archivo de la categoría “grandes superficies”

el libro en español en el mercado estadounidense visto por patricia arancibia, de barnes & noble

En el número 16 de la revista Texturas apareció una entrevista a Patricia Arancibia, quien actualmente es la Directora de contenidos digitales internacionales de Barnes & Noble. En esta entrevista realizada por Joana Costa y Adrián Puentes se ponen sobre la mesa distintos temas importantísimos: las particularidades del segmento latino del mercado editorial estadounidense; los intereses de los lectores latinos en Estados Unidos; los tipos de libros en español que mejor se venden en el mercado estadounidense —tanto en papel como en digital—; las dificultades para que el libro en español circule más allá de las fronteras de su país de origen; la presencia del libro tanto latinoamericano como español en el mercado estadounidense; las posibilidades que abre lo digital para el mejoramiento de la circulación del libro en español, para la diversificación de la oferta y para la creación de un mercado global al cual puedan acceder incluso los pequeños editores; la importancia de la promoción en el ámbito online y la manera como una buena gestión de los metadatos le permite al usuario encontrar fácilmente los libros en las plataformas de e-commerce.

 

 

 

A continuación reproduzco algunos de los fragmentos de la entrevista que más me llamaron la atención, en los cuales Patricia toca una amplia variedad de temas críticos con respecto al mercado del libro en español.

 

- Sobre la presencia del libro en español en el mercado estadounidense, los factores que han dificultado su llegada allí y las posibilidades que abre lo digital para facilitar su penetración:

 

‘Sí, fui por todas partes. Sigo yendo. Por todo el mundo. El español era obviamente una prioridad porque este es un mercado bilingüe, prácticamente. Además vos seguías trayendo libros en español impresos. Traías muy pocos en relación a lo que quisieras, porque los editores se ponen en un riesgo: la importación suma costos. Si la moneda, como en el caso del euro, es más cara, no sólo el libro viene ya de por sí a un precio que es caro para este mercado, sino que además suma costos con la aduana y el transporte. Un cargamento de libros se puede quedar en la aduana seis meses. Llegaban siempre tarde, llegaban pocos, entonces los editores tenían que decidir: no podías traer todo tu catálogo, solo una parte reducida que estabas seguro que iba a vender en este mercado. Y si se te acababa el stock tenías que traer otro. O sea, siempre fue bastante complicado. Este es un mercado gigante pero hay libros que pueden vender super bien afuera y acá no funcionar. Hay libros que podrían funcionar en el long tail pero quizás no te conviene traerlos, porque no tienes lugar y tendrías que sacar otro título. Lo que trae el digital es la posibilidad de ampliar el número de títulos; el stock es infinito. El número de títulos que podés tener en español en los Estados Unidos es por lo menos cuatro veces más de lo que nunca tuviste en papel. En este formato nunca hubo disponibles para ordenar en los Estados Unidos más de ocho mil o nueve mil títulos en español. En España o América Latina, un país medio tiene cien mil títulos vivos. En cambio, en digital ahora nosotros tenemos más de cuarenta mil en español que vienen de todos lados. Más de lo que existe en español en cualquier otra parte. Creo que toda España tiene tres mil o cuatro mil libros (de verdad, no pdf). En Argentina hay como cinco tiendas de ebooks, en Chile hay tres, en México otras cinco. Una de las cosas que yo hice fue abogar para que las editoriales se consiguieran los derechos digitales. Hay que ir rápido y negociar con tus autores, pero eso lleva tiempo. Y ya no hay tiempo. A su vez, empezar ese proceso e invertir todo el dinero y el tiempo si no vas a ver ningún rédito por cinco años es durísimo’.

 

- Sobre la manera como lo digital facilita el intercambio y puede contribuir a hacer posible la creación de un mercado global en español:

 

‘También hay que pensar que ahora se publica en español acá, y que la distribución del libro en español en el mundo es rara: es muy difícil encontrar un libro latinoamericano en España, a no ser que lo publique un editor español. Y es muy difícil encontrar un libro español en América Latina. Y si lo encontrás, es impagable. En todo caso, tampoco es verdad que todo va a ser internacional con los libros digitales. Hubo un momento en que en España se vendían biografías de Aznar a morir, pero acá no las compraba nadie. En Argentina se publican libros de política que no se pueden pagar, pero acá los libros de política argentina no le interesan ni al académico que estudia historia de Argentina. Entonces tú puedes decir: mirá que interesante, a mí me interesa esto y esta gente está del otro lado de la cordillera haciendo lo mismo, está en el Caribe haciendo lo mismo. Me parece que en eso sí hay una oportunidad de intercambio: el no estar tan limitados por la distribución, por ser tantos países, por ser veinticinco países, por tener océanos, riachos o montañas en medio. El digital te resuelve muchos problemas. Ahora se puede ser un editor pequeño y pensar global’.

 

‘(…) Hoy hay quinientos millones de personas en el mundo que hablan español, es el tercer idioma del mundo y es el segundo del mundo occidental. Eso es una masa crítica bastante fuerte. Vos me preguntás si creo que podemos llegar a ser un idioma importante, pero si le preguntas a cualquier persona que no hable español te va a decir que ya lo es. Hace mucho que estamos todos conectados a Internet. Hay gente en Ushuaia leyendo El País en este momento.

 

El digital te trae eso: la inmediatez, la posibilidad de publicar libros globalmente. Todavía no lo está haciendo casi nadie, aunque se están preparando. Eso sí me parece que es super importante. Es una oportunidad genial. Es una oportunidad que puede ayudar incluso con la internacionalización del libro físico. Me parece que hay una oportunidad de fomentar más el comercio de títulos entre distintos países, y que no sea que el único escritor chileno que conocemos es Bolaño después de Neruda. Que haya un intercambio real, que un escritor no tenga que ganarse un Nobel o morirse para que en otros países sepan que existe’.

 

 

 

 

- Sobre los distintos circuitos que conforman el mercado del libro en español en Estados Unidos:

 

‘Lo que sí es muy importante aquí es ver las diferencias entre tres mercados: bibliotecas, retail y académico. Las bibliotecas tienen una población particular, con necesidades particulares. Siempre se habla de lo que la gente quiere, y los bibliotecarios saben muy bien lo que la gente quiere en sus comunidades. En cambio, en el mercado comercial estás hablando de gente que entra a una librería o a un website a comprar libros; es completamente distinto. Después está el mercado académico, y dentro de éste hay para niños, para secundarios y universidades, y esos tres son muy poderosos pero muy distintos entre sí.

 

El mercado comercial, que es el que a mí me ocupa, es muy diferente a los otros. Como lo es en inglés, pero yo te diría que quizás todavía más. Lo que más vendemos en español es la ficción, lejos’.

 

- Sobre los tipos de libros en español que mejor funcionan en el mercado estadounidense:

 

‘De todo. La ficción latinoamericana mucho más que la española. O sea, los autores latinoamericanos, los más grandes, son tan fuertes acá como en sus países. Yo me acuerdo que en un momento se decía que no había que traer La sombra del viento porque era muy literario. Yo dije: de ninguna manera, vamos a traer ese libro. También decían que no había que traer el diccionario de la RAE porque «los latinos de Estados Unidos no saben lo que es la Real Academia». Yo dije: de ninguna manera. Hay que traer ese diccionario. Y estuvo durante muchos años entre nuestros libros más vendidos, entre otras cosas porque las bibliotecas lo querían y no estaba en ningún lado’.

 

‘(…) Bueno, lo que veo, por ejemplo, es que el romance vende a morir. Y como he dicho antes, lo que vende mucho es el misterio y el thriller. Ahora es una barbaridad lo que vende La reina del sur de Arturo Pérez-Reverte. Es un tema latinoamericano, y la política latinoamericana vende bien. Un periodista latinoamericano escribe algo sobre su país y es muy difícil que venda. Pero cualquier cosa sobre narcotráfico va a vender, no importa lo que sea. Ya sea en Colombia o en México. Porque la gente también está preocupada acá, porque hay violencia, porque su familia es de allá. Todo esto está en los medios todo el tiempo y vende’.

 

- Sobre la importancia y el alcance del marketing en el ámbito online:

 

Random House Mondadori, por ejemplo, hace mucha promoción fuera de España y también hace mucha promoción online. Si vos abrís El País desde acá, la parte comercial del periódico sabe que estás en los Estados Unidos; hay estrategias de marketing que se podrían usar perfectamente con libros (…)

 

(…) Las editoriales que están acá, como Santillana, Random y Penguin, se han movido bien para trabajar la prensa en español. Pero no toda la gente tiene llegada a la prensa en español. Segundo, la prensa en español en Estados Unidos es regional, es casi por ciudad. Vos ponés algo en el New York Times y le llega a todo el mundo; pones algo en La Opinión y llega a Los Ángeles. A mí me da la impresión de que Random House Mondadori maneja muy bien el marketing online; es algo bien sabido en la industria. Porque, aunque lo hacen desde España, lo hacen para toda América Latina. Lo deberían estar haciendo más editores’.

 

***

 

Dado que hoy en día en Estados Unidos ‘hay más gente que habla español que en España’, creo que todo editor hispanohablante independientemente de dónde se encuentre, de su tamaño y de la orientación de su catálogo debería leer con cuidado esta entrevista y tomar nota de lo que se dice en ella con el propósito bien sea de entrar al mercado estadounidense o bien de fortalecer su presencia en él —ver en el informe de Comercio Exterior del Libro 2010 la evolución de las exportaciones de la industria editorial española hacia ese país—. Las respuestas de Patricia a las acertadas preguntas que le plantean Joana Costa y Adrián Puentes en esta entrevista ponen en evidencia la manera como su experiencia sobre el terreno le ha permitido desarrollar un amplio y profundo conocimiento tanto de la estructura como de la dinámica de funcionamiento del mercado editorial estadounidense, latinoamericano y español.

 

 

 

 

A quien le interese profundizar en este tema le recomiendo echarle un ojo a la presentación de Patricia en la conferencia TOC 2011, cuyo título es “Why Sell eBooks in Spanish in the U.S and How to Make it Happen in 8 Months”, en la que explica las razones que llevaron a Barnes & Noble a montar la plataforma Nook Books en español y algunos detalles relacionados con el funcionamiento de ésta desde su lanzamiento en noviembre de 2010.

 

 

 

 

Quienes no tengan acceso al número 16 de Texturas y quieran leer la entrevista completa, pueden descargarla apretando aquí gracias a la generosidad tanto del equipo de Trama editorial como de Joana Costa y Adrián Puentes.

la persistencia del espíritu del librero según damià gallardo, de la librería laie cccb

Ponerme al día en la lectura de las revistas y los blogs que sigo habitualmente fue la tarea que más me costó trabajo al regresar de mis vacaciones de finales de septiembre. Gracias a una entrada del blog Los futuros del libro llegué tardíamente a un artículo de Damià Gallardo —responsable de la librería Laie CCCB y coordinador de contenidos Web y redes sociales— titulado “Nada debe cambiar el espíritu del librero”, que apareció en El Periódico el pasado jueves 15 de septiembre. Damià empieza su artículo explicando por qué la escala del mercado, la extensión del territorio y los hábitos de compra de los consumidores hacen que extrapolar algunos aspectos de la experiencia de Amazon en Estados Unidos al ámbito de Catalunya —me imagino que los argumentos en los que se basa su planteamiento son aplicables al resto de España— sea imposible. Al respecto anota Damià:

 

‘Un país con un mercado único de más de 300 millones de consumidores, con una extensión tal que muy a menudo la librería más cercana puede estar a cientos de kilómetros de una casa, donde la compra por catálogo (y Amazon es justamente eso, pero mejorado con herramientas digitales) tiene una aceptación y una tradición incomparablemente más altas que aquí, y con otras muchas otras diferencias importantes que nos indican que, para obtener la perspectiva justa, es necesario mirar más cerca, a Francia por ejemplo’.

 

 

 

 

Más adelante Damià se refiere a un aspecto en el que Amazon difícilmente podrá superar a librerías como Laie que se ocupan de atender las necesidades específicas de ciertos nichos y que tienen una clientela más o menos fidelizada:

 

‘Sí, Amazon es una referencia indiscutible, pero la referencia principal como libreros es la experiencia adquirida con el trato con los clientes, entre los que hay escritores, editores, periodistas culturales, críticos literarios y otros profesionales del mundo del libro. Una librería especializada es, por lo tanto, como una red social: los libros que hay en las mesas de novedades y las estanterías son el resultado de este trato, que genera incontables interacciones a lo largo de una jornada, entre consultas, comentarios y conversaciones’.

 

 

 

 

Finalmente, Damià llama la atención sobre las virtudes de la librería como espacio cultural, describe brevemente la manera como Laie está desarrollando su experiencia en la Web y sugiere que los libreros pueden aprender al menos alguna cosa de ese ‘referente indiscutible en la venta de todo tipo de productos a través de Internet’ que es Amazon:

 

‘Contra el bombardeo informativo que nos asedia cada día desde las pantallas de los ordenadores, los teléfonos móviles y la televisión, la librería aparece como un espacio ordenado y tranquilo que invita a la reflexión y al silencio. Nuestra aspiración no es copiar a Amazon, sino trasladar la experiencia de pasear por la librería a internet. Por esa razón, muchos libreros, como los de Laie, que sienten pasión por los libros, se ocupan ellos mismos de la actividad en las redes sociales (blogs, Twitter y Facebook) en lugar de encargarlo a empresas externas. Evidentemente, Amazon puede inspirar algunas mejoras, pero no nos puede cambiar el espíritu’.

 

Tengo que confesar que si no conociera de cerca el trabajo que está haciendo Damià en Laie CCCB y que si no viera los buenos frutos de éste, sus planteamientos me parecerían bonitas reflexiones más cercanas a un deseo cuya probabilidad de cumplirse es remota que a una posible realidad futura. Pero afortunadamente la manera como se están haciendo las cosas en Laie me da suficientes razones para ser optimista.

Martes, marzo 17, 2009 categorizado bajo grandes superficies, librerías

la librería bertrand de barcelona, a clean, well-lighted place


Hoy al mediodía estuve visitando la nueva librería Bertrand de Barcelona, ubicada en el número 37 de Rambla Catalunya —donde, según tengo entendido, antes estaba el cine Alcázar—. Aprovechando que estaba cerca, por pura curiosidad el viernes anterior había pasado un rato por ahí para echarle un ojo pero cuando llegué decidí que era mejor dejar la visita para otro día porque me pareció que valía la pena tomar algunas fotos y yo en ese momento no tenía mi cámara conmigo.


El local —que El llegidor pecador me había descrito hace unos días— me llamó tanto la atención que no me fijé mucho en la oferta de la librería, que está en los bajos del edificio y cuya entrada es amplísima. De hecho, los techos altos, los pasillos que permiten circular sin tropiezos, la luminosidad y el jardín que hay al fondo hacen que uno se sienta en un espacio abierto —a diferencia de otras librerías tipo grandes superficies, donde el encierro me produce rápidamente un agobio que me resulta insoportable—.


Yo definiría el local de la librería Bertrand de Barcelona como “un lugar limpio y bien iluminado”. Y cuando digo “limpio” también quiero decir despejado y sobrio: señalización casi minimalista y visible desde todas partes, espacios generosos y nada de pilas de ejemplares de un mismo libro o de afiches promocionales que atiborren el lugar. Los atriles que hay en las mesas de novedades son un detalle bonito y útil aunque algunas veces su disposición no permite leer fácilmente los libros que están puestos encima suyo.


Hay un par de elementos de tecnología que sirven para impresionar al visitante pero que están un poco subutilizados: por un lado, unos paneles táctiles que ofrecen información sobre los productos de la librería y que están ubicados en un rincón cerca de la caja central; y, por el otro lado, un set de “sillas cabina” en las que una vez el visitante se sienta puede leer un libro que está puesto sobre una mesita y oír una grabación con contenido promocional —no necesariamente acerca del libro que se le ofrece—.


La amplitud del auditorio de este local y la fuerte presencia que allí tiene Círculo de lectores —que al igual que la cadena Bertrand pertenece al grupo Bertelsmann— me hacen pensar que seguramente esta librería empezará a tener una cierta importancia en el mainstream del ámbito cultural de Barcelona.

Prometo que la próxima vez que vaya a Bertrand me fijaré en su oferta de libros.

Martes, julio 15, 2008 categorizado bajo editores independientes, grandes superficies, librerías

la feltrinelli

Aunque reconozco que la idea me resulta atractiva, la verdad es que no hago lo que podríamos llamar “turismo de librerías”. Sin embargo, cada vez que visito una ciudad las librerías siempre se me terminan atravesando en el camino. Como muchas de las cosas que voy viendo mientras paseo me dicen poco o nada, pasa de largo frente a ellas. Pero en las librerías no puedo evitar detenerme.

Hace un tiempo oí hablar por primera vez de la Feltrinelli, la librería perteneciente al grupo en el que con el paso de los años se convertiría una de las editoriales independientes más prestigiosas de Europa: Giangiacomo Feltrinelli Editore.

El domingo se me atravesó por delante en Roma una sucursal de la Feltrinelli y sin pensármelo dos veces entré a echarle un ojo. Dos aspectos de la librería me llamaron particularmente la atención:

1. la claridad con la que están definidas las secciones de la librería —literatura, policíaca, infantil, guías de viaje, manuales de aprendizaje de idiomas, libros ilustrados, poesía, clásicos latinos y griegos, ciencia ficción, fantasía, política, historia, ensayo, actualidad, ensayo, religión, filosofía, pedagogía, psicología, sociología, medios de comunicación, derecho, crítica literaria, lingüística, esoterismo, economía, management, antropología y arqueología— y la amplitud de la oferta que hay en cada una de ellas.

2. el equilibrio de la oferta entre las novedades y los libros de fondo. Paseándome por las estanterías de la Feltrinelli encontré no sólo los textos fundamentales de la cultura occidental en distintas áreas, sino también una cantidad de libros que desde perspectivas y geografías diversas han marcado el espíritu de nuestra época —cosa inusual en las grandes superficies—.

Para terminar, a continuación presento el listado de los diez libros más vendidos en la Feltrinelli:

- La solitudine dei numeri primi, de Paolo Giordano


- Firmino, de Sam Savage


- Il casellante, de Andrea Camilleri


- L’eleganza del riccio, de Muriel Barbery


- Quello che ti meriti, de Anne Holt


- Gomorra, de Roberto Saviano


- L’ombra del vento, de Carlos Ruiz Zafon


- Uomini che odiano le donne, de Stieg Larsson


- La ragazza che giocava con il fuoco, de Stieg Larsson


- Breviario comico, de Michele Serra

Jueves, julio 26, 2007 categorizado bajo best sellers, grandes superficies, librerías, summertime

summertime [ 13 ] / las librerías recomiendan en sus páginas web

La página Web de una librería podría ser su mesa de novedades en línea. Al visitar las páginas Web de cinco librerías para ver qué recomiendan se puede ver claramente la naturaleza de cada una de ellas. Se trata de tres librerías independientes de Barcelona —La Central, Laie y Documenta— y de dos cadenas de grandes superficies de tipo generalista con sede en varias ciudades españolas —Fnac y Casa del libro—.

La Central


Común presencia, de René Char; Antenas. Regreso, de Adam Zagajewski; El sargento en la nieve, de Mario Rigoni Stern; El jardí dels Finzi-Contini, de Giorgio Bassani; Les aigües estretes, de Julien Gracq; Al oeste de Roma. La orgía. Mi perro idiota, de John Fante; El secret de Christine Fall, de Benjamin Black; Ravel, de Jean Echenoz; Poética del café, de Antoni Martí Monterde; y Assaigs: Llibre Segon, de Michel de Montaigne.


Laie (Pau Claris)

Cicerón, de Anthony Everytt; Raúl de Cambrai, de autores varios; Común presencia, de René Char; Guía de la tierra y el espacio, de Isaac Asimov; Els taxistes del tsar, de Joan Daniel Bezsonoff; Cyrano, de Tai – Marc Le Thanh y Rebecca Dautremer; Exilios, editado por Jordi Canal; y La decisión de Sophie, de William Styron.

Documenta

La mesilla de noche, de Edgar Telles Ribeiro; El perfeccionista a la cuina, de Julian Barnes; El secret de Christine Fall, de Benjamin Black; y Encyclopédie. El triunfo de la razón en tiempos irracionales, de Philipp Blom.


Fnac

La suma de los días, de Isabel Allende; Harry Potter and the Deathly Hallows, de J. K. Rowling; El puente de los judíos, de Martí Gironell; El libro peligroso para los chicos, de Conn Iggulden y Hal Iggulden; Geronimo Stilton 28. Los mejores juegos para tus vacaciones, de Geronimo Stilton; Las crónicas del límite 1. Más allá del bosque profundo, de Chris Riddell y Paul Stewart; Unos por otros, de Philip Kerr; Asesinato en directo, de Batya Gur; La Torre Oscura I. El pistolero, de Stephen King; Crisis en tierras infinitas, de Marv Wolfman y George Pérez; Seton 1. Lobo el rey, de Jiro Taniguchi; Maus, de Art Spiegelman; Terrorista, de John Updike; Horrores cotidianos, de David Roas; Gafas de sol para días de lluvia, de Mamen Sánchez; y Carnaval, de Robert Antoni.

Casa del libro



Harry Potter and the Deathly Hallows, de J. K. Rowling; La decisión de Sophie, de William Styron; Terrorista, de John Updike; El hombre que sabía demasiado, de G. K. Chesterton; La máscara maya, de Juan Martorell; y La búsqueda del absoluto, de Honoré de Balzac.

Page 1 of 212