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Sábado, julio 28, 2007 categorizado bajo concentración, grupos multimedia, lecturas de fin de semana

lecturas de fin de semana [ 36 ] / rumores por confirmar sobre compra del 55 % de el tiempo por el grupo planeta

Ninguno de los dos implicados se ha pronunciado al respecto pero según anunciaron ayer varios medios de comunicación todo parece indicar que el Grupo Planeta se ha convertido en el nuevo socio estratégico de la Casa Editorial El Tiempo (CEET), al haber comprado el 55 % del paquete accionario de ésta. La siguiente imagen de la página Web de la CEET muestra el hermetismo que ha mantenido ésta frente a lo que en caso de ser cierto sería secreto a voces:


Independientemente de que la noticia sea confirmada o desmentida, el dominio de la CEET por parte de cualquiera de los dos grandes grupos multimedia españoles tiene importantes repercusiones sobre el paisaje mediático colombiano que más adelante analizaremos con más calma en [ el ojo fisgón ].

Reproduzco el siguiente artículo publicado por el diario El Colombiano, de Medellín.


Planeta, con un pie en El Tiempo

Por Natalia Estefanía Botero y Francisco Javier Arias R.

Medellín

El Grupo Editorial Planeta le ganó el pulso a su colega español, el Grupo Prisa y entró con pie derecho a la propiedad de la Casa Editorial El Tiempo (CEET), en la que se considera la movida empresarial en medios más importante de los últimos años.

En fuentes extraoficiales pero cercanas al proceso, se estableció ayer que Planeta será el socio estratégico de El Tiempo, al comprometerse a pagar, de estricto contado, unos 185 millones de dólares por el 55 por ciento de las acciones de la compañía, sobre un valor estimado de 338 millones de dólares por el ciento por ciento de la empresa.

El Grupo Prisa, también español y que ya tiene inversiones en Colombia (Radio Caracol), habría ofrecido 170 millones de dólares por el 55 por ciento de las acciones, sobre un estimado de 310 millones de dólares por la totalidad de las acciones pero, de forma adicional, ofrecía un intercambio de acciones en otros periódicos regionales en los cuales tiene participación. No se conoció si se consideraron otras ofertas, entre ellas, la del diario Clarín, de Buenos Aires, que también había mostrado interés.

Se había estimado un valor inicial de 500 millones de dólares, pero una banca de inversión aterrizó ese valor, con base en criterios técnicos, financieros y de mercado y lo hizo bajar a niveles de 300 millones de dólares.

“Estamos interesados en llegar con medios a Latinoamérica. No es que la idea nos ronde la cabeza sino que está dentro de nuestros planes estratégicos. Una de las primeras puertas de entrada y que aspiramos seriamente es Colombia”, había dicho hace poco el presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, en diálogo con El Colombiano.

Y agregaba: “La situación del país hoy es muy buena, hay estabilidad, hay seguridad jurídica y con una alta mejora de su seguridad ciudadana y con tasas de crecimiento del PIB envidiable. Este es un mercado muy bueno para los medios”.

El negocio


Ayer desde muy temprano y hasta muy entrada la tarde, se realizó una junta ampliada de socios de El Tiempo, en la cual se analizaron las propuestas sobre la mesa y, al final, la decisión fue la de contar con Planeta como socio estratégico.

Según las fuentes, hoy habría un pronunciamiento oficial de las partes sobre esa negociación, que incluye al periódico El Tiempo como tal -el de mayor circulación nacional-, así como al diario económico Portafolio, el diario Hoy y los periódicos regionales Boyacá 7 Días, Llano 7 Días, Tolima 7 Días y la participación en las revistas Don Juan, Aló, Cambio y Credencial.

Los directivos de El Tiempo Luis Fernando Santos y Enrique Santos Calderón habían dicho desde que iniciaron la búsqueda de un socio estratégico que se trata de un fortalecimiento en el salto global hacia las comunicaciones del futuro.

No obstante, la misma información preliminar indica que el Grupo Planeta podría aumentar su participación en un futuro, por encima del 55 por ciento.

El Grupo Planeta es considerado un jugador de mucho peso en la industria editorial y creció de la mano de Editorial Planeta con inversiones en televisión, radio, prensa (diario Avui, en Cataluña, La Razón y ADN). También es fuerte en formación profesional, medios audiovisuales y formación a distancia.

La confirmación oficial del negocio y los detalles de la operación se conocerían hoy.

La agencia Efe citó informe de Caracol Radio


La agencia española Efe envió ayer este despacho sobre la comentada operación: “El grupo editorial Planeta es el nuevo socio estratégico de la Casa Editorial El Tiempo (CEET), informó la cadena Caracol Radio, que pertenece en su mayoría al grupo Prisa, principal competidor del primero en el mundo editorial. El grupo Planeta en Colombia no ha querido confirmar ni desmentir a Efe la veracidad de la información y se ha remitido a un posible comunicado de la Casa Editorial El Tiempo, que edita el principal diario nacional del país. Este grupo, además de El Tiempo, tiene otras publicaciones periódicas, la editorial Intermedio y el canal local de televisión CityTv. Sin embargo, Caracol, que felicitó a la competencia, no ha precisado si la condición de socio estratégico de Planeta en la CEET incluirá a todos los sectores del grupo. Hace unos meses El Tiempo anunció que estaba a la búsqueda de un socio estratégico y durante este período se ha mencionado con fuerza a los dos grupos españoles como interesados en esa posibilidad”.

Lunes, julio 23, 2007 categorizado bajo concentración, grupos multimedia, summertime

summertime [ 10 ] / el periódico el tiempo y arturo pérez-reverte: entre el dinero de planeta y el prestigio de prisa

Colombia no es ajena al problema de la concentración de la propiedad de los medios de comunicación. Sin embargo, el hecho de que El Tiempo sea el único diario de circulación nacional que hay allí es una particularidad del caso colombiano que hace aún más alarmante este fenómeno. Con el monopolio de este periódico la sociedad colombiana ha perdido en términos tanto de diversidad como de pluralismo de opiniones y puntos de vista. Sin embargo, El Tiempo mismo también ha resultado perjudicado con esta situación porque al no tener competencia ha descuidado demasiado la calidad de sus contenidos —cuya pobreza es lamentable y no cesa de crecer—.


En este momento los grupos Planeta y Prisa —que tienen una fuerte presencia en Colombia en los sectores editorial y de medios de comunicación— compiten por convertirse en el socio estratégico que comprará una parte importante del paquete accionario de El Tiempo. Un confidencial de la edición de la revista Semana que empezó a circular ayer dice:

‘Esta semana se define cuál será el socio estratégico de El Tiempo. Al cierre de esta edición la situación, iba así: la oferta de Prisa, que en un principio fue sustancialmente inferior a la de Planeta, ha acortado mucha distancia en los últimos días. Prisa no sólo ha aumentado el monto en dinero, sino que ofreció, como elemento de pago, un grupo de periódicos bolivianos cuyo valor es del orden de los 20 millones de dólares. De llegarse a un acuerdo, estos serían parte del grupo editorial de El Tiempo. Aun así, la oferta de Planeta todavía es más alta. Pero la mayoría de los socios del periódico cree que la experiencia de Prisa con el diario El País de España aporta más que la experiencia editorial de Planeta. Por ello estarían dispuestos a aceptar un precio ligeramente inferior. Sin embargo, si la diferencia no es pequeña, se irían con el mejor postor’.

Con el serio agravante de que El País es uno de los diarios más prestigiosos del mundo, El Tiempo se enfrenta al mismo dilema al que en su momento se enfrentó el escritor español Arturo Pérez-Reverte: ¿qué es mejor, el dinero de Planeta o el prestigio y la experiencia de Prisa?


En Pasando página Sergio Vila-Sanjuán cita el siguiente testimonio del mismo Pérez-Reverte:

‘Rafael Conte, muy interesado por mi trabajo, me pide que se la pase [ La tabla de Flandes ] para leerla. Un día me invita a comer a su casa, me dice que le ha gustado mucho y me pregunta: “¿quieres dinero o quieres prestigio? Porque si quieres dinero tienes que llevarla a Planeta, pero si quieres prestigio has de ir a Alfaguara”’.


Pasando página, de Sergio Vila-Sanjuán. pág. 350

Destino

Barcelona, 2003


Entre tanto me pregunto si la muerte de Jesús Polanco, presidente del grupo Prisa, retrasará la negociación del paquete accionario de El Tiempo.

Martes, julio 3, 2007 categorizado bajo best sellers, concentración

la homogeneización de la oferta en el mercado del gran público

Hace unos días cuando estaba viendo el listado de los libros más vendidos que saca El Cultural todas las semanas creí descubrir un gazapo en los datos descriptivos de un par de libros: La sangre de los inocentes, de Julia Navarro y editado por Plaza & Janés, ocupa el tercer lugar en el listado mientras que El pedestal de las estatuas, de Antonio Gala y editado por Planeta, ocupa el octavo.

El gazapo que detecté consistía en que la editorial de ambos libros tenía que ser o Plaza & Janés o Planeta porque a todas luces era evidente que no podían ser de editoriales distintas. Quise verificar que estaba en lo cierto yendo a la página de la Fnac para buscar información acerca de los dos libros. Sin embargo, el resultado de mi búsqueda no hizo más que confirmar la información ofrecida por El Cultural.

A simple vista resulta curioso que dos sellos que compiten por un mismo segmento de mercado lleguen a confundirse por las similitudes existentes en el diseño editorial de sus libros. Sin embargo, pensándolo bien esto es lo más normal si se tiene en cuenta que, cualquiera que sea el sector, en el mercado del gran público es donde siempre hay una mayor tendencia hacia la homogeneización de la oferta —que normalmente se hace por lo bajo— porque allí se puede sacar un margen de ganancias satisfactorio vendiendo volúmenes grandes a un precio razonable como lo hacen Ikea, H&M, Dell, Seat o Zara. Vale la pena destacar que en algunos sectores en los que hay una fuerte concentración de la propiedad como el audiovisual, las telecomunicaciones y el editorial la homogeneización de la oferta ha alcanzado niveles mucho más inquietantes y peligrosos porque los bienes simbólicos que estos producen juegan un papel fundamental tanto en la educación como en la formación de la opinión pública.


Justamente en los nichos es donde mejor se puede explorar la posibilidad de ofrecer un producto cuidadosamente elaborado y donde está el potencial para hacer apuestas que, por recorrer caminos menos transitados, no sólo resulten más innovadoras —y, por lo tanto, arriesgadas— sino que también permitan desmarcarse de la competencia. Al fin y al cabo los nichos están mejor segmentados y menos saturados porque sus consumidores exigen productos que se ajusten a sus necesidades. En las entradas que he hecho sobre las fórmulas del éxito y los lugares comunes en la literatura contemporánea ya me he referido a este tema.


Pero las semejanzas entre La sangre de los inocentes y El pedestal de las estatuas no se limitan al hecho de que el diseño de las carátulas de ambas novelas sea casi idéntico. Revisando las sinopsis de ambos libros en la página de la Fnac —que son más bien argumentos de venta en prosa— encontré una serie de elementos comunes a las dos novelas:

El pedestal de las estatuas

Antonio Gala

De la jamás vista ni oída historia de Antonio Pérez, secretario y cómplice de Felipe II. De cómo se convirtió en testigo privilegiado de intrigas palaciegas y accedió a alcobas de reyes y reinas, y de cómo acabó siendo víctima de sus papeles secretos.

El descubrimiento de unos cuadernos desconocidos de Antonio Pérez, el secretario de Felipe II, permite desvelar la Historia oculta de aquellos años en España. El propio secretario reconoce, en sus últimos días, que continúa con vida gracias al arcón donde guarda copia de documentos, legajos, cartas y toda clase de pruebas que implican en asesinatos y siniestras estrategias a la monarquía, a la Iglesia y a casi toda la nobleza, desde los Reyes Católicos hasta Carlos V y su enigmático heredero. Es la confesión total de Antonio Pérez, el más temido verdugo del poder, que terminó siendo víctima de sí mismo.

La sangre de los inocentes

Julia Navarro

Las luchas de poder entre los cátaros y el control que lleva la inquisición propician que la crónica del fraile sea un valioso tesoro a descubrir. Su última frase se convertirá en un enigma a descifrar. Siglos después, antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, el conde d’Amis, descendiente de una de las grandes familias cátaras, recibirá como legado la crónica de Fray Julián. Apoyándose en la erudición del Profesor Ferdinand, insigne medievalista francés, el conde y un grupo de hombres poderosos de ideología nazi verán en las palabras del fraile las claves para alcanzar lo que más ansían: el tesoro de los cátaros, el Santo Grial. Cuando estalla la Guerra, verá con sus propios ojos como el mundo -y el suyo en particular- se desintegra.

Fascinante trama llena de meandros, pistas falsas y enigmas, salpican esta brutal nueva novela, ambiciosa aventura escrita sin concesiones, llena de víctimas y verdugos en la que nadie ni nada es lo que parece.


A continuación presento las similitudes que permite establecer entre ambos libros el texto que utiliza la Fnac para presentarlos —el primer ítem de la igualdad corresponde a El pedestal de las estatuas y el segundo a La sangre de los inocentes—:

Sobre el tema de la novela: ‘intrigas palaciegas’ = ‘luchas de poder entre los cátaros’

Sobre un documento comprometedor como motivo narrativo de la novela: ‘cuadernos desconocidos de Antonio Pérez’ = ‘crónica de Fray Julián’

Sobre el autor del documento: ‘Antonio Pérez, el secretario de Felipe II’ = ‘Fray Julián’

Sobre el documento como algo que sobrevive al paso del tiempo: ‘copia de documentos, legajos, cartas’ = ‘legado [ de ] la crónica de Fray Julián’

Sobre los momentos históricos que cubre el argumento de la novela: ‘desde los Reyes Católicos hasta Carlos V y su enigmático heredero’ = ‘la inquisición [ y ] Siglos después, antes de iniciarse la Segunda Guerra Mundial’

Sobre las instancias de poder como escenario de la acción de la novela: ‘alcobas de reyes y reinas’ = ‘el conde [ descendiente de una de las grandes familias cátaras ] y un grupo de hombres poderosos de ideología nazi’

Sobre el reto que deben asumir el protagonista y el lector de la novela: ‘desvelar la Historia oculta’ = ‘valioso tesoro a descubrir’ y ‘enigma a descifrar’

Sobre la suerte final del malhechor: ‘el más temido verdugo del poder, que terminó siendo víctima de sí mismo’ = ‘verá con sus propios ojos como el mundo —y el suyo en particular— se desintegra’

Jueves, abril 12, 2007 categorizado bajo best sellers, grandes superficies, librerías, novedades editoriales

de paseo por las librerías / mesa de novedades [ 2 ]

Más que una librería, Casa del Libro parece una tienda de cadena del tipo de El Corte Inglés, Sears o Iserra. En la mesa de novedades de esta librería que ha optado por seguir el modelo de las grandes superficies no hay más que novelas de esas grandes y gordotas con portadas coloridas, manuscritos perdidos, curas lascivos, detectives místicos, reyes malvados y sectas demoníacas. Una particularidad importante de la sucursal de Casa del Libro de Passeig de Grácia en Barcelona—que por cuestiones de identidad cultural local se llama Casa del Llibre— es que la mayor parte de los títulos de su mesa de novedades son en catalán.

Como El Corte Inglés, Casa del Libro es una de esas instituciones rancias y de mal gusto que hay en España —claro, cada lugar tiene las suyas—. La entrada de la librería no presagia nada bueno: una de las vitrinas laterales y los detectores antirrobo son utilizados para promocionar El cuento numero 13, de Diane Setterfield.

A continuación presento el registro que hice en mi visita de ayer a esta librería:

Librería: Casa del Llibre de Passeig de Grácia

Fecha: miércoles 11 de abril de 2007 (6.43 p.m.)


Algunos libros de la mesa de novedades:

- El cuento numero 13, de Diane Setterfield

- El código Da Vinci, de Dan Brown (versión libro de bolsillo)

- ¿Quién se ha llevado mi Blackberry?, de Lucy Kellaway

- En brazos de la mujer madura, de Stephen Vizinczey

- El evangelio según Judas, de Benjamín Iscariote

- La amante en guerra, de Maruja Torres *

- Estados peligrosos, de Noam Chomsky y Gilbert Achcar *

- Petites memòries, de José Saramago

- El cinquè en joc, de Robertson Davies

- Dones de Manhattan, de Candace Bushnell *

- El corazón helado, de Almudena Grandes

- El pedestal de las estatuas, de Antonio Gala *

- L’església del mar, de Ildefonso Falcones

- El caníbal, de Isabel-Clara Simó *

- L’art de viure, de Goliarda Sapienza

- Viatges per l’Scriptorium, de Paul Auster

- Manuscrito MS 408, de Therry Maugenest

- La herencia de Gothia, de Jan Guillou *

- El palacio del Tibet, de Patrick Weber

- Rastros de sándalo, de Asha Miró y Anna Soler-Pont *

- El escriba del faraón, de César Vidal

- La sangre de los inocentes, de Julia Navarro

- El quinto día, de Franz Schätzing *

- 616. Todo es infierno, de David Zurdo y Ángel Gutiérrez

- Hannibal. El origen del mal, de Thomas Harris

- Aquesta història, de Alessandro Baricco

- Àcid sulfúric, de Amélie Nothomb

- Mozart III. El hermano del fuego, de Christian Jacq *

- Los pilares de la tierra, de Ken Follet *

- Kafka a la platja, de Haruki Murakami

Curiosamente, al igual que Casa del Llibre una buena parte de los libros de su mesa de novedades pertenecen a sellos editoriales del Grupo Planeta —ver los que tienen un asterisco (*) en frente—.

‘granta’: nueva etapa de la versión en español y próxima publicación de ‘best of young american novelists 2′

En febrero se anunció que la versión en español de la revista británica Granta ya no seguiría siendo editada y distribuida por el Grupo Planeta —que entre 2004 y 2006 había sacado del número 0 al 6— sino por Alfaguara, que acaba de sacar el número 7 de esta publicación. En la medida en que es una consecuencia del hecho de que Valerie Miles —quien hasta hace poco editaba Granta en español con Aurelio Major— haya dejado Planeta para asumir el cargo de subdirectora y editora para narrativa extranjera de Alfaguara, probablemente el cambio de un grupo a otro no implique un giro muy fuerte en la línea editorial de la revista —aunque curiosamente el índice del número 7 sugiere una inclinación particular por los autores del sello que la edita. Por el momento el cambio más importante es el inicio de la distribución de la revista en Latinoamérica, donde hay una larga tradición de la crónica periodística y del reportaje literario.

Desde su aparición Granta ha hecho una apuesta que consiste en explorar lo que está sucediendo en distintas tradiciones literarias para identificar a las futuras promesas de la narrativa de cada una de ellas. De hecho, la aparición en las páginas de la revista les ha permitido a autores como Kazuo Ishiguro, Salman Rushdie, Julian Barnes, Ryszard Kapuscinski, Martin Amis, Raymond Carver, Hanif Kureishi, Ian McEwan y Zadie Smith darse a conocer más allá del ámbito exclusivamente local de sus países de origen. En palabras de Valerie Miles, Granta es “una especie de cantera de autores e ideas para las editoriales: hacemos de laboratorio, y descubrimos y probamos escritores”.

Granta y la prescripción de un canon de la narrativa contemporánea


Tal es el prestigio que ha construido con el paso de los años, que Granta se ha ganado la autoridad para proponer lo que podríamos llamar un canon de la narrativa contemporánea a través de la publicación de las compilaciones de Young British Novelists —de 1983, 1993 y 2003— y de Best of Young American Novelists —que en 1996 incluyó a figuras como Edwidge Danticat y Jonathan Franzen—. Una excelente noticia antes de terminar: el número 97 de la edición en inglés y el 8 de la edición en español, que aparecerán próximamente, estarán consagrados a la segunda versión de Best of Young American Novelists.

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