archivo de la categoría “concentración”

jueves, octubre 23, 2014 categorizado bajo concentración, edición, editores independientes, industria editorial, tendencias

de la importancia del tamaño (en la edición)

Dos artículos publicados recientemente han hecho que vuelva a plantearme algunas preguntas con respecto al problema de la concentración de la propiedad en la industria editorial y al impacto que el proceso de consolidación que ésta viene experimentando puede tener sobre la evolución de la convivencia entre editoriales grandes, medianas y pequeñas. Los artículos a los que me refiero son los siguientes:

 

– “El negocio del libro ¿una equivocación de los grandes grupos de comunicación?”, del agente literario Guillermo Schavelzon.

“El mundo editorial se encoge”, del periodista Carles Geli.

 

Ambos artículos abordan desde perspectivas bastante distintas el problema de la concentración de la propiedad en la industria editorial: mientras que Schavelzon lo explora desde una perspectiva histórica que se remonta al papel que hacia mediados del siglo XX jugaron los exiliados españoles en el desarrollo de la edición en países como Argentina y México, Geli lo hace a partir de algunas operaciones recientes como la creación de Penguin Random House, la compra de la división de ediciones generales de Santillana por parte de este grupo y el anuncio de la próxima aparición de los primeros títulos de HarperCollins en España.

 

Es verdad que ante la contracción del mercado que se refleja en la caída de las ventas y en el aumento de las devoluciones, desde 2012 la industria editorial española ha reaccionado reduciendo levemente el número de títulos que publica cada año así como el volumen de ejemplares editados y el tamaño de las tiradas —ver el informe de “Comercio interior del libro 2013″—. Sin embargo, parece que en España sigue produciéndose mucho más de lo que el mercado del libro está en capacidad de absorber en este momento.

 

 

 

TÍTULOS_EDITADOS_2009_2013

 

 

De acuerdo con su tamaño, los diferentes tipos de editoriales tienen distintas fortaleza y debilidades a la hora de hacerle frente a la actual crisis de la industria y del mercado que ha sido provocada por cuestiones tan diversas como las condiciones económicas, los cambios que supone la transición hacia lo digital y las transformaciones de nuestros hábitos de consumo de contenidos.

 

Las principales fortalezas de los grandes grupos están en su músculo financiero, sus recursos, su estructura, su capacidad operativa, su poder de negociación y la diversificación de sus líneas de negocio. Y quizás su mayor debilidad tenga que ver con la magnitud de su costes fijos y en muchos casos de su nivel de endeudamiento así como con el peso y la rigidez de su estructura.

 

Su enfoque en unas pocas áreas bien acotadas, su estructura mínima, tanto la ligereza como la flexibilidad de ésta y su capacidad de reaccionar rápidamente pueden constituir la gran fortaleza de las pequeñas editoriales independientes, que sobre todo en ciertas condiciones críticas son altamente vulnerables.

 

Ante este contexto de crisis de la industria y del mercado me pregunto cuáles son las fortaleza y debilidades de las editoriales medianas que no tienen ni los recursos y la capacidad de negociación de los grandes grupos ni la ligereza y la flexibilidad de la pequeña edición independiente. Hoy en día las editoriales de tamaño mediano podrían encontrarse en una posición particularmente incómoda y desfavorable porque la situación actual del mercado no sólo no les permite crecer, sino que además hace que les resulte difícil tanto sostener su estructura como mantener su posicionamiento. En el catálogo de algunas editoriales de tamaño mediano salta a la vista un cierto nivel de diversificación en las líneas de trabajo que puede verse como una muestra de dispersión de la que podría desprenderse la puesta en evidencia de la falta de una identidad claramente definida.

 

 

 

 

EDITORIALES_GRANDES_MEDIANAS_Y_PEQUEÑAS

 

 

 

Ya sabemos que esas dos insignias de la mediana edición independiente española que hasta hace pocos años fueron Anagrama y Tusquets terminaron siendo compradas por grandes grupos editoriales —tal y como había sucedido anteriormente con LumenSeix Barral y otros sellos que durante sus inicios formaban parte de su misma órbita debido a la existencia de diversas afinidades y similitudes—. Y no sería raro que otras editoriales independientes medianas que hoy en día se consideran emblemáticas como Acantilado y Siruela terminaran siendo vendidas a algún gran grupo. No sobra recordar que para los grandes grupos la adquisición de editoriales de todos los tamaños que estén bien posicionadas y que cuenten con un catálogo interesante —sobre todo si están teniendo dificultades para sobrevivir— es fundamental porque les permite aumentar su cuota de mercado y mejorar su ventaja competitiva frente a sus rivales.

 

¿Será el segmento de la edición de tamaño mediano el mayor perjudicado de este proceso de contracción del mercado en el que los grandes grupos y las pequeñas editoriales independientes pueden seguir encontrando con mayor o menor dificultad la manera de sacarles provecho a las ventajas que se derivan de su tamaño y sobrellevar sus debilidades?

diez años de la publicación de pasando página: ¿qué ha pasado desde entonces?

En abril pasado se cumplieron diez años de la publicación de Pasando página, el libro en el que Sergio Vila-Sanjuán da cuenta de la historia de la edición en España desde 1975 hasta 2003. Pasando página hace un completo, minucioso y riguroso recuento de la evolución de la edición literaria española desde los años anteriores al proceso de transición democrática que España vivió en la década de 1970 hasta poco antes de su publicación.

 

Pasando página aborda la evolución en el tiempo de ciertos segmentos del circuito de la edición literaria enfocándose en sus figuras y empresas más destacadas. En su relato Vila-Sanjuán narra, comenta y analiza anécdotas y procesos cuyos protagonistas son autores, editores, agentes literarios, intelectuales, empresarios e incluso políticos que irrumpieron en la escena editorial española a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, cuya intervención en ésta en ocasiones llegó a ser decisiva y que en algunos casos aún siguen ejerciendo una poderosa influencia hoy en día.

 

 

 

 

Considero que Pasando página es el documento más completo sobre la historia reciente de la edición en España y que es una lectura imprescindible para todo aquel que quiera comprender la evolución de una parte importante de la industria editorial española durante las últimas décadas.

 

Desde 2003 han pasado muchas cosas en el mundo de la edición literaria española que han supuesto una transformación de ésta en diversos sentidos. Entre los acontecimientos y/o las tendencias que han marcado hitos en la evolución del circuito de la edición literaria española durante esta década en la que España pasó de un período de bonanza a una profunda crisis económica que ha coincidido con el cambio de paradigma generado por la emergencia de lo digital, vale la pena destacar los siguientes —estoy seguro de que hay montones de omisiones, así que cualquier aporte para complementar este breve listado que fue elaborado con la colaboración de Sergio Vila-Sanjuán será bien recibido—:

 

– el crecimiento sostenido del volumen de títulos publicados entre 2001 y 2010 —en 2011 esta cifra bajó un 6,6% con respecto al año anterior y en 2012 un 2,1%—, que vino acompañado por la disminución del tamaño de las tiradas y por un aumento de las devoluciones.

– la aparición de decenas de pequeñas editoriales independientes, varias de las cuales ya se han consolidado o han alcanzado una continuidad en el tiempo mientras que algunas otras o han cerrado o llevan un buen tiempo sin publicar novedades.

– el fenómeno del libro flotador, que hace referencia a ciertos best sellers que por su volumen de ventas salvan la cuenta de resultados no sólo de la editorial que los publica sino también de muchas librerías: La sombra del vientoEl código da Vinci, la saga de Harry Potter, La catedral del marUn mundo sin finEl niño con el pijama de rayasAnatomía de un instanteLa caída de los gigantes, la saga de Juego de tronos, las trilogías Milllenium, Crepúsculo, Cincuenta sombras y Los juegos del hambre, etc.

– la entrada de Planeta al mercado editorial francés con la compra de Editis.

– el cambio de propiedad de dos de los iconos más representativos de la edición independiente española: Anagrama fue comprada por Giangiacomo Feltrinelli Editore mientras que Tusquets pasó a manos de Planeta.

– la compra por parte de Giangiacomo Feltrinelli Editore de una participación importante en la cadena de librerías La Central.

– la venta de la mitad de Círculo de lectores a Planeta por parte de Bertelsmann, de manera que ambos grupos comparten la propiedad de la empresa.

– la apertura de la cadena de librerías Bertrand a través de Bertelsmann y la posterior adquisición de sus operaciones por parte de Casa del libro, que no siguió explotando la marca.

– la compra del 100% de Random House Mondadori por parte de Bertelsmann, que tuvo lugar poco después del acuerdo de fusión entre Random House y Penguin que dio origen a Penguin Random House.

– la ampliación de la participación de Planeta en Grup 62, que quedó bajo su control.

– la descapitalización y otros problemas financieros de muchas librerías como consecuencia de la caída de las ventas que ha supuesto la contracción del consumo provocada por la creciente agudización de la crisis económica.

– las transformaciones sufridas por el tejido de librerías debido tanto al cierre de diversos establecimientos como a la apertura de otros nuevos —seguramente los puntos de venta que han cerrado son más que aquellos que han abierto—.

– la reducción significativa de las ayudas públicas para el sector editorial como consecuencia de los recortes, que han repercutido sobre la edición, la traducción, las ventas a bibliotecas, la representación española en ferias internacionales, la realización de eventos culturales, etc.

– el aumento de la importancia del mercado latinoamericano para los editores españoles debido a que la situación económica en España no deja de agravarse, mientras que las economías de diversos países del otro lado del Atlántico vienen creciendo sin parar desde hace varios años.

– la emergencia y el lento desarrollo de un mercado cada vez menos incipiente de contenidos digitales.

– la apertura de diversas tiendas de contenidos digitales: por un lado, las de grandes compañías estadounidenses que provienen de las industrias del comercio electrónico, del hardware y de los servicios en línea como AmazonApple y Google; y, por el otro lado, las de actores locales de distintas naturalezas como LibrandaCasa del Libroedi.catleqtorlibrosinlibroCírculo de lectores —primero con Booquo y luego con Nubico, en asocio con Telefónica— o 24symbols.

– la incorporación de los entornos de generación Web 2.0 a la estrategia de comunicación, promoción y marketing de los diferentes actores del sector, que a su vez ha dado pie para la aparición de funciones, oficios, formas de colaboración y puestos de trabajo que hasta hace poco no existían.

– el surgimiento tanto en el segmento de la edición independiente como en los grandes grupos de sellos editoriales nativos digitales.

– la entrada de varias editoriales establecidas al negocio de la autoedición.

– la apertura de sellos editoriales digitales por parte de algunas agencias literarias.

– la aparición de diversas publicaciones que sirven como espacio de información de actualidad, reflexión crítica y análisis sobre el sector del libro y la industria editorial: en primer lugar, la colección Tipos móviles y la revista Texturas de Trama editorial; y, en segundo lugar, algunos blogs especializados cuyos autores son profesionales en activo del sector con perfiles, trayectorias y actividades bien diferentes —hoy en día los imprescindibles de mi blogroll son Antinomias libroCambiando de tercioComunicación culturalLibros y bitiosLos futuros del libroTirant al cap y Verba volant, scripta manent—.

 

 

 

© Lisbeth Salas - Imagen tomada de El Boomeran(g)

© Lisbeth Salas
Imagen tomada de El Boomeran(g)

 

 

***

 

 

Esperemos que algún día no muy lejano podamos tener un documento del estilo de Pasando página que dé cuenta detallada y rigurosamente de lo sucedido en la edición española desde la publicación del trabajo que Sergio Vila-Sanjuán culminó hace ya más de diez años.

 

Los invito a que en la zona de comentarios aporten referencias a hechos y/o procesos que hayan marcado hitos en la evolución de la edición española en el período 2003 – 2013 y que no estén incluidos en el anterior listado, así como a hacer precisiones o matizaciones con respecto a la formulación de los distintos puntos de éste. ¿Se animan?

llamémosla random house, de bennett cerf: un viaje a la prehistoria de una empresa y de una industria

Durante mis vacaciones de verano estuve leyendo Llamémosla Random House, de Bennett Cerf —que hasta hace poco era la última novedad de la colección Tipos móviles de Trama editorial—. Además de contar de una manera muy agradable montones de anécdotas sobre autores, editores y libros de todos los géneros, Cerf aborda en sus memorias una amplia variedad de temas: sus principios como editor, el origen de su empresa, la evolución de la gran industria editorial estadounidense, la distribución y la comercialización, el boom del libro de bolsillo, su rol como figura pública y el crecimiento empresarial de Random House mediante la compra de otras editoriales.

 

 

 

 

 

Hay varios fragmentos de Llamémosla Random House que por distintas razones me llamaron particularmente la atención. A continuación reproduzco algunos de esos fragmentos, que espero que inciten a más de uno a leer estas estupendas memorias de Cerf:

 

– sobre la formación profesional de Cerf y las principales lecciones que éste aprendió durante su paso por la universidad:

 

‘Mi educación en Columbia no se limitó a acumular conocimientos de literatura e historia; también, gracias sobre todo a mi experiencia con el Spectator y el Jester, aprendí en la Escuela de Periodismo cómo escribir una historia con rapidez y usando las menos palabras posibles. Y algo más que considero impagable: aprendí a no llenarme la cabeza con información inútil, pues un hombre inteligente no debe llevar todo eso en la mollera, limitándose a saber dónde encontrar lo que necesita cuando lo necesita. Aprendí a saber buscar las cosas que necesitaba y cómo sacarles partido‘.

 

– sobre el papel que algunos jóvenes judíos jugaron en el desarrollo de la industria editorial estadounidense:

 

‘Liveright estaba profundamente resentido con los editores establecidos. Ellos lo odiaban como odiaban a Alfred Knopf y a B. W. Huesbsch, que habían comenzado casi al mismo tiempo. Nunca antes había habido judíos en la edición americana, que era una sociedad cerrada a los jóvenes de nuestro grupo. De repente habían aparecido en la escena algunos judíos jóvenes y brillantes, que estaban alterando todos los principios antiguos de la edición… y haciendo ruido, si pensamos en Liveright.

Liveright, Ben Huesbsch, Alfred Knopf, y más tarde Simon & Schuster y Harold Guinzburg, cambiaron el curso de la edición. Lo suyo eran empresas jóvenes, y aunque fueron metidos en el mismo saco por los viejos, lo cierto es no eran iguales. Knopf ya era un joven editor con gusto literario y mucha dignidad, cuando llegó Horace Liveright, al que Alfred juzgaba como zafio y extravagante’.

 

– sobre el funcionamiento del sistema de distribución y comercialización de libros en los años 1920 en Estados Unidos:

 

‘Liveright acababa de publicar la Historia de la Biblia de Henrik van Loon. Dado que la anterior Historia de la Humanidad había sido un bombazo, Dick había llenado el coche con ejemplares de Historia de la Biblia. Pero este libro no funcionó. La gente religiosa estaba furiosa porque van Loon se hubiera creído capaz de escribir una especia de Biblia de diario. Hoy los libros se dejan en depósito y por tanto pueden ser devueltos sin problemas, pero en aquellos días había que pedir un permiso especial para realizar cualquier devolución. De modo que allá donde fuéramos siempre escuchábamos lo mismo:

—¿Qué vamos a hacer con este desastre?

Esa fue mi primera lección sobre edición: qué hacer con un título que resulta un fracaso. Con frecuencia los libreros tenían la sartén por el mango, porque si no aceptábamos sus devoluciones se negaban a pagarnos. Nos decían: “Queremos devolver eso. Nos lo habéis endilgado y no lo queremos”. El caso es que en aquellos días un comercial trataba de colocar todos los ejemplares que le era posible, pues el truco estaba en vender de más. Eso era lo que hacía un buen comercial: si un librero quería quedarse diez ejemplares y le colocaba veinticinco, era todo un héroe. Hoy todo esto sería ridículo, pues los ejemplares nos llegarían devueltos en cualquier caso’.

 

– sobre el origen del nombre Random House:

 

‘Rockwell Kent se había convertido en un gran amigo tras hacer las guardas para la Modern Library. Era en ese momento el principal artista comercial de los Estados Unidos. Un día vino a nuestra oficina. Estaba sentado en mi escritorio, frente a Donald, y estábamos halando de hacer un par de libros, cuando de repente tuve una inspiración y dije:

—Ya tengo el nombre la editorial. Acabamos de de decir que vamos a publicar algunos libros at random, al azar, de forma aleatoria. Llamémosla Random House.

A Donald le gustó mucho, y Rockwell Kent dijo:

—Es un gran nombre. Voy a encargarme del logo.

Así que, sentado en mi escritorio, sacó una hoja de papel y en cinco minutos dibujó Random House, que ha sido nuestro logotipo desde entonces’.

 

 

 

 

– sobre la relativa estabilidad del negocio editorial:

 

‘Aunque el mercado de libros de arte se vino abajo cuando se produjo el crash, tuvimos suerte con la Modern Library, ya que su catálogo consistía en libros baratos, por lo que incluso durante la Gran Depresión pudimos seguir adelante. De hecho, cada año mejoramos un poco, y nunca hubo un gran retroceso en las ventas. Dos veces al año añadíamos cinco o seis nuevos títulos. El negocio editorial siempre había sido bastante estable. No se dispara cuando las cosas se están volviendo locas y la gente gana mucho dinero y lo gasta en viajes, clubes nocturnos y teatros caros. De todos modos, los amantes de los libros no suelen caer en excesos especulativos. De la misma manera, cuando todo se va al infierno, los libros se convierten en una de las formas más baratas de adquirir placer. Así que la Modern Library pasó por la Gran Depresión magníficamente’.

 

– sobre el negocio de las conferencias y la forma como operan las agencias que lo gestionan:

 

‘Una vez más una cosa llevó a otra, y un día recibí una llamada telefónica de Colston Leigh, un agente del circuito de conferencias. Me dijo que me había escuchado en un par de programas de radio y me preguntó si alguna vez había pensado en dar conferencias; le respondí que no, y me dijo:

—Creo que lo harías de maravilla, y se puede ganar un montón de dinero.

Aquello me interesaba. Me deleita la mera idea de hablar, incluso a cambio de nada, ¡y cobrar por ello hace que todo sea mejor!

—Sin duda me encantaría probarlo —admití.

(…) El circuito de conferencias es un negocio peculiar. Como comisión habitual un agente recibe una tercera parte y no un diez por ciento, como el teatro o la literatura. Los agentes sacan el 33,3 por ciento, y además uno tiene que pagar sus propios gastos. Es una buena tajada, pero dan un buen servicio. No solo te contratan, sino que cuando sales te dan un dossier de cada lugar que visitas, a qué hora tienes que tomar el avión, todos los billetes y reservas de hotel’.

 

– sobre la disminución de la lectura de revistas por culpa de la televisión —podemos ver que la satanización de los nuevos medios es una vieja práctica que hoy en día sigue teniendo mucha vigencia—:

 

Las revistas se han visto afectadas por los libros de bolsillo, pero no tanto como por la televisión. Muchas personas solían comprar una revista solo para pasar la noche. Por ejemplo, un viajante de comercio, solo en una ciudad extraña, podía comprar dos o tres para llevárselas a la habitación cuando estaba en una ciudad donde no conocía a nadie. Hoy en día, cada habitación de hotel dispone de un televisor, o, si no, hay uno en el vestíbulo. Las personas que leían solo por desesperación, ahora pueden ver toda la basura que quieran en la tele. ¿Para qué iban a leer? Cuando se observa a un grupo alrededor de un aparato de televisión en un pueblo pequeño, uno cae en la cuenta de que está en presencia de un espectáculo bastante desalentador. Allí, todos sentados, pegados a la pantalla. Ellos ni siquiera saben lo que están viendo. Se sientan allí, atontados, toda a noche. Esto ha perjudicado a la revistas, a las ilustradas en particular. Además, las tendencias están cambiando, y la revista que no cambia con las tendencias sucumbe como todo lo demás. Hace un tiempo, un profesor del MIT afirmó: “Si funciona, es obsoleto”. Todo cambia rápido, y hay que ponerse las pilas’.

 

– sobre lo que es un buen editor:

 

‘Un buen editor, creo, al igual que un buen autor, tiene que poseer talentos de nacimiento, como una buena memoria y algo de imaginación. Pero también tiene que poseer un abanico bastante amplio de intereses, un dominio práctico del idioma y un buen conocimiento de información general (cuanto más, mejor) para poder entender lo que el autor está tratando de hacer y ser de ayuda. Un editor tiene que haber leído lo suficiente como para ser capaz de apreciar la buena escritura cuando la ve, y además debe tener una idea de qué tipo de libros compra el público, ya que como es natural ninguna editorial puede sobrevivir si no hay demanda de sus libros, no importa lo bien escritos que estén.

Una de las funciones más importantes de un editor es tratar de mantener un equilibrio entre los intereses de los autores con los que trabaja y los intereses de la casa para la que trabaja. Estos son a menudo idénticos, pero no siempre, y, cuando no lo son, el editor, atrapado entre la espada y la pared, tiene que emplear una diplomacia considerable hacia ambos lados, así como demostrar cierta paciencia, otra cualidad indispensable.

Un editor tiene que ser capaz de llevarse bien con los autores, lo que no siempre es fácil. Cuando la relación es buena, el editor puede ser muy útil al servir como una especie de caja de resonancia para las ideas e intenciones de un autor, y hacer sugerencias encaminadas a afilar y aclarar lo que el autor quiere decir. Además, el editor puede ser de valor a la hora de señalar aquellas partes de un manuscrito que deben ser cortadas, ya que resultan repetitivas, o no aportan nada y resultan innecesarias’.

 

– sobre la preparación de la sucesión en Random House por parte de Cerf con miras a su retiro:

 

‘Justo antes de vender la empresa a RCA había decidido que era el momento de renunciar a la presidencia. Me estaba haciendo mayor, tenía 67 años y Donald 63. Mis hijos no estarían listos aún: Chris tenía solo 23 y Jon 18 años. Nuestra editorial era muy grande, y teníamos que hacer algo acerca de la sucesión. Opino que uno debe escoger su sucesión cuando está todavía activo. Muchas empresas se van al garete porque los dueños piensan que van a durar para siempre, y cuando desaparecen de la escena no hay nadie dispuesto a tomar el relevo. Y hasta que formas a alguien o te topas con la persona adecuada tienes un problema.

Siempre he comparado una empresa con un equipo de béisbol, con los Yankees de Nueva York, por ejemplo. La razón por la que el equipo quedó campeón año tras año era que había gente muy inteligente preocupada por aportar la continuidad necesaria. Mientras el equipo jugaba en el campo, los sustitutos de los jugadores estrellas ya estaban contratados, a la espera de dar un paso adelante y tomar el relevo.

Teníamos a alguien, el hombre adecuado, Robert Bernstein, que se había venido con nosotros de Simon & Schuster unos años antes como gerente de ventas, y había demostrado que tenía todo lo necesario para llevar todas nuestras operaciones. Así que nombramos a Bob presidente y yo seguí como presidente de la Junta. Luego, en 1970, dejé el cargo de presidente y Donald se hizo cargo del puesto, y tanto Phyllis como mi hijo Christopher renunciaron como editores de Random House: Christopher aceptó un puesto en la televisión con Barrio Sésamo y Phyllis se puso a trabajar en proyectos editoriales de manera independiente’.

 

El apartado dedicado al surgimiento y al desarrollo del mercado del libro del bolsillo que se desarrolla entre las páginas 184 y 194 merece una mención aparte —prefiero no citar ningún fragmento porque recomiendo su lectura completa—.

 

 

 

 

 

 

Llamémosla Random House es un libro bastante ameno que si tenemos en cuenta la evolución de RH y del sector del libro desde su publicación inicial en 1977 hasta nuestros días, podríamos decir que habla sobre la prehistoria de una empresa y de una industria que en las últimas décadas han sufrido profundas transformaciones —entre las cuales quizás una de las más destacadas recientemente sea la creación del gigante Penguin Random House como resultado de la fusión entre los grupos editoriales Random House y Penguin, pertenecientes respectivamente a los conglomerados Bertelsmann y Pearson—. A pesar de estas grandes y aceleradas transformaciones, muchos de los planteamientos que Cerf hace en Llamémosla Random House —dejando de lado los razonables sesgos derivados de su vanidad y de su autocomplacencia, que son más que evidentes— siguen gozando de plena vigencia a 35 años de la publicación de sus memorias y varias décadas después de sucedidos muchos de los acontecimientos que en ellas se cuentan y se analizan.

 

nota: todas las negrillas son mías.

andré schiffrin habla sobre the new press en la revista el librero / “el funcionamiento de la industria editorial se basa en la censura del mercado”

En el número 19 de la revista El Librero que empezará a circular la próxima semana en Colombia coincidiendo con la 25ª Feria Internacional del Libro de Bogotá aparece la entrevista que durante la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) le hice a André Schiffrin, el editor de The New Press. En esta entrevista cuyo título es “El funcionamiento de la industria editorial se basa en la censura del mercado” Schiffrin habla acerca del origen, de la naturaleza, del modelo de funcionamiento y de la evolución de The New Press, que en 2012 está cumpliendo veinte años. Uno de los temas que más me ha interesado desde que abrí [ el ojo fisgón ] es la edición independiente, un ámbito del cual Schiffrin y The New Press son dos iconos emblemáticos.

 

Entre los temas a los que Schiffrin se refiere en las respuestas a las preguntas planteadas en esta entrevista me gustaría llamar la atención sobre los siguientes:

 

– el impulso que los aportes de algunas fundaciones le dieron en sus inicios a The New Press y la búsqueda permanente de fondos por parte de la editorial para financiar el desarrollo de proyectos concretos.

 

– el hueco que The New Press se abrió en un ámbito de la edición del que en principio deberían ocuparse las editoriales universitarias.

 

– el rol que juegan los consejos de expertos a la hora de definir la perspectiva desde la cual se abordan temas altamente especializados en relación con problemas críticos que están siendo total o parcialmente desatendidos y con respecto a los que todavía hay algo que decir.

 

– la manera como algunos títulos que The New Press ha publicado alrededor de algunos temas críticos no sólo han contribuido a darles visibilidad a éstos, sino que también se han convertido en los libros de referencia en sus respectivas áreas temáticas.

 

– la repercusión que ha tenido sobre la sociedad estadounidense el creciente aislamiento cultural de Estados Unidos frente al resto del mundo.

 

 

 

 

Aprovecho esta entrada para darles las gracias a varias personas que jugaron un papel clave en la realización y en la publicación de esta entrevista: en primer lugar, a Juan Pablo Mojica del Centro para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) por facilitar y coordinar el encuentro con André Schiffrin; en segundo lugar, a Margarita Valencia por su contribución al desarrollo y al enriquecimiento de la conversación; en tercer lugar, a Silvia Chaves O’Flynn por la transcripción de la conversación; y, last but not least, a Marcel Ventura de El Librero tanto por manifestar su interés por este trabajo como por sus comentarios y sugerencias durante el proceso de edición del texto.

 

 

 

 

Quien quiera leer la entrevista puede descargarla apretando aquí.

curso “tendencias del mercado editorial” en editrain: 2ª edición

El próximo martes 13 de diciembre dictaré la segunda edición del curso “Tendencias del mercado editorial” en la sede de Editrain de Barcelona. A continuación reproduzco toda la información relacionada con el curso por si a alguien le interesa.

 

1. Objetivo

 

El curso “Tendencias del mercado editorial” busca ofrecer a los estudiantes las herramientas necesarias no sólo para entender distintos fenómenos puntuales que desde hace un tiempo están teniendo lugar en el sector editorial —como la emergencia de lo digital, el boom de la edición independiente, la concentración de la propiedad de la industria, la hipersegmentación de los mercados en nichos cada vez más específicos, la aparición y el auge de los subgéneros literarios, el comportamiento de las ventas de libros y los best sellers globales—, sino también para anticipar el resultado de las transformaciones que éste está sufriendo actualmente y los posibles rumbos que podría tomar como consecuencia de ellas.

 

2. Destinatarios

 

Este curso está dirigido a profesionales que sean curiosos e inquietos y que sientan la necesidad de comprender tanto el comportamiento del mercado editorial como los cambios que el sector del libro viene experimentando desde hace varios años.

 

3. ¿Por qué puede interesar el curso?

 

Además de poner en contexto y de explicar tanto las tendencias emergentes en el sector del libro como las transformaciones que vienen teniendo lugar en él, el curso “Tendencias del mercado editorial” ofrece algunas herramientas para gestionar el cambio, diseñar estrategias de adaptación al entorno del nuevo paradigma y definir líneas de acción para incidir en la configuración de éste.

 

 

4. Estructura de contenidos

 

A continuación se presenta la estructura de contenidos del curso “Tendencias del mercado editorial”:

 

1. Introducción: la emergencia de lo digital

 

1.1. Contenidos, entornos y dispositivos digitales: hacia un cambio de paradigma

1.2. Coexistencia de medios y soportes

1.3. Plataformas de comercialización

1.4. Modelos de acceso a los contenidos digitales: compra de archivos para descarga Vs. licencia para acceso en la nube

1.5. Plataformas de autopublicación: ¿publicar sin editores?

1.6. Un mercado en proceso de maduración: penetración de lo digital y evolución de las cifras de ventas de contenidos digitales

 

2. La long tail y la pelea por los nichos

 

2.1. Hipersegmentación de los mercados

2.2. Construcción de públicos: posibilidades del mundo analógico y de los entornos de generación Web 2.0

2.3. Diversificación de los intereses del público lector y ampliación de la variedad de la oferta: editoriales y librerías especializadas

2.4. Concentración de las ventas en unos pocos títulos Vs. ventas de pocos ejemplares de muchos títulos

 

3. Tendencias del mercado: fenómenos literarios globales

 

3.1. El sistema de premios literarios: los ámbitos anglosajón, francófono e hispanohablante

3.2. El best seller: origen y anatomía

3.3. Los subgéneros: surgimiento, diseminación y proceso de popularización

3.4. Fenómenos emergentes en un mercado global: ciencia ficción, novela histórica, novela negra, chick lit, magos, vampiros, zombies, ángeles, novela gráfica, narrativa distópica, etc.

 

4. Tendencias de la industria editorial

 

4.1. Concentración de la propiedad de la industria Vs. boom de la edición independiente

4.2. La producción editorial: crecimiento del volumen de títulos publicados, disminución del tamaño de las tiradas, rotación acelerada y aumento de las devoluciones

4.3. Información cuantitativa sobre el desempeño del sector: comercio interior y exterior, hábitos de lectura y compra de libros, paneles de consumidores (Nielsen Bookscan y GfK), etc.

4.4. La reconversión del sector del libro hacia lo digital: edición, comunicación, promoción, venta, prescripción y lectura

 

5. Conclusiones: ¿hacia dónde va el sector del libro?

 

 

El curso tiene un precio de 120 euros. Puede ser parcialmente bonificable a cargo del crédito de formación para trabajadores por cuenta ajena (no es aplicable para autónomos y desempleados). 10% descuento para personas desempleadas.

 

Las siguientes son las coordenadas del curso:

 

– Fecha: 13.12.2011

– Horario: 10.00 – 14.00 // 15.30 – 17.30 (6 horas de duración)

– Dirección: C/ Comte Borrell, 235-239. 08029, Barcelona

 

Si están en Barcelona, les interesa el curso y tienen tiempo, allí los esperamos.