presentación de fet a amèrica: ¿cómo atravesar las fronteras?
Ayer lunes 18 de octubre tuvo lugar en Casa Amèrica Catalunya la presentación de Fet a Amèrica, en la cual intervinieron algunos de los autores invitados a participar en el festival: Inés Bortagaray (Uruguay), Luis Humberto Crosthwaite (México), Israel Centeno (Venezuela), Marta Aponte Alsina (Puerto Rico), Javier Vásconez (Ecuador) y Tomás González (Colombia). En la presentación presidida por Lolita Bosch y Fernanda Álvarez del Colectivo Fu también intervinieron Marta Nin y Cristina Osorno de Casa Amèrica Catalunya, la editora Carola Moreno de Barataria y Paz Balmaceda —quien moderó las conversaciones compiladas en el libro 18 escritores. La novela latinoamericana contemporánea—.
Una vez se abrió el espacio para los comentarios y las preguntas de los asistentes a la presentación, les planteé a los autores que asistieron al acto una pregunta que desde hace un tiempo me inquieta y que ya he abordado en ocasiones anteriores*: ¿cómo ha sido la circulación y la recepción de su obra fuera de sus países de origen?
Recojo las respuestas que dieron a esta pregunta los autores, la mayor parte de los cuales publican con las filiales que tienen en sus países los grandes grupos editoriales españoles y en algunos casos también lo hacen con editoriales independientes españolas:
Tomás González: recientemente su obra ha empezado a publicarse y a comercializarse fuera de Colombia, lo cual indica que poco a poco ha ido logrando traspasar la frontera de su país de origen.
La traducción de su obra al alemán y la buena acogida que ha tenido ésta entre la crítica de Alemania ha sido el motor que ha impulsado la circulación de la obra de Tomás González por fuera de su país.
Javier Vásconez: para los escritores latinoamericanos la edición y la distribución de su obra representa un doble problema porque para que sus libros lleguen a otros países de la región diferentes del suyo antes deben haber entrado al circuito editorial español. Incluso después de haber sido publicados por una gran editorial española, es difícil colocar los libros de un escritor ecuatoriano, guatemalteco o chileno en una librería peruana, mexicana o uruguaya.
Las herramientas de comunicación en línea amplían significativamente las posibilidades de circulación de la obra al tiempo que la curiosidad que presupone la traducción a lenguas como el alemán o el francés contribuye a despertar el interés por ésta.
Israel Centeno: el origen del problema está en la relación entre el autor y el lector, por lo cual la pregunta fundamental es: ¿cómo llega el autor a sus lectores?
En ese sentido es necesario establecer un intercambio fluido entre los distintos países hispanohablantes a través del cual pueda ponerse a circular la diversidad que hay en ellos.
Al final como fuente de legitimación el respaldo del lector pesa más que la concesión de un premio o la publicación en una editorial determinada porque ‘encontrarse con el lector es más importante que estar en un sello’.
Luis Humberto Crosthwaite: como autor inicialmente le interesa que su obra circule en el ámbito mexicano. Llevando este planteamiento al extremo, afirmaría incluso que es un autor que escribe para su familia.
En su condición de autor la entrada a Facebook le ha abierto las puertas al contacto con los lectores de su obra.
Según Carola Moreno, para un editor español llevar libros a América Latina es casi imposible debido a las dificultades que imponen algunas cuestiones de carácter arancelario, territorial y político. Carola destacó que al exportar libros a América Latina se gastan en impuestos, transporte y trámites grandes cantidades de dinero que deberían invertirse en acciones de comunicación y promoción. Por otro lado, Carola señaló que debido a lo anterior paradójicamente resulta más fácil vender libros españoles en países pertenecientes a otros ámbitos lingüísticos como Francia o Alemania que en América Latina.
Carola llamó la atención sobre el hecho de que en América Latina el precio de los libros españoles es prohibitivo, por lo cual éstos son vistos como bienes suntuarios y no como objetos cuya finalidad consiste en ser leídos.
Desde su condición de autor latinoamericano Javier Vásconez retomó el planteamiento de Carola a la inversa, preguntando por qué España casi no importa libros latinoamericanos.
En un momento en el que los contenidos son más relevantes que los soportes y en el que el transporte de mercancías no siempre es la solución más óptima para la gestión de bienes culturales que pueden bien sea materializarse directamente allí donde van a comercializarse o bien desmaterializarse, un modelo en el que la presencia en otros mercados siga basándose en la exportación de libros quizás sea cada vez más obsoleto. ¿No sería mejor echar mano de recursos como la edición de contenidos en formato digital y la impresión bajo demanda o pensar en otros modelos como la coedición, por el que justamente han apostado el Colectivo Fu y Barataria para llevar a América Latina el libro 18 escritores. La novela latinoamericana contemporánea?
Paz Balmaceda, por su parte, puso sobre la mesa el tema de la manera como se gestionan los derechos en los contratos que algunas editoriales —sobre todo las filiales locales de los grandes grupos españoles— les proponen a los autores. Según Paz, las cláusulas de derechos universales para todos los territorios en lengua española son un obstáculo para que las obras de los autores latinoamericanos circulen en países distintos del suyo. ¿Qué opinarán los distintos agentes literarios, editores y autores con respecto a la propuesta de acabar con lo contratos de derechos universales y de instaurar un sistema basado únicamente en acuerdos de explotación circunscritos a territorios específicos?
Todas estas intervenciones no hacen más que confirmar que existen diversos obstáculos que en los ámbitos literario y editorial dificultan el establecimiento de un intercambio fluido entre los distintos países latinoamericanos, así como entre éstos y España. Vale la pena preguntarse si el origen de estos obstáculos está solamente en cuestiones de carácter legal, arancelario y económico o si su existencia se debe además a una falta de interés no sólo del sector editorial y de los medios de comunicación, sino también de los lectores.
* a propósito de este tema, ver las siguientes entradas:
- “venir a españa para poder ir al país de al lado: ¿la paradoja de los escritores hispanoamericanos?”
- “¿qué deben hacer los escritores hispanoamericanos para cruzar la frontera?”
- “sobre el comercio de libros entre españa y américa latina”











