¿cómo establecer qué es un editor independiente?
El estudio que estamos haciendo en el Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) nos ha planteado varios problemas esenciales de carácter conceptual. Quizás el principal sea la definición de lo que es un editor independiente. A primera vista la cuestión es sencilla: está claro que HarperCollins o Santillana no son editoriales independientes y que Barataria o Impedimenta sí lo son. Hasta aquí no hay dudas porque estamos hablando de casos extremos.

El problema surge cuando entramos en matices y nos preguntamos cuáles son los criterios para definir qué es un editor independiente. ¿Qué importancia tienen sobre la independencia aspectos como el origen del capital, el tamaño de la estructura, las ventas, la facturación, el enfoque de la línea editorial o la orientación política de una editorial? Al respecto dice Gilles Colleu en su libro La edición independiente como herramienta protagónica de la bibliodiversidad:
‘¿De qué se es independiente, y cómo? ¿Cuál es la diferencia entre autonomía e independencia? ¿Puede ser independiente un grupo editorial? ¿Hay una dimensión virtuosa en el término? ¿El editor independiente es necesariamente un pequeño editor? ¿Existen grados de independencia? ¿La independencia es una necesidad o una elección? ¿Ser independiente es necesariamente una prenda de calidad?’
¿Cómo podemos observar algo que no sabemos a ciencia cierta qué es? Nos encantaría poder dar una definición sólida y consistente de la edición independiente . Sin embargo, somos conscientes de las dificultades que entraña hacerlo. Es por eso que uno de nuestros retos consiste precisamente en generar una reflexión provechosa en torno a ella y en aportar pistas que contribuyan a abordarla.
En la encuesta “¿Qué crees que hace que un ‘editor independiente’, pueda ser considerado un editor independiente?” el editor argentino Guido Indij plantea una serie de preguntas interesantes para hacer una primera aproximación a esta cuestión.

