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viii foro internacional de editores y profesionales del libro, en la fil de guadalajara

El próximo sábado 28 de noviembre empieza la 23ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), que termina el domingo 6 de diciembre. Una de las actividades más importantes de la FIL es el VIII el Foro Internacional de Editores y Profesionales del Libro, que se llevará a cabo los días martes 1 y miércoles 2 de diciembre y que este año girará en torno a un tema crítico: “La edición y la librería ante los cambios tecnológicos”.

 

FORO_DE_EDITORES_Y_PROFESIONALES

 

Aquí va el programa del foro:

 

Martes 1 de diciembre

 

Lugar: Salón de profesionales, área internacional

 

4:00 – 4:30

 Inauguración

 

4:30 – 5:15

Conferencia magistral de apertura: Escribir, editar, promover, leer ¿el fin de los antiguos rituales?

Steve Wasserman (Estados Unidos), Director ejecutivo de la oficina de Nueva York de Kneerim & Williams at Fish & Richardson

Presenta: Richard Uribe (Colombia), Subdirector del libro y desarrollo del CERLALC

 

5:30 – 7:00

Mesa 1. Las nuevas tecnologías y los nuevos procesos

En la producción editorial

Luis Francisco Rodríguez (España), Director ejecutivo de Publidisa.

Diseño para la web2.0 y para los dispositivos lectores.

Bob Stein (Estados Unidos), The Institute for the Future of the Book.

En la comercialización, la librería electrónica

Michael Vogelbacher (Alemania), Librería Libreka

 

7:15 – 8:30

Mesa 2. Los nuevos soportes de lectura: la edición digital

– El punto de vista del editor: ventajas y conflictos. ¿Cómo ingresar en la edición electrónica?

Joaquín Rodríguez (España), editor.

Los lectores digitales, actualidad y perspectivas.

Pablo Arrieta (Colombia), Xpectro.

El punto de vista del lector. La experiencia de la lectura en los nuevos Soportes.

Chris Meade (Reino Unido), if:book London.

 

Miércoles 2 de diciembre

 

Lugar: Salón de profesionales

 

4:30 – 5:15

Conferencia magistral: Evolución de la publicación digital: ¿una nueva profesión?

John W. Warren (Estados Unidos), Director de mercadotecnia y publicaciones de RAND Corp.

 

5:15 – 6:15

Mesa 3. La web 2.0 y su impacto en el mundo de la edición, la librería y la lectura (1)

Los sitios Web y sus nuevas funcionalidades. Metadatos e información Enriquecida

José Antonio Millán (España), consultor

Las comunidades y la interactividad: blogs, foros, prosumidores y redes sociales.

Francisco Javier Jiménez (España), editor

Nuevos modelos de negocios (1)

Jorge Pinto (Estados Unidos), Jorge Pinto Books

 

6:30 – 7:30

Mesa 3. La web 2.0 y su impacto en el mundo de la edición, la librería y la lectura (2)

Cambios en la propiedad intelectual: licencias copyflet y otras modalidades de derechos

Carlos Fernández Ballesteros (Uruguay), OMPI

Nuevos modelos de negocios (2)

Michael Smith (Estados Unidos), International Digital Publishing Forum

 

7:30 – 8:15

Clausura: Entrevista sobre el futuro del libro.

Jorge Volpi (México), escritor

Rosa Beltrán (México), escritora

Patricia Kolesnicov (Argentina), Editora de cultura del diario Clarín

 

Conozco de cerca el trabajo de Joaquín Rodríguez, Francisco Javier Jiménez, José Antonio Millán y Pablo Arrieta, así que recomiendo sus charlas a ojo cerrado. Por otro lado, debe ser intersantísimo oír las intervenciones de Chris Meade, del if:book de Londres, de Bob Stein, de The Institute for the Future of the Book, y de Michael Vogelbacher, de Libreka.

 

***

 

Y ya que estamos hablando de la FIL aprovecho para volver a llamar la atención sobre la presentación del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI), que tendrá lugar el sábado 28 de noviembre a las 19.00 en el Salón A del área internacional de la feria. A quienes vayan a estar en la FIL, allí los esperamos. Y a quienes no vayan a estar, ya les haremos un reporte detallado de la presentación.

martes, julio 21, 2009 categorizado bajo e-readers, industria editorial

la vallejo reporta sobre librerías, libros, lectura y smart phones desde tokio

Desde hace una semanas Carolina Vallejo está en Tokio trabajando en el estudio del artista Daito Manabe y hoy me envió un reporte sobre las librerías, los libros, la lectura y los smart phones en Japón. Dice Vallejo en su reporte —que me gustó un montón—:





‘Es todo muy demente. El marketing es súper agresivo. La mayoría de los libros son de un formato súper bonito, un poquito más grandes que una libreta Moleskine y la mayoría tiene un papel increíble. El mercado de novelas para chica adolescente es inmenso, me da la impresión de que todas esas novelas son tipo Corín Tellado.


Como ve, las editoriales tienen mascota y venden muñequitos y demás productos con su marca además de los libros. Y los libros los llenan de letreros como de mercado de pueblo con los precios encima.


Casi todas las librerías a las que he entrado son enormes con un ambiente más bien maluco, tipo Barnes & Noble, pero me encontré el otro día una lindísima en Naka-Meguro, un barrio que me encanta, chiquitina, con una mesa en el centro para sentarse a leer. Además, venden café (horrible, eso sí).


Sobra decir que el manga es la regla y abunda en todas partes. El gabinete del baño de la oficina está repleto e intuyo que ésa es la norma en cualquier baño de esta ciudad.


Mucha gente leyendo manga en el metro, aunque debo decir que esperaba que TODO el mundo leyera manga y en realidad la mayoría está leyendo libros normalitos (al menos en el formato, ni idea si sean sobre paquidermos lunáticos). Lo del teléfono es impresionante. El iPhone es una maricada comparado con las cosas que tienen estos manes aquí. Pero me pareció increíble que hubiera un teléfono cuya promoción principal fuera la de ser un e-book displayer. Equiparando la venta de libros —o la lectura— con oír música en mp3. Advanced’.




Vallejo me está hablando de un mundo completamente distinto del mío y del que lo poco que conozco es por oídas. Sus impresiones me sugieren que muchas de las cosas que había oído decir sobre el mundo del libro en Japón no son ni leyenda urbana, ni cliché de película ni bluff de los medios de comunicación.


Para complementar lo que dice Vallejo y tener otra mirada del mismo tema desde una perspectiva distinta, les recomiendo echarles un ojo a las estampas japonesas —IIIIIIIV y V— que José Antonio Millán puso en su blog en noviembre pasado. En esta entrada hice algunas observaciones sobre varios aspectos de las estampas de José Antonio que me llamaron la atención.




Quizás ésta sea una buena ocasión para dejar de preguntarnos ‘qué pensarán de nosotros en Japón’ y para echarles un ojo a las cosas que se están haciendo allí.

lunes, mayo 25, 2009 categorizado bajo contenidos digitales, notas sueltas

notas sueltas [ 6 ] / entrevista de josé antonio millán a guillermo schavelzon y un comentario sobre los inmigrantes y los nativos digitales

Como durante las últimas semanas los contenidos digitales han dado mucho de qué hablar debido a la cantidad de actividades y noticias que ha habido recientemente alrededor de ellos, estaba pensando que es bastante probable que algunas personas tengan la impresión de que de repente [ el ojo fisgón ] se ha convertido en un blog sobre edición y nuevas tecnologías. Y no es así. Lo que pasa es que debido a mi interés por las tendencias del mercado editorial me parece fundamental ponerle atención no sólo a la manera como en nuestro medio se está ampliando la conciencia en relación con la importancia de los contenidos digitales, sino también a los cambios de actitud de ciertas franjas del sector editorial español con respecto a éstos.


Pasados el eForo Publidisa 2009 y las jornadas Los futuros del libro que organizó la Feria del Libro de Sevilla, me queda poco por decir sobre lo que se habló allí. A lo que he dicho durante las últimas semanas sobre contenidos digitales quisiera añadir un par de anotaciones.


***


El pasado 7 de mayo José Antonio Millán publicó una entrevista, interesante, sintética y contundente que le hizo al agente literario Guillermo Schavelzon. Quizás el aspecto de la entrevista que más me llama la atención es que José Antonio ponga sobre la mesa el tema de la gestión de derechos para soportes digitales, que desde hace un tiempo algunos han empezado a incluir en las negociaciones de los derechos y que en España empezó a dar de qué hablar seriamente a raíz de la presentación de la iniciativa a través de la cual la agencia literaria Carmen Balcells ha empezado a comercializar en formato digital las obras de algunos de los grandes autores que representa.


Schavelzon aborda el tema con bastante cautela y no parece estar dispuesto a apresurarse a entrar al negocio de los e-books hasta que no se hayan definido los estándares técnicos ni las reglas que regirán su funcionamiento:


‘Para mí el negocio de los libros electrónicos solo será posible cuando se haya definido quién dominará el hardware para leerlos, los dispositivos. Esa es una lucha entre gigantes (Apple, Google, Amazon, Sony…). El que imponga su dispositivo –ellos dicen que faltan dos o tres años– será nuestro principal comprador de derechos, mientras toda editorial digital doméstica, aunque tecnológicamente es posible, solo sirve para generar un intermediario más’.


En su página Web José Antonio ya había publicado un texto de 1999 en el que Schavelzon explica en qué consiste la función de un agente literario. Más adelante José Antonio complementó el texto en cuestión enlazando la entrevista que yo le hice al agente argentino hace ya dos años largos.


***


En la conversación que sostuvieron Javier Celaya y Pablo Arrieta en Madrid después del eForo Publidisa 2009, éste hizo un comentario sobre los inmigrantes y los nativos digitales alrededor del cual se generó una conversación interesante en los comentarios a la entrada en la que presenté el vídeo que hicimos con los chicos de Tökland. Dice Pablo:


‘Siento que en los países del norte, Estados Unidos esencialmente, la actitud es mucho más proactiva. También tiene que ver con que es un país de inmigrantes. Ese término que se ha acuñado de “inmigrantes digitales” y “nativos digitales” es curioso porque los nativos normalmente no son personas que tengan grandes necesidades. Simplemente están ahí y ya. Y los inmigrantes son los tipos que necesitan creársela. Yo siento que los italianos o los colombianos que llegaron a poblar son mucho más recursivos que los hijos de segunda generación. Entonces el término es curioso porque uno pensaría que son los inmigrantes los que van a proponer más cosas y los que van a hacer más’.


Si es cierto que actualmente ciertos segmentos del sector editorial español están teniendo un cambio de actitud con respecto a los contenidos digitales, seguramente dentro de un tiempo empezará a haber oleadas migratorias hacia el mundo digital y será interesante estar ahí para ver sus consecuencias. Quizás aún más interesante será ver qué pasa cuando tras acabar sus estudios universitarios los primeros nativos digitales salgan a buscar trabajo y empiecen a desembarcar en el sector editorial.

martes, febrero 3, 2009 categorizado bajo agentes literarios, contenidos digitales, e-book, edición digital

los lectores digitales según joaquín rodríguez

Quienes en estos tiempos tan convulsionados pueden darse el lujo de desarrollar reflexiones de largo aliento parecen tener la capacidad de no perder la perspectiva en medio de la avalancha de transformaciones que pueden llegar a producirse en períodos tan breves en campos como el desarrollo de las nuevas tecnologías. Éste es el caso de Joaquín Rodríguez, quien en una entrada reciente de Los futuros del libro nos ofrece algunas consideraciones con respecto tanto a las ventajas de los libros digitales como a las dudas que éstos suscitan a propósito del proyecto Palabras mayores de la agencia literaria Carmen Balcells —del que tanto se habla últimamente y que hace poco José Antonio Millán analizó en detalle en Libros y bitios—.


El valor de la reflexión que plantea Joaquín es que en lugar de quedarse en el terreno de lo obvio y de los hechos ya conocidos por todos los que estamos interesados en este tema, hace algunas consideraciones interesantes acerca de ciertos aspectos mucho más complejos e inciertos de la cuestión que tienen que ver con el valor simbólico de cada soporte debido al vínculo emocional que como personas y como cultura establecemos con él, con su ergonomía o con su impacto sobre la forma como leemos y sobre nuestra comprensión de lectura. Y está claro que, por lo menos en nuestro medio, sólo unos pocos están en capacidad de hacer un aporte de este tipo —aparte de Joaquín y José Antonio pienso en Enrique Dans y en Javier Celaya, por ejemplo.

Dice Joaquín en su entrada “Grandes cambios (digitales) a la vista”:

Puede, sin embargo, que el tiempo de sostener mi tesis [según la cual “el futuro del libro es plural y que esa multiplicidad depende de dos factores fundamentales: la naturaleza del contenido digitalizable y la manera en que se consume o utiliza”] haya pasado o esté en trance de hacerlo. No pasaría nada, porque un blog no es otra cosa que un laboratorio de ideas a medio cocinar que valida o refuta sus hipótesis a medida que la realidad va imponiendo los hechos, pero aunque eso pudiera suceder, sigo pensando que existen dudas razonables que nos pueden seguir haciendo pensar que la explotación estrictamente digital de contenidos literarios es de una naturaleza distinta a la del resto de los contenidos. Me atreveré a enunciar, por eso, argumentos a favor y en contra de mi propia suposición. Comenzaré por las ventajas obvias:


1. Cualquier clase de contenido se produce ya digitalmente;


2. Su distribución digital es inmediata, no produce gastos adicionales de ninguna índole, y el concepto de agotado o descatalogado desaparece;


3. En todo caso, es un canal complementario o alternativo, no necesariamente exclusivo;


4. Los costes generales para los editores se abaratan, al poder prescindir de todos los gastos asociados a la producción, comercialización y distribución, al menos en gran medida;


5. Los precios para los compradores se reducen y la oferta, potencialmente, es ilimitada;


6. Los autores reciben, en concepto de derechos, una cantidad muy superior a la que obtienen por la venta de sus libros en papel;


7. Los nativos digitales, las generaciones nacidas en contacto permanente con los medios de producción y comunicación digital, encuentran en esta clase de intercambio y circulación de contenidos algo complemente natural, porque es su soporte connatural.


Y, sin embargo, ¿qué dudas razonables seguirían persistiendo? ¿Por qué ese cambio, más allá de las resistencias gremiales y las inercias empresariales, no cristaliza?:

1. Los libros electrónicos han demostrado su evanescencia, su mortalidad. La primera generación de libros electrónicos desapareció en muy pocos años y buena parte de los actuales también lo hará;


2. Algunos de los libros electrónicos que luchan por perdurar son de tecnología propietaria, en contra del principio que el libro sentó hace cinco siglos: formatos y códigos abiertos, interfaz consistente y duradero, dispositivos textuales adecuados a los procesos de racionalización humanos;


3. El significado de un texto depende de su expresión formal, de su encarnación material, de su representación espacial. El hecho de que un libro electrónico no sea todavía capaz de manejar esas “sutilezas” formales hace que todos los textos sean el mismo texto y que, por tanto, los significados se entremezclen, se confundan;


4. Un libro electrónico no tiene más remedio que forzar el formato original de un texto, uniformizarlo, deformarlo, desfigurarlo, y en esa operación inevitable algo intangible se pierde por el camino. La cuestión no es tanto la de su potencialidad (pueden acoger textos en diversos formatos), como la de su idoneidad para hacerlo;


5. Los jóvenes de la generación digital conviven con absoluta naturalidad con esos nuevos soportes, pero no sabemos todavía a qué clase de cerebro lector abocan las operaciones que están realizando. Puede que mejores, o quizás no;


6. Desde luego, a los que manejamos ejemplares en papel de determinadas obras, nos sigue pareciendo (me permito generalizar) que el papel encuadernado entre cartones preserva la identidad e individualidad de la obra completa, y mientras ese concepto de obra integral siga teniendo sentido, seguiremos acopiando ejemplares en papel;


7. El libro en papel está construido de tal forma que respeta el orden del discurso, el orden sucesivo de su racionalización, y está diseñado para amparar un tipo de relación que el libro electrónico todavía no puede propiciar: un tipo de relación íntima, introspectiva, silenciosa, entre el lector y el contenido, de manera que tanto nuestra disposición corporal, física, como intelectual y anímica, está determinada por esa relación casi fraternal entre el soporte y el lector.


Creo que estas consideraciones de Joaquín contribuyen a darle nuevos aires y rumbos a la discusión sobre los lectores digitales que armaron Roberto Angulo, Jorge, el editor Enrique Redel, de Impedimenta, y Martín Franco —y sobre la cual también se pronunciaron por otras vías Carola Moreno, de Barataria, Neus Arqués y María Moreno, de Veintisiete letras— a raíz de mis entradas “el sony reader en acción: primeras impresiones” y “dos miradas al negocio digital de carmen balcells: josé antonio millán y el país.

dos miradas al negocio digital de carmen balcells: josé antonio millán y el país

En una nota publicada hoy bajo el título “Los grandes de las letras hispanas se digitalizan” la sección de Cultura del diario El País informa sobre Palabras mayores, el proyecto a través del cual la agencia literaria Carmen Balcells comercializará en formato digital —mediante una alianza con la empresa navarra Leer-e— las obras de algunos de los grandes autores que representa: Camilo José Cela, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Miguel Delibes, Julio Cortázar, Juan Marsé y Juan Goytisolo.

Además de informarnos sobre esta iniciativa de Carmen Balcells y Leer-e, el pasado 8 de enero José Antonio Millán nos presentó en Libros y bitios un minucioso análisis acerca de sus implicaciones sobre ‘la parte del importe de la compra percibirá el autor’, los anticipos que se le deben pagar a éste por la edición de un libro electrónico, el Digital Rights Management (DRM) o la sostenibilidad de la política del precio fijo del libro en el mercado de los contenidos digitales.

Mientras que la nota publicada por El País parece ser la reproducción de un cable de la agencia EFE y sólo contiene un par de links hacia información relacionada con la agente literaria y algunos de los escritores que ésta representa, la entrada de José Antonio incluye referencias a una entrevista a Carmen Balcells publicada en el Magazine de La Vanguardia en enero de 2006, reflexiones sobre la posición de los editores frente a los libros electrónicos, opiniones de Ignacio Latasa —responsable de Leer-e— con respecto a los temas mencionados al final del párrafo anterior y material gráfico complementario para ilustrar todo esto.

El enorme contraste existente entre la calidad de la información publicada por el diario más importante del mundo hispanohablante y la ofrecida por José Antonio pone en evidencia la escasa capacidad que tienen los grandes medios de comunicación de ocuparse oportunamente de todo aquello que se escape de la vorágine de la actualidad más inmediata, así como de hacerlo desde una perspectiva que intente ir más allá de la órbita de lo estrictamente general, descriptivo y obvio.

El carácter general, descriptivo y obvio de la nota de El País no tiene nada de reprochable justamente porque el que la publica es un medio generalista. Sin embargo, este hecho deja al descubierto la debilidad e incluso la obsolescencia de un modelo de producción de contenidos arcaico en un momento en el que los medios tradicionales deben asumir el reto de reinventarse para sobrevivir y llama particularmente la atención justo cuando se habla cada vez con más insistencia de la profunda crisis financiera por la que atraviesa actualmente el Grupo Prisa.


Leyendo este artículo vuelvo a sentir el sinsabor que me produjeron en la FIL los eventos “¿Hacia dónde y para qué el periodismo del siglo XXI?” —que organizó justamente el diario El País— y “El futuro del libro. Debate sobre la integración del mundo editorial y nuevas tecnologías (POD, Internet, Ebooks, etc)” —organizado por Google—.

Yo no creo que de momento la blogosfera pueda siquiera hacerle cosquillas al imperio de los medios tradicionales ni que baste con abrir un blog y escribir tres chorradas ingeniosas para convertirse en una celebridad. Pero estoy convencido de que en un contexto en el que las audiencias tienden hacia la fragmentación y en el que eso que se conoce como “la economía de la atención” depende de la capacidad de encontrar información con valor agregado en medio del ruido, la blogosfera está generando circuitos donde se están produciendo, difundiendo y discutiendo ideas realmente interesantes que muchas veces los medios tradicionales sólo asimilan cuando ya son periódico de ayer.