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la crisis, el libro y la industria editorial

En 2011 Manuel Gil y Joaquín Rodríguez hicieron los siguientes planteamientos en la introducción de El paradigma digital y sostenible del libro:

 

‘Quizá las únicas aseveraciones de las que estamos absolutamente seguros son, en primer lugar, la de considerar que no hay una sola empresa del sector del libro que tenga claro cómo va a sobrevivir a Internet; en segundo lugar, que Internet se llevará por delante dos terceras partes de las editoriales que hoy conocemos, básicamente por la imposibilidad generacional de comprender el nuevo “metamedio” y por la dificultad intrínseca de ganar dinero con la generación de contenidos. Esta afirmación debería venir acompañada, eso sí, por su aparente contraria: surgirán muchas otras editoriales, pequeñas y especializadas, cercanas a un grupo de lectores no necesariamente masivo, unidos por afinidades temáticas, convicciones sociopolíticas o estéticas, que hagan viable un nuevo modelo de editorial en red con presencia e inventarios virtuales’.

 

 

 

EL_PARADIGMA_DIGITAL_Y_SOSTENIBLE_DEL_LIBRO

 

 

 

Cuando leí por primera vez El paradigma digital y sostenible del libro justo después de su publicación pensé que Manuel y Joaquín exageraban en las estimaciones que hacen en su segunda aseveración, que me parecieron excesivamente pesimistas a pesar de la necesaria afirmación contraria que formulan a continuación en el párrafo citado. Sin embargo, con el paso del tiempo he empezado a creer que un escenario en el que ‘dos terceras partes de las editoriales que hoy conocemos’ podrían desaparecer no es descabellado debido a la coincidencia entre la crisis económica y el cambio de paradigma que supone la emergencia de lo digital. Teniendo en cuenta la manera como han evolucionado las cosas en España sobre todo durante los tres últimos años, yo iría más lejos e incluiría en el planteamiento de este escenario a otras empresas del sector o relacionadas con él: agencias literarias, distribuidoras, librerías, proveedoras de servicios editoriales y tecnológicos, desarrolladoras de tecnología, estudios de diseño, consultoras, centros de formación, etc.

 

Las siguientes son algunas de las razones por las que este escenario catastrófico que hace tres años encontraba exagerado empieza a parecerme cada vez más posible:

 

– la contracción del consumo como consecuencia de la crisis económica.

– los recortes en los presupuestos destinados a las subvenciones y a las adquisiciones públicas.

– los cambios en los hábitos de consumo de contenidos.

– la degradación del valor del libro.

 

Con respecto a los dos primeros puntos no hay mayor cosa que decir pero en relación con los dos últimos vale la pena hacer algunas observaciones —que ya planteé o al menos esbocé hace unos meses en la entrada “lectura y candy crush”—: por un lado, gracias en gran parte a la omnipresencia tanto de los dispositivos móviles como de la conexión a Internet hoy en día estamos expuestos a una amplia variedad de tipos de contenidos fácilmente accesibles que compiten por captar y acaparar nuestra atención; y, por otro lado, el libro como fuente de acceso al conocimiento, de entretenimiento y de ocio se ha devaluado debido al atractivo, a la rapidez, a la ligereza o a la gratificación inmediata y efímera que otras opciones de bajo coste o gratuitas como los videojuegos, la música, los vídeos o las redes sociales pueden ofrecernos más fácilmente.

 

Para poner esta reflexión en contexto veamos algunos datos del informe “Hábitos de lectura y compra de libros 2012”, que fue publicado en enero de 2013:

 

 

1_PORCENTAJE_DE_LECTORES_ESPAÑA

 

 

 

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2_PERFIL_DE_LECTORES_ESPAÑA

 

 

 

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3_FRECUENCIA_LECTURA_ESPAÑA

 

 

 

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4_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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5_LECTURA_DE_LIBROS_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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6_FRECUENCIA_DE_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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7_RAZONES_DE_LECTURA_DE_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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8_ACCESO_A_LIBROS_ESPAÑA

 

 

 

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9_ACCESO_A_LIBROS_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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1O_ACCESO_A_LIBROS_EVOLUCIÓN_ESPAÑA

 

 

 

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11_LECTURA_POR_SOPORTES_ESPAÑA

 

 

 

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12_LECTURA_POR_SOPORTES_DETALLE_ESPAÑA

 

 

 

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Estas diapositivas del informe en cuestión nos ofrecen una amplia variedad de información con respecto tanto al tamaño como al perfil de la población lectora, a los soportes en los que lee, a sus lecturas y a la forma como accede a ellas. Hay aspectos de este informe que son particularmente interesantes: los tipos de publicaciones que se leen; las preferencias en los tipos de publicaciones por edades; la frecuencia con la que se lee cada tipo de publicación; la segmentación por franjas de edad de los índices de lectura tanto por trabajo y estudios como en el tiempo libre; las motivaciones para leer libros; la forma como se accede a los libros y la evolución de la lectura en soporte digital de los distintos tipos de publicaciones. Con respecto al modo de acceso a los libros el informe indica un comprensible descenso de la compra que viene acompañado por un aumento tanto del préstamo en bibliotecas como de las descargas de Internet —no se especifica si éstas son de pago o gratuitas—.

 

Hay quienes dicen que contrario a lo que se cree, hoy en día se lee más que nunca. Quizás en estos tiempos de hiperconexión se lean menos libros que antes y la lectura inmersiva sea una práctica cada vez menos frecuente que puede incluso tender a caer en desuso. Es probable que el libro esté en proceso de perder al menos parcialmente esa condición de vehículo privilegiado de acceso al conocimiento y a la cultura escrita que ha ostentado durante tantos años. Esta tendencia ya está más que consolidada en ciertos tipos de contenidos técnicos, especializados y de referencia para los que está claro que el libro como contenedor se ha vuelto insuficiente —manuales, diccionarios, enciclopedias y guías de viaje, por ejemplo—. En el caso de algunos tipos de contenidos la convivencia entre el formato libro y lo digital ya está en vías de consolidación mientras que en otros está emergiendo y empieza a extenderse cada vez más.

 

Lo anterior supone un desafío para la industria editorial en su conjunto, cuya facturación viene disminuyendo significativamente como consecuencia de la caída de las ventas de libros. Esta situación es particularmente crítica en ciertos segmentos específicos de la edición. El avance del informe de “Comercio interior del libro 2013” que se presentó en junio de 2014 da cuenta de la caída de la facturación del sector durante los últimos cinco años. Mientras que en 2013 la facturación del sector cayó un 11,7% con respecto al año anterior, su caída desde 2009 asciende a un 29,8%.

 

 

 

FACTURACIÓN_INDUSTRIA_EDITORIAL_ESPAÑOLA_2009_2013

 

 

 

En el “Análisis del Mercado Editorial en España” publicado en julio de 2014 por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) se afirma que ‘el libro sigue siendo la primera industria cultural, pese a la crisis’. Si en el mercado interno las ventas de la primera industria cultural española continúan disminuyendo y en 2013 registraron una caída del 9,7% con respecto al año anterior, es altamente probable que las demás industrias culturales se encuentren en un estado mucho más crítico. Se trata de un panorama poco alentador para la que según el informe “El sector del libro en España 2012-2014” del Observatorio de la Lectura y el Libro es ‘una de las principales potencias editoriales del mundo’ —en la edición de hace dos años de este documento se afirmaba que era la cuarta—. El avance del informe de “Comercio exterior del libro 2013” indica que durante los últimos años también han venido cayendo las exportaciones hacia América, que para la industria editorial española es un mercado natural y una posible carta de salvación.

 

Esta situación pone en aprietos no sólo a la pequeña edición que cuenta con una capacidad de inversión muy limitada y que puede ser más vulnerable frente a los efectos de ciertas complicaciones económicas, sino también a los grandes grupos que tienen un músculo financiero, unas estructuras operativas, unos costes fijos y unas deudas cuya envergadura es significativamente mayor. Si sus ventas y su facturación están cayendo sin parar debido tanto a la crisis económica como a los cambios en los hábitos de consumo de contenidos por parte de las personas, ¿qué puede hacer la industria editorial para desacelerar, detener o revertir esta tendencia?

 

Entre las posibles líneas de acción que la industria editorial podría adoptar para evitar que sus ventas y su facturación sigan cayendo, destaco las siguientes —aclaro que casi todas ya han sido expuestas por otras personas en diferentes ocasiones—:

 

– achicar y aligerar su estructura —particularmente en el caso de los grandes grupos e incluso de ciertas editoriales medianas—.

– mejorar el conocimiento de sus públicos tanto reales como potenciales y entablar una relación directa, fluida y estrecha con éstos.

– fortalecer su apuesta por lo digital y acelerar su reconversión.

– diseñar, explorar y poner a prueba nuevos modelos de negocio.

– optimizar sus procesos de producción.

– reducir su volumen de producción para ajustarlo más y mejor a la demanda.

– bajar el precio de los libros.

– buscar fuentes de ingresos alternativas a la venta de libros.

 

 

Los hábitos de consumo de contenidos de las nuevas generaciones y los cambios que estamos adoptando en este campo los mayores de treinta años le plantean a la industria editorial grandes retos con respecto a las posibilidades de supervivencia de su negocio. Si no invierte recursos en áreas como el fomento de la lectura, la construcción de públicos y la puesta en valor de lo que aportan sus productos y servicios, es difícil que en el futuro la industria editorial consiga seguir contando con una clientela que esté dispuesta a pagar por acceder a éstos —sobre todo si tenemos en cuenta que la idea de que el acceso a los contenidos debería ser gratuito o muy barato cada vez está más expandida—. Más que de hacer que los libros vuelvan a ser cool como afirma la popular frase de John Waters, se trata de resaltar tanto el trabajo que hay detrás suyo como su valor intrínseco, social, cultural y económico.

 

 

 

WE_NEED_TO_MAKE_BOOKS_COOL_AGAIN_LECTURA_Y_CANDY_CRUSH

 

 

Hay quienes dicen que cuando los e-books representen la mayor parte de la facturación de la industria editorial el libro en papel tendrá un alto valor gracias a su status de rareza o de ícono vintage. Sin embargo, mientras los e-books no constituyan el grueso del negocio de la industria editorial esta idea seguirá siendo solamente una remota ilusión futurista.

 

Para terminar les recomiendo echarle un ojo al artículo “Paying for Digital Content Still Not the Norm in the UK”, que fue publicado recientemente en eMarketer y cuya lectura podría ayudar a desmontar el mito de que no querer pagar por el acceso a los contenidos es una costumbre típicamente española o que la crisis de la industria editorial en España se debe a que éste es un país líder en piratería.

 

 

DIGITAL_CONTENTS_FREE_VS_PAYING_UK

 

 

Sé lo que están pensando y tienen razón: mal de muchos, consuelo de tontos. Pero aquí no se trata de consolarse señalando que los otros también tienen graves problemas ni de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el ojo propio. El quid de la cuestión está en buscar pistas que permitan entender una serie de fenómenos para encontrarles soluciones a los problemas que se derivan de éstos.

Jueves, Mayo 23, 2013 categorizado bajo contenidos digitales, e-book, precio, ventas de libros

¿crecerán las ventas de e-books si se aplica un modelo low cost?

El pasado jueves 16 de mayo en lainformacion.com apareció el interesante artículo “Amazon lanza un pulso a los editores: bajad a 8 euros los `e-books´ para que el mercado sea rentable” cuyo autor es David González, de aviondepapel.tv.

 

Acerca de la posición de Amazon con respecto tanto a los precios de los e-books como a la presión que la compañía ejerce sobre los editores para que manejen esta variable de acuerdo con sus lineamientos dice David en su artículo:

 

‘Cada vez que entra en un país, su mantra, en contra del repetido por los editores españoles, es siempre el mismo: bajad, bajad y bajad los precios.

 

En los últimos tres años, la plataforma de comercio electrónico lo ha conseguido presionando a las editoriales españolas. No en vano, si revisamos los históricos, hoy un e-book puede costar casi el 30% menos que cuando desembarcó en nuestro país Amazon.

 

Sin embargo, aún no es suficiente. Amazon quiere que los editores, los agentes literarios y los autores apuesten por taladrar el suelo de los 10 euros’.

 

Y, claro, quien hoy dice que el precio máximo de los e-books debería ser 8 euros más adelante podría decir que más bien habría de ser 6, 3 o 1.

 

 

 

 

El reclamo de Amazon puede tener sentido aunque sólo hasta cierto punto porque una reducción excesiva del precio puede llevar a una degradación del valor percibido de los e-books y, por lo tanto, a la devaluación de éstos. Si para incentivar el crecimiento de un mercado una industria vende determinados bienes y servicios a unos precios muy bajos, ¿cómo hará para convencer al consumidor de que pague por éstos más de lo establecido inicialmente cuando la demanda alcance la suficiente masa crítica? Ofrecer e-books gratuitamente o venderlos a un precio inferior a 1,99 euros es razonable en el caso tanto de obras autopublicadas como de ciertos títulos publicados por editoriales establecidas —en el segundo caso las razones para optar por este límite pueden ser muy diversas y dependen básicamente de los objetivos que se tengan en materia de promoción, posicionamiento, ventas y recuperación de la inversión—.

 

¿Aparte de Amazon qué empresa puede darse el lujo de vender a pérdida durante años para incentivar el crecimiento de un mercado, convertirse en su líder y alcanzar una posición dominante en él? Es indudable que Amazon ha jugado un papel fundamental en el desarrollo del mercado de los e-books y en el aumento tanto de la demanda como de la penetración de éstos pero también es verdad que la manera como esta compañía ha jugado sus cartas para conseguir este objetivo en cierta medida puede terminar resultando perjudicial para el sector en su conjunto.

 

En fin, comparto con Manuel Gil la premisa de que “sin precios bajos no hay consumo” —sobre todo en momentos de crisis económica como éste—. Sin embargo, no creo que la solución para el crecimiento del mercado de los e-books consista en aplicar modelos de precio como el 1X1 de McDonald’s, la Euromanía de 100 Montaditos o la venta de San Miguel a 1 euro que abunda en ciertas zonas de Barcelona.

 

 

 

 

El precio de venta al público de los e-books debe permitir cubrir los costes de producción y dejarle al menos un pequeño margen a cada uno de los actores involucrados en el proceso de su puesta a disposición en el mercado. De ahí la importancia que tiene en este momento para la industria editorial reinventar sus modelos de producción y de negocio así como optimizar al máximo el uso de los recursos que tiene a su disposición. Si para que cada actor de la cadena de valor pueda llevarse su margen por pequeño que sea es necesario que los e-books se vendan a precios astronómicos, hay algo que la indutria no está haciendo bien. Los precios de venta al público de los e-books deben ajustarse tanto al poder adquisitivo como a las expectativas del consumidor y permitir no sólo que los costes de producción se cubran, sino también que quienes hacen posible que el producto sea accesible cobren lo que les corresponde por su intervención en este proceso.

 

La puesta a disposición de un e-book en óptimas condiciones técnicas supone unos costes que si el producto se vende a un precio muy bajo sólo pueden cubrirse vendiendo decenas de miles de descargas de archivos. Basándose en las carácterísticas de su modelo de acceso a los contenidos 24symbols se apuntó un gran acierto al contruir su marca argumentando ser “el Spotify de los libros”. ¿Alguna editorial o plataforma de venta de e-books se atrevería a darle una vuelta de tuerca al branding para construir su marca vendiéndose como “el Ryanair de los libros” a partir de una estrategia que consistiera en ofrecerle al consumidor un catálogo low cost de calidad cuestionable como los productos y/o servicios que ofrece la aerolínea irlandesa?

 

 

 

 

 

En España cada vez son más los editores que desde hace un tiempo están haciendo experimentos con el precio de venta al público de los e-books. Según me han dicho algunos editores con los que he tenido la oportunidad de comentar los resultados de sus experiencias con la variación del precio de los e-books a lo largo del tiempo —una práctica conocida como la aplicación de precios dinámicos— y/o con la realización de promociones agresivas en momentos puntuales, actualmente no tienen del todo claro qué estrategias funcionan pero por lo menos han podido identificar algunas que no funcionan. Está claro que una cosa es bajar en un momento dado los precios de determinados productos con motivo de una promoción y que otra muy distinta es tirarlos por los suelos de manera permanente.

 

Justo mientras escribía esta entrada David publicó en lainformacion.com otro artículo relacionado con este tema cuyo título es “Si juegas con el precio de tu `e-book´, llegarás a la lista de los 10 títulos más vendidos”. Este artículo cuyo título puede resultar engañoso sugiere varias ideas interesantes, por lo que recomiendo su lectura.

 

Para comprender la cuestión del precio de los e-books en sus distintas dimensiones y estar al tanto de su evolución recomiendo leer los aportes que con respecto al tema hacen Mike Shatzkin, Joe WikertManuel Gil y Anatomía de la edición así como los informes analíticos que cada martes publica Digital Book World sobre los títulos más vendidos en formato digital en Estados Unidos.

 

Con respecto a los diferentes temas que abordo aquí también recomiendo la lectura de las siguientes entradas:

 

“La mercadonarización del libro” y “Sin precios bajos no hay consumo”, de Manuel Gil

“¿Debemos macdonalizar la edición?”, de Bernat Ruiz Domènech

 

 

 

 

Antes de terminar considero necesario destacar que en 2008 ya Manuel Gil y Javier Jiménez estaban analizando la aparición de la tendencia low cost en la edición como puede constatarse en El nuevo paradigma del sector del libro —el título con el que Trama editorial inauguró en octubre de ese año su estupenda colección Tipos móviles—.

2º diplomado en estudios editoriales del instituto caro y cuervo: experiencia con balance positivo

Durante las dos últimas semanas de septiembre estuve en Bogotá dando clases en el 2º Diplomado en Estudios Editoriales del Instituto Caro y Cuervo, una experiencia cuyo balance ha sido 100% positivo en todos los sentidos. Para empezar quisiera hacer algunas observaciones de carácter descriptivo con respecto a los estudiantes del diplomado:

 

– número de estudiantes: +/- 24 (repartidos prácticamente de manera equitativa entre hombres y mujeres)

– edades: entre 22 y 57 años

– campos de trabajo: editoriales (de diferentes áreas temáticas y tamaños), librerías, entidades públicas de gestión cultural, publicaciones periódicas (culturales y académicas) e instituciones educativas (colegios y universidades).

– oficios que ejercen: libreros, editores en distintos tipos de estructuras (editoriales y entidades públicas del sector cultural), correctores de estilo, profesores, periodistas, gestores culturales de entidades públicas y emprendedores.

– tipos de relaciones laborales que tienen con sus empleadores y/o clientes: freelance, funcionarios públicos, empleados, contratistas y emprendedores.

 

 

 

 

Al principio me llamó mucho la atención la enorme diversidad de edades, perfiles profesionales, actividades, intereses e inclinaciones que me encontré entre los estudiantes del diplomado. Al favorecer el intercambio de testimonios con respecto a las experiencias personales y profesionales de cada uno, esta diversidad fue una fuente inagotable de temas de conversación y de discusiones que en mi opinión contribuyeron a enriquecer el aprendizaje de todos durante las clases. Al fin y al cabo la confrontación de puntos de vista desde perspectivas y experiencias diferentes siempre suma y resulta estimulante porque permite cuestionar, complementar, revaluar y/o reforzar las intuiciones, ideas y convicciones que se tienen en un momento dado.

 

 

 

 

Y a lo largo de mis clases lo que más gratamente me llamó la atención fue la actitud entusiasta, inquieta, curiosa y comprometida de los estudiantes, que se ve reflejada en sus ganas de hacer cosas y en los proyectos que están concibiendo, impulsando, poniendo en marcha y/o desarrollando —lo cual en parte es un reflejo de la efervescencia que hay en este momento en la movida cultural de Bogotá—. Todos los estudiantes del diplomado son profesionales en activo y seguramente para muchos de ellos no siempre es fácil asistir cada tarde durante dos o tres horas a las clases después de terminar su jornada laboral, sobre todo si tenemos en cuenta el tamaño de Bogotá y  las dificultades que suponen para la movilidad algunos factores como las distancias que es necesario recorrer para ir de un lugar a otro y los tiempos de desplazamiento.

 

Espero que el diplomado les sirva a los estudiantes tanto para mejorar sus competencias profesionales como para aportarles cada vez más valor bien sea a las organizaciones para las que trabajan o bien a sus propios proyectos.

 

Gracias a Margarita Valencia y a Javier Fandiño por la invitación a participar en el diplomado así como al personal administrativo del Instituto Caro y Cuervo por sus gestiones para hacer posible el buen desarrollo de mi trabajo.

 

A propósito de la formación de editores en el ámbito hispanohablante, antes de terminar quisiera recomendar las siguientes entradas publicadas en Antinomias libro por  Manuel Gil —quien estuvo participando en la primera edición del diplomado—:

 

Formación editorial en Colombia

– Crónicas bogotanas 1, 2 y 3

Miércoles, Abril 25, 2012 categorizado bajo destacados, edición, industria editorial, industria editorial española

lectura imprescindible: efímeros instantes. todos los post del blog paradigma libro

El pasado 21 de marzo Manuel Gil anunció en una entrada de Antinomias libro la aparición de Efímeros instantes. Todos los post del blog Paradigma Libro. El libro fue publicado bajo licencia Creative Commons en una edición no venal en papel así como en versión digital, que puede descargarse gratuitamente en ePub y en PDF.

 

 

 

 

Creo que Paradigma Libro es el mejor blog sobre el sector editorial que se ha hecho hasta ahora en español. En su momento la lectura de Paradigma Libro me resultó de gran ayuda para comprender no sólo algunas situaciones coyunturales que entonces estaban teniendo lugar en el sector editorial, sino también algunos aspectos estructurales de éste. Por otro lado, las entradas de Paradigma Libro no se limitaban solamente a tomar una instantánea de una situación en un momento puntual sino que además ofrecían claves para dar cuenta de su evolución. Si El nuevo paradigma del sector del libro fue un trabajo de largo aliento altamente reflexivo y analítico, cada entrada de Paradigma Libro era una reacción mucho más inmediata pero no por ellos menos aguda, lúcida, elaborada y profunda frente a los acontecimientos del día a día que iban marcando la actualidad del sector. También tengo que decir que veinte minutos de conversación con Francisco Javier Jiménez y/o Manuel Gil fácilmente pueden resultar más provechosos que muchas de las horas que habitualmente dedico a la lectura de distintos tipos de contenidos especializados sobre el sector editorial que se encuentran en libros, revistas y blogs.

 

Debido a lo anterior ahora que el blog ya no está en línea la iniciativa de publicar Efímeros instantes. Todos los post del blog Paradigma Libro me parece un acierto total en la medida en que rescata una serie de contenidos que en su momento aportaron un valor clave para entender lo que estaba sucediendo en el sector y a los que ya no era posible acceder porque desde hace más de un año no se encontraban disponibles. Dicho esto, como lector de Paradigma Libro aprovecho para agradecerle a Jorge Portland por sacar adelante esta iniciativa y para felicitarlo por el resultado de su trabajo.

 

Del prólogo de Manuel Gil a este volumen quisiera rescatar el siguiente fragmento que resume el espíritu del blog Paradigma Libro:

 

‘Desde su inicio el blog nació con una voluntad de crítica radical y un planteamiento a contracorriente del pensamiento único que el sector tenía instaurado y establecido. Irreverente, duro, radical, políticamente incorrecto, el blog se convirtió en seguida en referente entre los blogs del sector’.

 

 

 

 

Como todo proyecto, Paradigma Libro cumplió su ciclo. Gracias a la publicación de Efímeros instantes. Todos los post del blog Paradigma Libro el trabajo que los paradigmáticos hicieron en este espacio durante casi dos años es un legado vivo que está al alcance de todos y no un recuerdo que se va desdibujando con el paso del tiempo. Hojeando Efímeros instantes. Todos los post del blog Paradigma Libro he podido constatar que muchos de los planteamientos que los paradigmáticos hicieron en sus textos siguen vigentes hoy en día a pesar del paso del tiempo, lo cual confirma que el valor de este volumen se deriva no sólo de lo que dichos textos dicen con respecto al sector en el momento de su publicación sino también del hecho de que su lectura continúe siendo necesaria, pertinente y a menudo reveladora. Creo que Efímeros instantes. Todos los post del blog Paradigma Libro es y durante un tiempo seguirá siendo una lectura obligada para cualquier persona que quiera comprender las condiciones que han llevado al sector del libro a su estado actual, el rumbo que éste está tomando y los posibles resultados de muchas de las cosas que vienen sucediendo en él.

 

Antes de terminar quisiera llamar la atención sobre el enorme aporte del trabajo que Francisco Javier Jiménez y Manuel Gil hicieron a través de los textos que escribieron a cuatro manos para la revista TexturasEl nuevo paradigma del sector del libro y el blog Paradigma Libro.

jaque o gambito: la transición digital de la librería en la revista texturas

Esta semana aparecerá el número especial de la revista Texturas dedicado al tema de las librerías y el entorno digital, una cuestión alrededor de la cual hoy en día hay no sólo muchos elementos en juego sino también incertidumbres y controversias profundas. Este especial ha sido preparado por el equipo de la revista aprovechando la realización del 22 Congreso Nacional de Libreros, que tendrá lugar del 16 al 19 de marzo en Las Palmas de Gran Canaria.

Hace unas semanas en una entrada de Antinomias libro dedicada a este número especial cuyo título es “Jaque o gambito”, Manuel Gil lo presentaba de la siguiente manera:

‘El número intenta abrir un marco de reflexión sobre la problemática a la que se enfrenta la librería en un entorno abiertamente digital como es previsible que ocurra dentro de unos años, la convivencia papel digital, que no es el debate, está asegurada durante mucho tiempo, pero la mutación rápida de ciertos contenidos hacia el digital conllevará un estrechamiento del mercado en sus volúmenes que hacen previsible un proceso traumático de adaptación de la librería al nuevo ecosistema’.

A continuación pueden ver el sumario de este especial de la revista Texturas, que ya va por el número 14:

– Ricardo Nudelman: “Cuando todos los libros sean electrónicos”

– Joaquín Rodríguez: “The Book Plus Business Plan (B+Bp)”

– Elia Fernández: “Al abordaje”

– Paulo Cosín Fernández: “Los retos del sector ante las revoluciones de nuestro tiempo”

– Juan Miguel Salvador: “Nuevas librerías para nuevos escenarios”

– José Antonio Vázquez: “El regreso al futuro de las librerías independientes”

“The Linotype Bulletin”

– Arantxa Larrauri: “Las librerías ante el futuro digital”

– Bernabé Naharro Sanz: “Manifiesto neolibrero”

– Martín Gómez: “Los desafíos para la librería”

– Manuel García Iborra: “¿Qué será de las librerías en el futuro digital?”

– José Manuel Anta: “El futuro digital y la mutación de las librerías”

– Antonio Rivero Rodríguez: “El horizonte digital y las librerías”

– María Moreno: “Hábitats”

– Antonio Ramírez: “Un mundo que se estrecha”

– Enrique Redel: “Cruzar el Rubicón”

– Lola Larumbe Doral: “Libreros de papel”

– Jesús Manuel Pinto Varela: “El libro electrónico: ¿qué será de nosotros?”

– Marcelino Elosua: “Ventaja competitiva: de la capacidad de distribución al marketing digital”

– Ramiro Domínguez: “El mundo del libro y el mundo del ‘e-book'”

– Ramón Alba: “¿De qué hablamos cuando hablamos del libro?”

– Philippe Hunziker: “Mundo digital y librería en los confines de la hispanidad”

– Marco Antonio Coloma: “Un campo en disputa”

– Javier López Yáñez: “Las ferias del libro ante el futuro digital: el papel de las librerías”

– Alberto Vicente y Silvano Gozzer: “Experiencias en el comercio electrónico de libros”

Si alguien quiere hacerse una idea con respecto al contenido de este especial, le recomiendo echarle un ojo a las citas de algunos artículos de “Jaque o gambito” que Manuel Gil ha publicado en la entrada “Agítese antes de usarla: Texturas nº 14” de Antinomias libro.

Esperemos que este número especial de Texturas contribuya a abrir un proceso de reflexión y discusión constructivo con respecto a la emergencia de lo digital que conduzca a la definición de lineamientos estratégicos y a la adopción de acciones puntuales a futuro, que es una de las cosas que actualmente necesita con urgencia el sector.