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algunas cosas que se dijeron en la mesa redonda barcelona capital editorial, organizada por casa amèrica catalunya

El pasado jueves se llevó a cabo en Casa Amèrica Catalunya la mesa redonda Barcelona capital editorial, en la que participaron el editor Jorge Herralde, de Anagrama, el escritor Rodrigo Fresán y la editora Olga Martínez, de Candaya. A continuación presento algunas de las ideas que los participantes pusieron sobre la mesa.

 

MESA_REDONDA_BCN_CAPITAL_EDITORIAL

(Imagen de canal-L televisión)

 

Jorge Herralde precisó que el boom latinoamericano en realidad no fue el fenómeno comercial de masas del que tanto se ha hablado durante todos estos años. Según Herralde, en general la dimensión comercial de este fenómeno fue más bien modesta porque aparte de García Márquez, Vargas Llosa y alguna otra figura los autores del boom no generaron grandes ventas con sus libros en gran parte debido a que en términos de mercado América Latina es un conjunto de estancos incomunicados entre sí.

 

Rodrigo Fresán se opuso al mito de las ciudades literarias como París o Barcelona. Según Fresán, quien quiera escribir puede hacerlo independientemente de la ciudad donde esté y no es necesario seguir los pasos de Cortázar, Donoso o García Márquez para encontrar la inspiración.

 

Olga Martínez destacó la importancia que han tenido sus viajes a países latinoamericanos como Venezuela y Paraguay para conocer sus literaturas y descubrir autores de allí para publicarlos en Candaya.

 

AMÉRICA_LATINA_3

 

Herralde afirmó que la calidad de la literatura que se están escribiendo actualmente muchos autores latinoamericanos —algunos de los cuales son publicados por Anagrama, cuyo premio de novela desde 2003 ha quedado en manos de escritores de América Latina— contrasta radicalmente con lo poco que se venden sus libros no sólo en España sino también del otro lado del Atlántico. Herralde se refirió a las ganas de cortarse las venas que deben sentir los comerciales de Planeta cada vez que alguno de los premios que otorgan los distintos sellos del grupo cae en manos de un autor latinoamericano porque al parecer sus comisiones se ven seriamente reducidas debido a lo poco que venden los autores no españoles. Fresán se refirió a este fenómeno como “las venas abiertas de América Latina”.

 

Fresán llamó la atención sobre los distintos intentos —fallidos, por supuesto— que durante décadas ha hecho la industria editorial por producir otro fenómeno literario y comercial equiparable al boom. Se refiere particularmente a las generaciones del Crack y de Bogotá 39.

 

PANORÁMICA_BARCELONA_PEQUEÑA

 

Martínez se mostró entusiasta frente a las posibilidades que les ofrece Internet a los lectores en general y a los editores en particular al permitirles conocer el trabajo hecho por nuevas voces que están siendo publicadas en otras latitudes. La lectura de suplementos literarios y de revistas en formato digital favorece el acceso a lo que se está haciendo en ciudades, regiones y países distintos de una manera que hasta hace unos años era impensable.

 

Herralde y Fresán, por el contrario, se mostraron reservados frente al papel de  Internet como medio de acceso a los textos literarios. Ambos alertaron sobre la manera como la publicación de textos en Internet vulnera los derechos de autor e hicieron comentarios acerca del valor del libro como objeto, que no puede sustituirse ni por la lectura en pantalla ni por el texto en papel imprimido de manera casera. Fresán, además, cuestionó la idea de que Internet sirve para descubrir nuevas voces debido a la falta de filtros que existe en la red y agregó que hasta ahora no conoce el primer caso de un gran autor que haya sido descubierto a partir de su blog.

 

Cuando se le dio la palabra al público, los asistentes a la mesa redonda hicieron consideraciones interesantes en relación con la escasa cantidad de autoras publicadas en castellano, la importancia de ciertas revistas a la hora de dar a conocer nuevas voces y el potencial que ofrecen hoy en día los contenidos digitales.

 

Una vez más, gracias a Casa Amèrica Catalunya por la organización de la mesa sobre un tema que algunos encontramos tan apasionante; a Olga Martínez, a Jorge Herralde y a Rodrigo Fresán por compartir sus puntos de vista con nosotros; y, claro, a quienes asistieron al evento por sus aportes.

barcelona capital editorial: mesa redonda en casa amèrica catalunya

El próximo jueves 8 de octubre a las 19.30 se celebrará en Casa Amèrica Catalunya la mesa redonda Barcelona capital editorial. El editor Jorge Herralde, de Anagrama, el escritor Rodrigo Fresán y la editora Olga Martínez, de Candaya participarán en esta mesa redonda que será moderada por mí.

 

DÍPTICO_BCN_CAPITAL_EDITORIAL

 

Entre los temas que se pondrán sobre la mesa están el origen de la industria editorial barcelonesa, las figuras y editoriales emblemáticas de la edición en Barcelona, el papel que durante la dictadura jugó la ciudad como puerta de entrada a las nuevas ideas provenientes del extranjero gracias a los intercambios facilitados por su posición geográfica, la presencia en Barcelona de un número importante de escritores latinoamericanos tanto del boom como posteriores a él, la llegada a la madurez de proyectos editoriales que se gestaron en los años 1960 y 1970, el surgimiento en la ciudad de un buen número de agencias literarias, el crecimiento de los grandes grupos editoriales implantados en Barcelona y la importancia de los premios literarios entregados por las editoriales barcelonesas.

 

Así presenta Casa Amèrica Catalunya la mesa redonda en su agenda del mes de octubre:

 

‘La época de esplendor que vivió Barcelona entre los sesenta y los setenta fue el escenario perfecto para la explosión del boom de la literatura latinoamericana. La presencia de las agencias literarias influyentes, de editoriales potentísimas, de editores talentosos y de escritores prolíficos hicieron de Barcelona uno de los centros más importantes de la difusión de las letras latinoamericanas. ¿Continúa siendo Barcelona la ciudad líder de la edición de la literatura latinoamericana? ¿Qué ha pasado con ese auge literario y ese fervor por las letras hispanas? Jorge Herralde, editor de Anagrama, Rodrigo Fresán, escritor argentino y Olga Martínez Dasi,  editora de Candaya, debaten sobre este tema’.

 

AGENDA_BCN_CAPITAL_EDITORIAL

 

A quienes estén en Barcelona y les interese el tema, los esperamos el jueves 8 de octubre a las 19.30 en Casa Amèrica Catalunya (C/ Còrsega, 299. Entresuelo). A aquellos que no puedan asistir ya les haré un recuento de lo qué digan en la mesa sus tres participantes.

 

Un par de entradas relacionadas con el tema:

 

- “en busca del lector diferente”

- “el origen de una potencia editorial”

Martes, mayo 26, 2009 categorizado bajo novedades editoriales

otra vuelta de tuerca de anagrama


En el boletín de novedades de enero – febrero de 2009 de Anagrama el editor Jorge Herralde anuncia tres novedades con las que su editorial celebrará sus 40 años:


‘Aparte de una leve remodelación de nuestras portadas, aggiornamiento ya efectuado en algunas ocasiones a lo largo de nuestro trayecto, con motivo de dicho aniversario ponemos en marcha un proyecto ambicioso y confiamos en que será bien recibido: una Biblioteca Anagrama de 100 títulos, de periodicidad semanal, que recogerá nuestros mejores títulos en narrativa, ensayo y reportajes, destinada a quioscos y canalizada por RBA, los mejores especialistas en dicho canal.


Y además de la selección de «clásicos» ya muy reconocidos en esta Biblioteca Anagrama, en mayo de este año emprenderemos una nueva colección, con ocho o diez títulos al año muy escogidos, «otra vuelta de tuerca» en nuestro catálogo, relanzando obras excelentes pero desaparecidas en librerías, o bien agrupando en un tomo varios títulos, con afinidades obvias, de un autor. Su característica común es que, en su día, nos parecieron de edición inevitable, y que ahora lo siguen siendo’.



La Biblioteca Anagrama se vende en quioscos desde hace varios meses y en las portadas tanto de las novedades como de las reediciones ya se ve ese sutil cambio en el diseño al que se refiere Herralde, que personalmente noto sobre todo en la tipografía. Lo realmente novedoso ahora es la aparición a partir del mes de junio de la colección Otra vuelta de tuerca, ‘con el propósito de dar justamente una vuelta de tuerca adicional a nuestro catálogo, con valiosas propuestas para los lectores’.


En el boletín de novedades de mayo – julio de 2009 el propio Herralde define Otra vuelta de tuerca como ’una colección que no quiere imponerse limitaciones de ningún tipo, aunque predominará la ficción, y donde coexistirán de forma ecléctica y quizá poco previsible, como en el catálogo del que proceden, la más alta literatura con textos offbeat y rompedores. Requisito único: en su día la publicación me pareció inevitable. Y ahora me lo sigue pareciendo’.


Entre esos “tesoros escondidos” del catálogo de Anagrama que llevan años ausentes de las librerías y que ahora se recogen en Otra vuelta de tuerca apuesto a ojo cerrado por el volumen de Patricia Highsmith. Y los Relatos autobiográficos de Thomas Bernhard me llaman la atención de manera particular, así que habrá que echarles un ojo.


Y, claro, también habrá que estar pendientes de los próximos lanzamientos de esta colección cuyo color seguramente la hará bastante visible en las librerías.

Lunes, abril 20, 2009 categorizado bajo sant jordi, sant jordi 2009

sant jordi o día del libro 2009 [ 12 ] / las recomendaciones de jorge herralde, de anagrama

Jorge Herralde, de Anagrama, también me hizo sus recomendaciones para este Sant Jordi / Día del libro. Las recomendaciones de Herralde son las siguientes:

1. De los libros publicados por Anagrama, ¿cuál recomienda para regalar el próximo 23 de abril?

Naturalmente 2666, de Roberto Bolaño. Alternativa: Los detectives salvajes (y así sucesivamente).



2. ¿Cuál(es) libro(s) regalará el próximo 23 de abril?

A Philippe Ollé-Laprune, escritor francés residente en México, asesor de editoriales francesas y buen amigo, le regalaré Rompepistas, de Kiko Amat, y Bajo este sol tremendo, de Carlos Busqued.


3. ¿Cuál(es) libro(s) le gustaría que le regalaran el próximo 23 de abril?

Cualquier libro de la editorial minúscula, que tan bien dirige Valeria Bergalli. Si ya lo tengo, lo regalaré y haré feliz a un amigo. Y como regalo imposible que Amélie Nothomb me enviase uno de sus muchos manuscritos secretos (y compararlo con el escogido del mismo año para su publicación).

la contraseña de anagrama y la nueva edición independiente en españa

Anagrama jugó un papel fundamental en un momento importante de mi formación como lector. Tenía 23 años, estaba terminando la universidad y empezando a trabajar, a través de Anagrama estaba descubriendo a Capote, a Carver, a Marías, a Baricco, a Tabucchi, a Bolaño y a Auster y en ese momento sentía una gratitud profunda y enorme hacia esa especie de gurú de las letras contemporáneas que es Jorge Herralde.

Hace un par de días recibí el boletín de novedades de enero – febrero de 2009, en el que Herralde recuerda que ‘en abril de 2009 se cumplen 40 años de Anagrama, una editorial recalcitrantemente independiente’ y hace un anuncio:

‘Aparte de una leve remodelación de nuestras portadas, aggiornamiento ya efectuado en algunas ocasiones a lo largo de nuestro trayecto, con motivo de dicho aniversario ponemos en marcha un proyecto ambicioso y confiamos en que será bien recibido: una Biblioteca Anagrama de 100 títulos, de periodicidad semanal, que recogerá nuestros mejores títulos en narrativa, ensayo y reportajes, destinada a quioscos y canalizada por RBA, los mejores especialistas en dicho canal.

Y además de la selección de «clásicos» ya muy reconocidos en esta Biblioteca Anagrama, en mayo de este año emprenderemos una nueva colección, con ocho o diez títulos al año muy escogidos, «otra vuelta de tuerca» en nuestro catálogo, relanzando obras excelentes pero desaparecidas en librerías, o bien agrupando en un tomo varios títulos, con afinidades obvias, de un autor. Su característica común es que, en su día, nos parecieron de edición inevitable, y que ahora lo siguen siendo’.

Aunque Herralde es el editor español independiente por excelencia, quien hoy en día dice “edición literaria independiente en España” necesariamente alude también a editoriales fundamentales como las de los veteranos Beatriz de Moura, Manuel Borrás, Jaume Vallcorba y Jacobo Siruela o a las de la siguiente generación que ya cuentan con una cierta trayectoria y que están en proceso de consolidación: minúscula, Libros del Asteroide, Marbot, Artemisa, Impedimenta, Veintisiete Letras, Melusina, Global Rhythm Press, Ediciones del viento, Nórdica libros, Cabaret Voltaire, Barataria, Gadir, Sexto Piso, Bartleby o Periférica —por mencionar solamente algunas—.

Aprovecho para citar algunos apartes de “La marca editorial como contraseña”, un artículo en el que Herralde explica algunos de los principios en los que se fundamenta su concepción de su trabajo como editor:

‘Mi creencia, quizá ilusa, es que, incluso en una época tan acelerada como la actual, sigue siendo importante el largo aliento, la longue durée en la creación, eficacia e influencia de una marca. Para crear una marca editorial —y que se convierta en una contraseña— es imprescindible la persistencia y la coherencia, para fijarla en el imaginario colectivo.

Ahondar en un surco hondo y ancho, sin dispersiones ni despistes. Una imagen nítida, a la vez previsible y sorprendente. La creación de un “aura” que “proteja” a escritores desconocidos, que inspire credibilidad. En lengua española hay ejemplos legendarios de editoriales con aura. Así, para nosotros en las décadas de la posguerra española, con su estricta censura que intentó bloquear culturalmente al país (y en buena parte lo logró), lo fueron las argentinas Sudamericana y Losada, así como, desde mediados de los sesenta, la mexicana Siglo XXI. En España, durante la década de los sesenta, la Seix Barral capitaneada por Carlos Barral marcó un hito importantísimo en la edición española, recogiendo la antorcha del prematuramente desaparecido José Janés. Y por descontado, la estupenda Alianza, que revolucionó la edición de bolsillo.

Las editoriales más idóneas para lograr tal aura son precisamente las independientes, cuya trayectoria la marca el editor a lo largo de los años, en contraste con el consabido trasiego de directivos en los grandes grupos.

Las más idóneas, aunque no las únicas, claro está. Así, por ejemplo, en Italia, las dos editoriales más relevantes culturalmente son Feltrinelli, que es rigurosamente independiente, familiar, y la otra es Adelphi, que tiene como accionista importante (un cuarenta y tantos por ciento) a un gran grupo, pero que opera con gran libertad (…)

La marca editorial no puede fallar ni dejarse tentar por oportunismos facilones, aunque tenga temporadas más opacas, de menos estrellato; como dijo un editor francés, Olivier Cohen, “un editor no debe ser juzgado por los buenos libros no editados sino por los malos que publicó”. Su poder, siempre en precario, estriba en no publicar libros malos, al menos a sabiendas, sino intentar en lo posible editar aquellos “libros necesarios” a los que aludió Italo Calvino (…)

Podría decirse que, tras ese vertiginoso recorrido, en sólo diez años, por esa brutal mutación del paisaje, el editor deberá basarse en el conocimiento de su entorno, en su olfato y en su capacidad de reunir marcas armoniosamente, en convertirse en una marca de marcas. Pero quizá esto no represente nada esencialmente nuevo para nuestro oficio, sino sólo retos considerables a los que enfrentarnos, como siempre lo han sido los retos de un editor. Unos retos que se resumen en la capacidad de adaptación sin perder la brújula. Y en el caso de la editorial independiente vocacional por definición, la brújula indica que en el binomio cultura y negocio, que conforma la edición, el norte será siempre la cultura. Y deberá luchar para que su marca sea una contraseña tan visible en el mundo real como el virtual, y que su catálogo, su novela-río, sea frondoso y sorprendente, pero también estructurado y “legible”, por así decir, con un argumento en el que las tramas y las subtramas se enlacen en armonía o contrapunto.

Y así, enfrentándose a estos nuevos retos, conseguir que las “estrategias de la virtud” —las estrategias que persiguen publicar las nuevas voces más significativas de su tiempo, y dar cuenta de los más importantes debates culturales y políticos— sigan siendo eficaces para poder seguir perseverando en este oficio inigualable’.


Entre tanto, muchos seguimos preguntándonos cuál y cómo será el futuro de Anagrama una vez Herralde se retire —un tema sobre el que corre uno que otro rumor y que el editor elude insistentemente—.

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