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Viernes
Marzo , 2010

[ el ojo fisgón ]

análisis de las tendencias del mercado editorial

leyendo hipertextos con pablo arrieta

Publicado por martín gómez el Febrero - 23 - 2010 1 Comentario

En octubre de 2009 Pablo Arrieta visitó España para asistir a Liber y en una charla que sostuvimos en Barcelona me habló de Leyendo hipertextos, un proyecto en el que venía trabajando desde hacía un tiempo y que estaba a punto de salir a la luz. Según lo que le entendí entonces a Pablo, Leyendo hipertextos era un libro sobre la evolución del libro y de la cultura escrita que tras ser publicado en papel como un texto terminado adquiriría una doble vida al empezar a tener un desarrollo continuo en un entorno digital a manera de obra abierta.

LEYENDO_HIPERTEXTOS

El proyecto, en el que están involucrados la Editorial Voluntad —especializada en el libro de texto— y el Grupo editorial Norma a través de su división de proyectos digitales, consiste en continuar con el desarrollo del texto inicial enriqueciéndolo con contenidos multimedia que contribuyan tanto a reforzar los planteamientos que hay en él como a aportar ideas y perspectivas nuevas.

IMÁGENES_INTERIORES_LEYENDO_HIPERTEXTOS_PAPEL

Hasta el momento en la edición digital de Leyendo hipertextos se han publicado el prefacio tanto a ésta como a la edición impresa y la versión enriquecida de los dos primeros capítulos del libro. En el prefacio a la edición digital el autor dice lo siguiente con respecto a su origen y a la manera como ésta se irá desarrollando:

‘Han pasado muchos meses desde que entregué el libro a la editorial y los impresores hicieron su labor. De hecho, mi copia en papel está un poco desgastada por los viajes… ¡Pero no es para menos! Conmigo ha recorrido medio mundo: hemos estado en Madrid, Barcelona, Frankfurt, Buenos Aires, Santiago de Chile, Barranquilla, Port of Spain, Guadalajara, Manchester, Londres, Leeds… y ahora se encuentra en mis manos mientras escribo esta segunda introducción. Y nos encontramos en Escocia.

Aunque el papel del libro que llevo conmigo lo único que ha recibido en estos meses han sido múltiples arrugas, en mi cabeza he ido recogiendo conocimientos y datos que van a enriquecer la edición digital; esta que tienes hoy en pantalla.

El libro que nació en papel y ha mutado a píxeles es ahora una realidad y en el tiempo que viene va a irse alimentando, enriqueciéndose y tejiendo una aventura que espero hagamos juntos. Desde su finalización hasta hoy, el mundo de la tecnología ha seguido adelante y novedosas historias se han tomado los corazones de la gente (como ha ocurrido con Avatar), en mi caso personal he jugado por primera vez Rockband y cómo resultó de divertido… Y estamos a pocas semanas del posible lanzamiento de un aparato que va a cambiar para siempre la forma como la gente lee en pantalla(si, me refiero a la mítica tableta de Apple… que a esta altura no sabemos si realmente va a ser lanzada).

Luego de mostrar el papel a tanta gente, y sorprenderme ante la buena acogida de este texto escolar que tiene ganas de crecer, es hora de abrir las puertas a esta nueva versión, que tiene muchos elementos imposibles de consignar en el papel. Y es el sueño que lo puedan llevar todos en sus bolsillos muy, muy pronto.

Las secciones se irán activando y las zonas con contenido extra serán descubiertas por los lectores del libro físico. Así que si no lo tienes aún, es momento de ir a una librería y preguntar por él‘.

***

No deja de llamarme la atención el hecho de que en un medio en el que la reticencia frente a la distribución, la comercialización y la circulación de los libros en formatos, soportes y entornos digitales sigue siendo fuerte y estando ampliamente extendida, en plena crisis dos editoriales que ya están bien posicionadas en sus respectivos segmentos del mercado tengan la voluntad necesaria para apostar por el desarrollo de un proyecto de este tipo de la mano de alguien como Pablo que tiene una larga y reconocida experiencia no sólo como experto en temas digitales sino también como profesor.

Continuaré siguiendo de cerca el desarrollo de este proyecto y en caso de que lo considere necesario comentaré más adelante los aspectos del proceso que me llamen la atención.

IMÁGENES_INTERIORES_LEYENDO_HIPERTEXTOS_EN_LÍNEA

***

La siguiente es la tabla de contenidos de Leyendo hipertextos:

PREFACIO

CAPÍTULO I. ¿Qué es eso en la pared?
Sumerios & Co
Cleopatra lee
Códices y chapulines
Mercaderes de alfabetos
Ensalada griega para los romanos
Mientras que en la India
Copistas ejemplares
El oficio del escritor
El Sr. Gutenber y su invención
Imprimamos el mundo
El mundo día a día

CAPÍTULO II. Contando historias ¡de nuevo?
Sumas y restas
Ideas revolucionarias
Como podemos pensar
Conectados somos mejores
Ted Nelson en el laboratorio
Ratones y conexiones
Ensayos en California
Jobs y Gates
Tim Berners Lee y WWW
Con L se escribe Libre (o ¡Linux!)
Mi mano es una biblioteca

CAPÍTULO III. Caracteristicas del planeta
hipertexto
Hipertexto: ¿y eso qué es?
Historias sin forma
Hypercard, Authorware, Director y Storyspace
Público que participa
Un mundo de marquillas
Wikis y Blogs
Hablando como pajaritos

CAPÍTULO IV. Jugando y narrando
El cine y sus nietos
Misiles contra marcianos
Inmersión
Atari y sus amigos (Segunda generación)
Mario trae su nintendo (Tercera generación)
CDs y juegos de bolsillo (Cuarta generación)
3D y gráficas espectaculares (Quinta generación)
XBoxes (Sexta generación)
A moverse con todo (Séptima generación)
Game Over
Generaciones videojuegos

CAPÍTULO V. En la palma de la mano
Conectados desconectados
¿Me envías un mensajito?
ABCS ESI2 CARO
Kawabata y sus manos
Leyendo Haikus
Mensajes de texto novelados
Códigos y posiciones
Dedos manchados de pixeles

CAPÍTULO VI. Me gustaría contarte
El Talmud
Paul Otlet
Dos Passos, Borges, Cortázar y Borroughs
Los escritores hipertextuales
WuMing
Los cómics
Scout McCloud
Autores multitudinarios: wikis
Dragones aventureros
Myst
The eye of Judgement
Wikitude
Personal Effects: Drak Art

CAPÍTULO VII. Manos al pixel

CAPÍTULO VIII. ¿Hacia dónde vamos?
Papel electrónico y lectores
Nuevos papeles
Propiedad y piratería
Y así nacieron los Creative Commons
(Bienes Comunes Creativos)
Auméntame la realidad
¡Wow!
Un mundo sin prensas
Log out

BIBLIOGRAFÍA

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viii foro internacional de editores y profesionales del libro, en la fil de guadalajara

Publicado por martín gómez el Noviembre - 20 - 2009 4 Comentarios

El próximo sábado 28 de noviembre empieza la 23ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), que termina el domingo 6 de diciembre. Una de las actividades más importantes de la FIL es el VIII el Foro Internacional de Editores y Profesionales del Libro, que se llevará a cabo los días martes 1 y miércoles 2 de diciembre y que este año girará en torno a un tema crítico: “La edición y la librería ante los cambios tecnológicos”.

 

FORO_DE_EDITORES_Y_PROFESIONALES

 

Aquí va el programa del foro:

 

Martes 1 de diciembre

 

Lugar: Salón de profesionales, área internacional

 

4:00 – 4:30

 Inauguración

 

4:30 – 5:15

Conferencia magistral de apertura: Escribir, editar, promover, leer ¿el fin de los antiguos rituales?

Steve Wasserman (Estados Unidos), Director ejecutivo de la oficina de Nueva York de Kneerim & Williams at Fish & Richardson

Presenta: Richard Uribe (Colombia), Subdirector del libro y desarrollo del CERLALC

 

5:30 – 7:00

Mesa 1. Las nuevas tecnologías y los nuevos procesos

- En la producción editorial

Luis Francisco Rodríguez (España), Director ejecutivo de Publidisa.

- Diseño para la web2.0 y para los dispositivos lectores.

Bob Stein (Estados Unidos), The Institute for the Future of the Book.

- En la comercialización, la librería electrónica

Michael Vogelbacher (Alemania), Librería Libreka

 

7:15 – 8:30

Mesa 2. Los nuevos soportes de lectura: la edición digital

El punto de vista del editor: ventajas y conflictos. ¿Cómo ingresar en la edición electrónica?

Joaquín Rodríguez (España), editor.

- Los lectores digitales, actualidad y perspectivas.

Pablo Arrieta (Colombia), Xpectro.

- El punto de vista del lector. La experiencia de la lectura en los nuevos Soportes.

Chris Meade (Reino Unido), if:book London.

 

Miércoles 2 de diciembre

 

Lugar: Salón de profesionales

 

4:30 – 5:15

Conferencia magistral: Evolución de la publicación digital: ¿una nueva profesión?

John W. Warren (Estados Unidos), Director de mercadotecnia y publicaciones de RAND Corp.

 

5:15 – 6:15

Mesa 3. La web 2.0 y su impacto en el mundo de la edición, la librería y la lectura (1)

- Los sitios Web y sus nuevas funcionalidades. Metadatos e información Enriquecida

José Antonio Millán (España), consultor

- Las comunidades y la interactividad: blogs, foros, prosumidores y redes sociales.

Francisco Javier Jiménez (España), editor

- Nuevos modelos de negocios (1)

Jorge Pinto (Estados Unidos), Jorge Pinto Books

 

6:30 – 7:30

Mesa 3. La web 2.0 y su impacto en el mundo de la edición, la librería y la lectura (2)

- Cambios en la propiedad intelectual: licencias copyflet y otras modalidades de derechos

Carlos Fernández Ballesteros (Uruguay), OMPI

- Nuevos modelos de negocios (2)

Michael Smith (Estados Unidos), International Digital Publishing Forum

 

7:30 – 8:15

Clausura: Entrevista sobre el futuro del libro.

Jorge Volpi (México), escritor

Rosa Beltrán (México), escritora

Patricia Kolesnicov (Argentina), Editora de cultura del diario Clarín

 

Conozco de cerca el trabajo de Joaquín Rodríguez, Francisco Javier Jiménez, José Antonio Millán y Pablo Arrieta, así que recomiendo sus charlas a ojo cerrado. Por otro lado, debe ser intersantísimo oír las intervenciones de Chris Meade, del if:book de Londres, de Bob Stein, de The Institute for the Future of the Book, y de Michael Vogelbacher, de Libreka.

 

***

 

Y ya que estamos hablando de la FIL aprovecho para volver a llamar la atención sobre la presentación del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI), que tendrá lugar el sábado 28 de noviembre a las 19.00 en el Salón A del área internacional de la feria. A quienes vayan a estar en la FIL, allí los esperamos. Y a quienes no vayan a estar, ya les haremos un reporte detallado de la presentación.

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conversación con luis collado, de google libros / “es necesario adecuar el marco legislativo a la realidad de internet”

Publicado por martín gómez el Noviembre - 11 - 2009 1 Comentario

Durante la pasada Liber los miembros del equipo del Observatorio Iberoamericano de la Edición Independiente (OBIEI) le propusimos a Luis Collado, responsable del proyecto Google libros en España y Portugal, sostener una charla sobre el estado actual del mercado de los contenidos digitales en nuestro medio y sobre los fundamentos y las perspectivas globales del proyecto Book Search de Google. Aprovechando la presencia de nuestro amigo Pablo Arrieta en Madrid, lo invitamos a participar en esta conversación de la cual les presentamos un resumen en el siguiente vídeo.

 

 

 

Aquí van algunas de las cosas que dijo Luis que más me llamaron la atención:

 

- Sobre la necesidad de ampliar el acceso a los contenidos a través de Internet y el papel que deben jugar los gobiernos en la adecuación del marco legal a las nuevas condiciones:

 

‘La digitalización de libros así como la visibilidad de éstos y la difusión del conocimiento a través de Internet es algo que es imparable y muy útil para nuestra sociedad. Ahí lo que tenemos ahora es un punto de trabajo muy claro que es adecuar el marco legislativo a la realidad de Internet (…) Por esa razón en Google podemos hacer algunas cosas en territorio norteamericano que el marco legislativo nos lo permite y que, sin embargo, en otras partes del mundo no podemos hacer porque el entorno legislativo es totalmente diferente (…) Los gobiernos se están dando cuenta de que no hay tanto que proteger y cerrar sino al revés, difundir. Esto va a ser porque es beneficioso para el desarrollo social’ ***.

 

- Sobre la lectura en pantalla y los dispositivos de lectura:

 

‘Poder leer libros en Internet no supone ni siquiera la dependencia de ningún aparato. Es decir, yo tengo los libros en las nubes —el cloud computing del que estamos hablando— y sé que siempre tengo los libros disponibles independientemente del dispositivo a través del cual entro. Ese ecosistema del libro en Internet es el primero que tenemos que conseguir que funciones. Es decir, que los lectores tienen que entrar al libro a través de Internet y empezar a leer en multipantalla independientemente del dispositivo que sea’.

 

GOOGLE_LIBROS

 

- Sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor:

 

‘Favorecemos el uso de licencias de tipo Creative Commons y por otro lado de alguna manera lo que estamos intentando al hacer todo lo que estamos haciendo estamos abriendo el debate sobre todo lo que es propiedad intelectual, derechos de autor, etc. Creemos que va a favorecer que el legislador se dé cuenta de que tiene que legislar hacia esta realidad más pronto que tarde’.

 

Al poco tiempo de esta charla con Luis se anunció la puesta en marcha del proyecto Google Editions que, como es habitual, José Antonio Millán explica con mucha claridad en su blog. Por otro lado, y en relación con la entrada “si el negocio de google es la publicidad, ¿de quién será el de los libros?”, ayer se anunció la compra por parte de Google de la red de publicidad para móviles AdMob y de la startup de telefonía por IP Gizmo5.

 

*** el componente de desarrollo social, servicio público y democratización universal que empieza a introducir Google en su discurso en torno al proyecto Book Search es un tema al que me referiré dentro de unos días a propósito de las reflexiones planteadas por el profesor Roger Chartier en la entrevista que le hicimos la semana pasada en Barcelona.

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notas sueltas [ 6 ] / entrevista de josé antonio millán a guillermo schavelzon y un comentario sobre los inmigrantes y los nativos digitales

Publicado por admin el Mayo - 25 - 2009 2 Comentarios

Como durante las últimas semanas los contenidos digitales han dado mucho de qué hablar debido a la cantidad de actividades y noticias que ha habido recientemente alrededor de ellos, estaba pensando que es bastante probable que algunas personas tengan la impresión de que de repente [ el ojo fisgón ] se ha convertido en un blog sobre edición y nuevas tecnologías. Y no es así. Lo que pasa es que debido a mi interés por las tendencias del mercado editorial me parece fundamental ponerle atención no sólo a la manera como en nuestro medio se está ampliando la conciencia en relación con la importancia de los contenidos digitales, sino también a los cambios de actitud de ciertas franjas del sector editorial español con respecto a éstos.


Pasados el eForo Publidisa 2009 y las jornadas Los futuros del libro que organizó la Feria del Libro de Sevilla, me queda poco por decir sobre lo que se habló allí. A lo que he dicho durante las últimas semanas sobre contenidos digitales quisiera añadir un par de anotaciones.


***


El pasado 7 de mayo José Antonio Millán publicó una entrevista, interesante, sintética y contundente que le hizo al agente literario Guillermo Schavelzon. Quizás el aspecto de la entrevista que más me llama la atención es que José Antonio ponga sobre la mesa el tema de la gestión de derechos para soportes digitales, que desde hace un tiempo algunos han empezado a incluir en las negociaciones de los derechos y que en España empezó a dar de qué hablar seriamente a raíz de la presentación de la iniciativa a través de la cual la agencia literaria Carmen Balcells ha empezado a comercializar en formato digital las obras de algunos de los grandes autores que representa.


Schavelzon aborda el tema con bastante cautela y no parece estar dispuesto a apresurarse a entrar al negocio de los e-books hasta que no se hayan definido los estándares técnicos ni las reglas que regirán su funcionamiento:


‘Para mí el negocio de los libros electrónicos solo será posible cuando se haya definido quién dominará el hardware para leerlos, los dispositivos. Esa es una lucha entre gigantes (Apple, Google, Amazon, Sony…). El que imponga su dispositivo –ellos dicen que faltan dos o tres años– será nuestro principal comprador de derechos, mientras toda editorial digital doméstica, aunque tecnológicamente es posible, solo sirve para generar un intermediario más’.


En su página Web José Antonio ya había publicado un texto de 1999 en el que Schavelzon explica en qué consiste la función de un agente literario. Más adelante José Antonio complementó el texto en cuestión enlazando la entrevista que yo le hice al agente argentino hace ya dos años largos.


***


En la conversación que sostuvieron Javier Celaya y Pablo Arrieta en Madrid después del eForo Publidisa 2009, éste hizo un comentario sobre los inmigrantes y los nativos digitales alrededor del cual se generó una conversación interesante en los comentarios a la entrada en la que presenté el vídeo que hicimos con los chicos de Tökland. Dice Pablo:


‘Siento que en los países del norte, Estados Unidos esencialmente, la actitud es mucho más proactiva. También tiene que ver con que es un país de inmigrantes. Ese término que se ha acuñado de “inmigrantes digitales” y “nativos digitales” es curioso porque los nativos normalmente no son personas que tengan grandes necesidades. Simplemente están ahí y ya. Y los inmigrantes son los tipos que necesitan creársela. Yo siento que los italianos o los colombianos que llegaron a poblar son mucho más recursivos que los hijos de segunda generación. Entonces el término es curioso porque uno pensaría que son los inmigrantes los que van a proponer más cosas y los que van a hacer más’.


Si es cierto que actualmente ciertos segmentos del sector editorial español están teniendo un cambio de actitud con respecto a los contenidos digitales, seguramente dentro de un tiempo empezará a haber oleadas migratorias hacia el mundo digital y será interesante estar ahí para ver sus consecuencias. Quizás aún más interesante será ver qué pasa cuando tras acabar sus estudios universitarios los primeros nativos digitales salgan a buscar trabajo y empiecen a desembarcar en el sector editorial.

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conversación con pablo arrieta y javier celaya sobre contenidos digitales e industria editorial

Publicado por admin el Mayo - 12 - 2009 22 Comentarios

Al final del eForo Publidisa 2009 —sobre el que ayer hice algunas anotaciones—, junto con el equipo de Tökland tuvimos la oportunidad de proponerles a Pablo Arrieta y a Javier Celaya sostener una conversación sobre algunos de los temas que se tocaron en el evento. La dinámica consistió en ponerles sobre la mesa a Pablo y a Javier un par de temas que sirvieron como punto de partida para el desarrollo de esta breve pero jugosa conversación: la actitud de la industria editorial española frente a los contenidos digitales, los retos y las oportunidades a los que ésta debe enfrentarse en estos tiempos de transformaciones y de crisis financiera, los cambios de hábitos de las audiencias y las diferencias que existen entre España, América Latina y los Estados Unidos en cuanto a la producción y al consumo de contenidos digitales.



Además de los planteamientos que hace cada uno, quizás lo más interesante de esta conversación sea la amplia gama de matices que se deriva del hecho de reunir en una mesa a dos expertos que están explorando una misma realidad en medios geográficos y culturales diferentes —Pablo en América Latina y Javier en España, ambos con intereses y vínculos profundos en el ámbito estadounidense— para que expongan, intercambien y confronten sus puntos de vista.

Hay varios planteamientos de la conversación sobre los que vale la pena llamar la atención:

- El paso de una negación importante de una realidad a una aceptación de ésta por parte la industria editorial española, que sugiere un cambio de actitud en ella.


- Las lecciones que puede sacar la industria editorial hispanohablante de otras crisis como la de 1929, que nos dejó los cómics.


- La transformación que sufrirá el sector del libro a raíz de la actual crisis financiera y la redistribución del peso tanto del papel como de lo digital.


- La manera como la emergencia de los contenidos digitales está modificando los hábitos de consumo de las audiencias.


- La utilidad que tiene en los Estados Unidos el espíritu emprendedor y proactivo en tiempos de crisis.


- El papel que juegan los distintos actores a la hora de generar reglas de juego en contraposición a la imposición de éstas por parte de alguno de ellos.


Sobre todos estos temas se seguirá discutiendo el lunes 18 y el martes 19 de mayo en la Feria del libro de Sevilla, durante las jornadas Los futuros del libro.

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entrevista al diseñador pablo arrieta [ 2 / 2 ] / “aceptemos que lo que estamos haciendo en digital es bien movible y cambiable”

Publicado por admin el Abril - 1 - 2009 2 Comentarios

En la continuación de esta entrevista cuya primera parte publiqué la semana pasada Pablo Arrieta habla acerca de temas como el reto que le plantea la adopción de las nuevas tecnologías al sector editorial, la penetración de los dispositivos móviles de lectura y de los contenidos digitales en Colombia, las oportunidades que hay detrás de éstos, el impacto que tiene su emergencia sobre la manera como consumimos la información, algunos rasgos que podría llegar a tener un libro en un futuro no muy lejano y las lecciones que puede sacar la industria editorial de la cinematográfica o de la discográfica. Por otro lado, propone una interesante reflexión con respecto a la necesidad tanto de replantear la idea de propiedad intelectual en el ámbito digital como de tomar una distancia crítica frente a las herramientas en las que éste se apoya.


Pablo considera que la justificación del negocio editorial debe cambiar, llama la atención sobre una nueva concepción del rol del diseñador según la cual en lugar de la obra completa como tal él sólo crea las piezas de ésta, destaca la manera como los distintos países de América Latina se desconocen unos a otros a pesar de los parecidos existentes entre ellos y señala el riesgo de estandarización que traen consigo las herramientas digitales.

M.G.: ¿Cuáles cree usted que son los retos que le plantea la adopción de las nuevas tecnologías al sector editorial?

P.A.: Creo que lo más importante es que la gente del sector se olvide de muchas cosas que creía saber. No hay que pensar tanto en lo que vamos a aprender sino en lo que vamos a olvidar. Yo pienso que estamos en un momento en el que se ha movido el suelo en distintos niveles y etapas.

Curiosamente al principio la gente decía ‘estas nuevas tecnologías van a matar el libro’ y yo no creo que vayan a matarlo pero sí que las cosas van a cambiar. Sobre todo va a cambiar la justificación del negocio editorial, que antes y durante muchos siglos se podía sostener de una forma muy similar. De la época de Gutenberg a la nuestra no hubo grandes cambios: aparece la televisión en los años cincuenta y llena un espacio intermedio porque allí yo no puedo poner literatura.

Y por primera vez estamos frente a aparatos que sí permiten suplantar el papel. Y algunas veces lo hacen de una forma mucho más ecológica y responsable. No todo lo que se imprime es bueno y pienso que la industria editorial ha intentado vendernos la idea de que sí es así. Y por muchos años las cosas se han sostenido de esa manera. Si miras en las grandes ferias te encuentras con que hay personas que venden millones de unidades de un único título y que de los demás sólo venderán uno o dos. De esta manera realmente se pierde mucho material y mucho esfuerzo.

Con los medios digitales la industria va a tener que replantearse por qué está produciendo ciertas cosas, qué va a producir y de qué manera va a hacerlo. Es por eso que antes decía ‘bueno, seguramente algunas cosas que en este momento se imprimen dentro de unos años no tendrán que imprimirse sino que más bien se hará un documental con ellas’.


Pero la casa que antes hacía el contenido audiovisual no era una editorial. Ahora ya te das cuenta de ese giro. En algunas editoriales están teniendo su brazo armado de producción de películas. Te pongo un ejemplo: ¿Harry Potter vendió tantos millones de libros gracias a la película o la gente vio las películas porque le gustó el libro? ¿Cómo funciona esto, cómo es esa relación hermanada entre estos dos universos? Y si te pones a pensar cómo podría ser un libro en los años que vienen, muy seguramente tendrá unas partes visuales pero ya no como un libro ilustrado con algunos dibujitos sino con video incorporado. Y eso va a solucionar muchos problemas que en este momento tiene la industria editorial.

Hay mucho material que mientras se trabaja en él tiene que ser reformateado, pasado al medio impreso y distribuido. Y este tipo de material pierde la frescura que podría tener inicialmente. En industrias paralelas como la de la música, el cine y la televisión están saliendo muchos ejemplos que le van a servir a la industria editorial para replantearse ese objetivo, sobre todo porque ahora todos los medios deberían cumplir las mismas leyes.

Es una cosa muy rara: antes tú tenías las leyes de los medios impresos, las de la radio o las de la televisión y ahora lo que hay son convergencias que te llevarán a que las decisiones que antes tomaba una editorial en un futuro quizás las tome una empresa de telefonía.

M.G.: ¿De qué manera repercute la emergencia de las nuevas tecnologías en la gestión de la propiedad intelectual?

P.A.: Creo que con estas nuevas tecnologías se van a replantear fuertemente el concepto de propiedad intelectual y la importancia del lugar y del espacio en el que estamos. Fíjate que esta charla está ocurriendo en Bogotá pero la mitad de la conversación que hemos tenido se ha dado en Internet: yo consumiendo aquí en Bogotá y tú produciendo desde Barcelona. Yo pienso que el enfoque que tú tienes en lo que escribes y la manera como miras las cosas son muy colombianos. Tu punto de vista no es muy español. Tu perspectiva es muy colombiana en España y ese valor y esa diferencia son interesantes. Lo que en cierto punto es irrelevante es desde dónde estoy consumiendo yo la información: puede ser en Bogotá o en los viajes y eso es algo que nos vuelve un poquito líquidos.



La industria editorial va a tener que replantearse y la del diseño también: el diseñador es un tipo que hasta ahora creía que dejaba las cosas terminadas y que de ahí en adelante nadie las cambiaba. Ahora el usuario va a poder intercambiar mucho y tú miras y los computadores, los sistemas operativos y los programas cada vez permiten una mayor personalización. Eso no sólo quiere decir que el diseñador va a tener que cambiar la posición tan estricta y dictatorial que había tenido frente a la obra, sino que también replantea la manera como se debe enseñar el diseño. Si dejo una cosa que hasta cierto punto es abierta para que las personas puedan moldear, ¿a la hora de evaluar cómo defino qué está bien o qué está mal? Las escuelas de diseño van a tener que fomentar el conocimiento de los públicos y la correcta comunicación pero se van a acabar las grandes verdades.

Es más o menos lo que pasa con MySpace: después de que tú le has metido todo el tiempo que quieras a aprender de diseño para saber cómo se pueden hacer las cosas bien, viene una persona y en dos noches monta algo que se vuelve un éxito y a la gente empieza a gustarle eso que uno dice ‘¡pero si es horrible!’. Sin embargo, resulta que a la gente eso le gusta y le parece interesante. Quizás si tú te crees tanto que conoces ciertas reglas después te va a quedar muy difícil innovar realmente. Por eso pienso que la propiedad intelectual entendida desde el punto de vista del diseño va a tener que transformarse en aceptar que así como lo que estamos haciendo en impreso es inamovible, lo que estamos haciendo en digital será bien movible y cambiable. Y eso a un diseñador le va a tener que mover bastante el ego porque muchas veces oyes a los arquitectos decir ‘mire, es que esto es mío pero me lo han venido cambiando’.

Me ha ayudado mucho haber estudiado Arquitectura porque un arquitecto termina su obra y después llegan los habitantes al edificio y se apropian de él adaptándolo a lo que realmente quieren. Pero el edificio sigue existiendo. En el mundo digital el diseñador va a tener que dar unas pautas y unos lineamientos pero son las personas mismas quienes van a ir enriqueciendo ese universo. Desde muy temprano trabajé en impresos y en pantalla. Llevo diez años diseñando y hoy no te puedo mostrar ningún proyecto digital porque ninguno existe en este momento, lo cual es una evidencia de que esa idea que tengo de la volatilidad y del carácter pasajero de las cosas proviene mucho más de lo digital que de lo impreso.

Yo he visto cómo la industria digital demandaba inicialmente tipos hiperexpertos y en este momento la industria editorial digital necesita a alguien que tenga algo que decir y pone el diseño en un segundo lugar cuando éste es justamente el factor que hace que un sitio Web sea más aceptado que otro. No desmerito la labor del diseñador pero sí entiendo que hay que dejar que el usuario meta la mano porque de lo contrario nos vamos a enfrascar en el mismo problema que tienen otros mercados que han intentado cerrarle el acceso a la gente. Un ejemplo muy interesante en relación con esto es el de Susan Kare, que era la diseñadora de interfaces de Apple y que fue quien creó todos los iconos que hoy conocemos. En este momento Susan Kare dice que el diseñador no debería intentar diseñar la obra completa sino las piezas de la obra: los botoncitos, las imágenes, etc. y dejar que las personas mezclen todos esos elementos. Ella diseña todos esos regalitos —hamburguesas, muñecos de peluche y cervezas— que vienen en Facebook. No intentó diseñar Facebook pero sí las cosas que la gente regala y tiene una empresa que ha hecho mucha plata solamente con eso. En ese momento tú miras y dices ‘yo ya no puedo diseñar la obra de arte total sino las piezas de esa obra y puedo hacer que las personas empiecen a interactuar y a hacer modificaciones que van a ser mucho más globales pero que son mucho menos definitivas’.

M.G.: ¿Cómo ve usted la adopción de las nuevas tecnologías en el sector editorial colombiano?

P.A.: Yo pienso que hay mucha curiosidad. Si se están cerrando puertas, es porque otras se están abriendo. Yo pienso que lo que debería hacer el sector editorial en Colombia es ser un poco más agresivo en la propuesta de soluciones. Ahora mismo nadie tiene esta actitud y muy posiblemente lo que veamos a futuro es que nunca nadie la tuvo porque todas las respuestas pueden funcionar de acuerdo con el proyecto. No hay una única respuesta efectiva para todo lo que vayas a hacer.

Muchas veces lo que el mercado editorial colombiano está haciendo es fijarse en lo que hacen otros por fuera para luego implementarlo aquí. Con la pequeña diferencia de que el mercado digital gringo no tiene nada que ver con el colombiano. Lo que quiero decir es que el apetito con el que el público colombiano consume contenidos digitales es completamente distinto del que puede tener el público en los Estados Unidos, donde los textos y los libros a los que estamos refiriéndonos son mucho más accesibles. Pienso que aquí hay que ver este tema con cuidado porque si hay posibilidades puede que no se den de la misma manera que en mercados como el europeo, el asiático o el norteamericano.

M.G.: ¿Cómo ve usted las posibilidades de penetración en Colombia de los contenidos digitales, de los dispositivos de lectura de e-books y de la impresión bajo demanda?

P.A.: Las condiciones para que ese tipo de mercado se desarrolle están dadas. En este momento en Colombia ya tienes la posibilidad de venderle estos productos y servicios a la gente porque los precios de los contenidos tradicionales son extremadamente altos. Traer cosas a Colombia es carísimo por motivos de importación, de transporte y de almacenamiento mientras que el mundo digital tiene la ventaja de reducir muchos de estos costos y de terminar metiéndole casi todo el valor fuerte a una pieza de hardware.

Si en Colombia dices que los lectores digitales reemplazan al libro, van a tardar en volverse populares. Si tú compras un libro al año un lector electrónico no te sirve para nada. En cambio si al año estás comprando una cantidad determinada de libros, revistas o periódicos y todo esto converge en un único aparato, ya el costo empieza a minimizarse y tú podrías maximizar el beneficio gracias a la portabilidad.

No pienso que lo uno reemplace a lo otro sino que dependiendo del tipo de persona que seas —si te estás moviendo o si tienes que cargar contigo una gran cantidad de información— vas a darles mucho más uso a este tipo de herramientas. Pero también depende de cómo te esté llegando esa unidad de contenidos: mientras que en Europa tienes un libro que te cuesta diez euros, tener el mismo libro aquí en Colombia puede costarte cincuenta euros. Y eso es totalmente absurdo. Es ahí donde la unidad podría hacer que algunas de las personas digan ‘oiga, si yo quiero tener estos contenidos más bien me meto en la máquina y me ahorro el tiempo que tengo que esperar para que el contenido llegue a Colombia’ porque esa inmediatez no la puedes tener con el objeto físico.

Creo que ahí es donde están las posibilidades para las editoriales tradicionales, que pueden adelantarse y empezar a trabajar con impresión bajo demanda en caso de no querer que la gente se meta en tecnologías digitales de lectura. Así la gente deja de pensar que si el libro acaba de salir en Europa le va a tocar esperar varios meses hasta que llegue a sus manos. Yo veo mucho potencial ahí.

Hay dos ejemplos que me sirven para ilustrar lo que estoy diciendo: la tecnología te cambia las cosas porque, ¿cuánta música consumía un colombiano promedio o cuántos discos tenía cuando debía comprarlos? Cuando yo estaba en la facultad mis amigos sobrevivían con cuatro o cinco discos durante todo el colegio y toda la carrera. Y ahora la gente tiene toneladas de música. Puede que no la esté pagando pero consume mucha más música, conoce más sobre ésta y los conciertos se están llenando. REM vino en 2008 no porque en Colombia ahora la gente sea más bonita que en los ochenta o en los noventa, sino porque ellos se dieron cuenta de que actualmente tienen que venir aquí para lograr obtener ingresos.

El otro lado es lo que está pasando justo ahora con los periódicos. Antes era raro ver gente leyendo periódicos en Bogotá. Ahora que empezaron a regalarlos, y no creo que sea simplemente por moda, creo que va a pasar lo mismo que en las grandes ciudades: que la gente se vuelve a informar a través de la prensa escrita y le ve un valor. Me ha parecido muy curioso que desde que en Bogotá salió el periódico ADN tú encuentras gente leyendo con cuidado no sólo en una peluquería, que es un sitio donde tradicionalmente se lee, sino también en la tienda de la esquina. Ves a tres o cuatro personas con un periódico de éstos. Yo pienso que el hecho de que estos periódicos se acerquen más a un nivel adquisitivo como el nuestro hará que se popularicen y que la gente los consuma más.

M.G.: ¿En qué consiste el trabajo que usted viene haciendo para Adobe y de qué manera éste ha influenciado lo que hace como diseñador?

P.A.: Cuando empecé a trabajar me vi bastante beneficiado por Internet. Yo trabajaba desde la casa de mis padres mientras que otras personas habían montado oficinas y estudios. Como ése no era mi ideal, para mí Internet fue muy útil en dos sentidos: por un lado, como medio de comunicación; y, por el otro, como forma de ponerme en contacto con el mundo tanto para consumir información como para darme a conocer. Lo de Macromedia fue muy interesante porque cuando empecé a trabajar para ellos se me abrió el mundo de una forma muy rara. Desde el principio, en 1998, ellos me montaron en un avión para que fuera a conferencias y cuando tú vas a los Estados Unidos te cambia la percepción de las cosas porque ya no es lo que te cuentan los medios sino lo que tú ves que está pasando realmente.

Y como me decía un amigo, ‘uno viaja una vez y se vuelve un junkie de los viajes porque realmente siempre quiere más’. Después los de Macromedia empezaron a llevarme por América Latina y yo pude darme cuenta de cómo son las cosas en la región y de cómo nos parecemos mucho pero nos desconocemos entre todos. Por estar mirando hacia Europa o Estados Unidos no vemos los parecidos que tenemos ni las oportunidades que podría tener la generación de un mercado interno. El trabajo con ellos me ha cambiado y tanto mis clases como lo que yo pueda decir en ellas tienen ahora el sentimiento de que es importante salir, viajar y dejar de pensar que nuestro mercado natural es Bogotá o el público de la ciudad en lugar del mundo en general. Pienso que este trabajo me ha hecho más consiente del valor de la perspectiva. Fíjate que cuando tú miras todas las cosas desde acá lo haces con un tiempo y una velocidad completamente distintos de los que tendrías si estuvieras sentado en la mitad de Manhattan.

La perspectiva que nosotros tenemos y la ubicación que tenga cada persona con respecto al mundo deben generar un estilo de diseño completamente distinto. Por eso te decía que ahora no creo tanto como antes que se pueda decir ‘este tipo es el mejor diseñador del mundo’. Ahora yo pienso ‘este tipo es muy bueno pero para un público en particular, para una época o para un país’ y eso significa que es un error creer que su trabajo debería llevarse a todas partes. Creo que esa valoración y ese respeto de la diferencia me los ha dado la experiencia de estar trabajando con estas empresas norteamericanas.

Por otro lado, conocer todo el tiempo las nuevas versiones de los programas me da la oportunidad de entender que las mejores herramientas siguen siendo el cerebro de cada persona, el lápiz y el papel. Así como le dedico tiempo a aprender Photoshop, también le dedico mucho tiempo a leer, a observar y a intentar aprender sobre otras cosas. Yo no estoy metido en esto por ser un técnico sino por humanismo y en este sentido mientras más conozco las herramientas más me doy cuenta de la necesidad de conocer sobre otras ramas del pensamiento. Algunas veces en mis clases y en la manera como me enfrento al diseño el trabajo consiste no en hacer sino en dejar de hacer, en combinar con otras posibilidades como la comunicación o la sociología y en enriquecer el trabajo sacándose de la cabeza la idea de que siempre tienes que recurrir al último truquito de Photoshop o a la herramienta que esté de moda.


Eso también ha cambiado y ver la respuesta tan parecida que puede generar una herramienta nueva en mercados tan distintos asusta un poquito. Es decir, que cuando tú les das Illustrator a guatemaltecos, a venezolanos o a argentinos y de repente todos empiezan a diseñar igual, te das cuenta de que estás frente a un ecualizador que termina olvidando las diferencias y eso no es tan bueno.

Transcripción: Natalia Gómez

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Categorías: book design, design
 

entrevista al diseñador pablo arrieta [ 1 / 2 ] / "no me gusta tanto lo más nuevo ni lo que más rompe sino las cosas que están bien hechas"

Publicado por admin el Marzo - 25 - 2009 Comenta


Gracias no sólo a su formación y a su experiencia sino también a su forma de ver las cosas, Pablo Arrieta tiene una concepción amplia del diseño y se mueve de manera transversal en el ejercicio de éste pensando siempre los soportes, las ideas y las soluciones en función del público al que se dirige el proyecto en el que está trabajando. En la primera parte de esta entrevista el diseñador colombiano habla de su formación, de las figuras que han influenciado su trabajo y de los proyectos que más lo han marcado.


En la segunda y última entrega Pablo se refiere al reto que le plantea la adopción de las nuevas tecnologías al sector editorial, a la penetración de los dispositivos móviles de lectura y de los contenidos digitales en Colombia, a las oportunidades que hay detrás de éstos, al impacto que tiene su emergencia sobre la manera como consumimos la información, a algunos rasgos que podría llegar a tener un libro en un futuro no muy lejano y a las lecciones que puede sacar la industria editorial de la cinematográfica o de la discográfica.


Martín Gómez: ¿Cómo definiría usted el diseño editorial y los objetivos de éste?

Pablo Arrieta: Específicamente hoy en día, y después de todos los cambios tecnológicos que ha habido, para mí el diseño editorial no tiene nada que ver solamente con pensar en papel. Pienso que se trata del diseño visual o de la comunicación gráfica que se le va a dar a algún contenido. De hecho puede ser imagen estática o imagen en movimiento y podría ser incluso sonido. Podría ser cualquier cosa. Estamos en un momento de cambio en el que el trabajo del diseñador está siendo modificado pero no disminuido. Todo lo contrario: está ampliándose a unos niveles casi renacentistas en donde tú ves que cuando te traen un libro o un texto no puedes estar pensando solamente en tipos de letras, tamaños, colores o papel, sino que tienes que saber un poco sobre el público al que le va a llegar o cuál es el soporte en el que lo va a recibir y de acuerdo con esto debes concebir una respuesta distinta.

Yo pensaría que hoy en día el diseño editorial se refiere al manejo integral de un contenido para que le llegue a su audiencia de la mejor manera posible.

M.G.: ¿Podría hacernos un recuento de su proceso de formación y del desarrollo de su trayectoria como diseñador?

P.A.: Yo soy arquitecto de formación. Estudié Arquitectura porque cuando le comenté a un tío mío que quería estudiar algo que tuviera que ver con Diseño Gráfico, quizás Publicidad o algo así, él me dijo ‘mira, estudia Arquitectura porque es el centro de todas las artes. Si uno sale de ahí para hacer pintura o diseño gráfico lo puede hacer muy bien’. Y su consejo fue bastante útil para mí porque me fijó un muy buen punto de partida. Yo empecé a trabajar en diseño de impresos y de museografía tan pronto como salí de la facultad. Me gradué en 1996 y en ese momento ya estaba trabajando en esto. Además, en 1996 se abrió la veta de Internet.

Yo he estado trabajando siempre en todos estos medios porque empecé diseñando paralelamente un impreso para el Ministerio de Cultura —que era la revista Gaceta—, un museo para el Banco de la República —la Casa de Moneda— y el sitio Web de la Universidad de los Andes. Y luego también el del Ministerio de Cultura.



Yo empecé a meterme en todo esto utilizando herramientas digitales y nunca he tenido escuela de diseño como tal ni he estado trabajando solamente de forma manual en cosas impresas o quien sabe qué. Siempre he estado trabajando con lo digital pero pensando que el soporte o el respaldo en el que va a terminar saliendo un proyecto cualquiera podría ser un medio tradicional impreso o un medio distinto, que es lo que estamos viendo ahora con lo digital.

M.G.: ¿Cuándo y por iniciativa de quién surge la idea de crear Monitor?

P.A.: Bueno, yo empecé diseñando más o menos como estos chicos japoneses que no quieren salir de la casa porque dicen que la sociedad no los necesita y que se la pasan todo el tiempo metidos dentro de su espacio. En los primeros años de trabajo, cuando hice la Casa de Moneda, yo me quedaba en mi casa y trabajaba todo el tiempo. Salía los viernes pero toda la semana estaba en mi casa. Y de alguna manera eso va desconectándolo a uno de la realidad pero al mismo tiempo le da la oportunidad de trabajar bastante. Yo hacía muchas cosas gracias al computador. En ese momento tenía un socio, una persona con la que estábamos trabajando, a quien le gustaba lo que yo hacía y me dijo ‘¿por qué no montamos unas clases y le enseñamos a la gente cómo hacer diseño digital?’ Y por ahí empezó todo en 1998. Yo empecé en 1996, en 1997 me relacioné un poco con Macromedia porque ellos sacaron una versión beta de Fireworks y Dreamweaver y en 1997 empecé a trabajar con estas herramientas.

En 1998 ya sale Monitor como tal, montamos la academia que operaba solamente los sábados, domingos y festivos y después ya terminó siendo un trabajo de todos los días. Lo que inicialmente era diseño todo el tiempo y unas clases a ratos se convirtió en clases todo el tiempo y diseño a ratos porque yo empecé a diseñar para el Ministerio de Cultura pero además tenía que dictar mis clases en Monitor y en la Universidad Javeriana, que es una de las cosas más bonitas que me han pasado. Allí estoy en el área de editorial y multimedia de la facultad de Comunicación. Y esa clase ha ido cambiando con la tecnología: hace ocho años cuando yo empecé dictaba Dreamweaver y Fireworks y le tenía que decir a la gente ‘mire, esto es algo que se llama Internet’. Evidentemente desde hace unos cinco o seis años el énfasis está en meterse a montar cosas como blogs o galerías en Flickr.


En síntesis, la idea es que los estudiantes salgan con la capacidad de entender que ellos pueden controlar los medios sin necesidad de entrar a usar herramientas muy complicadas. Es más, lo que va a ser importante aquí son las ganas y el tipo de cosas que ellos tengan que decir y que puedan decir. Muy rápidamente las clases absorbieron gran parte de mi tiempo. Gracias a la aparición de dos socios con los que podía trabajar permanentemente Monitor CD, que era capacitación digital, pudo extenderse luego a creación digital y ahora estamos trabajando en los dos frentes: damos clases pero también estamos creando contenido y diseñando cosas para clientes particulares.


M.G.: ¿Cuáles son las líneas de trabajo de Monitor y cómo se definieron éstas?

P.A.: Digamos que más que el tipo de proyecto que aceptamos, si son impresos o no, lo que nos gusta es hacer proyectos en los que el diseño sea importante y en los que aquello que nosotros estemos haciendo le llegue a un público sin mentiras. Usualmente preferimos no trabajar para clientes corporativos tradicionales como agencias de publicidad. Siempre preferimos trabajar para proyectos culturales y ése es un fuerte que tenemos. Cuando tú trabajas para personas que están moviendo cosas académicas, proyectos culturales o iniciativas artísticas estás involucrado con un cliente más cercano al objeto y al público al que se quiere llegar. En cambio cuando lo haces para una agencia el trabajo se vuelve muy angustiante y muchas veces no estamos de acuerdo con lo que se está diciendo. Es por eso que sencillamente no hacemos ese tipo de trabajo.

Hemos ido convirtiendo Monitor en un lugar al que la gente puede traer sus proyectos y tener una respuesta distinta y atractiva dentro de toda la gama de soportes existentes. Podemos hacer desde un impreso hasta una imagen en movimiento en caso de que sea necesario porque lo que verdaderamente nos importa es que la pieza realmente diga algo.

M.G.: ¿Cuáles son las figuras que han ejercido una influencia sobre su trabajo como diseñador?

P.A.: Yo tengo como varios ídolos que van apareciendo y asentándose porque con el tiempo ellos van trabajando y haciendo unas cosas cada vez más interesantes. El primero que me encantó fue Neville Brody, que es un diseñador tipográfico inglés. Él simplemente decía ‘bueno, así como mis amigos están haciendo música punk y están cambiando unas cosas yo quiero hacer algo similar en la gráfica’. En ese momento él empezó a trabajar con discos, hizo las carátulas de Cabaret Voltaire y diseño la revista inglesa The Face. Su trabajo tanto tipográfico como gráfico en general es muy interesante.

Otra figura que me encanta es David Carson, quien en un momento dice ‘el impreso está muerto y vamos a diseñar para la generación de MTV, que es la generación visual’. Él utiliza el computador como soporte o como acelerador de sus ideas pero no como el único medio, lo cual es bastante interesante. Luego de Carson hay un tipo que me fascina que se llama Stefan Sagmeister, un diseñador austriaco que vive en los Estados Unidos desde hace mucho tiempo y que además de ser supremamente creativo en los productos que desarrolla es muy variado en su estilo. Mientras que Carson y Brody generaron un estilo que es muy reconocible —Brody rescatando cosas de los constructivistas y Carson volviéndose caótico, sucio y roto—, Sagmeister ante todo es un juguetón que afronta cada proyecto con una cara diferente y con unas posibilidades distintas de solución.

Más hacia atrás, de los clásicos me encanta Saul Bass que aparte de diseñador gráfico era diseñador de títulos. Bass hacía títulos en movimiento para las películas de Hitchcock y, de hecho, fue el inventor de los títulos de cine. Cuando uno ve la película y dice ‘quiero ver los títulos’ puede hacerlo gracias a Saul Bass, que le propuso a Hitchcock que cambiaran un poquito la idea de que los títulos no eran una parte importante de la película sino que podían formar parte de ésta. De ahí que la escena famosa de Psicosis del cuchillo sea de Saul Bass. Fue él y no tanto Hitchcock quien hizo la edición. Bass es un tipo que es bien interesante porque hizo el salto entre la imagen estática y la imagen en movimiento.

En cuanto a la imagen en movimiento un tipo que me gusta mucho es Hillman Curtis. En fin, van apareciendo figuras y se van quedando porque normalmente quienes en algún momento trabajan muy bien siguen haciéndolo a lo largo del tiempo. Y eso ha pasado con estos diseñadores de los que te he hablado.

También me encanta Chip Kidd, que es una figura fundamental. A él llegué porque cuando compro los libros o cuando llego a una librería miro los créditos para saber quién diseña cada cosa. Cuando empecé a viajar, en librerías norteamericanas miraba los créditos y Chip Kidd aparecía por todas partes. De él me encanta la rapidez con la que puede transmitir un concepto con las carátulas. De su trabajo son las carátulas y no la parte interior lo que más me llama la atención. En ese maremágnum gráfico que puede ser una librería en Estados Unidos las carátulas de Chip Kidd siempre se reconocen. Además, él transmite muy bien al público la idea que tiene el escritor. Es magistral en eso.

M.G.: ¿Dónde cree usted que se están haciendo las propuestas más interesantes en el campo del diseño editorial?

P.A.: No sé, a mí no me gusta tanto lo más nuevo ni lo que más rompe sino las cosas que están bien hechas. Me he dado cuenta con el tiempo de que a mí me gustan las cosas bien producidas, que no necesariamente tienen que ser innovadoras. Hacer cosas bien producidas normalmente toma un tiempo. Me encanta el diseño editorial norteamericano de esta línea y también me gusta mucho lo que hacen los ingleses. La diferencia es notable e interesantísima. En los libros me fascina ese contraste entre la carátula norteamericana y la inglesa porque permite ver cómo se venden éstos en ambos mercados. Yo pienso que es de esos contrastes de donde salen las cosas realmente atractivas e interesantes.

No creo que haya ahora —y sobre todo con esta explosión de medios, de posibilidades y de acceso cada vez mayor— una escuela o un grupo de personas que esté haciendo las cosas mejor que los demás. Yo pienso que hay personas que en determinado día o periodo transmiten mejor ciertas cosas pero no te podría decir ‘si tú miras hacia Brasil ahí vas a encontrar no sé qué’. No, son personas dentro de cada ámbito. Yo creo en la long tail porque pienso que el buen diseño lo están haciendo cada vez más personas desperdigadas por distintos países. Antes era la escuela Suiza y todos los suizos mandaban la parada.

En este momento yo pienso que hay uno en Colombia, uno en Brasil, otro en cualquier otro lugar y de repente tú armas tu grupito y te das cuenta de que son tipos que hacen las cosas de acuerdo con lo que te gusta. Repito, lo que me gusta es lo que está bien producido, limpio y muy elegante. No tiene que ser tan rompedor.

M.G.: ¿Cuál es su percepción con respecto al estado actual del diseño editorial en Colombia?

P.A.: Comparado con el momento en el que yo empecé a hacer esto —en el cual debo confesar que yo trabajaba diciendo ‘no hay nadie que haga lo que yo quisiera hacer’, que es como casi siempre empiezan muchas personas a hacer música, pintura o diseño en mi caso— ha cambiado mucho en el sentido de que cada vez hay más personas que son capaces de hacer las cosas muy bien y de que hay una mejor industria. Pero si tú miras hacia arriba y te fijas en las personas que toman las decisiones y que controlan los medios masivos te das cuenta de que siguen teniendo visiones muy tradicionales tanto en lo clásico como en lo básico de las propuestas que se presentan. Y cuando van a hacer algo llamativo entonces normalmente se van por las ideas loquísimas sin que eso realmente signifique escoger las mejores.

A diferencia de lo que te acabo de decir con respecto al resto del mundo, acá en Colombia yo sí veo que hay algunas personas que pueden estar haciendo las cosas muy llamativamente. Me atrae bastante lo que se hace en Medellín. Tú miras y en la parte visual hay una empresa que se llama Cuarto Piso, que hace tanto gráfica digital como algunas cosas impresas. También hay editoriales pequeñas que hacen cosas muy buenas y que cuando las miras dices ‘wow, qué cosa tan chévere’ porque son libros de pequeño formato y muy cuidados. Pienso que en un mercado ésa es una salida muy elegante para cualquier crisis. Es decir, si uno hace algo que la gente diga ‘bueno, es que yo estoy pagando tanto por esto porque realmente es distinto de lo que me pueden ofrecer en otro medio’ me parece que es una apuesta muy buena. Y curiosamente las mejores cosas de ese estilo están viniendo de Medellín.

Yo pienso que tenemos más herramientas y más conocimientos pero eso no indica que haya una mayor democracia de diseño o de calidad de las cosas. Pienso que sigue habiendo una gran masa de cosas muy mediocres y que lo que destella brilla más. Hay personas de éstas que se van a trabajar afuera del país y están al nivel de cualquier buen diseñador del extranjero. Me parece que en el diseño en Colombia eso actualmente es muy interesante.

M.G.: ¿De los trabajos que usted ha hecho hasta el momento cuáles son los que más satisfacciones le han generado?

P.A.: Debido a la magnitud, al tamaño que tiene la obra y a lo que significó me encanta el museo Casa de Moneda. Es brutal que recién salido de la universidad te cojan y te digan ‘bueno, tu primer proyecto va a ser montar un museo de numismática, son diez salas y en ellas vas a tener que contarle a la gente cómo es la historia económica del país’. Fue un proyecto muy bonito en el que tuve la oportunidad de hacer muchas cosas: desde ilustraciones hasta el diseño de cada una de las vitrinas, pasando por la distribución de toda la información disponible. Ese proyecto me encanta.

El rediseño de la revista Gaceta, que en su formato anterior ya tenía bastante arraigo, también me encanta. Es curioso porque cuando hice este rediseño vi la revista vieja y dije ‘hay mucho que se puede cambiar. Muchos elementos podrían mejorarse’. Y ahí está esa irresponsabilidad que da la juventud y el hecho de no conocer lo que podría significar algo. Lo que me gusta de ese trabajo es que fue hecho todo individualmente: yo hacía las gráficas, el diseño tipográfico y el proyecto ya completo.



De los proyectos digitales, el de la página Web de la Universidad de los Andes por motivos obvios: meterle cinco años de mi vida a un proyecto, que éste significara tanto y que fuera el primer sitio Web que hice. Era un proyecto enorme que digamos que se ha llevado bastante de lo que tengo.

Finalmente, diría que mis clases son otro gran proyecto muy satisfactorio.


M.G.: ¿Cuáles son los clientes con los que más le ha dado gusto trabajar?



P.A.: Yo he tenido la buena fortuna de trabajar con clientes que son muy abiertos a las sugerencias y a los comentarios. Me encantó trabajar durante los primeros mandatos del Ministerio de Cultura. Creo que los tres primeros ministros fueron tipos muy abiertos y que dejaron hacer cosas. Pienso que un buen cliente se destaca porque cree en ti y porque te deja hacer. Creo que los clientes complicados son los que no te dejan proponer y que terminan coartando las posibilidades expresivas que podrías aportarle a lo que ellos están desarrollando.


Y un caso curioso ha sido la experiencia de trabajar para gente de California porque no hay diseño de por medio pero me parece que allí hay una cultura muy interesante. Empresas de tecnología como Macromedia y Adobe son muy abiertas y confían en ti. Y en nuestro país eso es muy raro. La gente no confía mucho, lo cual es bastante triste.


Transcripción: Natalia Gómez

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charla de pablo arrieta sobre contenidos y tecnologías digitales

Publicado por admin el Marzo - 16 - 2009 4 Comentarios



Hace unos días Pablo Arrieta me envió los links hacia los vídeos de la charla que dio el 27 de febrero en el evento “El entorno digital del libro. Modelos innovadores a su servicio”, organizado en Bogotá por lalibreriadelaU y Publidisa. Vale la pena ver los ocho vídeos de la charla, en la que en poco menos de una hora Pablo habla acerca del desarrollo de los dispositivos móviles de lectura, de los distintos dispositivos de este tipo que existen actualmente, de la oferta de software disponible para éstos, de la impresión bajo demanda, del coste real del acceso a los contenidos, del DRM —Digital Rights Management— y de la actitud de la industria editorial frente a la comercialización emergente de los contenidos digitales. Un aspecto interesante de la charla es que una buena parte de los hechos, de los datos y de los ejemplos que Pablo utiliza como hilo conductor se refieren a lo que él mismo pudo observar en la TOC Conference que se celebró entre el 9 y el 11 de febrero pasados en Nueva York.

Con la frescura que lo caracteriza, en esta charla Pablo plantea algunas reflexiones con respecto a distintos temas sobre los que lleva un buen tiempo trabajando, expresa un montón de ideas interesantes sobre éstos, recoge algunas de las cosas que se dijeron en la TOC y habla acerca de lo que vio allí.


Los siguientes son algunos de los puntos de la charla que más me llamaron la atención:

- Si para Richard Uribe, del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), en Colombia lo digital todavía no es una realidad y para otras personas es el futuro, para Pablo es el presente.

- Los dispositivos móviles de lectura son otra forma de ver el libro —idea que parte del planteamiento de I. A. Richards, quien en su obra Principios de crítica literaria afirma que ‘un libro es una máquina para pensar’—.

- En la TOC la mayoría de la gente no tomaba notas en papel ni en computadores portátiles, sino en PDAs y teléfonos móviles.

- Según Sara Lloyd, directora digital de Pan Macmillan y autora del blog the digitalist, entre 1968 y 2008 se han dado en el campo editorial más revoluciones que han modificado radicalmente el panorama que en los 400 años anteriores.

- Si tradicionalmente hemos visto al editor como un intermediario, en la era digital podríamos verlo como un facilitador de contenidos.

- El sector del cómic parece ser de los únicos de la industria editorial que no está en problemas y para el paso hacia lo digital está desarrollando algunas propuestas que incorporarán animación y sonido —interesante la alusión a Angoulème, una aplicación desarrollada para leer cómics en el iPhone—.


- La TOC se celebraba la misma semana que New York Comic Con, la reunión de cómic más importante de los Estados Unidos cuya agenda de este año se centró en cómo llevar los contenidos a los dispositivos móviles.

- La impresión bajo demanda es una excelente alternativa para mantener vivos aquellos títulos que tienen pocos lectores a pesar de su calidad.

- La edición dominical de The New York Times es más cara que las acciones del diario. Ahora en ciertos lugares de los Estados Unidos los dispensadores callejeros de periódicos han sido sustituidos por máquinas en las que el usuario introduce su login y password y a partir de la información existente sobre él en las bases de datos le ofrecen en pantalla contenidos que puedan interesarle —muchos de ellos geolocalizados—.


Insisto, recomiendo ver la charla de Pablo a pesar de que sea un poco larga para Internet y de que en general la calidad de la imagen de los vídeos sea malísima.

Antes de terminar una observación: tengo la impresión de que la lalibreriadelaU está interesada en convertirse en un actor central en el entorno de los contenidos digitales —como prescriptor de opinión y, sobre todo, como comercializador—. Si esto es así quienes están detrás de la gestión de sus contenidos deberían ser más cuidadosos no sólo con la producción de los vídeos, sino también con la titulación y el etiquetaje de éstos en su canal de YouTube.

Nota: ahora mismo estoy terminando de editar una entrevista sobre diseño editorial y sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la edición que le hice a Pablo durante mi visita de hace unos meses a Bogotá. Si todo sale bien, la publicaré esta semana.

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