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Sbado
Marzo , 2010

[ el ojo fisgón ]

análisis de las tendencias del mercado editorial

Archivo para la categoría ‘tendencias’

el encuentro de un catálogo con sus públicos, según el editor alejandro katz

Publicado por martín gómez el Marzo - 12 - 2010 Comenta

Hace unas semanas comentaba algunos de los temas que tocó Alejandro Katz durante la conversación que sostuvimos con él en el stand de la Asociación de Revistas Culturales de España (ARCE) durante la 23ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) y hoy quisiera llamar la atención sobre una reflexión que plantea el editor argentino con respecto tanto al trabajo de construcción de públicos por parte de los editores como a las condiciones que son necesarias para que el encuentro entre unos y otros tenga lugar.

Dice Katz:

‘Cuando un programa editorial es coherente, tiene calidad y se mantiene estable a lo largo del tiempo, el público se encuentra (…) Uno no puede inventar un público para lo que no lo tiene ni evitar el público que llegará a un catálogo porque necesita de él’.

HOME_KATZ_EDITORES

El planteamiento de Katz me hace pensar en un comentario de los paradigmáticos, que en una entrada de hace unos días titulada “La riqueza de un debate en Facebook: contestación A David Soler” anotaban lo siguiente:

‘La pregunta clave, por tanto, que todo editor debería hacerse antes de empezar a diseñar su plan editorial es: ¿para quién edito? Esta ha sido la habitual «falta de visión estratégica» en el mundo analógico durante décadas (la sobreproducción editorial es uno de los daños colaterales de esa ceguera), y parece que también se reproduce en el mundo digital’.

Traigo a colación la reflexión que plantean Katz y los paradigmáticos para volver sobre temas a los que ya me he referido anteriormente como la sobreproducción, la homogeneización de la oferta y la pertinencia de lo que se publica pero también para destacar el rol que pueden jugar los editores como dinamizadores de la vida cultural de su entorno así como lo importante que es su participación en las conversaciones que se desarrollan alrededor suyo.

Les dejo el vídeo de la charla con Katz y les sugiero ponerle atención a los planteamientos que hace éste con respecto a los siguientes temas:

- la relación de interdependencia que existe entre editores y libreros

- su apreciación con respecto a la arbitrariedad del término “edición independiente”

- su postura crítica frente a la idea de la edición como un proyecto cultural

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trabajo de campo en el sector editorial

Publicado por martín gómez el Marzo - 1 - 2010 Comenta

Hace unos meses mientras preparaba un curso sobre tendencias literarias y del mercado editorial que di en enero pasado en el Postgrado en Coolhunting, Diseño y Tendencias Globales de la Escuela Elisava estuve haciendo el ejercicio de reflexionar con respecto a la naturaleza de mi trabajo y a algunos de los aspectos de éste con el propósito de presentárselo a manera de introducción a los estudiantes del curso.

Uno de los resultados de esta reflexión es que me di cuenta de que durante los últimos meses había descuidado en la práctica de mi trabajo uno de los que considero sus fundamentos principales: para no perder en ningún momento la conexión con eso que podríamos llamar “la vida social de los libros”, identificar las tendencias del mercado y comprender su evolución es fundamental no sólo estar en contacto permanente con la gente del sector en el contexto tanto de actividades profesionales como de conversaciones informales, sino también salir a la calle con el propósito de observar las vitrinas, las mesas de novedades y las estanterías de las librerías, de fijarse en lo que lee la gente o de participar activamente en las conversaciones que son susceptibles de entablarse en un café, durante una cena o en la fila del banco.

LECTORAS_EN_EL_METRO

Este trabajo de campo es clave para complementar lo que hacemos durante las largas horas que pasamos sentados en el escritorio frente al ordenador. La lectura de textos literarios, profesionales y técnicos, la búsqueda de nuevos manuscritos, la puesta en marcha de proyectos editoriales y el seguimiento de éstos, la concepción de nuevos proyectos o el monitoreo de fuentes especializadas de información de actualidad constituyen la actividad central de muchos de quienes trabajamos en el sector del libro. Y estoy convencido de que levantarnos del escritorio y alejarnos de nuestro espacio de trabajo durante un rato para tomar un poco de aire y salir al encuentro de lo que está sucediendo en la calle es un estímulo que nos ayudará a contrastar lo que tenemos en la cabeza con lo que pasa allí afuera, a llenarnos de ideas nuevas a las que quizás nunca llegaríamos por nosotros mismos  y a tomar decisiones teniendo en cuenta criterios que vayan más allá de nuestros puntos de vista, creencias, actitudes y prejuicios de siempre.

Se trata de incorporar a la rutina de trabajo una serie de acciones que normalmente llevamos a cabo de manera intuitiva y en ocasiones automática, haciéndolas más o menos sistemática y conscientemente: salir, caminar, observar, tomar nota, reflexionar, confrontar, replantear, decidir, ejecutar y evaluar.

Vale la pena volver sobre uno de los “consejos de buena fe” de Andrea Palet que comenté la semana pasada:

‘La única herramienta indispensable del editor es su cabeza, pero debe estar bien amueblada, y eso no se consigue únicamente con literatura sino con una curiosidad interminable’.

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la importancia de calibrar la producción editorial a partir de las exigencias del lector

Publicado por martín gómez el Febrero - 8 - 2010 3 Comentarios

Cuando Severino Cesari le pregunta a Giulio Einaudi si ‘es un lugar común del periodismo cultural que los grandes publican a ciegas, inundan el mercado con tiradas absurdas con el efecto de desalojar de él a los libros de calidad’, el editor italiano contesta lo siguiente:

 

‘No publican a ciegas. Pero mientras que la edición “sí” , la edición cultural, trata de englobar cada título en un programa innovador, que sea una revelación mental, grande o pequeña, la apertura de un nuevo mundo por minúsculo que sea, la gran edición de consumo, que tiene también obras muy meritorias e islotes de gran calidad, publica sin embargo cualquier cosa que tenga una posibilidad de venta. No aspira, pues, a poner en primer lugar lo nuevo, sino lo ya conocido, aunque esté bien contado.

 

La diferencia sustancial es que las tiradas, en la experiencia de Einaudi, se calibran sobre las exigencias del lector. En cambio las tiradas de la “edición no” —y no hablo sólo y necesariamente de los grandes grupos editoriales, cada uno de nosotros puede convertirse en un “editor no”, no es nada definitivo, es una línea sutil que separa las opciones que se toman— se calibran sobre las exigencias del editor. Esa es la cuestión. Nosotros hemos tratado siempre de calibrar la producción según la idea que nos hacíamos de las exigencias del lector, un lector auténtico y fiel al que conocíamos muy bien gracias a una relación continua. La decisión en torno a la tirada se caía por su propio peso’.

 

 

ROTATIVA_3

 

La respuesta de Einaudi me suscita varias preguntas: ¿cómo se define y se identifica a ese lector cuyas exigencias se cree conocer? ¿De dónde viene el conocimiento de “las exigencias del lector”? ¿Cuáles son las estrategias puestas en marcha para adquirir ese conocimiento?

 

Como posibles respuestas a estas preguntas pienso en la identificación de nichos con los cuales se está en sintonía debido a la existencia de intereses en común, en el trabajo de construcción de públicos, en el establecimiento de un contacto estrecho y permanente con las librerías y en la observación directa de la demanda. Supongo que la adopción de medidas en éstas y otras direcciones serán muy útiles para que los editores optimicen la inversión de sus recursos, pisen más sobre seguro, disminuyan los riesgos propios de su actividad e incluso editen menos y mejor —como lo plantea Pierre Assouline en su entrada “Publier moins pour publier mieux” (”Publicar menos para publicar mejor”), de julio pasado en La république des livres— para no contribuir ni a la sobreproducción ni a la saturación del mercado que contaminan la cadena de valor e introducen tanto ruido.

 

La pregunta de Cesari viene antecedida por un par de observaciones interesantes del editor con respecto a la manera como operaba en Einaudi el departamento Comercial —dirigido por Roberto Cerati— y a su rol en la toma de decisiones. Dice Einaudi:

 

‘Suya [de Cerati] es la teoría de las colecciones, que hay que controlar pacientemente en los anaqueles de las librerías, título a título, con implacable envío de reposiciones de los títulos válidos que en el momento del control faltan en la librería. Este técnica ha hecho que el libro más representado en los anaqueles de cualquier librería sea el libro Einaudi (…) Mientras que la teoría de Cerati es prudente, pone con discreción en el mostrador el número de ejemplares que la tradición y la experiencia indican como correctos para el mercado, y se las arregla para que el librero conserve ese libro en la estantería dedicada desde siempre a Einaudi (…)’.

 

‘(…) En la Einaudi, Comercial debía ocuparse ciegamente de la difusión de los libros, sin interferir en las opciones editoriales aunque señalando las tendencias y demandas del mercado. El señor Cerati estaba presente en todas las reuniones importantes, y ante todo en las del Consejo, las reuniones de los miércoles, participando así desde el principio en la elaboración de los procesos de toma de decisiones’.

 

Las palabras de Einaudi en este último párrafo me hacen pensar en la manera como se articula dentro de una editorial la relación entre los departamentos de edición, de comunicación y prensa, de marketing o comercial —allí donde éstos existen, claro—, en el papel que juega cada uno en los procesos de toma de decisiones o en las tensiones existentes entre ellos.

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la alquimia del best seller explicada por david viñas piquer

Publicado por martín gómez el Enero - 21 - 2010 1 Comentario

Hace unos días empecé a leer El enigma best seller, un libro en el que David Viñas Piquer aborda el best seller como fenómeno cultural y comercial a partir de una serie de lúcidas y agudas reflexiones.

 

 

EL_ENIGMA_BEST_SELLER

 

 

Tras definir este tipo de libros como aquel que ‘ha logrado entrar en la lista de los más vendidos y se mantendrá allí por un tiempo relativamente breve, siempre conmutable en semanas o meses, y durante el cual se logra un impresionante resultado de ventas’, Viñas Piquer explica en los siguientes términos las posibles formas como un título puede llegar a convertirse en un best seller:

 

‘Ya hemos visto que es posible ingresar básicamente por dos caminos distintos en la lista de los libros más vendidos: porque deliberadamente se busca ese ingreso y se consigue acertar o porque, sin proponérselo como principal objetivo, se ha logrado que muchísima más gente de la que cabría esperar compre una obra determinada. En el primer caso, las estrategias comerciales se activan desde el principio, mientras que en el segundo suelen ponerse en funcionamiento cuando, asimilada la sorpresa, se le intenta sacar el máximo partido a esa imprevista disposición favorable que la obra ha encontrado entre el público lector. La estrategia comercial puede estar antes o después, pero no puede faltar nunca cuando se habla de un best seller‘.

 

Del planteamiento de Viñas Piquer me llama la atención su consideración con respecto al carácter imprescindible que tiene la estrategia comercial aún en aquellos casos en los que un libro se convierte en best seller de manera inesperada, en los que juega un papel central a la hora de potenciar un fenómeno que ha tenido lugar de manera imprevista con el propósito de sacarle el mayor provecho posible y de esta manera llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Para ilustrar el fenómeno del éxito inesperado de un libro el autor alude al caso de Vida y destino, ‘la novela que Vasili Grossman escribió ficcionalizando sus vivencias durante la Segunda Guerra Mundial y que ha sido considerada por varios críticos como un clásico a la altura de Guerra y paz, [que] sorprendió con unas ventas inimaginables en España cuando Galaxia Guttenberg decidió publicarla en el otoño de 2007. Se había previsto un número razonable de ejemplares para satisfacer a los intelectuales que pudieran estar interesados en su lectura, pero a la hora de la verdad (o sea: a la hora de las ventas) esa cifra tuvo que multiplicarse y multiplicarse dando paso a un fenómeno que para mucha gente resultaba incomprensible’.

 

 

BEST_SELLERS_7

 

A continuación Viñas Piquer se refiere a la mezcla de capacidad de seducción de la obra y de estrategia de promoción como condición necesaria para la emergencia de un best seller:

 

‘Sin el poder seductor de una obra literaria la mercadotecnia, por muy sofisticada que sea, no tiene nada que hacer. Pero probablemente también lo contrario sea cierto: sin sutiles estrategias comerciales no hay best seller posible, por muy seductora que sea una obra (…) Lo que no parece problemático entonces es reconocer que, ya sea a priori o a posteriori, las técnicas comerciales existen siempre cuando se habla de un best seller. Así que está claro: o se es mediático o no se es best seller. Dicho de otra forma: no hay superventas posible si no entra en juego una maquinaria mediática de alto rendimiento’.

 

Me parece que el aporte que hay en esta última idea de Viñas Piquer es que a la hora de valorar el éxito comercial de una obra tiene en cuenta aspectos relacionados tanto con el valor intrínseco de ésta como con el dispositivo publicitario puesto en marcha para promocionarla y de esta manera impulsar sus ventas, contribuyendo así a desmontar el lugar común según el cual un libro se convierte en best seller sólo en virtud bien sea de una estrategia de marketing y prensa acertada o bien de sus propios atributos.

 

Y para evitar seguir perpetuando la idea de que la calidad de todo best seller es ‘más que dudosa’ y de que sólo ha sido escrito para entretener al vulgo, Viñas Piquer aclara que ‘no es un problema de calidad lo que está en juego con esta distinción, sino de finalidad, pues la existencia de un objetivo comercial más o menos declarado no tiene por qué implicar un resultado estético negativo. No hay en principio nada que impida una perfecta comunión entre las estrategias comerciales y la calidad literaria’.

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otra perla de giulio einaudi: “el falso best seller

Publicado por martín gómez el Enero - 14 - 2010 Comenta

A raíz de un comentario de Severino Cesari sobre el impacto que la concentración de la propiedad de la industria editorial puede tener sobre la calidad de lo que se publica más que sobre el oficio editorial, en Conversaciones con Giulio Einaudi el editor italiano hace una aguda observación con respecto a los efectos que produce el fenómeno del best seller sobre el mercado. Einaudi le dice a Cesari:

 

‘Piensa que los grandes empresarios tienden a correr en pos de los best seller, principal espejismo del desierto de la edición “no”, e ignoran o aceptan el libro de alta cultura según los vaivenes del presupuesto, y del patrocinador. Pero a menudo en el presupuesto se producen desastres creados por lo que yo llamo “falso best seller”, o sea el libro sin la menor calidad que querría que fuese un best seller, pero que en realidad vende la mayoría de las veces sólo una parte, o nada, de una tirada exagerada. Para un auténtico best seller, ¿cuántos hay “falsos” que fueron a parar a la guillotina? Con todas sus costosas campañas publicitarias. Eso sí, el “falso best seller” habrá obtenido un resultado: habrá desalojado de los mostradores de las librerías, como hace la falsa moneda con la buena, a los libros de la edición “sí”’.

 

 

BEST_SELLERS_6

 

 

La observación de Einaudi me hace pensar en la reconocida práctica de un cierto tipo de editoriales que consiste en publicar novedades a un ritmo que no va acorde ni con la demanda ni con la capacidad del mercado de asimilarlas con el propósito tanto de reducir costes de producción mediante el manejo de grandes volúmenes como de responder a las exigencias de los distribuidores. En ocasiones detrás de este desproporcionado ritmo de publicación está el afán de algunos editores de dar un pelotazo que al generar grandes ventas contrarreste las pérdidas producidas por aquella creciente cantidad de títulos cuyos resultados comerciales ni siquiera permiten cubrir los costes de producción. Para ahondar en este tema vale la pena evocar el planteamiento de Pierre Assouline en su entrada “Publier moins pour publier mieux” (”Publicar menos para publicar mejor”), de julio pasado en La république des livres.

 

Del comentario de Einaudi me llama particularmente la atención la parte que se refiere a la dificultad que tienen ciertos libros de acceder a las estanterías de las librerías debido a la avalancha de falsos best sellers que inundan el mercado —una anotación que está íntimamente relacionada con el nocivo efecto de la sobreproducción sobre la visibilidad de la oferta editorial tanto en los medios de comunicación como en los puntos de venta, que ya he comentado en ocasiones anteriores—.

 

Con respecto al best seller recomiendo echarles un ojo a las consideraciones de Sergio Vila-Sanjuán alrededor del best seller de calidad” y de la teoría del best seller.

 

Volveré sobre este tema cuando comente las reflexiones que me vaya suscitando la lectura de El enigma best seller, de David Viñas Piquer, que los paradigmáticos comentaron detalladamente hace unas semanas.

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la pelea por los nichos

Publicado por martín gómez el Diciembre - 15 - 2009 2 Comentarios

Una de las razones por las que siempre me han interesado las editoriales independientes es que en un mercado cada vez más homogéneo muchas de éstas suelen abrirse un lugar mediante una estrategia que consiste en diferenciarse construyendo un catálogo con un registro propio que busca sintonizar con las necesidades de pequeños nichos de lectores que tienen intereses específicos. Y el hecho de que las editoriales independientes sean un espacio propicio para la apuesta por nuevos valores fue una de las razones que en su momento motivó la creación del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI).

 

Cuando abordan el tema de la larga cola en su libro Comment le web change le monde, Francis Pisani y Dominique Piotet señalan una paradoja de esa economía de la abundancia y de la diversidad que resulta bastante llamativa:

 

‘Una de las consecuencias económicas paradójicas radica en el hecho de que las grandes empresas son las que mejor están preparadas para sacar partido de la extensión del mercado a los nichos. Un punto subrayado por Anderson y que confirma Hal Varian, profesor de economía de la Universidad de California-Berkeley, autor del libro Information Rules y actualmente jefe económico de Google. En una entrevista que tuvimos con él declara que “el más grande es el mejor posicionado cuando se busca la diversidad”. Los pequeños pueden sacar su parte pero, según Varian, “deben especializarse en géneros: películas de terror de los años 1950 o música irlandesa, por ejemplo. Gracias a la publicidad basada en los motores de búsqueda los consumidores serán capaces de encontrarlos”‘.

 

THE_LONG_TAIL

 

No deja de ser interesante constatar que al apuntarle a todo los grandes grupos editoriales consiguen estar presentes en una amplia gama de segmentos del mercado e incluso posicionarse bien en algunos nichos específicos mediante la publicación de obras y autores que los públicos de éstos consideran fundamentales. En un momento en el que los grandes grupos tienden a optar por la disolución de la identidad de sus sellos y colecciones, la publicación de obras y autores de gran impacto con el propósito de dar un pelotazo parece pesar más que la definición y el desarrollo de una línea editorial clara. La pregunta es: ¿de qué sirve cubrir el máximo número de segmentos posible si en casi ninguno de ellos se hace un trabajo sistemático que permita cautivar públicos y ser la marca líder —o por lo menos estar cerca de serlo—?

 

 

VITRINA_4

 

Quizás es en la construcción de públicos y en la fidelización de éstos donde la transversalidad excesiva puede terminar jugando en contra de los grandes que se dedican a echar tiros al aire a ver qué cae y, por el contrario, favoreciendo a aquellos editores que construyen catálogos con líneas claramente definidas a través de los cuales satisfacen las necesidades de un cierto tipo de lector con el que intentan conectar ofreciéndole lo que está buscando.

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pocos títulos con muchas ventas

Publicado por martín gómez el Octubre - 29 - 2009 Comenta

Hoy salió a la venta con una tirada de 1.500.000 ejemplares la traducción al castellano de El símbolo perdido, la última novela de Dan Brown. Seguramente sus ventas serán enormes desde el principio, el libro ascenderá muy rápido en las listas de los más vendidos y en un par de semanas ocupará el primer lugar en ellas. Ayer un artículo del diario Público titulado “La crisis del best-seller afirmaba que ’según la cadena La casa del libro, desde hace un mes ocupa el número uno en ventas anticipadas’ —de hecho, en julio la cajera de la verdulería a la que voy me dijo que ya lo había encargado—.

 

CASA_DEL_LIBRO_EL_SÍMBOLO_PERDIDO

 

Es bastante probable que al ser uno de los títulos que más ingresos les genere a las librerías durante los próximos meses, El símbolo perdido se convierta en una de las cartas de salvación gracias a las cuales muchas de ellas tendrán unos mejores balances anuales. Justamente éste es el tema del reportaje “El año del libro-flotador”, escrito por Carlos Geli y publicado el pasado dos de julio en El País. Según Geli, ‘las ventas de los ‘megasellers’ maquillan la crisis en el sector editorial’.

 

EL_TIEMPO_EL_SÍMBOLO_PERDIDO

 

Aquí van dos citas del reportaje de Geli que ilustran muy bien el efecto de la concentración de las ventas en unos pocos títulos:

 

‘”Sin esos libros, los libreros este año tendríamos que hibernar”. Ni la librera ni los títulos a los que se refiere son cualquiera. La primera, Núria Pons, es la responsable de la macrotienda Bertrand, segunda librería más grande de Barcelona. Los autores que salvan al gremio en año de crisis son: Larsson con su trilogía, Stephenie Meyer, Ildefonso Falcones, Javier Cercas, Ken Follett y John le Carré, que han publicado libro en el curso 2008-2009, ahora acabado. Y seguirán salvando el año otros que vendrán en breve: Isabel Allende, Anthony Beevor, Eduardo Mendoza, Henning Mankell y Dan Brown, por citar algunos’.

 

‘”No me gusta hablar de libros-flotador, pero ellos solos generan entre un 15 y un 20% de los ingresos en un año cuyo primer trimestre cerramos con un 10% por debajo del 2008″, calcula Fernando Valverde, presidente de la Confederación Española de Gremios de Asociaciones de Libreros (CEGAL). Y constata: “Este 2009 está siendo generoso en libros as픑.

 

Hace un par de días Publishing Perspectives también se refería a este tema en el artículo “Grijalbo’s Liarás Seeks a ‘Coup de Coeur’”. Dice el artículo:

 

‘Naturalmente Liarás está contentísima con el éxito de Falcones, aunque no está feliz con respecto a la tendencia general demostrada por sus libros y otros mega bestsellers. “Por un tiempo ha habido una notoria concentración de ventas en un puñado de títulos. Las ventas más grandes están concentradas en cinco libros, que tienen una enorme ventaja sobre los siguientes libros en la lista. Por supuesto que es ideal ser el editor de uno de esos cinco primeros libros pero estamos desanimados viendo cómo autores y títulos de nuestro fondo sufren como consecuencia de esta tendencia a vender menos copias de las que deberían”. La diferencia en las ventas se ha vuelto aún más extrema contra el telón de fondo de la crisis económica general que ha golpeado más duro, y que se espera que dure más, en España que en otros países europeos’.

 

A_LIBREIRA_EL_SÍMBOLO_PERDIDO

(Imagen tomada de Brétemas)

 

¿Es posible que este fenómeno de concentración de las ventas en unos pocos títulos también pueda representar una oportunidad para aquellas editoriales de nicho que se ocupan de satisfacer las necesidades de lectores que o bien se han hartado de la creciente homogeneización de la oferta de títulos que tienen a su disposición o bien nunca han estado interesados en leer libros que obedezcan a fórmulas que por su eficacia han terminado por imponerse entre el gran público?

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si lo suyo es la investigación aplicada en temas prácticos, no escriba libros

Publicado por martín gómez el Octubre - 15 - 2009 Comenta

Francisco Javier Jiménez me presentó a Manuel Gil —su amigo y tándem en la escritura tanto de El nuevo paradigma del sector del libro como del blog Paradigma libro— durante la pasada Feria del Libro de Madrid. En nuestra primera charla Manuel me contó que hace un tiempo le había propuesto a un profesor suyo del Instituto de Empresa que escribiera un libro sobre alguno de sus temas de trabajo, a lo cual éste le contestó que no le veía ningún sentido a hacerlo porque hoy en día los espacios más apropiados para exponer los resultados de sus investigaciones eran su blog, ciertas publicaciones académicas sobre gestión y sus columnas semanales en varios diarios especializados en temas económicos y empresariales.

 

La respuesta que su profesor le dio a Manuel pone en evidencia la rapidez con la que evoluciona y caduca el conocimiento en ciertas áreas. Ojo, me refiero a temas prácticos como la gestión, el marketing, los nuevos medios, las tecnologías de la información, la comunicación organizacional, las relaciones públicas, los recursos humanos y la publicidad entre muchos otros. Por ser de referencia y/o de actualidad, los contenidos de muchos de los libros sobre estos temas tienen un ciclo de vida cortísimo —al igual que un yogurt—.

 

YOGURT

 

Es por esto que tanto un blog actualizado de manera rigurosa y sistemática como una serie de artículos aparecidos en publicaciones académicas o en diarios especializados son una excelente solución para que los expertos en estas áreas presenten a manera de work in progress los resultados parciales que van produciendo sus investigaciones —tal y como, según tengo entendido, hacen los académicos en el ámbito de las ciencias duras—. Desde que se empieza a escribir un libro sobre alguno de estos temas hasta que éste sale del proceso de edición al que debe someterse suele pasar al menos un año y medio, por lo cual sus autores corren el riesgo de que en este lapso su contenido caduque parcial o totalmente.

 

La escritura de entradas de blog, de columnas y de artículos especializados puede contribuir no sólo a reducir el riesgo de publicar ideas caducas, sino también a controlar un poco la sobreproducción editorial que en las distintas instancias del sector del libro genera problemas como el exceso de títulos nuevos producidos anualmente, el aceleramiento de la rotación de los libros en las mesas de novedades, la disminución de la visibilidad de éstos y el incremento de las devoluciones.

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el origen de the new press

Publicado por martín gómez el Agosto - 11 - 2009 Comenta

ANDRÉ_SCHIFFRIN_2_PEQUEÑA

En su libro Una educación política el editor estadounidense André Schiffrin cuenta la historia del origen de The New Press, la editorial sin ánimo de lucro que fundó tras su salida forzosa de Pantheon Books —un sello que hizo una contribución enorme a la difusión del pensamiento europeo y de izquierdas en los Estados Unidos—. La historia, según Schiffrin, es más o menos así:

UNA_EDUCACIÓN_POLÍTICASchiffrin llevaba varios años trabajando en Pantheon Books, la editorial que además de haber fundado en Nueva York junto con Kurt Wolff, Helen Wolff y Kyrill S. Schabert, su padre Jacques había dirigido hasta su muerte. En 1962 Pantheon Books fue comprada por Random House, grupo que a su vez había sido comprado primero por RCA y luego por Condé Nast Publications. En un momento en el que la tendencia hacia la concentración de la propiedad de la industria editorial iba a toda marcha, en el que muchas de las decisiones editoriales estaban quedando en manos de ejecutivos comerciales o de marketing  y en el que el aumento continuo de los beneficios y de la rentabilidad empezaba a ser la exigencia fundamental que se les hacía a los sellos para permitirles seguir existiendo, los directivos de Random House se empecinaron en demostrar no sólo que Pantheon daba pérdidas, sino también que su existencia resultaba carísima para el grupo.

En ese momento se produjo una renuncia masiva de los directivos de Pantheon, que no querían seguir estando sometidos a la presión que Random House ejercía sobre ellos. Aparentemente el grupo movía sus influencias para que otras editoriales no le dieran trabajo a Schiffrin y a las editoriales universitarias que habrían podido llenar el vacío que dejaba Pantheon debido a los cambios que había sufrido su línea editorial también se les empezaba a exigir que produjeran beneficios.

LOGO_ THE_NEW_PRESS

Dibujado el contexto sobre las razones que motivaron su salida de Pantheon, dice Schiffrin con respecto al origen de The New Press:

‘No parecía haber ninguna solución visible dentro del sistema existente. Yo me habría preguntado durante muchos años si no podría haber el equivalente a una editorial universitaria sin el respaldo de una universidad, y sin el efecto relativamente conservador de la toma de decisiones sobre cada libro por parte del cuerpo docente. Sabía que muchos de los libros más sugestivos intelectualmente que habíamos publicado a lo largo de los años habían sido rechazados por las universidades, que se habían convertido demasiado a menudo en bastiones del status quo. Examiné de nuevo una propuesta que había redactado para el puesto de Harvard, en la que detallaba mis ideas sobre la dirección futura del mundo editorial, y empecé a pensar que podría ser un esquema para una editorial independiente y no orientada al beneficio, una editorial que estuviera libre de las presiones de los accionistas’.

Schiffrin ya se había referido en La edición sin editores y en El control de la palabra a la experiencia de la compra de Random House por parte del grupo Condé Nast y a la manera como la concentración de la propiedad de la industria, el hecho de que en los grandes grupos la toma de decisiones con respecto a lo que se publica pase a manos de los ejecutivos comerciales o la gestión de las editoriales desde una perspectiva basada únicamente en la rentabilidad y los beneficios económicos no sólo repercuten sobre el desarrollo de las líneas de las editoriales de nicho, sino que también amenazan su supervivencia.

Estas historias deben ser familiares para quienes han trabajado en grandes grupos o en editoriales que han sido compradas por éstos.

Más comentarios sobre las ideas de Schiffrin en las siguientes entradas:

- las reflexiones de andré schiffrin en la edición sin editores sobre el fuerte sacudón en la industria editorial [ 1 ]

- las reflexiones de andré schiffrin en la edición sin editores sobre el fuerte sacudón en la industria editorial [ 2 ] / la burbuja especulativa

- las reflexiones de andré schiffrin en la edición sin editores [ 3 ] / desaparición de la frontera entre contenido editorial y publicidad

- las lecciones del editor andré schiffrin en barcelona

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el prescriptor

Publicado por admin el Julio - 20 - 2009 2 Comentarios

En su libro La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad el investigador francés Gilles Colleu define al prescriptor en los siguientes términos:


‘Esta figura engloba a todas las personas u organizaciones que contribuyen a tomar las decisiones de compra y a la lectura de ciertos libros. Básicamente incluye a todos aquellos que pueden —de alguna forma— llevar adelante la tarea de recomendar un libro, por lo que puede enumerarse bajo este ítem a profesores, especialistas, asociaciones, ferias, formadores de opinión, periodistas, críticos, etcétera’.


¿En qué medida contribuyen a la visibilidad, a las ventas o a la lectura de un libro un comentario de Enrique Vila-Matas en El País, una recomendación de Oprah Winfrey en su show, una frase aparecida inicialmente en el Moleskine literario que se cita en la faja que lo acompaña, una reseña de Rodrigo Fresán en el suplemento Radar libros de Página/12, su presencia en la mesa de novedades de una librería y la recomendación del librero de ésta, su mención por parte de un líder político o un gesto de éste alrededor suyo, una frase suelta en una conversación de cafetería que se sostiene con alguien cercano, un escándalo protagonizado por su autor o la muerte de éste, un consejo de un bibliotecario o un comentario de El lamento de Portnoy?





Estas preguntas vienen a propósito de un mail que Camilo Hoyos me escribió esta mañana tras leer una noticia. En su mail Camilo comenta la manera como recientemente dos gestos de dos líderes políticos bastante mediáticos, polémicos y populares entre ciertos sectores sociales han contribuido a disparar las ventas de dos libros: en primer lugar, el regalo de un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina por parte del presidente venezolano Hugo Chávez a Barack Obama; y, en segundo lugar, la declaración en la que Obama decía hace unos mese que Netherlands es su novela favorita.


Por un lado, un líder carismático y populista entregándole al icono por excelencia del poder mundial un libro de culto de la izquierda latinoamericana publicado hace 36 años y considerado por muchos como una obra poco seria para rojos trasnochados y cooperantes incautos; y, por otro lado, la nueva encarnación de ese mismo icono, que se proyecta a sí misma y es percibida por muchos como una nueva forma de ejercer el poder, haciéndole un guiño público a una novela que sin ser un best seller ya había alcanzado una cierta notoriedad.


En relación con el tema de la prescripción, ver las entradas “la influencia de los prescriptores de opinión” “mis dealers y “has de seducir al librero”.

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Categorías: best sellers, prescription
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