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Viernes
Marzo , 2010

[ el ojo fisgón ]

análisis de las tendencias del mercado editorial

Archivo para la categoría ‘publishing industry’

fugas de autores

Publicado por martín gómez el Marzo - 9 - 2010 4 Comentarios

En una entrada titulada “Azúa: de Anagrama a Mondadori” que publicó ayer en Papeles perdidos —un blog de reciente aparición hecho por el equipo del suplemento Babelia del diario El País al que recomiendo echarle un ojo—, el periodista Carles Geli informa de que el escritor Félix de Azúa ha dejado Anagrama para irse a Mondadori. No es poco frecuente que un autor deje a su editor de toda la vida para empezar a publicar con otro. Basta con evocar los dos casos más sonados últimamente: como bien recuerda Geli, hace poco menos de un año Javier Cercas se fue de TusquetsMondadori y Enrique Vila-Matas pasó de Anagrama a Seix Barral.

Curiosamente en todos estos casos —al igual que en algunos otros como el del escritor Javier Marías— los autores se han ido de editoriales independientes medianas que son emblemáticas de la edición española de los últimos cuarenta años para los sellos más literarios de los grandes grupos, que por fortuna están casi todos en manos de editores que además de criterio y buen gusto tienen un amplio margen de maniobra para construir catálogos de buena calidad que —en unos casos más que en otros— conserven su identidad gracias al seguimiento de una línea editorial clara.

AUTORES_FUGADOS

Más allá de los rumores y las especulaciones que circulan con respecto a la rupturas entre esas parejas que durante años conformaron estos y otros reputados y exitosos autores con sus respectivos editores, vale la pena preguntarse cuáles son las posibles razones que hacen que una relación de éstas llegue a su fin. Así de primerazo se me ocurren varias:

- la existencia de diferencias irreconciliables entre el autor y el editor, que los llevan a pelearse.

- algún tipo de insatisfacción y/o descontento por parte de una de las partes con respecto al trabajo de la otra.

- la obtención por parte del autor de un premio ofrecido por una editorial distinta de aquella con la que suele publicar.

- el ofrecimiento al autor de un mayor anticipo y/o de un trato con unas condiciones más favorables por parte de otro editor.

- la búsqueda de una mayor visibilidad por parte del autor —en términos, por ejemplo, de una mejor y mayor presencia en puntos de venta, en medios tradicionales y en entornos de generación 2.0—.

- la ambición del autor de alcanzar una mayor proyección internacional —entendida en términos de la búsqueda no sólo de la traducción de su obra a otros idiomas, sino también del fortalecimiento de su presencia en otros mercados de su mismo ámbito lingüístico—.

Como en ocasiones las circunstancias no son tan extremas como para llevar a una ruptura, es necesario tener en cuenta que hay autores que publican con distintas editoriales según el género al que pertenezca uno u otro libro suyo o el tema y el registro de éste. Al fin y al cabo no todo tiene —o, mejor dicho, no debería tener— cabida dentro de un mismo sello.

Antes de terminar vale la pena plantear dos preguntas:

- ¿qué es lo que hace que la relación entre un autor y su editor perdure en el tiempo?

- cuando se trata de autores consagrados, ¿hasta qué punto pesa de cara tanto al mercado como al lector la editorial con la que publique sus libros?

Sin lugar a dudas en ciertos casos los relatos que se hacen de las relaciones autor-editor son fundamentales para comprender mejor la historia de una editorial, de un autor, de una obra e incluso de una coyuntura en la vida cultural y política de su entorno. Y conforme pasa el tiempo van saliendo las distintas versiones de una misma historia, lo cual permitirá tener una mejor comprensión de lo sucedido.

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comentarios a los planteamientos de jason epstein sobre el futuro digital [ 2 ]

Publicado por martín gómez el Marzo - 8 - 2010 2 Comentarios

El control sobre el uso y la conservación de los contenidos digitales, su vulnerabilidad y el modelo de acceso a éstos son tres aspectos que también vale la pena comentar en relación con los planteamientos que hace Jason Epstein en su artículo“Publishing: The Revolutionary Future”.

A partir de la referencia a lo sucedido el verano de 2009 cuando a petición del editor de 1984 Amazon borró esta novela de los Kindle de aquellos usuarios que la habían comprado, Epstein señala dos de las inquietudes que tienen muchos usuarios con respecto a la propiedad y a la seguridad de los contenidos digitales: en primer lugar, quién puede decidir qué puede hacerse y qué no con una obra en formato digital comprada en una tienda en línea para ser leída en un dispositivo electrónico; y, en segundo lugar, el riesgo de que los contenidos dejen de ser accesibles de un momento a otro.

1984_AMAZON_KINDLE

En el primer caso es el proveedor de los contenidos quien con su política de gestión digital de derechos —es decir, Digital Rights Management (DRM)— define los usos que el usuario puede hacer de éstos: los dispositivos en los cuales pueden utilizarlos, la autorización para copiarlos parcial o totalmente, la posibilidad de convertirlos a otros formatos y soportes e incluso el número de veces que puede acceder a ellos o la duración del período de acceso. Sin embargo, lo que en un principio parece absolutamente correcto y transparente puede terminar dando pie para que se vulneren los derechos del usuario cuando el proveedor de los contenidos aprovecha su capacidad de ejercer un control sobre éstos para hacerle pagar por un error suyo o cometer algún otro tipo de abuso. Por ejemplo, en casos como el retiro de 1984 de los Kindle por parte de Amazon el proveedor está ejerciendo controles indebidos que se salen de los límites de su política de gestión digital de derechos para resolver el problema causado por el hecho de que anteriormente él mismo parece no haber respetado alguna cláusula de su contrato con el editor de la novela que está comercializando. Amazon sabe por experiencia propia que en Internet la capacidad del consumidor para defender sus intereses es cada vez mayor porque a través del efecto de red que se produce en la Web es posible organizar movilizaciones en las que participen la cantidad suficiente de personas necesarias para hacer respetar su posición como colectivo.

El segundo caso contempla no sólo una eventual intrusión indebida en la propiedad del usuario por parte del proveedor de los contenidos o de un tercero, sino también el riesgo de que el archivo, el espacio donde éste está almacenado o el dispositivo a través del cual se accede a él se estropeen. Aquí se pone en evidencia la vulnerabilidad de lo digital que muchos temen.

BIBILOTECA_DIGITAL

En cuanto al modelo de acceso la idea del alquiler renovable me parece interesante, sobre todo para las obras de referencia, científicas, profesionales y técnicas así como en el caso de organizaciones como bibliotecas y centros de documentación. Epstein pone el ejemplo del Oxford English Dictionary y a mí se me vienen a la cabeza algunos otros tipos de contenidos como los journals de las distintas disciplinas científicas, las ediciones anotadas de obras literarias que han sido hechas para uso académico o los tratados jurídicos —es decir, obras cuyo uso es ante todo instrumental—. Por otro lado, en el caso de títulos cuyo ciclo de vida es corto porque sus contenidos caducan rápidamente está claro que no vale la pena conservarlos en papel al menos que se tenga un interés específicamente arqueológico para dar cuenta de la evolución de una disciplina o de un tema particulares.

Y es justamente cuando surge el interés arqueológico que el modelo de acceso por alquiler podría volverse problemático para bibliotecas y centros de documentación porque, como bien lo plantea el profesor Roger Chartier, una de las funciones de éstos consiste en conservar y hacer accesibles los textos en sus formatos anteriores cuando un nuevo soporte se impone. En este sentido el modelo de acceso por alquiler sólo sería una solución parcial para bibliotecas y centros de documentación porque en tanto que repositorios de contenidos este tipo de organizaciones también son los depositarios de una buena parte del componente documental de nuestro patrimonio cultural, cuya disponibilidad no debería estar supeditada a los vaivenes de un contrato de alquiler establecido con un tercero.

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comentarios a los planteamientos de jason epstein sobre el futuro digital [ 1 ]

Publicado por martín gómez el Marzo - 3 - 2010 3 Comentarios

Hoy quisiera hacer una primera ronda de comentarios con respecto a los planteamientos hechos por Jason Epstein en su artículo “Publishing: The Revolutionary Future”, al cual me referí en mi entrada de ayer.

Para empezar quisiera destacar que la actitud de Epstein frente a lo digital me parece positiva y esperanzadora para el sector editorial. Creo que tomando como punto de partida su conocimiento de primera mano sobre la manera como lo digital ha evolucionado hasta ahora así como una postura optimista y entusiasta con respecto a su futuro, Epstein prevé un escenario realista en oposición tanto a la utopía que algunos venden como al apocalipsis que muchos otros ven venir. Pese a su confianza en el carácter positivo del futuro digital, Epstein es consciente de que aquellos actores que no se preparen para adaptar tanto sus modelos de producción y de negocio como sus estructuras operativas a las condiciones que resulten de las transformaciones que el sector está sufriendo seguramente la pasarán mal.

Un aspecto importante de la reflexión planteada por Epstein es el rol que ocupa en ella el fondo editorial. Con la digitalización de los fondos la circulación de los títulos que los conforman se amplía desde una perspectiva tanto temporal como geográfica: además de que los fondos pueden mantenerse vivos durante más tiempo porque el problema del costoso almacenamiento de mercancías desaparece, a través de plataformas en línea pueden comercializarse en un mercado descentralizado de alcance mundial. En este sentido lo importante es que si un lector mexicano que vive en Alemania necesita un título publicado hace cuatro años por una editorial peruana pueda acceder a él rápidamente y a un precio razonable sin tener que sortear mayores obstáculos. Es decir, que a quien manifieste una necesidad el mercado tenga con qué responder para satisfacerla. Y claro, para que esto sea posible es fundamental, por un lado, que existan los sistemas de información necesarios para que aquel que esté interesado en un tema pueda acceder al listado de títulos disponibles con respecto a éste; y, por el otro lado, que la oferta sea accesible a través de distintas plataformas.

HOME_AMAZON

Sin lugar a dudas quienes mejor podrán disfrutar de la magnitud de ese mercado descentralizado de alcance mundial serán aquellos que además de dominar una o varias lenguas mayoritarias tengan solucionado el acceso a todas las tecnologías asociadas a la Web que se requieren para participar de dicho mercado. Hay que insistir en que lo importante está en el terreno de los contenidos y en que en este contexto en particular la tecnología en realidad es una herramienta y un canal al servicio del proceso de producción y de puesta en circulación de éstos.

Ahora que como dice Epstein ‘cualquiera puede reivindicar ser un editor y cualquiera puede llamarse autor’ porque la barrera de entrada a la actividad editorial es cada vez más baja, los filtros y las instancias de prescripción son más necesarios que nunca. Es por esto que hoy en día la capacidad tanto de identificar las fuentes de información pertinentes y relevantes en los campos que nos interesan como de eliminar el ruido es un factor crítico. Por lo tanto, lo clave es ser capaz de establecer los criterios necesarios para navegar en medio de la avalancha de información a la que estamos sometidos con el propósito de dar con ese bien escaso que al parecer siempre han sido los contenidos de buena calidad.

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el futuro digital, según jason epstein

Publicado por martín gómez el Marzo - 2 - 2010 2 Comentarios


En su presente edición The New York Review of Books publicó un artículo de Jason Epstein titulado “Publishing: The Revolutionary Future” en el que su autor plantea una serie de interesantes reflexiones en relación con la manera como la emergencia de lo digital —entornos, contenidos, formatos, soportes, etc.— está repercutiendo y seguirá haciéndolo en la edición, la circulación y la lectura de lo que se publica. Los planteamientos de Epstein me parecen optimistas y entusiastas sin ser ingenuos —aunque quizás estén condicionados por los intereses relacionados con su posición de presidente de On Demand Books, la compañía que desarrolló la Espresso Book Machine—.

A continuación voy a citar algunos de los planteamientos del artículo, así que veamos ahora qué dice Epstein*. De momento los enuncio y los iré comentando durante los próximos días, de manera que se vayan sentando las bases para sostener una discusión que puede llegar a ser muy rica.

- Sobre la situación actual del sector editorial:

‘Mientras tanto, y por razones muy diferentes, el modelo de negocio editorial al que me uní hace más de medio siglo ya está próximo a su fin, sufriendo una inquebrantable adicción al riesgo de los éxitos de temporada, muchos de los cuales no recuperan sus costes, y el deterioro simultáneo del fondo editorial, el recurso vital sobre el que los editores han sustentado su estabilidad, tanto en las buenas como en las malas épocas’.

JASON_EPSTEIN_2

- Sobre la actitud del sector editorial frente a lo digital:

‘Con la tierra temblando bajo sus pies, no es de extrañar que los editores, con un pie en un pasado que se desmorona y con el otro buscando tierra firme en un futuro incierto, duden en aprovechar la oportunidad que les ofrece la digitalización para restaurar, ampliar y promover sus fondos editoriales en un mercado mundial y descentralizado. Las nuevas tecnologías, sin embargo, no esperan el permiso de nadie. Son, para usar el término de Schumpeter, disruptivas, no negociables, como los terremotos’.

‘La resistencia actual de los editores al futuro digital que se avecina no surge del temor a una alfabetización disruptiva, sino del comprensible temor a su propia obsolescencia y a la complejidad de la transformación digital que les espera, en la que gran parte de su infraestructura tradicional —y tal vez ellos mismos— será superflua’.

- Sobre los filtros en un mundo en el que cualquiera puede ser reconocido como editor y autor:

‘La digitalización hace posible un mundo en el que cualquiera puede decir que es un editor y cualquiera puede llamarse a sí mismo autor. En este mundo, los filtros tradicionales se habrán desvanecido en el aire y sólo el filtro final —la incapacidad humana para leer lo que es ilegible— permitirá discernir lo que vale la pena tener en un mercado virtual donde la poesía de Keats compartirá espacio electrónico con los haikus de la tía María’.

- Sobre las instancias de publicación y prescripción en un mundo en el que lo digital se ha expandido:

‘En medio del caos literario del futuro digital, los lectores se guiarán por las huellas de los editores de renombre, distinguibles dentro de un directorio mundial y plurilingüe —una función que Google parece dispuesta a dominar—.

‘Los títulos también se colocarán en las webs de autores y editores y en webs de intereses específicos en las que las biografías de Napoleón y los manuales para entrenamiento de perros serán evaluados por críticos competentes, y descargados directamente desde el autor o el editor al usuario final mientras el software distribuye de forma adecuada el precio de la compra, trascendiendo las fórmulas tradicionales. Eliminados los gastos de inventario, envíos y devoluciones, los lectores pagarán menos, los autores ganarán más, y los editores, libres ya de sus estructuras obsoletas, podrán sobrevivir y prosperar’.

JASON_EPSTEIN

- Sobre la calidad tanto de lo que se ha escrito como de lo que se escribirá:

‘La buena crítica sobre temas generales será tan excepcional y necesaria como siempre y sobrevivirá, como siempre ha ocurrido, en versión impresa y en línea según la preferencia de los lectores’.

- Sobre las transformaciones que sufre la estructura de las empresas editoriales en un mundo en el que lo digital se ha expandido:

‘El coste del acceso para los futuros editores será mínimo, requiriendo solamente el mantenimiento del equipo editorial y sus servicios de apoyo inmediato pero sin el gasto de las instalaciones tradicionales de distribución y de las distintas jerarquías de gestión’.

- Sobre la vulnerabilidad de los contenidos digitales y el uso de un modelo de acceso a éstos por suscripción a término fijo:

‘El contenido digital es frágil. Por lo tanto mantener a salvo los libros de depredadores y entrometidos electrónicos, así como de los azares del almacenamiento electrónico es esencial. La reciente eliminación por parte de Amazon de 1984 de Orwell —a petición de su editor— de los Kindle de aquellos usuarios que habían descargado la novela, sugiere la facilidad con la que los archivos pueden borrarse sin advertencia o permiso, un azar inestable de la distribución electrónica. En Dinamarca la música descargada por suscripción se autodestruye cuando la suscripción expira. Lo mismo ocurre con mi suscripción anual al Oxford English Dictionary, a menos que yo la renueve. Muchos otros materiales de referencia que suelen ser sensibles al tiempo y por esa razón nunca se han impreso y encuadernado se están vendiendo por suscripción renovable. Si yo fuera editor hoy, consideraría un modelo de alquiler renovable para todas las descargas de e-books —la “biblioteca de préstamo” de la época de la Depresión— que refleja más coherentemente la relación condicional, reforzada por los derechos digitales de gestión, existente entre el proveedor de los contenidos y el usuario final’.

Sobre el rol del patrimonio escrito en la preservación de nuestra cultura:

‘Me gustaría añadir algunas palabras con respecto a la evolución de mi propio interés por la digitalización. Desde el principio de mi carrera he estado obsesionado con la preservación y la distribución del fondo editorial —libros publicados anteriormente y aún en circulación que son un componente indispensable para la estabilidad de un editor. En este sentido, es justo decir que la edición de libros es más que un negocio. Sin los contenidos de nuestras bibliotecas —nuestro fondo editorial colectivo, nuestra memoria cultural— nuestra civilización se colapsaría’.

Sobre la manera como ha cambiado el negocio del libro (debido en gran parte a la transformación demográfica que han sufrido las ciudades durante las últimas décadas):

‘Este cambio demográfico provocó un vuelco en el negocio del libro ya que los distribuidores minoristas, incapaces de almacenar grandes fondos editoriales, exigieron una alta rotación, con frecuencia de títulos efímeros. Los autores más vendidos cuya lealtad a sus editores había sido la norma, eran ahora fichas en un casino de alto riesgo: una gran ayuda para autores y agentes con sus irrecuperables anticipos y una pesadilla para los editores que soportan todo el riesgo y tienen suerte si salen sin ganar ni perder. Mientras tanto los fondos editoriales continuaron disminuyendo. Las casas más pequeñas, incapaces de tomar riesgos, se fusionaron con otras más grandes y éstas eventualmente cayeron en brazos de los grandes grupos de hoy’.

Interesante, ¿no?

Creo que el tema da para montar una buena discusión.

* nota: a quien encuentre gazapos en esta “traducción libre”, le agradeceré si me hace el favor de señalármelos.

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otra perla de giulio einaudi: “el falso best seller

Publicado por martín gómez el Enero - 14 - 2010 Comenta

A raíz de un comentario de Severino Cesari sobre el impacto que la concentración de la propiedad de la industria editorial puede tener sobre la calidad de lo que se publica más que sobre el oficio editorial, en Conversaciones con Giulio Einaudi el editor italiano hace una aguda observación con respecto a los efectos que produce el fenómeno del best seller sobre el mercado. Einaudi le dice a Cesari:

 

‘Piensa que los grandes empresarios tienden a correr en pos de los best seller, principal espejismo del desierto de la edición “no”, e ignoran o aceptan el libro de alta cultura según los vaivenes del presupuesto, y del patrocinador. Pero a menudo en el presupuesto se producen desastres creados por lo que yo llamo “falso best seller”, o sea el libro sin la menor calidad que querría que fuese un best seller, pero que en realidad vende la mayoría de las veces sólo una parte, o nada, de una tirada exagerada. Para un auténtico best seller, ¿cuántos hay “falsos” que fueron a parar a la guillotina? Con todas sus costosas campañas publicitarias. Eso sí, el “falso best seller” habrá obtenido un resultado: habrá desalojado de los mostradores de las librerías, como hace la falsa moneda con la buena, a los libros de la edición “sí”’.

 

 

BEST_SELLERS_6

 

 

La observación de Einaudi me hace pensar en la reconocida práctica de un cierto tipo de editoriales que consiste en publicar novedades a un ritmo que no va acorde ni con la demanda ni con la capacidad del mercado de asimilarlas con el propósito tanto de reducir costes de producción mediante el manejo de grandes volúmenes como de responder a las exigencias de los distribuidores. En ocasiones detrás de este desproporcionado ritmo de publicación está el afán de algunos editores de dar un pelotazo que al generar grandes ventas contrarreste las pérdidas producidas por aquella creciente cantidad de títulos cuyos resultados comerciales ni siquiera permiten cubrir los costes de producción. Para ahondar en este tema vale la pena evocar el planteamiento de Pierre Assouline en su entrada “Publier moins pour publier mieux” (”Publicar menos para publicar mejor”), de julio pasado en La république des livres.

 

Del comentario de Einaudi me llama particularmente la atención la parte que se refiere a la dificultad que tienen ciertos libros de acceder a las estanterías de las librerías debido a la avalancha de falsos best sellers que inundan el mercado —una anotación que está íntimamente relacionada con el nocivo efecto de la sobreproducción sobre la visibilidad de la oferta editorial tanto en los medios de comunicación como en los puntos de venta, que ya he comentado en ocasiones anteriores—.

 

Con respecto al best seller recomiendo echarles un ojo a las consideraciones de Sergio Vila-Sanjuán alrededor del best seller de calidad” y de la teoría del best seller.

 

Volveré sobre este tema cuando comente las reflexiones que me vaya suscitando la lectura de El enigma best seller, de David Viñas Piquer, que los paradigmáticos comentaron detalladamente hace unas semanas.

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“edición o no”, según giulio einaudi

Publicado por martín gómez el Enero - 11 - 2010 1 Comentario

En sus conversaciones con Severino Cesari —reeditadas recientemente por Trama editorial en su colección Tipos móviles— el editor italiano Giulio Einaudi acota un curioso criterio llamado “edición o no”, que subraya un compromiso de la edición con la sociedad y que él mismo define en los siguientes términos:

 

‘La edición “sí” es la que, en vez de “salir al encuentro del gusto del público”, gusto que se asegura conocer y que a menudo se confunde con el propio, introduce en la cultura las nuevas tendencias de la investigación en todos los campos, literario, artístico, científico, histórico o social, y trabaja para que emerjan los intereses profundos, aunque vayan a contracorriente. En vez de suscitar el interés epidérmico, de secundar las expresiones más superficiales y efímeras del gusto, favorece la formación duradera. De un gusto, justamente; y también, si quieres, de un público y de un mercado’.

 

El “no” de  ”edición o no” caracteriza en cambio a los editores que no comparten este enfoque, sino que tratan de satisfacer los deseos más obvios del público. Y en eso basan su empresa… Cimentada sobre la nada, sobre el vacío. Que no deja huellas’.

 

CONVERSACIONES_CON_GIULIO_EINAUDI

 

 

En el criterio desarrollado por Einaudi hay una manera sutil y aguda no sólo de plantear la tensión existente entre las dimensiones cultural y comercial de la edición, sino también de caracterizar a un editor de acuerdo con el énfasis que haga en una u otra a partir tanto de su vocación como del objetivo que persigue su proyecto. En la idea de “edición o no” parece haber una contraposición indisociable y un divorcio tajante entre ambas dimensiones así como la necesidad de alinearse con alguna de las dos. Si bien en el planteamiento de Einaudi vemos cómo la definición de extremos contrapuestos sirve para modelar una realidad, para aterrizarlo en un plano concreto vale la pena tomar casos de editores de carne y hueso y preguntarse en qué zona del espectro de la “edición o no” se posicionan según la declaración de principios que hay implícita en lo que editan y en la manera como lo hacen.

 

 

GIULIO_EINAUDI

 

El planteamiento de Einaudi me hace pensar en la intención que tenemos en el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) tanto de explorar la tensión existente entre estos dos extremos de lo cultural y lo comercial como de llamar la atención sobre la enorme diversidad de matices que hay entre ellos.

 

¿Qué tipos de editores tenemos y cuáles son los gustos, los público y los mercados que éstos están formando? A partir de las posibles respuestas a esta pregunta, ¿con qué tipo de editor se identifican ustedes?

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“petits editors, grans llibres” / “pequeños editores, grandes libros”, exposición en el foment de les arts i del disseny (fad) de barcelona

Publicado por martín gómez el Diciembre - 23 - 2009 Comenta

Hoy a las 19.30 se inaugura en el Foment de les Arts i del Disseny (FAD) de Barcelona la exposición “Petits editors, grans llibres” / “Pequeños editores, grandes libros”, ‘una muestra de libros que pretende aplaudir y hacer visible la capacidad emprendedora de los pequeños editores, remarcar su calidad y trazar estrategias ante los cambios actuales que tienen lugar en el mundo del libro’.

 

El siguiente es el listado de las 101 editoriales que han sido incluidas en la exposición: Adesiara editorial, Alpha Decay Ediciones, Apa Apa Comics, Arcàdia, Artemisa Ediciones, Atalanta, Bang ediciones, Barbara Fiore Editora, Barril y Barral, Bellaterra música, Belleza infinita, Biblioteca Sibilia, Blackie Books, Blur ediciones, Cabaret Voltaire, Café Central, Calamar ediciones, Campgràfic, Candaya, Cuatro ediciones, DPR-Barcelona, Dvd Ediciones, Ediciones Alfabia, Ediciones Barataria, Ediciones del viento, Ediciones Menoscuarto, Ediciones Sequitur, Ediciones trashumantes, Ediciones Trea, Edicions de la Rosa Cúbica, Edicions de Ponent, Editorial Alfama, Editorial Alrevés, Editorial Funambulista, Editorial Impedimenta, Editorial Libro de notas, Editorial Negranit, Editorial Periférica, Editorial Pintar-Pintar, Editorial Tenov, El cangrejo pistolero, El Gaviero Ediciones, El Nadir, El Olivo Azul, El Patito Editorial, El Taller de Mario Muchnik, Ensiola editorial, Errata Naturae, Escrito a lápiz, Fragmenta Editorial, Fundación Sinsonte, Gadir editorial, Global Rhythm Press, Gourmandia, H Associació per a les Arts Contemporànies, La discreta, La liebre de marzo, La máquina china, La uña rota, LaBreu Edicions, Libros de Cabecera, Libros del Asteroide, Línia Zero, Los libros del lince, Los libros del zorro rojo, Lynx Ediciones, Marbot, Mas Casablanca, Media Vaca, Melusina, Milimbo, Minuscula, Morsa, Mudito & Co., Narratives 0, Nórdica Libros, Obrador Edèndum, Ocho y medio, Oozebap, OQO editora, Panta Rhei, Papel de liar, Papers de Versàlia, Pepitas de calabaza, Planta 29, Proteus editorial, Punctum Editorial, Quálea editorial, Rinoceronte, Riurau editors, Salto de página, Satori Ediciones, Save As… Publications, SD Edicions, Sexto Piso, Tantàgora editorial, Tintas Alternativas, Traficantes de sueños, Trama Editorial, Traspiés y Vitel·la edicions.

 

PETITS_EDITORS_GRANS_LLIBRES_PEQUEÑOS_EDITORES_GRANDES_LIBROS

 

A continuación reproduzco el texto de presentación de la exposición, no sin antes llamar la atención sobre algunos de los aspectos que están en el origen de mi interés por el sector editorial y que van en las líneas que venimos trabajando en el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI):

 

- la búsqueda de estrategias para resistir en un panorama dominado por las grandes corporaciones y los cambios que comporta la digitalización del sector. En cuanto al último aspecto me parece más apropiado pensar en estrategias de adaptación que de resistencia.

 

- la importancia de la especialización, la búsqueda de sinergias colaborativas y el trabajo en la red.

 

- el hecho de que las pequeñas editoriales sean las que tienen una mayor capacidad para adaptarse a los nuevos retos.

 

- el potencial estratégico de los entornos digitales de generación Web 2.0 para contrarrestar la falta de visibilidad en las librerías tradicionales y en los medios de comunicación.

 

- el rol de las editoriales como dinamizadoras de la vida cultural —cultural agents, según nuestra amiga Doris Sommer—.

 

- el sector editorial como un campo de pruebas.

 

Aquí va el texto de presentación de la exposición:

 

“Petits editors, grans llibres” / “Pequeños editores, grandes libros” es una exposición que se plantea como una demostración de la fortaleza de las personas. Un aplauso a los individuos, a los colectivos, a los emprendedores, a la gente con opinión, comprometida, que comparte la necesidad de expresarse y que se enfrenta constantemente a la adversidad.

 

El panorama de las pequeñas editoriales es rico, diverso y con una gran capacidad de resistencia. La selección de las 101 empresas presentes se ha basado en escoger a aquéllas que nos han permitido crear una representación de las diversas estrategias que utilizan para resistir en un panorama dominado por las grandes corporaciones y los cambios que comporta la digitalización del sector.

 

Así, en la presente selección, encontramos actitudes emprendedoras y trayectorias largas. Encontramos valores de resistencia, como la especialización, la búsqueda de sinergias colaborativas y el trabajo en la red. Encontramos debates sobre la sostenibilidad, las nuevas licencias para los derechos de autor y los nuevos formatos para el libro. Todo ello intentando representar la variedad del panorama actual a través de los libros, y entendiéndolo suficientemente abierto para valorar, en algunos casos, el diseño; en otros, los contenidos, y en la gran mayoría de ellos, ambos aspectos.

 

Estrategias de resistencia en un marco de cambios radicales

 

En el Estado español, en el año 2008, se publicaron casi 95.000 títulos. Un gran grupo como Planeta publicó 1.800, y la mayoría de las editoriales presentes en esta exposición, menos de 12. Hoy en día, las pequeñas editoriales son más reducidas que nunca, sin embargo, todos coinciden en afirmar que son las que tienen una mayor capacidad para adaptarse a los nuevos retos. El panorama de las pequeñas editoriales es rico, diverso y con una gran capacidad de resistencia. Veamos algunos puntos clave.

 

Conseguir visibilidad

 

El gran problema estructural que afecta a las pequeñas editoriales es la complejidad de la distribución y la falta de presencia, tanto en las librerías como en los medios de comunicación. Este año, durante la Feria del Libro, un grupo de pequeños editores protagonizó una divertida acción de tipo activista para reclamar a los medios más atención de la que se les dedica: mientras Ildefonso Falcones firmaba ejemplares del que ha sido el best seller español del año, ellos otorgaron el título de Worstseller a un libro de Artemisa Ediciones cuyas ventas solamente habían ascendido a 100 ejemplares. Reconocidos escritores y lectores lo destacaron por su calidad literaria, y se terminó hablando del libro en todas partes.

 

La gran oportunidad que se nos ofrece hoy en día gracias a las TIC es la facilidad para conseguir establecer sinergias y trabajar en red. El Proyecto Contexto une a Libros del Asteoide, Barataria, Global Rhythm, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso en una iniciativa pionera, premiada en el año 2008 con el Nacional a la Labor Editorial. Desde los diversos puntos del Estado español que los originen, el Proyecto Contexto promueve conjuntamente los catálogos de sus miembros a través de una revista, con lo cual ganan presencia y mejoran la distribución, al mismo tiempo que mantienen la preciada independencia que les caracteriza.

 

Una de las tesis más cotizadas del capitalismo parte de la metáfora del Océano Azul: saber encontrar un nicho de mercado donde no haya competencia y así se pueda triunfar. Aunque, probablemente, la especialización de las pequeñas editoriales está mucho más vinculada a un motivo pasional que económico, es un rasgo característico de las que consiguen una trayectoria sólida. Para citar un ejemplo de ello, el gran orgullo de la pequeña edición especializada es Lynx Edicions, reconocida por haber construido, poco a poco y con buena letra, la enciclopedia ornitológica más completa y con más prestigio del mundo.

 

Es evidente que conseguir visibilidad en las librerías resulta fundamental, pero el verdadero debate ahora mismo lo protagoniza Internet. Las redes sociales y las plataformas 2.0 constituyen una herramienta de difusión indiscutible. Durante el pasado mes de septiembre, surgió en Barcelona la editorial Blackie Books, que —en una acción sin precedentes— apareció en el Facebook mucho antes de tener sus primeros libros impresos, con lo cual ha conseguido que centenares de admiradores fuéramos partícipes del nacimiento de dicho proyecto y esperásemos ansiosos la llegada de sus libros a las tiendas.

 

Visión de futuro

 

Internet está afectando tanto a las formas de difusión como a los propios formatos. Ahora mismo, pequeñas editoriales venden sus libros en formato PDF desde su propia página web, como Editorial Morsa. Otras, por ejemplo Blur Ediciones, muestran sus obras enteras en plataformas de difusión 2.0 como Issu.com. Incluso encontramos casos, como el de Libro de Notas, que, desde su plataforma web, distribuyen sus obras y las de otras editoriales afines solamente en formato digital, pero ofreciendo al lector la posibilidad de imprimir-las a demanda.

 

La impresión a demanda (print on demand) es uno de los puntales para la supervivencia del libro bajo unos criterios de sostenibilidad. Velar para que ediciones cuidadas salgan a precios asequibles no resulta fácil. En cambio, imprimir sólo los libros a medida que se van vendiendo, tiene muchas ventajas.

 

Para ser competitivos, algunos, afortunadamente muy pocos, imprimen en China ignorando a todos los protocolos ecológicos que contempla Europa. Por suerte, encontramos pequeñas iniciativas que nos hacen pensar que otro mundo es posible, como es el caso de Ediciones Trashumantes, que imprime sus libros no solamente con papeles reciclados, sino también reutilizando máculas o resmas de papel inservibles desde el punto de vista industrial, pero, evidentemente, no creativo.

 

Si hay una característica formal que une a la mayoría de los pequeños editores es precisamente la pasión por hacer libros con mimo, casi artesanales, con ediciones cuidadas hasta el último detalle, desde la selección de los autores hasta la encuadernación, pasando por las traducciones y la ortotipografía. Media Vaca o Mudito & Co son ya unos clásicos en este aspecto. Atalanta edita libros «muy antiguos como una manera de acercarse a la ultramodernidad». Aunque posiblemente es algo romántico, el libro confeccionado de manera artesanal tiene hoy en día mucho más valor por el contraste que representa frente a la inmaterialidad digital.

 

Más allá de los libros

 

A menudo, la propia pasión por publicar facilita que los pequeños editores organicen acontecimientos relacionados con su experiencia, con lo cual fomentan una cultura entorno a la creación. Café Central, por ejemplo, celebra este año su vigésimo aniversario editando y organizando lecturas y conferencias acerca de la poesía. Y una de las más recientes que se ha incorporado a ello es El Cangrejo Pistolero, editorial sevillana que, cuando presenta sus libros en los circuitos de arte, fomenta la creación de actividades plásticas y de representaciones mediante performances, más allá de las acciones estrictamente literarias. Que los editores sepan difundir su actividad de una manera que fidelice a lectores es precisamente uno de los retos más importantes para conseguir la permanencia en el mercado. Hoy en día, a juzgar por la cantidad de blogs sobre literatura y pensamiento que hay, Internet lo pone bien fácil.

 

Internet y la distribución de los libros en formato digital están abriendo grandes debates, como los que tratan sobre las nuevas licencias de derechos de autor, tradicionalmente ligadas a una normativa estricta. Hoy en día, vista la experiencia de la música, algunos editores están apostando por difundir sus contenidos bajo licencias Creative Commons. En un sector en el cual el autor es muy dependiente de los ingresos que le generan los libros vendidos, el debate justamente acaba de empezar. Es posible que una tendencia, que no gusta a todo el mundo, sea buscar esponsorización privada que permita pagar directamente a los autores y dar un empuje a productos con licencias que no pasen por un canon, como en el caso de Planta 29, que publica ensayo político y económico contemporáneo cuya versión digital es de dominio público gracias a los recursos de un gran banco.

 

Parece evidente que, si hay un futuro para el libro, éste pasará por integrar Internet al mundo editorial, ya sea en la tarea de difusión, en la búsqueda de nuevos contenidos, en la creación de redes o en la distribución. Pero, además, Internet ofrece al mundo del libro una serie de oportunidades creativas que van mucho más allá del formato electrónico y que se encuentran en una fase de exploración muy primaria. Un ejemplo de proyecto editorial innovador es DPR, que, con el libro de arquitectura Piel —que únicamente existe en Internet—, vincula los contenidos que se muestran con Google Maps, con lo cual ofrece al lector una experiencia «enriquecida». O el todavía no nacido libro Arquitecture in your hand, una aplicación para móvil que utiliza tecnologías de realidad aumentada.

 

Todas estas iniciativas y experimentos que marcarán el mañana del mundo editorial han convertido al sector en un campo de pruebas, en el cual las grandes corporaciones lo tienen mucho más complicado para entrar. Es, por tanto, un territorio casi exclusivo de dichas pequeñas empresas con un gran poder de maniobra, poco por perder y un gran entusiasmo. El futuro del mundo editorial es, al mismo tiempo, una tierra de riesgos y oportunidades. Y, por lo que parece, no son pocos los pequeños editores con ganas de colonizarla’.

 

THE_MAKING_OF_DE_PETITS_EDITORS_GRANS_LLIBRES

 

Ya iré a ver “Petits editors, grans llibres” / “Pequeños editores, grandes libros” y haré un reporte de mis impresiones.

 

A quienes les interese conocer la exposición desde sus orígenes así como su evolución les recomiendo echarle un ojo al blog * The making of de Petits editors, grans llibres *.

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la pelea por los nichos

Publicado por martín gómez el Diciembre - 15 - 2009 2 Comentarios

Una de las razones por las que siempre me han interesado las editoriales independientes es que en un mercado cada vez más homogéneo muchas de éstas suelen abrirse un lugar mediante una estrategia que consiste en diferenciarse construyendo un catálogo con un registro propio que busca sintonizar con las necesidades de pequeños nichos de lectores que tienen intereses específicos. Y el hecho de que las editoriales independientes sean un espacio propicio para la apuesta por nuevos valores fue una de las razones que en su momento motivó la creación del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI).

 

Cuando abordan el tema de la larga cola en su libro Comment le web change le monde, Francis Pisani y Dominique Piotet señalan una paradoja de esa economía de la abundancia y de la diversidad que resulta bastante llamativa:

 

‘Una de las consecuencias económicas paradójicas radica en el hecho de que las grandes empresas son las que mejor están preparadas para sacar partido de la extensión del mercado a los nichos. Un punto subrayado por Anderson y que confirma Hal Varian, profesor de economía de la Universidad de California-Berkeley, autor del libro Information Rules y actualmente jefe económico de Google. En una entrevista que tuvimos con él declara que “el más grande es el mejor posicionado cuando se busca la diversidad”. Los pequeños pueden sacar su parte pero, según Varian, “deben especializarse en géneros: películas de terror de los años 1950 o música irlandesa, por ejemplo. Gracias a la publicidad basada en los motores de búsqueda los consumidores serán capaces de encontrarlos”‘.

 

THE_LONG_TAIL

 

No deja de ser interesante constatar que al apuntarle a todo los grandes grupos editoriales consiguen estar presentes en una amplia gama de segmentos del mercado e incluso posicionarse bien en algunos nichos específicos mediante la publicación de obras y autores que los públicos de éstos consideran fundamentales. En un momento en el que los grandes grupos tienden a optar por la disolución de la identidad de sus sellos y colecciones, la publicación de obras y autores de gran impacto con el propósito de dar un pelotazo parece pesar más que la definición y el desarrollo de una línea editorial clara. La pregunta es: ¿de qué sirve cubrir el máximo número de segmentos posible si en casi ninguno de ellos se hace un trabajo sistemático que permita cautivar públicos y ser la marca líder —o por lo menos estar cerca de serlo—?

 

 

VITRINA_4

 

Quizás es en la construcción de públicos y en la fidelización de éstos donde la transversalidad excesiva puede terminar jugando en contra de los grandes que se dedican a echar tiros al aire a ver qué cae y, por el contrario, favoreciendo a aquellos editores que construyen catálogos con líneas claramente definidas a través de los cuales satisfacen las necesidades de un cierto tipo de lector con el que intentan conectar ofreciéndole lo que está buscando.

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las transformaciones de la industria del libro, según jason epstein (2001)

Publicado por martín gómez el Noviembre - 19 - 2009 Comenta

 

Ayer empecé a releer La industria del libro, de Jason Epstein, y en lo que he leído hasta ahora he encontrado más de un planteamiento que me ha sorprendido gratamente debido a la capacidad del autor de anticipar las transformaciones que están viviendo actualmente la actividad y el negocio editorial —este libro fue publicado en 2001 en los Estados Unidos y un año después en España—. Siempre es bueno volver sobre lo que ya se ha leído para abordar los planteamientos del autor desde una óptica distinta de la de la primera lectura, que en este caso particular está mediada por la emergencia de los entornos, los contenidos y los soportes digitales.

 

LA_INDUSTRIA_DEL_LIBRO

 

Cito algunos fragmentos de “El rumor de los guijarros”, el primer artículo de La industria del libro:

 

‘Hoy día, la industria editorial se halla al borde de una vasta transformación que promete grandes oportunidades de innovar: muchas pruebas, muchos errores, muchas mejoras’.

 

Esta postura de Epstein es típicamente anglosajona. Allí donde unos ven el Apocalipsis, otros ven oportunidades de innovar. Es cierto que la innovación presupone asumir el riesgo que implica hacer pruebas y equivocarse pero nadie ha dicho que ser innovador sea o deba ser una tarea fácil.

 

***

 

‘La transformación que aguarda a los escritores y editores de hoy es muy distinta [del florecimiento cultural de los años veinte] y tendrá repercusiones más amplias. No surge de la desesperación cultural ni de una rebelión estética, sino de nuevas tecnologías cuya influencia cultural promete ser no menos revolucionaria que la invención del tipo movible, un vector de civilización al que dichas tecnologías, al cabo de medio milenio, han sustituido sin contemplaciones en los últimos doce años. De igual manera que las consecuencias de la tecnología de Gutenberg no habrían podido preverse en su época, las de las nuevas tecnologías no están muy definidas hoy, pero no parecen ser menos cruciales’.

 

ESPRESSO_BOOK_MACHINE

 

Aquí se ve claramente al Epstein que como presidente de la compañía On Demand Books (ODB) está detrás de la Espresso Book Machine y que en 2001, cuando muchos vaticinaban la pronta firma del certificado de defunción del libro, decía lo siguiente:

 

‘Los libros como objetos físicos no desaparecerán para ser reemplazados por señales electrónicas que se podrán leer en pantallas portátiles de cristal líquido. Tampoco perecerán las librerías. Pero de aquí en adelante coexistirán con listados multilingües bien surtidos de textos digitalizados procedentes de múltiples fuentes, tal vez “etiquetados” para facilitar su consulta, y difundidos electrónicamente. Los lectores de esos listados en sus ordenadores personales podrán transferir los materiales que seleccionen a máquinas capaces de imprimir y encuadernar ejemplares únicos, según demanda, en innumerables sitios remotos y quizá, finalmente, hasta en sus propias casas. Tales enclaves pueden ser un quiosco en la esquina de mi calle de Manhattan, mientras que los lectores de la cabecera del Nilo o de las estribaciones del Himalaya tendrán un acceso similar al saber del mundo en los quioscos que tengan cerca. La tecnología adecuada, en embrión, ya está disponible y yo la he visto. No se puede eludir el futuro que entraña. Lo aguardo con curiosidad y ansia‘.

 

 

ESPRESSO_BOOK_MACHINE_2

 

Durante los próximos días seguiré comentando algunos de los planteamientos que hace Epstein en La industria del libro.

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conversación con luis collado, de google libros / “es necesario adecuar el marco legislativo a la realidad de internet”

Publicado por martín gómez el Noviembre - 11 - 2009 1 Comentario

Durante la pasada Liber los miembros del equipo del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) le propusimos a Luis Collado, responsable del proyecto Google libros en España y Portugal, sostener una charla sobre el estado actual del mercado de los contenidos digitales en nuestro medio y sobre los fundamentos y las perspectivas globales del proyecto Book Search de Google. Aprovechando la presencia de nuestro amigo Pablo Arrieta en Madrid, lo invitamos a participar en esta conversación de la cual les presentamos un resumen en el siguiente vídeo.

 

 

 

Aquí van algunas de las cosas que dijo Luis que más me llamaron la atención:

 

- Sobre la necesidad de ampliar el acceso a los contenidos a través de Internet y el papel que deben jugar los gobiernos en la adecuación del marco legal a las nuevas condiciones:

 

‘La digitalización de libros así como la visibilidad de éstos y la difusión del conocimiento a través de Internet es algo que es imparable y muy útil para nuestra sociedad. Ahí lo que tenemos ahora es un punto de trabajo muy claro que es adecuar el marco legislativo a la realidad de Internet (…) Por esa razón en Google podemos hacer algunas cosas en territorio norteamericano que el marco legislativo nos lo permite y que, sin embargo, en otras partes del mundo no podemos hacer porque el entorno legislativo es totalmente diferente (…) Los gobiernos se están dando cuenta de que no hay tanto que proteger y cerrar sino al revés, difundir. Esto va a ser porque es beneficioso para el desarrollo social’ ***.

 

- Sobre la lectura en pantalla y los dispositivos de lectura:

 

‘Poder leer libros en Internet no supone ni siquiera la dependencia de ningún aparato. Es decir, yo tengo los libros en las nubes —el cloud computing del que estamos hablando— y sé que siempre tengo los libros disponibles independientemente del dispositivo a través del cual entro. Ese ecosistema del libro en Internet es el primero que tenemos que conseguir que funciones. Es decir, que los lectores tienen que entrar al libro a través de Internet y empezar a leer en multipantalla independientemente del dispositivo que sea’.

 

GOOGLE_LIBROS

 

- Sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor:

 

‘Favorecemos el uso de licencias de tipo Creative Commons y por otro lado de alguna manera lo que estamos intentando al hacer todo lo que estamos haciendo estamos abriendo el debate sobre todo lo que es propiedad intelectual, derechos de autor, etc. Creemos que va a favorecer que el legislador se dé cuenta de que tiene que legislar hacia esta realidad más pronto que tarde’.

 

Al poco tiempo de esta charla con Luis se anunció la puesta en marcha del proyecto Google Editions que, como es habitual, José Antonio Millán explica con mucha claridad en su blog. Por otro lado, y en relación con la entrada “si el negocio de google es la publicidad, ¿de quién será el de los libros?”, ayer se anunció la compra por parte de Google de la red de publicidad para móviles AdMob y de la startup de telefonía por IP Gizmo5.

 

*** el componente de desarrollo social, servicio público y democratización universal que empieza a introducir Google en su discurso en torno al proyecto Book Search es un tema al que me referiré dentro de unos días a propósito de las reflexiones planteadas por el profesor Roger Chartier en la entrevista que le hicimos la semana pasada en Barcelona.

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