para explorar oportunidades en un mundo de contenidos cada vez más globalizado y digitalizado. La recesión ofrece una oportunidad real para que toda la industria innova en esta iniciativa’.

 

Creo que al acoger a los protagonistas del relevo generacional en el sector editorial, la International Society of Young Publishers podría ser un buen caldo de cultivo para que la industria en su conjunto empiece a contar con profesionales que tengan la mentalidad y las herramientas necesarias para asumir de frente el reto que implica la emergencia tanto de los entornos y los contenidos digitales como de otras nuevas realidades. Y claro, a los jóvenes profesionales les ofrecería la oportunidad de entrar en contacto con un universo al que sus absorbentes rutinas cotidianas normalmente no les permiten acceder en sus lugares de trabajo.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS
Miércoles, Septiembre 16, 2009 categorizado bajo 1, destacados, entorno digital, periodismo, web 2.0

el paradigma del cucharón

El sábado estuve charlando con Juan Pablo y con su amigo E., que se conocieron hace unos años mientras hacían un Master en Dirección de Empresas de Comunicación en el IDEC de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Durante la conversación estuvimos discutiendo acerca del beneficio que hoy en día le reporta a un profesional apuntarse a un Master, de la calidad de este tipo de cursos,  del momento de la vida en el que éstos pueden resultar más provechosos y del retorno de la inversión realizada.

 

En algún momento Juan y E. evocaron a un profesor suyo que decía que actualmente los periódicos se financian mediante lo que él llamaba “el paradigma del cucharón”, que consiste en la obtención de ingresos a partir de promociones en las que se ponen en venta todo tipo de bienes de consumo: colecciones de libros, CDs, DVDs, mecheros o carritos en miniatura por entregas, electrodomésticos, sábanas y, por supuesto, cucharones.

 

 

PROMOCIONES

 

Como E. trabaja en el área de producción de uno de los diarios más importantes de Barcelona, le pregunté si a partir de su experiencia él consideraba que el planteamiento de su profesor era acertado y sin dudarlo un segundo me dijo que sí. E. está convencido de que actualmente los diarios viven de la batería de cocina, de la colección de música clásica, de la cafetera, de la enciclopedia del cuerpo humano, del kit de cuchillos de acero inoxidable o de la biblioteca de las mejores obras de la literatura universal.

 

¿Querrá esto decir que el elemento al que inicialmente se recurrió como gancho para incrementar las ventas del periódico ha empezado a regir la intención de compra de su público y que para éste los contenidos han pasado a ser un aspecto secundario? 

 

Ante la disminución de la inversión en pauta publicitaria y el descenso significativo de las ventas, para la prensa escrita la búsqueda de otras fuentes de ingresos es fundamental. El cierre de importantes medios impresos, la reducción no sólo de las páginas de opinión sino también de las informativas, la disminución del volumen de contenidos propios y de la calidad de éstos, la desaparición de un número creciente de suplementos culturales y los recortes de personal ponen en evidencia que los periódicos no están pasando por su mejor momento.

 

Lo que vale la pena preguntarse es hasta qué punto la adopción de modelos de negocio y de estrategias comerciales nuevos por parte de los medios impresos implica una transformación profunda de su razón de ser, del foco de su actividad o de sus objetivos como empresa periodística.

 

PERIODICOS

 

Varias cosas están claras: en primer lugar, que el auge de Internet y de las plataformas Web de generación 2.0 tiene una relación directa y estrecha con la crisis de las empresas periodísticas aunque no es el único factor que la desencadena y la explica; en segundo lugar, tal y como admitió hace poco durante una conversación informal un directivo del periódico El Tiempo, que muchos medios todavía no saben qué camino tomar para hacerle frente a los cambios que vienen teniendo lugar desde hace varios años; y, por último, que para que los periódicos se adapten a este entorno que aún está en proceso de configuración es necesario que se tomen el trabajo tanto de entender los cambios que se están produciendo como de explorar, diseñar, implementar y poner a prueba estrategias que respondan a las nuevas realidades que éstos está generando.

 

En un entorno tan conservador y reacio al riesgo como el nuestro es altamente probable que en lugar de apostar ellos mismos por la búsqueda de nuevas líneas de acción, muchos medios se queden esperando a que otros definan una vía a seguir para luego adoptarla ellos también.

 

¿Hasta qué punto pueden trasladarse al ámbito de los medios de comunicación los planteamientos que hacen Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil en El nuevo paradigma del sector del libro y en su página Web? Vale la pena echarle un ojo a lo que dicen quienes están haciendo en el ámbito de los estudios sobre medios reflexiones similares a las que Francisco Javier y Manuel están planteando en el sector del libro.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Tumblr
  • Print
  • PDF
  • email
  • RSS
Page 1 of 3123