En su charla Schiffrin habló acerca de los planteamientos que hace en sus libros, particularmente de la manera como han evolucionado la concentración de la propiedad en el sector editorial, del fracaso de las políticas de los grandes conglomerados que les exigen a los editores índices de rentabilidad similares a los de otras industrias que por la naturaleza de su actividad producen mayores beneficios, de la emergencia tanto de proyectos privados como de iniciativas de origen público que buscan preservar la diversidad cultural y que representan una alternativa frente a la homogeneización del mercado masivo que se deriva de la globalización o del cobro de impuestos a los proveedores de acceso a Internet, a los motores de búsqueda y a las empresas de e-commerce para proteger a las industrias culturales.
(Schiffrin y Fernando Zapata, director del CERLALC)
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Una de las conclusiones que Schiffrin expuso en su charla de ayer en la FIL es que los cambios que el sector editorial está viviendo desde hace unas décadas empezaron cuando la edición dejó de ser una profesión y un oficio para convertirse en una industria.
En la tarde de ayer Margarita Valencia, Juan Pablo Mojica y yo tuvimos la oportunidad de sostener una conversación con Schiffrin acerca de estos y algunos otros temas.
(Schiffrin, Margarita Valencia y Juan Pablo Mojica del CERLALC)
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Próximamente publicaré en [ el ojo fisgón ] esta entrevista que le hicimos a André Schiffrin gracias a la colaboración del CERLALC.
- la colección Libros sobre libros, ‘que ofrece a los profesionales del libro, bajo un solo sello y de manera sistemática, herramientas prácticas para la diaria ejecución de sus labores y reflexiones sobre los alcances y limitaciones de su quehacer’ —coeditada con el FCE—.
- el suplemento de crítica bibliográfica Hoja por hoja —que dejó de circular a principios de 2009, tras doce años de existencia—.
- el Directorio de la Industria Editorial Mexicana (DIEM).
- actividades de formación como el Seminario Internacional para Editores y Libreros.
De acuerdo con Tomás, lo que desde un principio definió la vocación de Libraria es la intención de ofrecerle herramientas prácticas a la industria editorial mexicana a través tanto de sus publicaciones como de la organización de actividades de formación para profesionales. Hoja por hoja y la colección Libros sobre libros fueron una respuesta al que Tomás considera que es uno de los grandes problemas de la industria editorial mexicana: la ausencia de publicaciones que susciten el debate y el intercambio de ideas en el interior del gremio.
Tomás fundó Libraria para publicar aquello que le habría gustado leer pero que no encontraba en la oferta editorial existente. La motivación que condujo a la creación de Hoja por hoja fue el hecho de que aunque ‘en México hay suplementos culturales, no había ninguno que sólo hablara de libros. Siempre el libro era como un apéndice y nuestra línea siempre fue claramente hablar de los libros y no del autor para contrarrestar la frivolización de los medios de comunicación’. El suplemento subsistió durante doce años pero al igual que muchas otras publicaciones tuvo que cerrar como consecuencia de la crisis económica.
La colección Libros sobre libros, por su parte, surgió después de que Tomás hizo una maestría en Edición que se abrió hace más de quince años en Guadalajara y que sólo tuvo dos generaciones. Esta experiencia puso en evidencia ’la falta de información y de textos reflexivos en español sobre edición. A partir de ahí maduró la idea de proponer contenidos con un carácter integral, acotado y técnico’. Tomás percibe en la industria editorial hispanohablante una fuerte reticencia frente a los contenidos prácticos y de reflexión sobre el sector, así como frente a la formación porque ‘se aprecia mucho la experiencia del viejo librero o distribuidor que ya sabe hacer su trabajo, que no siente la necesidad de sistematizar y que no cree que alguien pueda enseñarle algo. Hay una idea de que la experiencia es la que te enseña y de que no te queda otro camino que empezar desde abajo para que al cabo de muchísimos años puedas tener un conocimiento sólido de tu oficio. Hay una suerte de desdén hacia la formación “académica”‘.
En el catálogo de Libros sobre libros hay un interés particular por los libreros, que surge como una consecuencia de la fragilidad del tejido de la red de las librerías en México —y en muchos otros países—. Tomás anota que ‘si no hay librerías, los editores que subsisten la tienen muy difícil. Habría que poner más énfasis en que hubiera más librerías’.
Quisiera llamar la atención sobre dos aspectos de esta charla que tuvo lugar hace dos años pero cuyos planteamientos siguen vigentes: en primer lugar, la propuesta de que los editores iberoamericanos recurran a las coediciones y a la impresión bajo demanda para incentivar la publicación de sus autores en otros países de la región y, de esta manera, estimular el intercambio y ampliar el ámbito de circulación de lo que se publica en el mundo hispanohablante; y, en segundo lugar, la importancia que Tomás le ha dado en su trabajo como editor a la formación y al debate a través de las colecciones Libros sobre libros y Gestión cultural, de Hoja por hoja y de los eventos profesionales organizados por Libraria.
Afortunadamente el vacío de textos reflexivos sobre el sector editorial que Tomás detectó mientras hacía su maestría en Edición ahora lo llenan no sólo Libros sobre libros sino también la colección Tipos móviles y la revista Texturas, de Trama editorial.
Este ciclo de charlas que buscaban establecer puentes entre distintos sectores del ámbito cultural de ambas orillas del Atlántico se hicieron con el propósito de propiciar la creación por parte de ARCE de un espacio franco de conversación que convirtiera su stand en un punto de encuentro para quienes coincidieron en la pasada FIL. Gracias tanto a la voluntad y al respaldo de Manuel Ortuño como al apoyo de Patricia Martínez, el stand de ARCE fue un importante dinamizador de la cotidianidad de esta edición de la FIL.
Durante la pasada Liber los miembros del equipo del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) le propusimos a Luis Collado, responsable del proyecto Google libros en España y Portugal, sostener una charla sobre el estado actual del mercado de los contenidos digitales en nuestro medio y sobre los fundamentos y las perspectivas globales del proyecto Book Search de Google. Aprovechando la presencia de nuestro amigo Pablo Arrieta en Madrid, lo invitamos a participar en esta conversación de la cual les presentamos un resumen en el siguiente vídeo.
Aquí van algunas de las cosas que dijo Luis que más me llamaron la atención:
- Sobre la necesidad de ampliar el acceso a los contenidos a través de Internet y el papel que deben jugar los gobiernos en la adecuación del marco legal a las nuevas condiciones:
‘La digitalización de libros así como la visibilidad de éstos y la difusión del conocimiento a través de Internet es algo que es imparable y muy útil para nuestra sociedad. Ahí lo que tenemos ahora es un punto de trabajo muy claro que es adecuar el marco legislativo a la realidad de Internet (…) Por esa razón en Google podemos hacer algunas cosas en territorio norteamericano que el marco legislativo nos lo permite y que, sin embargo, en otras partes del mundo no podemos hacer porque el entorno legislativo es totalmente diferente (…) Los gobiernos se están dando cuenta de que no hay tanto que proteger y cerrar sino al revés, difundir. Esto va a ser porque es beneficioso para el desarrollo social’ ***.
- Sobre la lectura en pantalla y los dispositivos de lectura:
‘Poder leer libros en Internet no supone ni siquiera la dependencia de ningún aparato. Es decir, yo tengo los libros en las nubes —el cloud computing del que estamos hablando— y sé que siempre tengo los libros disponibles independientemente del dispositivo a través del cual entro. Ese ecosistema del libro en Internet es el primero que tenemos que conseguir que funciones. Es decir, que los lectores tienen que entrar al libro a través de Internet y empezar a leer en multipantalla independientemente del dispositivo que sea’.
- Sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor:
‘Favorecemos el uso de licencias de tipo Creative Commons y por otro lado de alguna manera lo que estamos intentando al hacer todo lo que estamos haciendo estamos abriendo el debate sobre todo lo que es propiedad intelectual, derechos de autor, etc. Creemos que va a favorecer que el legislador se dé cuenta de que tiene que legislar hacia esta realidad más pronto que tarde’.
*** el componente de desarrollo social, servicio público y democratización universal que empieza a introducir Google en su discurso en torno al proyecto Book Search es un tema al que me referiré dentro de unos días a propósito de las reflexiones planteadas por el profesor Roger Chartier en la entrevista que le hicimos la semana pasada en Barcelona.
Tras tres semanas de trabajo intensivo en Bogotá y cientos de horas de lectura, edición de vídeo, análisis y redacción, ahora mismo estamos dándole las últimas puntadas a un documento que pretende no sólo dar cuenta del estado actual de la edición independiente en Iberoamérica sino también sugerir algunas líneas de acción que contribuyan a orientar su desarrollo en Colombia. Desde que empezamos a trabajar con Margarita Valencia y Pablo Odell pusimos en marcha una dinámica de trabajo colaborativo en línea que ha funcionado bastante bien porque además de haber explotado muy bien las competencias particulares de cada uno hemos hecho una gestión eficiente de los materiales de trabajo —vídeos, bases de datos, documentos, etc.—. La siguiente imagen muestra el estado del Gdoc de nuestro estudio hace unos días.