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lunes, julio 15, 2013 categorizado bajo literatura latinoamericana

bolaño

En una entrada de febrero 28 de 2012 expliqué las circunstancias en las que entré en contacto por primera vez con la obra de Roberto Bolaño. A continuación reproduzco los dos párrafos iniciales de esa entrada que publiqué hace ya un año y medio:

 

‘Hacia finales de 2000 o principios de 2001 mi amigo R. me contó que entre los estudiantes de la facultad de Literatura de su universidad que iban de poetas malditos o de beatniks se había puesto de moda un libro que los traía locos a todos. Se trataba de Los detectives salvajes, una novela de cerca de 500 páginas de un escritor chileno llamado Roberto Bolaño que estos muchachos llevaban orgullosamente debajo del brazo con una mezcla de irreverencia y altanería. Con R. nos preguntábamos si estaríamos frente al sustituto de Ray Loriga, de Alberto Fuguet o del escritor de culto de turno —es increíble que dos estudiantes veinteañeros puedan llegar a tener prejuicios tan fuertes. Afortunadamente muy pronto nos daríamos cuenta de lo equivocados que estábamos—.

 

Una tarde de mediados de 2001 entré a la tienda de Círculo de lectores de la carrera 15 con 85 en la que estaban saldando libros de Anagrama, entre los cuales había un ejemplar de un volumen de cuentos de Roberto Bolaño llamado Llamadas telefónicas. Le eché un ojo al libro y decidí comprarlo sólo por saber cuál era el motivo de la euforia que Bolaño estaba causando entre los estudiantes de Literatura de la universidad de R. A los pocos días empecé a leer Llamadas telefónicas y no pude parar hasta que me terminé todos los cuentos’.

 

 

ROBERTO_BOLAÑO

 

 

Después de Llamadas telefónicas leí varios libros de Bolaño en el siguiente orden: Nocturno de Chile, Estrella distante, La literatura nazi en América, Putas asesinas, Los detectives salvajes, Entre paréntesis y Una novelita lumpen. Bolaño murió el 15 de julio de 2003, faltando dos o tres semanas para las vacaciones que yo había previsto dedicar a leer Los detectives salvajes —había comprado la novela unos meses antes y estaba esperando la llegada del momento propicio para leerla—. Después de la muerte de Bolaño vino toda la expectativa generada por el anuncio de que en 2004 se publicaría esa obra de gran ambición y magnitud que es 2666. Y luego cada cierto tiempo empezaron a publicarse póstumamente nuevos títulos de Bolaño.

 

Durante siete años no volví a leer nada de Bolaño hasta que a principios de 2012 decidí embarcarme en la lectura de 2666, que es el único libro suyo publicado póstumamente que he leído hasta ahora —la verdad es que los demás no me llaman la atención pero si alguien se anima a hacerme alguna recomendación yo encantado de recibirla—.

 

De mis lecturas de la obra de Bolaño me quedo con los siguientes cuatro títulos que para mí como lector han sido fundamentales y que recomiendo leer —los pongo en orden de publicación—:

 

– La literatura nazi en América

– Estrella distante

– Los detectives salvajes

– Nocturno de Chile

 

 

 

MI_BIBLIOTECA_BOLAÑO_FUNDAMENTAL

 

 

Soy un lector que suele ser fan de libros y no de autores —y tengo que decir que en términos de calidad la obra de Bolaño me parece bastante irregular, lo cual entre otras cosas es perfectamente comprensible y normal—. No cuento con los elementos necesarios para decir si Bolaño es un autor sobrevalorado, como afirman a menudo algunas personas entendidas en estos asuntos así como los enemigos de las modas literarias de cualquier tipo. Además, se trata de una cuestión que me tiene absolutamente sin cuidado. A Bolaño le debo no sólo una serie de lecturas entrañables, sino también largas horas de conversación que en diferentes momentos me han ayudado a generar nuevas complicidades con algunos de mis amigos y a fortalecer mis vínculos con éstos.

 

Mi homenaje como lector a Bolaño cuando se cumplen diez años de su muerte consiste en evocar en esta entrada la historia de mi relación con su obra a través de mis lecturas y, sobre todo, en releer Nocturno de Chile —confieso que hacerlo también ha terminado siendo el mejor regalo que he podido hacerme a mí mismo para ocupar mis ratos libres este verano—.

¡ya vienen kosmopolis 2013 y el bookcamp III!

El festival Kosmopolis 2013 se celebrará del jueves 14 al sábado 16 de marzo próximos en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). A lo largo de sus seis ediciones Kosmopolis se ha consolidado como un espacio para la reflexión con respecto a la literatura y a los géneros literarios, a las diversas manifestaciones que se generan alrededor suyo y a la disolución de las fronteras entre éstas gracias en parte a su vinculación tanto con otras disciplinas artísticas como con la ciencia.

 

La programación de Kosmopolis 2013 puede consultarse en este enlace.

 

 

 

 

Juan Insua, quien es el director de Kosmopolis, presenta la séptima edición del festival definiéndolo como ‘un evento que continua apostando por amplificar el concepto de literatura en todas aquellas manifestaciones de la palabra —oral, impresa y electrónica— que erosionan las divisiones entre géneros, asumen la evolución de los soportes de lectoescritura y sortean las sucesivas muertes anunciadas’.

 

Una de las actividades más importantes de Kosmopolis 2013 es el BookCamp III, un ‘encuentro dedicado al mundo de los libros y la edición’ que es presentado así:

 

‘La tercera edición del Bookcamp Kosmopolis se centra en ofrecer nuevas perspectivas, soluciones profesionales e ideas para emprender o consolidar proyectos vinculados con la literatura. Expertos en el mundo de la edición, la empresa y la comunicación (editores, libreros, analistas web, desarrolladores de proyectos, etc.) impartirán talleres, conferencias y asesorías, dinamizarán charlas y presentarán casos paradigmáticos. Dos jornadas abiertas y gratuitas para ofrecer recursos y soluciones prácticas a proyectos literarios en tiempos de crisis’.

 

La programación del BookCamp III es la siguiente:

 

Xavier Dumont (Barcelona Activa) y Edgar Garcia (director de l’Àrea de Desenvolupament Empresarial-ICEC) 15/03/2013 – 11:00

Arrancar y desarrollar un proyecto – taller BookCamp

– Marisol López (directora del área de promoción internacional del ICEC) 15/03/2013 – 11:30

Internacionalización de proyectos – conferencia Bookcamp

– Enric Senabre (Goteo) 15/03/2013 – 12:00

Introducción al micromecenazgo o crowdfunding – taller BookCamp

– Alexandra Rueda e Itziar Blasco (Barcelona Activa) 15/03/2013 – 12:30

Ideas creativas: ¿cómo conseguir que tengan éxito? – conferencia BookCamp

– Joan Subirats, Rubén Martínez 15/03/2013 – 12:30

Comunidades de creación online y nuevas empresas – conferencia BookCamp

– Sven Huber (Boolino), Jordi Ingerto (BookMovies), Fernando Diego Garcia (Libros del Zorro Rojo) 15/03/2013 – 13:00

Emprendeduría en el sector editorial – presentación de casos BookCamp

– Ernest Pons 15/03/2013 – 16:00

Formas de organización alternativas. Cooperativa o asociación – taller Bookcamp

– Silvia Clemares (Kobo Inc.) 15/03/2013 – 16:00

Del autor al lector. El sector del libro ante el reto digital – conferencia BookCamp

Radamés Molina (Red Ediciones) 15/03/2013 – 16:30

Plataformas de venta – taller BookCamp

– Martín Gómez (Elojofisgon.com) 15/03/2013 – 17:00

Los nichos de mercado como alternativa al sector editorial – conferencia BookCamp

– Arantxa Mellado (Actualidad editorial) 15/03/2013 – 17:15

Tendencias de la promoción editorial: mercados y clientes – conferencia BookCamp

– Ignasi Labastida (Oficina de Difusión del Conocimiento de la Universidad de Barcelona (UB) y presidente de Creative Commons España) 15/03/2013 – 18:00

Marco legal en el sector del libro – taller BookCamp

– Valeria Bergalli (Editorial Minúscula), Ester Andorrà (LaBreu edicions), Jan Martí (Blackie Books) i Aniol Rafel (Edicions del Periscopi). Modera Martín Gómez (Elojofisgon.com) 15/03/2013 – 18:30

La exploración de los nichos de la edición – presentación de casos Bookcamp

– Alexandra Büchler, Francesc Serés, Eman Abd El-Hamid, Sònia Garcia 15/03/2013 – 18:30

Tramlines. Cruzando fronteras lingüísticas – conferencia BookCamp

– Jaume Balmes (El Taller Editorial) 16/03/2013 – 11:00

Introducción al libro digital – taller BookCamp

– LiterDig: Tradición e innovación: la transformación del periodismo cultural 16/03/2013 – 11:00

– Lucrecia Baquero (Guia minúscula), Lluís M. Abián (Ilubuc), Paula Jarrin (Llibreria Al·lots). Modera Martín Gómez (Elojofisgon.com) 16/03/2013 – 11:00

La literatura infantil: ampliación de su público – presentación de casos BookCamp

– Maria Cardona 16/03/2013 – 11:30

Consejos para la autoedición o cómo publicar tu propia novela – taller Bookcamp

– Noemí Pes (La tortuga Casiopea), Pablo Barrio Aller (Ganso y pulpo), Radamés Molina, Ed Maklouf (Siine). Modera Martín Gómez (Elojofisgon.com) 16/03/2013 – 12:30

Nuevos propuestas en formato digital – presentación de casos BookCamp

– LiterDig: Viabilidad de proyectos y modelos de negocio para mantener las publicaciones digitales 16/03/2013 – 12:30

– LiterDig: De la actualidad a la actualización: creación de nuevos contenidos para compartir, innovación de formatos para difundir la literatura 16/03/2013 – 16:00

– Karma Peiró 16/03/2013 – 16:00

Introducción al oficio del Community Manager – taller Bookcamp

– Carlos A. Scolari 16/03/2013 – 16:30

Narrativas transmedia: estrategias para la extensión de un relato más allá de un libro – taller BookCamp

– Damià Gallardo (Laie CCCB), Ricardo Rendon (Abracadabra llibres), Josep Cots (Llibreria Documenta), Paco Camarassa (Negra y Criminal). Modera Martín Gómez (Elojofisgon.com) 16/03/2013 – 17:00

El futuro de las librerías – presentación de casos BookCamp

– Ricard Mateu 16/03/2013 – 17:30

Planteamientos para la elaboración de una app móvil – taller BookCamp

– LiterDig: Revistas de creación literaria. Nuevos lenguajes, géneros y canales de lectura 16/03/2013 – 17:30

– Àlex Espinós (La Magnética) 16/03/2013 – 18:00

Analítica web: aprender a leer los números para tomar decisiones sobre la estrategia digital- taller BookCamp

 

 

 

 

El BookCamp III es un escenario propicio para explorar las profundas transformaciones que actualmente están sufriendo la industria y el mercado editorial desde la perspectiva de los actores establecidos en España en un momento en el que la crisis económica está ralentizando la reconversión del sector hacia lo digital, amenazando la supervivencia de muchas empresas de la cadena de valor tradicional y provocando un creciente número de cierres.

 

En medio de esta coyuntura de crisis cada vez son más los profesionales de todas las edades y de los más diversos oficios relacionados con la edición que al encontrarse en pleno proceso de reinvención están respondiendo al panorama poco o nada alentador del sector —destrucción de empleo, falta de nuevos puestos de trabajo, precariedad laboral, etc.— con el montaje de sus propios proyectos, con la creación de pequeñas empresas y con la construcción de una carrera como proveedores independientes de servicios. Y ésta es una realidad que indudablemente se ve reflejada en la programación del BookCamp III, sobre todo en las mesas redondas de presentación de casos en las que editores, libreros y proveedores de servicios compartirán sus experiencias en diferentes ámbitos y darán cuenta tanto de las dificultades que se les han atravesado en el camino como de las estrategias a las que están recurriendo para enfrentarlas.

 

Si se animan a pasarse por el BookCamp III ya nos veremos allí, que estaremos esperándolos.

 

Para terminar, gracias a Maria Farràs del CCCB LAB por la invitación a participar en el BookCamp III.

 

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Bonus (para los amantes de la obra de Roberto Bolaño —y para los numerosos fans de éste): el CCCB conmemora los diez años de la muerte del escritor chileno con la exposición “Archivo Bolaño. 1977- 2003”, que estará abierta desde el 5 de marzo hasta el 30 de junio de 2013.

 

 

 


A.G. Porta, Pere Gimferrer, Jorge Herralde, Jaume Vallcorba y José Antonio Masoliver Ródenas participarán en el debate “Roberto Bolaño: la gestación de un mito”, que tendrá lugar en el marco de Kosmopolis 2013 el día viernes 15 de marzo a las 19.00.

miércoles, mayo 30, 2012 categorizado bajo ficción breve, literatura, literatura estadounidense, literatura latinoamericana

novelas breves, novelas de gran envergadura

Al final de “La parte de Amalfitano” de 2666 hay un fragmento que en su momento me llamó muchísimo la atención y en el que pienso inmediatamente cada vez que se me viene a la cabeza algún recuerdo de esta novela de Roberto Bolaño. Dice el fragmento en cuestión —casualmente hace unos días leí por primera vez la “Nota a la primera edición” de 2666 y me di cuenta de que Ignacio Echevarría le dedica un breve comentario—:

 

‘Una noche Amalfitano le preguntó, por decir algo mientras el joven buscaba en las estanterías, qué libros le gustaban y qué libro era aquel que en ese momento estaba leyendo. El farmacéutico le contestó, sin volverse, que le gustaban los libros del tipo de La metamorfosis, Bartleby, Un corazón simple, Un cuento de Navidad. Y luego le dijo que estaba leyendo Desayuno en Tiffanys, de Capote. Dejando de lado que Un corazón simple y Un cuento de Navidad eran, como el nombre de este último indicaba, cuentos y no libros, resultaba revelador el gusto de este joven farmacéutico ilustrado, que tal vez en otra vida fue Trakl o que tal vez en ésta aún le estaba deparado escribir poemas tan desesperados como su lejano colega austriaco, que prefería claramente, sin discusión, la obra menor a la obra mayor. Escogía La metamorfosis en lugar de El proceso, escogía Bartleby en lugar de Moby Dick, escogía Un corazón simple en lugar de Bouvard y Pécuchet, y Un cuento de Navidad en lugar de Historia de dos ciudades o de El Club Pickwick. Qué triste paradoja, pensó Amalfitano. Ya ni los farmacéuticos ilustrados se atreven con las grandes obras, imperfectas, torrenciales, las que abren camino en lo desconocido. Escogen los ejercicios perfectos de los grandes maestros. O lo que es lo mismo: quieren ver a los grandes maestros en sesiones de esgrima de entrenamiento, pero no quieren saber nada de los combates de verdad, en donde los grandes maestros luchan contra aquello, ese aquello que nos atemoriza a todos, ese aquello que acoquina y encacha, y hay sangre y heridas mortales y fetidez’.

 

***

 

La tradición de la literatura de ficción está llena de libros largos que por su valor literario y estético —y en ocasiones histórico e incluso político— han despertado la admiración de los lectores a tal punto que en algún momento han empezado a considerarse grandes obras y han entrado a formar parte del canon. De las obras pertenecientes a este grupo, algunas que fueron escritas en el siglo XX o que han aparecido en lo que va corrido del siglo XXI además se caracterizan por contar con una estructura compleja y por tener un componente importante de experimentación técnica. En fin, se trata de libros que en muchos casos son admirados debido a su gran envergadura entendida como una mezcla de complejidad argumental, estructural y técnica que necesita expresarse de manera extensa y que en últimas puede interpretarse como la materialización del largo alcance de las miras, de la creatividad, de la ambición, de la disciplina y del talento de sus autores —siento que empiezo a hablar de temas que los académicos que se dedican al estudio de la literatura, los críticos literarios o algunos escritores seguramente podrían explicar mejor que yo—.

 

Y luego en el campo de los best sellers también abundan los libros de gran extensión. Pienso en muchas de las novelas históricas, policíacas, juveniles, de misterio o románticas de distintos tipos que han estado en las listas de los libros más vendidos durante los últimos cinco años.

 

Si admiramos tanto la narrativa de gran envergadura debido a los rasgos mencionados anteriormente, ¿qué pasa entonces con la novela corta? ¿Cómo es la valoración que hacemos de ella y cuáles son los méritos que le atribuimos?

 

 

 

 

Aunque de primerazo me siento tentado a afirmar que como lector tengo una debilidad por la novela corta, quizás sería más acertado decir que entre mis libros favoritos hay unos cuantos que pertenecen a esta categoría. Aparte de algunas de las que menciona Bolaño en el fragmento de 2666 que motiva la escritura de esta entrada —sobre todo Desayuno en Tiffanys—, pienso en novelas como El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson; Reflejos en un ojo dorado, de Carson McCullers; La perla y De ratones y hombres, de John Steinbeck; Pedro Páramo, de Juan Rulfo; El astillero, de Juan Carlos Onetti; Los cachorros, de Mario Vargas Llosa; Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez; La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares; Help a él, de Fogwill; Mi abuelo y El agrio, de Valérie Mréjen; o, para terminar con una joya del mismo Bolaño, Estrella distante*.

 

Creo que aparte de las historias que cuentan, lo que más me gusta de estas novelas es que tanto el carácter sintético como la intensidad de su escritura hacen que se acerquen mucho a la perfección formal porque al estar desprovistas de elementos accesorios no termina sobrándoles nada.

 

¿Alguien se anima a compartir el listado de sus novelas cortas favoritas?

 

* nota: pude hacer la lista de mis novelas cortas favoritas en parte gracias a un intercambio de tweets sobre el tema que tuvimos hace unas semanas con Carolina Venegas K. y con Roberto Angulo.

martes, febrero 28, 2012 categorizado bajo literatura latinoamericana

descubrir a bolaño

Hacia finales de 2000 o principios de 2001 mi amigo R. me contó que entre los estudiantes de la facultad de Literatura de su universidad que iban de poetas malditos o de beatniks se había puesto de moda un libro que los traía locos a todos. Se trataba de Los detectives salvajes, una novela de cerca de 500 páginas de un escritor chileno llamado Roberto Bolaño que estos muchachos llevaban orgullosamente debajo del brazo con una mezcla de irreverencia y altanería. Con R. nos preguntábamos si estaríamos frente al sustituto de Ray Loriga, de Alberto Fuguet o del escritor de culto de turno —es increíble que dos estudiantes veinteañeros puedan llegar a tener prejuicios tan fuertes. Afortunadamente muy pronto nos daríamos cuenta de lo equivocados que estábamos—.

 

Una tarde de mediados de 2001 entré a la tienda de Círculo de lectores de la carrera 15 con 85 en la que estaban saldando libros de Anagrama, entre los cuales había un ejemplar de un volumen de cuentos de Roberto Bolaño llamado Llamadas telefónicas. Le eché un ojo al libro y decidí comprarlo sólo por saber cuál era el motivo de la euforia que Bolaño estaba causando entre los estudiantes de Literatura de la universidad de R. A los pocos días empecé a leer Llamadas telefónicas y no pude parar hasta que me terminé todos los cuentos.

 

 

 

 

Después de leer Llamadas telefónicas seguí con tres libros de Bolaño que me fascinaron cada uno por distintas razones: Estrella distante, Nocturno de Chile y La literatura nazi en América. Más adelante leí Putas asesinas, un volumen de cuentos que me gustó menos. Luego había planeado leer Los detectives salvajes durante mis vacaciones de mitad de año de 2003 y el 15 de julio de ese año en la mañana R. me llamó para decirme que acababa de leer en el periódico que Bolaño se había muerto en Barcelona. Yo no sabía ni que Bolaño tuviera una insuficiencia hepática ni que estuviera esperando un transplante. Creo que en ese momento ya había dejado de interesarme por los ires y venires de la de vida de los escritores que me gustan pero recuerdo que me encantaba leer tanto los artículos de Bolaño como las entrevistas que le hacían —de hecho, Entre paréntesis fue uno de los últimos libros que compré antes de irme de Bogotá—.

 

Tal y como había previsto, dediqué una buena parte de mis vacaciones a leer Los detectives salvajes —una lectura que me hizo muy feliz y de la que conservo un recuerdo maravilloso—.

 

 

 

 

A principios de 2005 leí Una novelita lumpen y desde entonces no había vuelto a leer nada de Bolaño. Después de este largo paréntesis, la semana pasada finalmente decidí empezar a leer 2666 —llevaba varios años esperando encontrar la ocasión para hacerlo—. Durante casi ocho años he visto a varios amigos cercanos entregados a la lectura de 2666 y ahora me ha llegado mi turno. Ahora mismo voy en la página 127 y 2666 no sólo va superando con creces mis expectativas, sino que además me ha puesto en esa tónica de utilizar cualquier pretexto o momento para dedicarme a su lectura y está produciéndome esa sensación de que hasta que no acabe el libro no habrá ninguna otra actividad que pueda resultarme más provechosa.

 

 

 

 

Está claro que mi lectura de la obra de Bolaño ha sido bastante irregular y está llena de vacíos. Como leo poquísima poesía, hasta ahora no he leído la de Bolaño. Y además de no haber leído Amuleto, Amberes, La pista de hielo y Monsieur Pain, con excepción de 2666 no me he animado a leer ninguno de los títulos publicados póstumamente —que ya suman unos cuantos—. Y la verdad es que a priori ninguno de estos libros me llama mucho la atención, así que si algún día los leo quizás sea porque alguna fuente confiable me los recomiende o porque alguna otra lectura me haga llegar a ellos.

 

En la página 30 de 2666 que pertenece a “La parte de los críticos” hay un comentario con respecto a los libros de Benno von Archimboldi que podría aplicarse a la buena acogida que desde hace unos años está teniendo la obra de Bolaño en distintos países:

 

(…) pese a que la venta de sus libros iba en línea ascendente tanto en Alemania como en el resto de Europa e incluso en Estados Unidos, que gusta de los escritores desaparecidos (desaparecidos o millonarios) o de la leyenda de los escritores desaparecidos, y en donde su obra empezaba a circular profusamente, ya no sólo en los departamentos de alemán de las universidades sino en los campus y fuera de los campus, en las vastas ciudades que amaban la literatura oral y visual’.

 

En fin, este reencuentro con la obra de Bolaño está siendo una gozada que disfrutaré mientras dure —si sigo al paso que voy podría estar hablando de algo así como tres semanas o un mes— y que cuando termine seguramente me dejará un bonito recuerdo y un vacío enorme.

 

La única molestia que he tenido con 2666 está relacionada con el volumen del mamotreto, cuyas 1125 páginas presuponen un problema tanto para abrirle un campo en mi biblioteca como para cargarlo cuando quiero salir de mi casa con él. Quizás para evitarme estos dos problemas me habría venido bien comprar una versión de 2666 en e-book pero al parecer ésta no está disponible actualmente.

martes, abril 17, 2007 categorizado bajo edición, literatura latinoamericana

¿bolañomanía?: especial sobre bolaño en ‘babelia’ y reseña de ‘los detectives salvajes’ en ‘the new york times’

Después de haber publicado en las lecturas del fin de semana pasado el texto ‘Nadie es profeta en su tierra‘ que apareció en el suplemento Radar Libros de Página/12, quisiera destacar dos cosas más a propósito de Roberto Bolaño:

1. el especial que le dedicó el sábado 14 de abril Babelia, el suplemento cultural de El País, titulado ‘El legado de Roberto Bolaño’.

2. la reseña de Los detectives salvajes publicada el domingo en el suplemento de libros de The New York Times —la editorial Farrar, Straus & Giroux acaba de lanzar la traducción al inglés—.

En el especial de Babelia algunas figuras como Darío Jaramillo, Juan Villoro, Javier Cercas y Edmundo Paz Soldán hacen una aproximación —en ocasiones más afectiva que crítica— a la obra de Bolaño.

La reseña de Los detectives salvajesThe Savage Detectives—, escrita por James Wood, llama la atención porque el hecho de que la crítica estadounidense se ocupe de una de las grandes novelas de Bolaño representa la conquista por parte de su obra de un lugar en el circuito editorial anglosajón —tan reacio a incorporar a autores que escriben en otras lenguas—.