bicentenario literario (20.07.1810 – 20.07.2010)
Unos se llevan la mano derecha al corazón para cantar el himno nacional y rinden homenaje a la bandera tricolor ondeándola, atándosela a la muñeca o cosiéndola en sus morrales; otros organizan congresos y escriben libros para honrar o poner en evidencia a los próceres de la Independencia y a los padres de la patria; hay también quienes desfilan por las calles principales o salen a ver a quienes lo hacen; unos celebran la continuidad y otros siguen lamentando la pérdida de la única verdadera esperanza de cambio que recuerdan; otra demanda al Estado por las consecuencias de su propio oportunismo mientras muchos la repudian; y así se nos van los días.
Yo, por mi parte, aprovecho la ocasión para recordar mis libros favoritos de literatura colombiana.
- Frutos de mi tierra, de Tomás Carrasquilla
- Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez
- La tejedora de coronas, de Germán Espinosa
- Si mañana despierto, de Jorge Gaitán Durán
- Todos estábamos a la espera, de Álvaro Cepeda Samudio
- Femina Suite, de R. H. Moreno Durán
- Sin remedio, de Antonio Caballero
- Primero estaba el mar, de Tomás González
- Un beso de Dick, de Fernando Molano
- Serie Chigüiro, de Ivar Da Coll
- Emiliano, de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng
***
Más que un lector sistemático y riguroso, he sido un lector curioso, caprichoso, errático e influenciable por los comentarios de otros. Este listado de mis libros favoritos habla mucho de mis gustos y de mis intereses pero también de las cosas que no he leído, de mis manías, de mis deudas y de mis fobias.
Quizás si hubiera leído El carnero, La Vorágine o la obra de Porfirio Barba Jacob estarían en esta lista. He sido un lector poco juicioso de Germán Espinosa y de Fernando Vallejo y cuando algunos amigos me lo reprochan sólo me queda reconocerlo y prometer una vez más que pronto voy a dedicarles tiempo. Por algún prejuicio político de hace años no he leído nada de Laura Restrepo. Me entusiasma Pedro Badrán y Evelio Rosero me da curiosidad. En su momento aposté por Héctor Abad, Mario Mendoza, Santiago Gamboa, Jorge Franco, Efraím Medina y varios otros contemporáneos suyos que con excepción de Enrique Serrano me decepcionaron contundentemente. Y de mis contemporáneos no he leído prácticamente nada pero me gustaría y quiero hacerlo.
















@martingomez78