¿de cuáles fuentes bebe la publicidad?: julio cortázar, copy de la agencia atlético internacional
El spot de la nueva campaña creada por la agencia Atlético Internacional para Seat León es una clara muestra de lo híbrido que puede llegar a ser el terreno de la publicidad debido a su capacidad de utilizar y asimilar ideas provenientes de campos distintos. Adicionalmente, creo que la realización de este spot en el que las imágenes y la voz del escritor argentino Julio Cortázar leyendo el Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj nos muestran la relación que establece un hombre con su automóvil también sugiere que esa idea de que por un lado están la llamada ‘alta cultura’ y por el otro la ‘cultura popular’ se restringe cada vez más al ámbito de la academia rancia, de señores engominados y de ancianas estiradas.
Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Tomado de Historias de cronopios y de famas. Julio Cortázar, 1962.

@martingomez78